FASES

Dado que toda vida es un proceso, se pasan fases. A ver, en mi caso, que es el que mejor conozco, no tengo conciencia de las Fases de antes de la enfermedad, hacía lo que todo el mundo y, como tuve suerte, me fue bien. La enfermedad rompió todo eso. Dado que es degenerativa y se nota en la marcha y el habla seguí trabajando normal hasta octubre de 2015, en mayo de ese año ya no me dejaban conducir, cosa que llevo muy mal. Cuando dejé mi cas, octubre de 2016, me quedé en una situación de paso de todo y regalo mis cosas, es decir, ya no importo, cosa que me quedó muy clara con la aparición de la dependencia para viajar y dejar mi casa.

En noviembre de 2006 aparece la silla a la que me resisto pero me caigo en la calle: silla. Me siento más dependiente.

En 2017 vivo de alquiler y consigo, gracias a mi mujer e hija, cierta independencia.

Es importante la ayuda del despacho, a través de la posibilidad de editar un libro con Edelvives, y dos amigos que me ofrecen redactar artículos para sus medios digitales, este blog y los cafés y comidas con amigos.

La enfermedad empeora y hasta julio de este año voy en plan regalo lo que tengo, pero en julio tomo conciencia y paso a la Fase” quiero lo que tengo,” es, realmente, cuando tomo conciencia de lo que supone y va a suponer la enfermedad para mi.

En septiembre me caigo en casa 3 veces. Una con andador y todo, al poco en otra me rompo una ceja (dos puntos de aproximación, y la tercera me hago una cuquera, 4 grapas en la cabeza (a lo vivo) y noche en urgencias, genial, colofón estupendo para el verano.

Desde agosto vive una chica interna con nosotros, así mi mujer puede respirar y trabajar algo.

La DGA me ha declarado un 81% de minusvalía y dependiente en grado II, a partir de ahí tengo campo para correr (en silla) pero contando con eso no ignorándolo. A ver de qué va la siguiente Fase.

 

 

largo

Ayer pensé que no iba a publicar más en este blog, de hecho he anulado mi facebook, Twitter, Instagram y mesenger y no me he muerto, no es un intento de suicidio  sino de no decir tonterías e insistir en ideas haciendo amigos.

Pero luego me dio el ramalazo de escribir algo, a lo que han contribuido algunos lectores, empezó mi amigo Alfonso con sus comentarios, siempre prudentes y atinados, siguió mi prima Pilar, y luego, ayer, mi primo Rafael que nunca dice nada sin quererlo decir, no conoce el doble fondo ni el gitaneo ni decir tontadas. La verdad es que me tengo que asumir como egocéntrico que soy, y que a los 51 años es difícil cambiar.  El ser abogado te da unas bambalinas que no veas, porque lo de hablar en público me gustaba, si lego a ser tenor la lío.

Pero dejemos estar las cavilaciones de cada cual.

Últimamente, por razones derivadas de mi larga enfermedad, visito hospitales cada día, veo otros enfermos etc.. Yo, si no conozco a nadie, me suelo callar y observar. naturalmente se ve que, para cada cual, lo importante es lo que nos pasa, lo de los demás es menos: o bien son muy mayores, o lo sufren menos, más es imposible… Pues resulta que no se puede juzgar, ya he conocido dos personas a las que había que hacerles todo, una persona joven drogada hasta las cejas, dos con ictus, una ciega, otra con transplante de hígado, uno con secuelas de un accidente en el que casi se mata, etc… y uno de estos con la muerte de una hija este año por un cáncer cerebral y tras tres años de lucha. Y la gente sonríe.

En rehabilitación hay buen ambiente entre pacientes y el personal. La verdad es que el personal es muy atento y muy profesional. Lo único es que somos muchos y no dan abasto.

A mí me darán de alta a mediados  de este me y es que puedo mantener pero “mejorar” pues no. Mejorar es imposible, sin más. Mejorar en plan físico, moralmente se puede y la enfermedad es una oportunidad única para hacerlo, no aprovechar esta oportunidad también puede ser algo único.

