Supervivencia

Hay una tendencia natural, en toda convivencia, a creernos los buenos del asunto y a demostrarlo, si hace falta. Es puro instinto de supervivencia frente al otro, aunque no nos ataque.

En todo caso ha de quedar patente para la gente que nos importa.  Si hay cosas en nuestra contra o las callamos, o las ignoramos, o creamos pruebas para demostrar que son nimiedades.Toda convivencia, y no me refiero sólo a la pareja, suele tener un fondo de injusticia fundada, normalmente, en una mala comunicación, alimentada por esta tendencia natural y otras, dado que no somos angelitos.

Si esto se puede decir de las personas, lo mismo se puede decir de las colectividades.

El caso de Cataluña. y su intento de divorcio de España, es un ejemplo. Por parte de Cataluña no se dice que la mitad de catalanes no quieren la independencia ( eso se silencia), que el objetivo de la independencia es un mini Estado, que, fuera de la cobertura española, lo tiene complicado para sobrevivir al hacerse cargo de todo, que se silencia la parte de la historia en que Cataluña ha luchado por España (véase la Guerra de la Independencia) etc….y por el Estado, que se cree que es un cuestión económica, que se cree que es una mera cuestión jurídica, que nunca ha dicho lo que contribuyen los catalanes al enriquecimiento de todos, que algunos se pierden en explorar un Estado Federal y  eso no es, etc… Es un divorcio típico en que cada parte es el bueno, el mejor. Y así vamos, poco a poco, a un divorcio incivilizado y desagradable.

Habrá que asumir que hay separatistas, y que hay gente que quiere seguir con el proyecto de España, porque España es un proyecto que sin Cataluña no existe. Lo importante son las razones que llevan a querer irse. Lo demás da igual. ¿qué ha fallado? ¿ se puede hacer algo? todo lo demás son bravatas dignas de políticos incompetentes que sólo saben excitar los sentimientos de los demás.

 

 

 

Cataluña

Siempre me he resistido a escribir sobre este tema, y nunca he opinado. Todo ello es con el fin de no herir susceptibilidades. He llegado al extremo, para un abogado resulta imposible de digerir el proceso en la fase ilegal en la que está, en la fase de atropello a la ciudadanía de la Ley Suprema que se anunció ayer.

Yo soy de los convencidos de que convenciendo ( no imponiendo), y por los cauces legales, todo es posible. Se tardará más o menos, pero se logrará y el divorcio no será tan duro, incluso yo votaría que sí a la independencia.

Pero se ha buscado la vía de la confrontación, que el Estado invada Cataluña, que suspenda su autonomía, que haga algo duro que justifique lo que los independentistas hacen ahora, incluso la subversión catalanista ( la CUP encantada).

Se han dado varios pasos hasta llegar aquí:

1- El primero lo dio Pujol al llamar España al Estado Central. Pero Cataluña es España. sin Cataluña España desaparece, habría que llamarla otra cosa. Los ciudadanos catalanes son españoles de origen, mantienen y mantendrán su nacionalidad, según la ley no se les puede privar de ella. Sus hijos, tras una hipotética independencia, tendrán la nacionalidad española por ius sanguinis. ¿y por ius soli?, ¿qué suelo es España? Ninguno¿Qué pasa tras la desconexión ¿quién paga las pensiones? supongo  que no será una hacienda catalana que no le llega ni para sus funcionarios. Digo que en 48 hs esto es difícil de resolver. De futuro será la hacienda catalana la que atenderá ( si puede) a todo, pero ¿qué hacemos hasta finales de este año? ¿ quién paga la extra de los funcionarios? ¿la CUP?

Además Pujol, que, por ejemplo, cita a Aragón una vez y de pasada en uno de los libracos sobre sus memorias y su obsesión es el Estado Central, es ahora el padre de una red delincuencial asumida libremente y parece que inspirada por su mujer. Visto esto, aunque el tronco esté podrido, la conclusión de los soberanistas ha sido ninguna, se ha prescindido sin mas de las andanzas de este señor pese a haber gobernado Cataluña más de 20 años.

