Vivir no es lo mismo que estar vivo

Eso dijo el predicador de la Misa a la que asistí el pasado domingo. Y la frase es cierta, se me quedó, y he ido reflexionando sobre ella.

Cierto que hay casos claros, como la muerte cerebral, done uno puede estar vivo pero ya no vive, pero ni me voy a referir a eso ni a la eutanasia, cuestión que, afortunadamente, nunca me ha interesado.

En fin, voy a hablar de concepto de “vivir”, ¿qué es vivir?, ¿qué es la vida? “una pasión una sombra, una ilusión…” según ” La vida es sueño”, yo prefiero decir que la vida es un regalo (se nos da sin pedirlo, bueno o malo depende de cada cual) y, mientras dura, hacemos lo que queremos y  podemos.

Hay gente que define la vida en sentido negativo, diciendo todo lo que no hace “porque eso no es vida” son gente culturalmente pobre, de vida limitada, y  sin ambiciones, pero que, en vez de reconocer claramente que son unos vagos o unos incapaces,  dicen que ellos se dedican a vivir, que gozan de calidad de vida, y se dedican a criticar a todo el mundo. Una muestra clara de que no se está conforme con lo que uno hace es criticar a todo el que pasa.

Entre las críticas frecuentes críticas a emprendedores o despachos como Cuatrecasas está “que esa gente no vive” y aparecen los pseudoprogres que saben vivir y trabajar. Yo, le verdad, es que debo de ser tonto pero, en todos mis trabajos, incluido Cuatrecasas, me lo he pasado bien y, cuanto más liado, mejor. Además he buscado siempre más responsabilidades. No sé si he estado vivo pero vivir lo he vivido. Quizá me he equivocado en algo pero eso es otra cosa.

Como es otra cosa el dolor. No podemos pensar que la vida es ajena al dolor y que, si hay dolor, esta vida no merece la pena, El dolor se suele presentar sin buscarlo, como un compañero inevitable y lo aceptas o tú mismo. Ahora voy a ver, por cuestiones laborales, a un amigo a quien se murió su hija hace unos años. Yo no me imagino mayor dolor. Pues este amigo y su mujer lo pasaron fatal y lo superaron con el tiempo y en la medida de lo posible, y siguen vivos, no se limitan a pasar la vida, y el que está vivo crea vida. Yo creo que han pasado la mayor prueba que puede tener una persona.

El dolor va con la vida, pero hay que identificar dolor de lo que es un fastidio o una mera rabieta, no podemos decir. “llevamos mala semana, a ti se te muere el padre, yo pierdo el lápiz”. Cuidadín, no nos pasemos, hay que identificar el dolor y separarlo de una mera chorrada. Luego hay que dar rangos, hay dolores económicos y los hay con solución y sin solución, hay dolores personales, propio o ajenos, cercanos o no, con solución o sin ella. Visto todo, ponderemos bien, para saber dónde estamos, si nuestro dolor nos puede consumir un tiempo o si le damos más importancia de la que tiene.

Nos haremos un favor, y se lo haremos, consciente o inconscientemente, a los demás, si valoramos en su justa medida nuestro dolor, si nuestra respuesta no es desproporcionada. De ahí la virtud de la templanza.

En fin, me he metido, como siempre, con los progres, que me ponen malo, pero lo que realmente me pone malo es que digan cómo tenemos que vivir. Hay quien le da vida trabajar a tope, hay quien no, hay quien le da vida el deporte, etc… Cada cual sabrá si, simplemente, vive o está vivo.

Lo importante es autoexaminarse y rectificar si es necesario, un punto de alarma llamativo es si se citica a los demás, entonces hay que pararse y ver porqué y en qué medida, quizá estamos criticando por pura envidia.

Bieito Rubido

Hoy, invitado y acompañado, por mi amigo David Rey, he asistido a la charla de Bieito Rubido, organizada por mi también amigo José Antonio Ramos, del grupo Avante, sobre la baja autoestima de los españoles.

Bieito, director de ABC, tertuliano habitual de Carlos Herrera, no nos ha sorprendido a nadie, además mucho podemita no es que hubiera entre la concurrencia.

Ha dado datos y alguna clave histórica interesante. Muy documentado, riguroso en el dato, amable en la expresión, ameno, ha merecido la pena asistir. Una charla de las que se aprende.

Contratación

Cuando yo entré en la DGA en 1995 Anabel ya sabía mucho de contratación pública, en 2008 (antes) ya estaba en Expo, luego pasó por el Tribunal Administrativo de Contratos  Públicos de Aragón, ahora es Jefa del Servicio de Transparencia y, siempre, una buena amiga.

Este sábado 13, el que quiera saber algo de contratación pública por sociedades que no se pierda su conferencia.

El arte de la guerra (III)

Uno de mis capítulos preferidos es, realmente, una breve frase, son las virtudes que ha de tener todo mando. Todo abogado puede tener dos posiciones (1) o hacer la guerra por su cuenta, caso del letrado de una Administración, que ha de saber de todo, tener armas cual navaja multiusos de Albacete (2) o mandar un equipo, grande o pequeño. Las cualidades del mando las cita bien Sun Tzu: sabiduría, rectitud, afabilidad, valor y temple.