Lo poco que he aprendido es que esto, como toda vida, es un proceso que te lleva, que hay que dejar que te lleve, no controlarlo, y confiar…Está claro también lo que dice mi amigo Antonio: la gente no cambia. Doy fe.

No he aprendido aún mucho mas. En mi caso es un proceso largo y no estamos para cosas a largo plazo. Dos años ya es el tope, y, como decía mi amigo Serafín, la gente se pone nerviosa por esperar 5 segundos a que se le abra una página en Internet. O sea que una enfermedad cruda a corto plazo genera un clima de Esolidaridad que se mantiene en un corto, y trágico,  tiempo. Es lo que tiene un cáncer terminal, digamos que el dolor se concentra y ello unido al intenso sufrimiento de paciente y familia, llevan, lógicamente, al acompañamiento constante, que desaparece con los que quedan, y eso lo hacemos todos. En mi caso es una enfermedad diagnosticada hace 4 años, de la que estoy de baja hace tres: muy larga, me cansa hasta a mi. No duele físicamente, el enfermo se va acostumbrando, y el olvido, al ser tan larga, llega ya en vida del enfermo, y salvo quienes lo ven todos los días, no saben diagnosticar. Quienes lo ven alguna vez, suelen ser prudentes pero manifiestan, con gestos, su apoyo, pero quienes lo ven a intervalos semanales suelen acostumbrarse a la enfermedad pensando que es una más, que se va a parar, y que el enfermo es un exagerado, un mecanismo de supervivencia que, ojalá, fuera cierto.

No estamos acostumbrados a lo largo, todo tiene que ser “ya”. Esto pasa con todo y con todos. Y hay cosas en esta vida que son a largo, y si las ignoramos, da igual, porque seguirán siendo a largo.

Giro

Más de mes y medio sin escribir nada, he estado tentado de cerrar este blog pero no creo que haya llegado el momento. En todo este tiempo he constatado:

1- Que la vida es un proceso impredecible.

2- Que nadie me ha hecho ni un comentario al último post o a porqué no escribo.

3- Que la enfermedad se alarga cual chicle, o sea, de modo insípido y pegajoso.

Es decir que, en base a estos hechos, se puede concluir. que nunca he tenido un hilo conductor en este blog salvo Yo, lo que a mi me pasa, y lo bien que llevo todo. Si antes era lo originalmente bien que llevo mi trabajo he sustituido mi trabajo por una enfermedad exclusiva y escasa, y, aunque sufra mucho (mentira), lo llevo bien, soy guay. Claro, el que está bien, piensa que esto es una putada, y puede serlo, pero más que eso, es un oportunidad par hacer un alto, en este alto descubro que he transformado, o mejor, adaptado mi vida anterior a la enfermedad pero no he cambiado en nada.

Como abogado me iba mucho el escenario, pero es que uno ha nacido para actor y sigo con la representación. Este blog no tiene línea directriz salvo que hablo de Mí y mis ocurrencias, con la espera de comentarios que me confirmen lo bueno que soy.

En otros blog, como en “con C de Cristina”, mi amiga Cristina Laclériga bucea en su dolor y dice lo que, hasta ahora, no decía, da las claves del sufrimiento, le sirve para descubrir sentimientos, no habla de ella, sino de la vida a través de ella. En “Más que guapa” de mi amiga Ana Bonilla, descubrimos otra faceta de ella, que es tan buena o mejor que la de abogada laboralista y tampoco habla de ella. La lectura reposada de estos blogs y el conocimiento de la vida de gente que viene conmigo a rehabilitación me han dado que pensar.