2- Parece que como en Cataluña no hay políticos peores en ningún sitio. Hasta la fecha Cataluña ha aportado siempre políticos muy válidos, muy razonables que han hecho crecer Cataluña dentro del Estado. Pero se ha vendido lo contrario. Empezó Pujol a decir que no habían conseguido nada, si bien esto es tan cierto como cuando dijo que el dinero de él y sus hijos provenía de la herencia de su padre, y nos lo creimos.

Poco a poco se fue sustituyendo a políticos inteligentes por gente que demuestra que no lo es , pero que es capaz de defender lo indefendible y de vender a su madre: Puigdemont, Rufián ,Tardá,… etc. Importante, contar con gente de poca inteligencia, poco bagaje laboral, y presta a creerse grandes ideas aunque sean mentira.

3- Las grandes ideas. En base a ellas pretenden conculcar la legalidad sin más.

a) El derecho a decidir. Esta es de Más. Es una gran mentira, ¿quiénes tienen derecho a decidir? será el sujeto de la soberanía: el pueblo español. Hoy en día, si me empadrono en Cataluña soy catalán ¿y voto? no se sabe. Tengo muchos amigos desplazados y empadronados ahí ¿son catalanes? Hoy en día si voy a Cataluña tengo derecho a que me atienda el sistema sanitario catalán, que forma parte del español. Puedo tener una casa el Salou y empadronarme en Cataluña cuando quiera ¿tengo derecho a votar en el referéndum? ¿ sólo tienen derecho a votar los empadronados allí? ¿y los empadronados de otra nacionalidad? Preguntas sin resolver. Derecho a decidir ¿quiénes? diganlo, ya es hora.

b) Convenceremos porque el pueblo quiere la independencia. El pueblo lo primero que quiere es vivir y prosperar, luego se ocupa de estas cosas. Sucede que los indepedentistas subordinan todo a esta causa y el malo siempre es Madrid, pero siempre siempre. Y el pueblo está ya aburrido de que nadie gobierne el día a día. Que digo yo que se puede hacer todo, y que los temas del día a día legitimarían, se supone, la causa.

c) La Arcadia feliz. Fuera del Estado les va a ir mejor, o igual o peor. cosa que no valoran. Han de asumir gastos generales que desconocen, defensa, exteriores, más policía y funcionariado, jefatura de república, y los fastos propios que no serán pocos. Esos gastos los han de pagar ellos ¿han hecho números? ¿ reales?.

d) República catalana. En 48 hs y ¿cómo va a ser?. ¿presidencialista parlamentarista.? ¿está  Vd de acuero con la nueva Ley Suprema irrecurrible?

 

Se parte de que la independencia para Cataluña es la panacea de todos su males pero, los catalanes ¿ están informados de todo lo que supone? se ha buscado que no, de hecho con una técnica subliminal, apelando a grandes ideas tipo slogan, se ha convertido un problema racional en algo visceral, que resiste toda ilógica y que no asume la más mínima crítica.

El tema es: “o conmigo o contra mí”, como le pasó a Andrés Velencoso, los más moderados admiten el silencio.

Yo nunca he tenido ningún problema en Cataluña con el idioma, mis temas de salud me los han tratado mu bien, he pertenecido a un gran despacho catalán del que me siento muy orgulloso, allí he veraneado siempre muy bien, me gusta mucho y nunca he tenido el más mínimo problema allí. No me mueve el resentimiento al escribir estas líneas. Creo que lo de ahora es consecuencia lógica de poner el timón en manos no capacitadas.

