Las formas

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Que el “hábito no hace al monje” ya lo sabemos, pero ello no implicaba quitarse los hábitos sino procurar ser mejor monje, que es más difícil. Sucede que la moda de religiosos, sacerdotes, monjas y demás ha sido poco menos que lamentable desde que no se obligan a vestir hábito o sotana y no por ello más piadosos.

Pero pasemos a la vida civil. Sucede que en sitios como la función pública en España no hay norma alguna exigible en materia de vestimenta y aquello puede llegar a parecer la peña del pueblo.

Yo recuerdo que tomé posesión ante el funcionario de Registro que iba con unos vaqueros y una camiseta de “ACDC” (lo dicho, como en la peña, familiar en todo caso). Aquello puso un punto poco serio y poco formal y me hizo ir siempre de traje por eso.

España es un país de base ácrata que busca la informalidad en todo aun a costa de banalizar todo. A mí no me parece mal que se flexibilicen las formas pero entre eso y “vestir el cargo” hay un punto.

El particular quiere que, si es un alto cargo quien le atiende, vaya vestido de modo acorde a su posición, así como es bueno saber que hay un cura por la calle porque lleva sotana y no que vaya vestido como un mozico de pueblo.

Las formas en el vestir, el hablar y el escribir son importantes.

De ahí pasamos a la nueva política y sólo diré ¿iría usted mejor vestido a la comunión de su sobrina que a ver al Rey de España?

Todos y todas

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Menos mal que la RAE ha dicho con claridad que en español el masculino es el género neuto que se refiere al femenino cuando se cita personas o cosas de ambos géneros.

Recuerdo que lo del “todos/todas” empezó hace muchos años, cuando algún político progre, básicamente inculto, propuso redactar las normas así.

A parte de esto, todas palabras tenían su femenino, y así surgió el “miembros/miembras” de una ministra que ahora disfruta en la ONU de un cargo proveniente de su dilatada historia en pro de los derechos de la mujer.

Así pues, la sociedad española, instalada plácidamente en la incultura, empezó a hablar mucho para no decir nada y a hacer palabras raritas, así en vez del APA, dado que sólo hablaba de padres, nació el AMPA, que habla también de madres y tenía una cierta reminiscencia extraña.

La RAE ha hablado, pero tarde, nos ha recordado una norma básica de nuestro idioma pero el “Bienvenidos y bienvenidas a todos y todas…..” se ha impuesto.

Hay políticos como el sr. Garzón que da pena oirlos, también Sánchez Castejón y otros de su ralea.

Lo gordo es que el “Bienvenidos y bienvenidas” me lo oí el otro día en un pase de modas infantil. La tontería, concluí, es muy contagiosa.

 

ARAGON



Como decía Hipólito Gómez de las Roces “ni izquierdas ni derechas, Aragón” si entonces pocos lo entendían , hoy es claro que no lo entiende nadie, ni los del propio PAR, tras la era Biel.

En primer lugar es imposible para la izquierda hablar con el PP, y, en segundo lugar, las fuerzas de la izquierda, gracias a Podemos, no se ponen de acuerdo salvo en nombrar a la Presidenta de las Cortes que es de Podemos y está muy contenta de conocerse.

Este Podemos es un cúmulo de incoherencias, dirigido por un argentino, no sabe si Aragón es una nacionalidad histórica, un país o parte de España.

Los problemas reales, no teóricos, de los aragoneses pueden esperar, no interesan. El territorio: no se conoce. No hay todavía el mínimo acuerdo en Presupuestos, ni se gobierna ni se deja, hay cargos sin renovar porque no hay acuerdo y sólo interesa si Lambán es muy crítico con el absurdo No es no de Pedro, desaparecido, Sánchez.

Con este panorama después de Rudi, que pudiendo no hizo nada, ¿para qué sirve la DGA? volvamos al antiguo Gobierno Civil y sigamos con la lucha de izquierdas y derechas instalada, con los desplantes y mala educación de Podemos y sus amigos separatistas, en el Parlamento nacional y olvidémonos de España, Aragón, y de los ciudadanos.