Además esta enfermedad ya aburre, aún no me he muerto, y no es previsible que sea en breve, así pues, salvo mi mujer y mi hija, todo el mundo hace su vida. Es normal, yo también lo hice con mi amigo Manolo Anós, su padre se involucró mucho, se fue de la cabeza y, al tiempo, se murió. Hay que normalizar lo que no es normal, lo que se sale de lo corriente y previsto. Es puro instinto de supervivencia. La enfermedad no es tan guay. Lo que no estoy dispuesto es a hacer esfuerzos para parecer que no tengo la enfermedad.

O sea, que procuraré escribir poco, y sólo de mi salud pero no para hablar de Mí sino de lo que siento, no voy a hacer esfuerzos para vivir como si estuviera sano y no voy a hablar de política porque llevo tres años retirado de la vida laboral y no me entero de nada.

 

 

Cada uno escribe lo que quiere.

La verdad es que nunca he sido políticamente correcto, y es algo que no recomiendo. Se puede practicar lo políticamente no correcto cuando uno no está en activo pero no antes. El peligro de practicarlo cuando se trabaja es buscarse enemigos gratuitos. Aunque cada cual opine o escriba lo que le de la gana, sabiendo las consecuencias. Es un mero consejo.

Hay que procurar ser asertivos, llamar a cada cosa por su nombre y dar la verdadera opinión no lo que pensamos que el otro espera oír. Esto no es ser políticamente incorrecto, es decir lo que hay cuando te preguntan. Esta labor es muy importante sobre todo en los que asesoran o dan consejo.

Es importante no pensar en lo que piensan los demás, además, es imposible acertar. Hay que saber qué pretende hacer y por qué el que pide consejo. Hay que advertirle, sin apasionamiento, sobre si su posición es correcta y qué riesgo corre. Hay que tener claro, y él debe tener claro, que la decisión final la toma él.

No se trata de hacer fácil o difícil nada a nadie, se trata de reunir los elementos necesarios para tomar una decisión. Es por ello que el asesor ha de saber del objeto de su asesoramiento, el decisor no tiene porqué.

Es por ello que la claridad en la labor asesora es sustancial y lo cierto es que el lenguaje políticamente correcto puede ser todo menos claro y quizás ayude a la toma de decisiones populares, lo malo es que hay que tomar muchas otras que son muy impopulares, aunque algunos se resisten a tomarlas y las dejan a otros (véase Zapatero), y esperemos que Pedro Sánchez no sea de estos, aunque usa un lenguaje tan políticamente correcto que nunca dice nada. Y eso es mala señal.

Más paciencia que el Santo Job

La Paciencia es una virtud que, en grado sumo, se predica de Job. Job es un personaje bíblico al que la gente ha hecho santo como el santo Job, no san Job, ni Job, sino el santo Job.

Es difícil, o imposible, ganarle en Paciencia, pero viene bien una lectura del libro de Job de vez en cuando,. Viene bien meditarlo. Un hombre que tenía todo, se queda sin nada, no renuncia nunca a su fe, y vuelve su fortuna. Da de sí para muchas interpretaciones, yo me quedo en la de perderlo todo sin comerlo ni beberlo, vamos, lo que me está pasando a mi.

De repente te sientes mal, la cosa no para, vas al médico, te coges la baja, te dan la invalidez, dejas el trabajo, dejas de conducir, vendes tu casa, de la venta no sacas nada, te vas de vacaciones gracias a la familia, dependes de todo y de todos, viajas menos, no viajas, corres, dejas de correr, andas algo, usas silla, te caes más, te sale una segunda enfermedad, hablas normal, no se te entiende,  te gobiernan cuando dicen que te ayudan, algunos se fijan en los pobres de África (siendo que a mí, por lo visto, no me pasa nada, como no eres negro y procuras no dar mal…) etc…. Tratas de hacer vida normal pero tu vida es todo menos normal. Cada día estás peor. Pero la peña no se entera o  hace como que no se entera. No es que uno busque compasión pero con que le den trato adecuado a unas circunstancias complejitas es suficiente. Así podré ir formándome en la paciencia.