De toda formas Cataluña se queja del Estado de lo mismo que ella hace a otros. Desde el año pasado, con sentencia judicial firme en contra no entrega a Aragón parte de los bienes de Sijena de los que la Generalitat se incautó para la Guerra Civil y que siguieron en Barcelona con el apoyo del régimen de Franco, bajo el cual la reclamación de los bienes no hubiera sido posible. Para los catalanes independentistas somos España, ellos no. Para Echenique y su gente somos de segunda a diferencia de  Cataluña que es una nación. Después de la hipotética independencia catalana, por que el Estado nunca apoya a Aragón, los bienes de Sijena pasarán a ser como los frisos del Partenón, un robo más a un pueblo pobre.

Más valdría juzgar lo que se hace no lo que se dice, ver qué pasa en el día a día, ver quien gobierna ( si no se gobierna en lo poco ¿se hará en lo mucho?) valorar todo, y decidir si hay mimbres para continuar, y cómo continuar, pero así no.

 

Alegría

Este blog parece el rigor de las desdichas, y no es para eso para lo que lo escribo. La vida del hombre se basa en la alegría, en el contento. No en la risotada (que no está mal) sino en sonreír al esfuerzo.

Yo no sabría definir la alegría pero si ella, la vida se torna oscura y, si no se recupera, no se puede vivir.

La alegría podría ser una sobreabundancia de cosas buenas. Podría ser.

Generalmente somos muy crueles con nosotros mismos, pues, cuando examinamos nuestro actuar, nos fijamos solamente en las acciones que nos han dicho, y hemos asumido, que eren malas, no en las buenas. Y todos hacemos de todo, todos los días.

Iba a decir que hasta Puigdemont, añado que hasta Rufián, estas personas, en su corto y poco ilustrado entendimiento, seguro que hacen algo bueno al día.

Pero hay gente, de todo tipo, que vive más en la tristeza que en la alegría, por la razón que sea. La posibilidades de vivir de esta gente se limitan, desconfíen de ellos si no quieren salir de su tristeza y les parece normal.

Tenemos que hacer a diario un examen de conciencia positivo, de lo que hacemos bien y mejorarlo, la alegría se dará al verlo y en los intentos de mejora. E lo que tiene lo positivo, además, negativo, bastante hay y viene solo.

 

 

Seco

Más que la mojama. Sin idea de qué hacer. Pero esto es común se da siempre que a alguien lo sacas de su rutina habitual, por lo que sea, una enfermedad, una separación, un despido, una prejubilación… Lo cómodo es seguir igual, todo previsto, no cambiar o cambiar poco, sufrir lo menos posible, o que quede bien, ganar cada día un poco más, por  los hijos…

En fin, así hasta el final. Eso, nos cuentan y nos creemos, es lo mejor, pero la  vida no es así ni remotamente, nos esforzamos porque parezca así, sin más. A veces lo parece pero, examinemos, eso se da ahora en algunos países occidentales. En el resto del mundo no parece que se viva igual.

Nos esforzamos en crear una sociedad que no sufra problemas, no que los supere sino que no los tenga. Es como el sobreproteccionismo que ejercemos con nuestros hijos.  Nunca sabemos cuándo dejarlos volar, los castramos, los hacemos inútiles, el problema es que no es por su seguridad sino para estar tranquilos con nuestros miedos.

Miedo al dolor, necesidad de rutinas, de mundos bonitos, de aprobación de tu vida por los demás. Así no hay quien viva, pero todo se sobrelleva hasta que hay un obstáculo, algo no previsto y que no entra en el plan ideal. Ello rompe nuestros planes y un día vemos que no podemos seguir así, que no sabemos qué hacer y que ya nada tiene sentido, tocamos fondo ¿qué hacer?

Caben muchas tonterías, por hacer se puede hacer de todo pero hay que “reinventarse” ver de qué partimos y qué fin tenemos, una vez visto hay que aceptarlo.

Hecho esto, ni hay rutinas, ni vida ideal ni nada que se le parezca. Hay otra vida, distinta, real. Después del golpe, hay que integrarlo, no rechazarlo, y crecer por donde sea, como las plantas aunque no tengan sitio.