Yo me las puse en una pizarra y nunca las conseguí todas, pero, en fin, el cuadro me ayudó a reflexionar.

Puede valer para criticar al jefe si eres currito y tienes alma de maruja verdulera como yo, o puede valer para autoexaminarse si eres jefe.

A mí me tocó ser jefe, con poco equipo, en la CARTV, y jefe, con buen equipo, en Cuatrecasas. En la DGA era un guerrillero, o un paracaidista como dijo mi jefe en la comida de despedida. He estado siempre orgulloso de ser un paracaidista, en Derecho, lío que hay, me pongo la mochila y al ataque. Uno es así, pero no es lo mejor para ser jefe. De hecho un amigo dijo  de mí que eran tan buen compañero como pésimo jefe, eso fue en 2010.

Un buen jefe se implica con su equipo, lo cuida, les transmite su sabiduría, que no es erudición. Se dice que más sabe el diablo por viejo que por sabio, y hay recorridos vitales que dan capacidad y sabiduría para saber qué hacer y no correr, ante un problema, como pollo sin cabeza.

Lo de la rectitud tiene su cosa en un abogado, pero sepamos que el buen cliente la demanda aunque le duela y no podemos chalanear con los clientes, además si el jefe no es recto el equipo se equivocará, puede pensar que es lo normal. Y la rectitud no reside en la cuenta de resultados sino en la lealtad mutua, la confianza mutua y la transparencia.

La afabilidad es básica en todo equipo, si el jefe no la transmite no hay un equipo que trabaje unido, hay gente técnicamente más o menos buena y punto. Claro que la afabilidad muy simpática o coleguismo hace que el subordinado se equivoque y se pierda el papel del jefe. Es muy fina la línea de separación, pero hay que conseguirla.

Valor y al toro, importante tenerlo, el jefe ha de tomar las decisiones más comprometidas y responder de ellas y sus resultados. No se puede hacer recaer esa función en el equipo, el equipo siempre sigue a su comandante.

Temple, buff, yo ya no lo tenía cuando estudiaba oposiciones y luego he tratado de tenerlo, consiste en no acelerarse ante una situación, analizar sus pros y contras fríamente, despellejarla bien, a conciencia, verle toda, hasta lo que uno cree que sabe y no imaginar situaciones que no sean producto de la lógica.

Además hay que tener en cuenta que el arte de la guerra es el arte de la ficción por tanto hay que esforzarse en tener esas virtudes y el equipo debe saber que, al menos, su jefe lo intenta y las respeta o le guían porque conseguirlas todas  es complicado.

 

 

 

Personas muy humanas

Estaba yo paseando con mi perrita esta mañana por la plaza del Pilar cuando he visto hacer al animal dos cosas muy razonables. La primera, ampliamente compartida por mi, es que está desarrollando un instinto asesino contra esas ratas con alas conocidas por palomas, y la segunda es que he parado un rato y se me ha subido encima demostrando que prefiere que la lleven a caminar, y que es una jeta.

Comportamientos que, algún animalista fanático, calificaría de cuasi- racionales, pero no lo son, son meramente instintivos, cierto que superan los de los concejales podemitas del Ayuntamiento de Zaragoza, pero son meramente instintivos.

El único ser racional es el hombre ( expresión que incluye a la mujer obviamente, todo hay que explicarlo). Por eso Boecio, en el sigo VI de nuestra era (era cristiana, no garzoniana ni bolivariana), definió a la persona física humana como sustancia individual de naturaleza racional. Luego surgió la persona jurídica, que es una traslación de la física mutatis mutandi, pero no es aquí lo que nos interesa.

O sea que especimen humano y persona física es lo mismo.

Hace ya muchos años me dijeron que un ex alto cargo de la DGA, hablando de su consejero, había dicho que era una persona muy humana. Claro, a los compañeros que oyeron la expresión les dio la risa, a mí también, pero, ayer al recordarla me volvió a dar la risa.

Es decir, se trata de un hombre muy humano. No se conoce a nadie, nacido de mujer, que no pertenezca a la especie humana y ya llevamos unos años de historia.

En este punto el requisito de tener figura humana para ser reputado nacido, que se exigía en el art  30 del Cc, aunque siempre fue muy criticado por la doctrina diciendo que nunca ha nacido de mujer nada que no pertenezca a la especie humana, ha sido suprimido hace unos pocos años.

El único caso puede ser Cristo y es una cuestión de verdadera fe. Además para las religiones cristianas no monofisitas (casi todas), tenía dos naturalezas: humana y divina, para las monofisitas la naturaleza divina había consumido a la humana. Este debate cristológico lo he tenido con mi amigo Levón que es armenio apostólico, monofisita por ello, y de Zaragoza.

Bueno, el caso es que decir que el consejero era muy humano es una tautología en sí, que, a lo mejor, en persona sin instrucción, quiere decir que era muy bueno. Eso me lleva al debate sobre la instrucción del ex alto cargo que dijo eso, debate que no interesa, y a la interpretación a sensu contrario de que había consejeros poco humanos. Dejémoslo ahí.