Esto es para siempre y va de mal en peor, o sea, según lo previsto. Hay cosas que, cada día, soporto menos. Son chorradas pero ya vale.

1- Yo, antes de la enfermedad, he sido un abogado de cierto prestigio y he tenido la suerte de trabajar y  aprender en muchas grandes empresas. Ignorar esto me cabrea, y es ignorar el pasado para tratarte como un mozico de pueblo sin más, y no es por orgullo, es que hay lo que hay, yo puedo estar jodido pero tonto ni soy aún (que todo se andará) ni he sido.

2- No soporto las ideas simples. Suelen ser ideas comunes “normales” sustentadas y proclamadas por gente corta, y que coartan hasta la libertad de discutir, aunque discutir con quien no está a tú nivel es una pérdida de tiempo tuya y suya.

Difícil de entender lo que digo. Debe de ser que tengo un mal día. por eso aprender de la Paciencia del Santo Job viene bien, primero con uno mismo.

José Martí

José Julián Martí Pérez, héroe nacional de la República de Cuba, nació el 28 de enero de 1853 en la Habana (Cuba), hijo de españoles.

En 1871 fue deportado a España y en 1873 se traslada a Zaragoza y reside en la calle Manifestación 13 principal hasta 1874, y, en ese tiempo,  en el Instituto Goya y en la Universidad de Zaragoza  acaba sus estudios.

Terminó de conseguir en 1874 el título de bachiller y licenciado en Derecho y Filosofía y Letras. Escribe y publica el libro La República Española ante la Revolución Cubana, termina su obra La adúltera y Amor con amor se paga. Martí se adentró en el mundo de la filosofía, se interesó en el transcendentalismo del filósofo alemán Krause, relacionando a este con el filósofo norteamericano Emerson. Ambos filósofos fueron verdaderamente admirados por Martí. Además, en la ciudad de Zaragoza, Martí colaboró con el Diario de Avisos. Martí le dedica un poema a Aragón el cual introduce en su obra Versos Sencillos.  Para Martí esta ciudad le marcó personalmente, sirviendo de inspiración para sus poemas.

Más tarde recorrió diversos países de América como Venezuela, Méjico, Guatemala, Perú, Bolivia y Estados Unidos, en su afán de unir a los cubanos en el exterior para luchar por la independencia de Cuba.

Murió en combate el 19 de mayo de 1895, a los 42 años, en Dos Ríos (Cuba).

Antes de certificar su defunción y después de su muerte, el coronel Sandoval, al mando de las tropas españolas, había dicho: “Señores: ante la muerte, cuando pelean hombres de hidalga condición como nosotros, desaparecen los odios y rencores. Nadie que se sienta inspirado de nobles sentimientos debe ver en estos yertos despojos un enemigo, sino un cadáver. Los militares españoles luchan hasta morir, pero tienen consideración para el vencido y honores para el muerto.” Seguidamente anunció que “se costearía por los españoles una lápida para el nicho que ocupan los restos de Martí.”

Dos placas recuerdan hoy, en la casa en que vivió en Zaragoza en la calle Manifestación 13, a Martí.

Y su casa, en coordinación con la Universidad de Zaragoza y la Facultad de Filosofía y Letras recuerda al héroe y celebrarán su aniversario con un acto de homenaje el día 25 de mayo a las 12 horas en el Aula Magna de la Facultad de Filosofía y Letras sita en el Campus de la plaza de San Francisco, en el que, por segundo año consecutivo, se entregarán los Reconicimientos de “Cómplices de la Virtud” a distintas personalidades. Estos Reconocimientos irán acompañados de un bonito obsequio consistente en una escultura de una hola de tabaco, realizada por el escultor pinareño  Andro H, Montano Hernández, y un tabaco puro, todo ello en representación de la provincial de Pinar del Río, tierra del mejor tabaco del Mundo.

Responsable, y habitante de la casa de C/ Manifestación 13, Agustín Montano 652597753.