El lema de la ciudad de París es “Fluctuat nec mergitur” lo importante es no hundirse, fluctuar con la corriente ¿nadar bien? ¿para qué? si se puede, pues bien, y si no, también.

Vivir no es lo mismo que estar vivo

Eso dijo el predicador de la Misa a la que asistí el pasado domingo. Y la frase es cierta, se me quedó, y he ido reflexionando sobre ella.

Cierto que hay casos claros, como la muerte cerebral, done uno puede estar vivo pero ya no vive, pero ni me voy a referir a eso ni a la eutanasia, cuestión que, afortunadamente, nunca me ha interesado.

En fin, voy a hablar de concepto de “vivir”, ¿qué es vivir?, ¿qué es la vida? “una pasión una sombra, una ilusión…” según ” La vida es sueño”, yo prefiero decir que la vida es un regalo (se nos da sin pedirlo, bueno o malo depende de cada cual) y, mientras dura, hacemos lo que queremos y  podemos.

Hay gente que define la vida en sentido negativo, diciendo todo lo que no hace “porque eso no es vida” son gente culturalmente pobre, de vida limitada, y  sin ambiciones, pero que, en vez de reconocer claramente que son unos vagos o unos incapaces,  dicen que ellos se dedican a vivir, que gozan de calidad de vida, y se dedican a criticar a todo el mundo. Una muestra clara de que no se está conforme con lo que uno hace es criticar a todo el que pasa.

Entre las críticas frecuentes críticas a emprendedores o despachos como Cuatrecasas está “que esa gente no vive” y aparecen los pseudoprogres que saben vivir y trabajar. Yo, le verdad, es que debo de ser tonto pero, en todos mis trabajos, incluido Cuatrecasas, me lo he pasado bien y, cuanto más liado, mejor. Además he buscado siempre más responsabilidades. No sé si he estado vivo pero vivir lo he vivido. Quizá me he equivocado en algo pero eso es otra cosa.

Como es otra cosa el dolor. No podemos pensar que la vida es ajena al dolor y que, si hay dolor, esta vida no merece la pena, El dolor se suele presentar sin buscarlo, como un compañero inevitable y lo aceptas o tú mismo. Ahora voy a ver, por cuestiones laborales, a un amigo a quien se murió su hija hace unos años. Yo no me imagino mayor dolor. Pues este amigo y su mujer lo pasaron fatal y lo superaron con el tiempo y en la medida de lo posible, y siguen vivos, no se limitan a pasar la vida, y el que está vivo crea vida. Yo creo que han pasado la mayor prueba que puede tener una persona.

El dolor va con la vida, pero hay que identificar dolor de lo que es un fastidio o una mera rabieta, no podemos decir. “llevamos mala semana, a ti se te muere el padre, yo pierdo el lápiz”. Cuidadín, no nos pasemos, hay que identificar el dolor y separarlo de una mera chorrada. Luego hay que dar rangos, hay dolores económicos y los hay con solución y sin solución, hay dolores personales, propio o ajenos, cercanos o no, con solución o sin ella. Visto todo, ponderemos bien, para saber dónde estamos, si nuestro dolor nos puede consumir un tiempo o si le damos más importancia de la que tiene.

Nos haremos un favor, y se lo haremos, consciente o inconscientemente, a los demás, si valoramos en su justa medida nuestro dolor, si nuestra respuesta no es desproporcionada. De ahí la virtud de la templanza.

En fin, me he metido, como siempre, con los progres, que me ponen malo, pero lo que realmente me pone malo es que digan cómo tenemos que vivir. Hay quien le da vida trabajar a tope, hay quien no, hay quien le da vida el deporte, etc… Cada cual sabrá si, simplemente, vive o está vivo.

Lo importante es autoexaminarse y rectificar si es necesario, un punto de alarma llamativo es si se citica a los demás, entonces hay que pararse y ver porqué y en qué medida, quizá estamos criticando por pura envidia.