Además, presumir que el ser humano es ser bondadoso es un canto a Galicia, que se lo digan a Hitler, que era muy humano, para lo suyos más, y nada angelical.

¿Qué conclusión saco de todo esto? Que es mejor callar cuando no se sabe qué decir, o, al menos hablar poco y con propiedad. Esta regla se exacerba cuando un es alto cargo. Ya sabemos que el nombramiento es a dedo pero no hay que demostralo todos los días.

 

 

 

Sobre competencia/incompetencia

La verdad es que es un tema de perogrullo pero a mi no se me ocurre ni hablar de física cuántica, soy un auténtico incompetente en la materia. Pero si hablo de economía, salvo grandes ideas generales y con cuidadín, soy otro auténtico incompetente. Nos pasamos toda la vida formándonos para saber hablar, al menos, de nuestra profesión. Pero, aún con todo cuanto más aprendemos tenemos más capacidad de aprender y reconocemos gente buena. A veces nos da hasta reparo aceptar algunos cargos.

Ayer un ex alto cargo de la DGA, del que no voy a opinar porque no conozco nada ni bueno ni malo, aunque, de oídas, no conozco nada bueno, me decía que prefería, a los sabios, juristas más comprometidos con el interés público. Opinión importante porque denota un forma de pensar un poco torcida.

Todo jurista (incluido el alcalde podemita de Zaragoza) está para decir si un decisión del poder político es o no conforme a legalidad, dentro de la conformidad a legalidad hay muchas posiciones, pero claro, eso lo sabe un jurista bueno- Uno de medio pelo es cómodo al poder y dice lo que se espera que diga.

Además la  función de un jurista es compleja, dado que fuera de la legalidad, y eso sólo lo puede decir un jurista no un economista, no hay interés público que valga. Claro que el jurista debe advertir cuando algo se opina como enfrentamiento claro a normativa y cuando no es tan claro. De hecho ahora que ha de renovarse el cargo de Justicia de Aragón es de saber que puede ser cualquiera mayor de edad y con vecindades civil o política aragonesas (art. 7 de la Ley de la Institución) con lo cual, cualquiera competente o no, si cumple con el art. 7, puede ser Justicia, y me temo que así será.

Pero, hasta hoy, todos los Justicias han sido buenos juristas, y las funciones del Justiciazgo, según la Ley, son jurídicas, si se va a nombrar a alguien no jurista, el jurista, al que le toque informar, debería advertirlo.

Es decir, nuestra función, o la falta en su ejercicio, es algo importante para la Sociedad.

 

No hacer prisioneros

Hace no mucho un amigo mío me comentaba, al respecto de mis artículos políticos en este blog, que repartía para todos o, lo que es lo mismo, que “nunca hacía prisioneros”. La verdad es que nunca los hago, y si hubiera sido militar en guerra, es muy probable que nunca los hubiera hecho.

La verdad es que a los políticos no los pongo muy bien, pero en esto, aparte de su impagable y constante colaboración, siempre he sido igual, lo cual me granjeó situaciones poco agradables en la DGA con un Director General y con un Consejero, hoy haría lo mismo pero de otra manera.

Seguir en el fondo sigo igual, pero creo que el tiempo ha moderado las formas. Al hilo de esto diré que era poco prudente en mis opiniones en los mails, mis sucesivos jefes me han apercibido, con razón a que no lo hiciera, y algo he mejorado en ese aspecto.

En el fondo esto deriva de mi personalidad: nunca hago prisioneros, o sea, nunca digo lo que no me gusta decir, por eso callo muchas veces.

Como abogado era muy pactista, de hecho arreglé 9 de mis 10 últimos juicios, pero, muchas veces, para llegar a un acuerdo, hay que poner al contrario contra las cuerdas, ser muy duro y dejarse de chorradas.

En política es distinto, por eso nunca me dediqué o dedicaré a ella, la gente tiene la piel muy fina y se indigna, o hace que se indigna, por poco.

Mis opiniones en política son como son, reconozco que, a vece, no son irónicas, pierden gracia y hacen aflorar las bilis, es el momento de dejar pasar un tiempo y recuperarse.

Reconozco que el sr. Biel, en su vertiente política, muy bien no me cae, pero con el obligado artículo a quien rigió nuestros destinos largo tiempo, me doy un descanso en mis glosa políticas y me dedicaré a otros temas.

Blog abierto

Este blog es un espacio abierto para todo el que quiera publicar. Me mandáis en Word vuestro artículo y  lo publico si no dice cosas que chocan frontalmente con lo que pienso, por ejemplo “Echenique es un buen político”, “Biel es lo mejor que le ha pasado al PAR”, “Rudi hizo algo en la vida aparte de su manicura”. Si coincidís, más o menos conmigo, o no chocamos frontalmente, os lo publico encantado, en otro caso os digo por qué no. Mandadme lo que queráis a luismurillojaso@gmail.com. Abrazos