Guía del PROGRAMA 

Homenaje  a José Julián Martí Pérez, héroe nacional de la República de Cuba en el 123 aniversario de su caída en combate.

Organizan : Excma. Universidad de Zaragoza (Facultad de Filosofía y Letras), Asociación cultural de Pinar del Rio (Cuba), casa de la calle Manifestación nº 13 (Zaragoza) y Asociación cultural cubana “ Clave y Bongo”.

Programa

1-Himnos de España y Cuba

2-Palabras de presentación.

3-Poesía “Para Aragón en España” y “El Mambí”. Declama D. Agustín Montano Luis.

4-Palabras para la entrega de los reconocimientos “ Cómplice de la virtud” a:

Eliseo Serrano Martín, Decano de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza y Director de la cátedra Martí.

Manuel García Guatas, catedrático emérito de Historia del Arte, autor del libro “La Zaragoza de Martí

Familia Lafuente Sediles, (Dª Ana, D. Jesús, D. Pablo y D. Alberto)

Asociación cultural de cubanos en Zaragoza “Clave y Bongo”, representada por su presidentes Dª. Ludmila Mercerón y D. Jorge Bahía.

Entrega en nombre de la Asociación cultural “José Martí” de Pinar del Río (República de Cuba) Agustín Montano Luis

5-Proyección de trabajos audiovisuales realizados a través del canal educativo 2 de Cuba y la casa de la C/ Manifestación nº 13 por D. Luis Hidalgo Ramos, director de programas Televisivos (Cuba)

6-Canción al piano por Ludmila Mercerón.

7- Versos sencillos de José Martí. Declamador: Agustín Montano, pianista Ludmila Mercerón.

8- Canción “Guantanamera”, intérprete y pianista: Ludmila Mercerón.

 

 

Europa y leyenda negra

La conducta del fugado Puigdemont recuerda un poco la de Antonio Pérez en el siglo XVI. Únicamente desconozco el grado de idiocia de Pérez, tampoco conozco el de Puigdemont pero debe de ser alto dado el corte de pelo que se atreve a  lucir.

Pues a Antonio Pérez, secretario de Felipe II, se le acusaba de estar de tras del asesinato del secretario de D. Juan de Austria. Pérez, natural de Aragón, acudió a Zaragoza con la vaga intención de, caso de ser juzgado, que lo fuera por el Justicia con arreglo a los fueros. Eso no facilitaba la acusación real, luego quedó preso por la Inquisición, con jurisdicción en toda España y bajo mayor control del Rey. El pueblo de Zaragoza se sublevó y al grito de “contrafuero” sacaron a Pérez de la cárcel de la Inquisición. Las tropas reales acudieron a Aragón, y barrieron las pocas tropas que el Justicia había reunido. Se decapitó al Justicia y Antonio Pérez se fugó a Europa donde contribuyó al desarrollo de la Leyenda Negra antiespañola.

En el fondo, y en la forma, los delincuentes se parecen. Antonio Pérez engaño al Justicia y a todos los aragoneses y Puigdemont a todo el que se deja. Puigdemont, además, ha logrado demostrar que gente con estudios es más tonta que Abundio. Pero, en fin, no nos salgamos del tema.

El caso es que en España pensamos que todo lo bueno procede de Europa y que nosotros somos un desastre. Incluso es el leiv motiv de alguno de nuestros mejores, y más leídos, novelistas. Hay quien describe la España del XVII de modo heroico pero con poso de amargura y una notable aceptación de las tesis de la leyenda negra.

Lo cierto es que cuando estamos acostumbrados a algo muy bueno en lo demás sólo vemos los defectos y nunca decimos nada bueno aunque lo haya.

Sucede que los reinados de Carlos I y Felipe II nos encumbran como la gran potencia de la época a gran distancia de las demás. Con los de Felipe III, Felipe IV, Carlos II, Felipe V, Luis I, Fernando VI, Carlos III y Carlos IV somos una gran potencia como muchas otras, prescindiendo de la idiocia, o no, de nuestros reyes.