Bieito Rubido

Hoy, invitado y acompañado, por mi amigo David Rey, he asistido a la charla de Bieito Rubido, organizada por mi también amigo José Antonio Ramos, del grupo Avante, sobre la baja autoestima de los españoles.

Bieito, director de ABC, tertuliano habitual de Carlos Herrera, no nos ha sorprendido a nadie, además mucho podemita no es que hubiera entre la concurrencia.

Ha dado datos y alguna clave histórica interesante. Muy documentado, riguroso en el dato, amable en la expresión, ameno, ha merecido la pena asistir. Una charla de las que se aprende.

Contratación

Cuando yo entré en la DGA en 1995 Anabel ya sabía mucho de contratación pública, en 2008 (antes) ya estaba en Expo, luego pasó por el Tribunal Administrativo de Contratos  Públicos de Aragón, ahora es Jefa del Servicio de Transparencia y, siempre, una buena amiga.

Este sábado 13, el que quiera saber algo de contratación pública por sociedades que no se pierda su conferencia.

El arte de la guerra (III)

Uno de mis capítulos preferidos es, realmente, una breve frase, son las virtudes que ha de tener todo mando. Todo abogado puede tener dos posiciones (1) o hacer la guerra por su cuenta, caso del letrado de una Administración, que ha de saber de todo, tener armas cual navaja multiusos de Albacete (2) o mandar un equipo, grande o pequeño. Las cualidades del mando las cita bien Sun Tzu: sabiduría, rectitud, afabilidad, valor y temple.

Yo me las puse en una pizarra y nunca las conseguí todas, pero, en fin, el cuadro me ayudó a reflexionar.

Puede valer para criticar al jefe si eres currito y tienes alma de maruja verdulera como yo, o puede valer para autoexaminarse si eres jefe.

A mí me tocó ser jefe, con poco equipo, en la CARTV, y jefe, con buen equipo, en Cuatrecasas. En la DGA era un guerrillero, o un paracaidista como dijo mi jefe en la comida de despedida. He estado siempre orgulloso de ser un paracaidista, en Derecho, lío que hay, me pongo la mochila y al ataque. Uno es así, pero no es lo mejor para ser jefe. De hecho un amigo dijo  de mí que eran tan buen compañero como pésimo jefe, eso fue en 2010.

Un buen jefe se implica con su equipo, lo cuida, les transmite su sabiduría, que no es erudición. Se dice que más sabe el diablo por viejo que por sabio, y hay recorridos vitales que dan capacidad y sabiduría para saber qué hacer y no correr, ante un problema, como pollo sin cabeza.

Lo de la rectitud tiene su cosa en un abogado, pero sepamos que el buen cliente la demanda aunque le duela y no podemos chalanear con los clientes, además si el jefe no es recto el equipo se equivocará, puede pensar que es lo normal. Y la rectitud no reside en la cuenta de resultados sino en la lealtad mutua, la confianza mutua y la transparencia.

La afabilidad es básica en todo equipo, si el jefe no la transmite no hay un equipo que trabaje unido, hay gente técnicamente más o menos buena y punto. Claro que la afabilidad muy simpática o coleguismo hace que el subordinado se equivoque y se pierda el papel del jefe. Es muy fina la línea de separación, pero hay que conseguirla.

Valor y al toro, importante tenerlo, el jefe ha de tomar las decisiones más comprometidas y responder de ellas y sus resultados. No se puede hacer recaer esa función en el equipo, el equipo siempre sigue a su comandante.

Temple, buff, yo ya no lo tenía cuando estudiaba oposiciones y luego he tratado de tenerlo, consiste en no acelerarse ante una situación, analizar sus pros y contras fríamente, despellejarla bien, a conciencia, verle toda, hasta lo que uno cree que sabe y no imaginar situaciones que no sean producto de la lógica.

Además hay que tener en cuenta que el arte de la guerra es el arte de la ficción por tanto hay que esforzarse en tener esas virtudes y el equipo debe saber que, al menos, su jefe lo intenta y las respeta o le guían porque conseguirlas todas  es complicado.