Sucede que la comparación es siempre con los reinados de Carlos I y Felipe II, todo lo demás es decadencia y fragilidad, además el inicio de la decadencia se sitúa con Felipe II y la Armada Invencible. Es curioso, años antes sucede la victoria de Lepanto contra el turco pero nadie la sitúa como el origen de su decadencia.

Por otra parte, todos los reyes españoles que he señalado mueren en la cama, sin embargo, Carlos I de Inglaterra, en el siglo XVII, muere decapitado, Luis XVI de Francia, en el siglo XVIII, guillotinado, Maximiliano I de Méjico, en el siglo XIX, fusilado, el Zar Nicolás II de Rusia y su familia, en el siglo XX, fusilado. Antes de morir no fueron juzgados buenos gobernantes y no lo debieron de ser.

En España no se dieron esas violencias, ni se contribuyeron a ellas.

Estaba leyendo estos días, un Atlas Histórico, y al llegar al Impero Español, al que se le dedicaba tanto espacio como al Japón feudal, su autor (un inglés) decía que en América los españoles sólo habían colonizado las tierras donde había oro, que eran bandidos y depravados, etc… Las típicas chorradas de siempre. Vamos a ver no omite que el descubrimiento de América fue español, tema importante ya que algunos creen que fue vikingo, incluso Erdogan dice que fue turco. De España, en el siglo XVI, no fueron angelitos a América, fue gente normal que veía en el oro una posibilidad de tener riquezas, lo mismo que en los USA pasó en el sg XX con la fiebre del oro. Además. España colonizó territorios donde sabía que no había oro. Gran parte de los USA son de colonización hispana,  (Tejas, etc…) y no se caracterizan por ser la tierra más fértil ni la más rica. Pasa parecido con Centroamérica, etc….

O sea, una falsedad y un prejuicio más para consumo de neófitos.

Además el “decadente” imperio español fue atacado en los siglos XVII y XVIII por todos los demás, pero así como Francia. en el siglo XVIII, pierde sus posesiones en India y  Canadá a manos de los ingleses, España no pierde casi nada en América en dos siglos a manos de ingleses, franceses y holandeses.

Menos mal que Napoleón, que perdió en Waterloo, no era español. Ni Napoleón III, derrotado en Sedán. Menos mal que no “ganamos” la segunda guerra mundial como los franceses, ni fuimos derrotados en Vietnam como ellos, ni perdimos el canal de Suez pese a la intervención francobritánica contra Naser.

Y de Inglaterra se puede decir lo mismo, su imperio se funda en la India, tras aplastar, con suma tolerancia, la rebelión de los cipayos, a mediados del siglo XIX. A finales de siglo XIX son vencidos por los árabes en Jartum y por los zulúes en Sudáfrica, que frente al flamante ejército británico, ambos tenían en común venir de la edad de piedra.

De Alemania, baste recordar la época de Hitler que, como Puigdemont, llegó al poder tras unas elecciones.

Todos estos países no se consideran decadentes, pero España sí ¿por qué? debe de ser por nuestros propios prejuicios.

Sucede que estos países han vivido centrados en este continente pequeño y viejo que es Europa. Si comparamos a España con Europa, y nos olvidamos de América,  a lo mejor damos con algo un poco parecido. La atracción por Europa es algo funesto que nos ha pasado siempre, de hecho la empresa americana fue más obra de la Reina Católica que de el Rey Católico que vivía más hacia Europa.

Nos hemos centrado mucho en este decadente continente. En el mundo actual, de hecho, es un paraíso, rico e insolidario, que confía su defensa a los USA.

Hace poco un amigo me decía que no hemos avanzado nada desde tiempos de Cristo, y es verdad, mucha tecnología, pero seguimos igual o, incluso, hacemos más burradas gracias a la tecnología.

El que más tiene (poder y dinero) más vale, aunque sea un borrico, esa máxima continúa inalterable.

En el siglo XVI se aprovechó la reforma Luterana, no para reformar la Iglesia Católica, sino para formar Iglesias Nacionales, supeditadas al poder político, que nunca han estado interesadas un ápice en fomentar los valores del cristianismo. Eso sí, en los tolerantes países protestantes, hasta el siglo XIX, podías ser de cualquier  religión menos la católica. Los católicos éramos lúgubres, antiguos, crueles, supersticiosos, etc… ellos no ¿les suena? Como el tiempo da y quita razones, causa risa cuando vemos que la cabeza de una iglesia es un rey. Además, que Desmond Tutu fuera obispo protestante y que Tony Blair se haya convertido al catolicismo da que pensar.

Es Europa un continente pequeño, insolidario, que ha llegado a usar la religión con fines ridículos, que se cree el centro del mundo. Europa intentó la mayor unión, la UE, que se ha visto pero, si bien naufragó a nivel político, en plena crisis desapareció, incluso a algunos países nos llamaron PIGS, sólo sirve a los intereses de  Alemania y ésta, como se ha visto en el caso Puigdemont, es profundamente, insolidaria. A esto unamos el Brexit y el cuadro de la descomposición está servido.

Cuando en 1986 entramos en la CEE me preguntaba qué teníamos que ver con los daneses, evidentemente nada. Tenemos que ver más con los ecuatorianos, pero eso queda mal en un nuevo rico, es preferible que te desprecie un danés a ser amigo de un ecuatoriano.

 

 

Siempre he sido un raro

Es así, en fin, yo debo de ser el único español que no vio la final de fútbol del mundial de Sudáfrica.  Y es que no me gusta el fútbol, lo cual es una pena en este país. Empezando por ahí, muy normal no soy. Advertido esto, tengo aficiones poco habituales, no digamos poco normales sino poco habituales.

Colecciono monedas y, el otro día, miraba un real de a 8, columnario, de Fernando VI de 1754. En él aparecen los dos mundos (simbolizan España y América) como si fueran lo mismo, y así se dice: Utraque unum.

Yo sostengo que España entra en decadencia cuando en el siglo XIX pierde el Imperio, antes pudo bajar de nivel entre los grandes pero nada más. La leyenda negra es una propaganda protestante superficial que ha hecho mucho daño sobre todo en España poblada por gente que “parece” que sabe algo y en que lo correcto es opinar como de costumbre, y hablar mal de España para parecer más guay. Algunos no somos guays, nunca lo hemos sido, y ahora menos. Es otra rareza, sin más. Es parte de la poca amabilidad que uno tiene, de siempre.

Total que en el Imperio español todos eran españoles, no peninsulares y colonos, el mestizaje se practicó siempre, y a la nobleza local (sobre todo la peruana, la azteca era muy combativa y los propios indios de otras tribus la odiaban bastante) se la reconoció siempre, véase la historia del inca Garcilaso de la Vega.

A las autoridades americanas, cuando se iban, se les hacía el juicio de residencia, se miraba detalladamente en qué se habían gastado el dinero. El juicio podía durar un tiempo largo, durante el cual, se quedaban a disposición del tribunal sin marcharse del lugar y sólo cuando salían absueltos se podían ir.

La independencia de América fue curiosa, de hecho el  último país realista fue Perú, y lo independizaron otros, el Perú no tiene héroes libertadores propios como Bolívar o San Martín.

Hay cosas que España no ha creado, por ejemplo, la Inquisición. La Inquisición, cosa de la Iglesia, se crea en el sur de Francia en el siglo XII en la cruzada contra los Albigenses, donde, por cierto, muere, en la batalla de Muret, Pedro II de Aragón defendiendo a sus súdbitos albigenses. En España se instaura en el siglo XV, y no hace ni la mitad de lo que dicen por ahí, de hecho San Pedro Arbués, inquisidor mayor de Aragón, fue canonizado y, hace muy pocos años, se ha consagrado una iglesia en su nombre, por algo será. A la Inquisición no le interesaban las brujas, sus prácticas le parecían Chorradas pueriles, pero a los protestantes les daban miedo, y los ingleses quemaron muchas más que la Inquisición española,

La primera y segunda guerras mundiales fueron cosa de países tan civilizados como Francia, Inglaterra y Alemania. Por cierto que el holocausto de los judíos empezó en los años 30 sin que Francia e Inglaterra hicieran nada, ahora sí, el tema es si Pío XII pudo hacer más.

Una francesa me dijo, muy en serio, que Francia había ganado la segunda guerra mundial. En fin. Hasta dónde llega el chauvinismo.

España no participó en el colonialismo del siglo XIX donde Francia e Inglaterra se repartieron el mundo y trataron a su colonias como gente de segunda.

En el siglo XIX destacan las atrocidades en el Congo del rey de los belgas, y no digo más.

En fin, menos mal que no hemos estado con Europa hasta hace poco, así no nos pueden culpar hasta de la muerte de Manolete. Somos diferentes, y menos mal que lo somos. Ahora bien, habrá que reivindicarse algo, o dejar que la historia la sigan escribiendo los de siempre y con los tópicos de siempre.

Folclore

Todos convendremos en que cuando algo pierde presión o fuerza surgen los sucedáneos o las malas hierbas. Pasa en el campo que cuando no se hecha herbicida brotan las amapolas. También sucede con las ideologías y las religiones, cuando van perdiendo su pureza se sustituyen por las formas. Y las formas no son malas, son buenas, pero no son lo que hay. Estos días de Semana Santa zaragozana, que son un auténtico calvario, sobre todo si vives en el centro y tienes movilidad reducida, llenos de representaciones de dolor desgarrado, se ven llenos de cofrades con toques de tambor nuevos y tan atronadores como exóticos. A estos cofrades luego no se les ve en Misa, quizá se les vea apoyando al Real Zaragoza, pero sólo cuando gana, y no les pidas 20 euros para sacarlo de la ruina, eso que lo ponga Alierta.

A estos cofrades les pones una gorrinera peñista en el Pilar y comprobarás que son los mismos. La mitad seguro que votan a Podemos. Y los más pijos, que los hay, son de una estética un tanto clásica, que con los tiempos actuales no se lleva muy bien. No digo que las cofradías no tengan su labor social pero hay que modernizarse.

España tiene el problema de o quemar sus tradiciones o volverlas viejas, y eso es lo que está pasando en Semana Santa. A ver lo primero que hay que reconocer es que las procesiones gustan a mucha gente, que es un fenómeno turístico de primer orden,  muy folclórico, muy vistoso, pero, después del Vaticano II, se han quedado con una estética un poquito antigua y poco/nada católica, además el folclore no es ni bueno ni malo, es folclore. En Zaragoza se ha pasado de los años 80  en que nadie iba a las procesiones, a reventarlas, saetas-jota, costaleros, bandas de música, en fin… Eso sí, todo bien triste y doloroso, todo bien barroco. Menos mal que se creó una cofradía de la Resurrección, es la única que da sentido a todo esto.

Es una auténtica explosión de sentimentalismo, la gente llora muy a gusto, digo yo que si se pillan un dedo del pie llorarán más y con más motivo. A mí esto de las procesiones nunca me ha gustado. Pero España es así, sin más, ni mejor ni peor. Yo es que lo de sufrir por sufrir no lo entiendo.

En este punto es de hacer notar varias cosas: la primera es que desde mi casa se sufren todas las procesiones, con lo cual, unido a mi movilidad reducida, se ha agriado (más) mi carácter y la segunda, como me hace notar mi amigo Alejandro Izquierdo, entre los cofrades hay de todo, de hecho él dice que no conoce a nadie como la que yo describo, y eso que es cofrade hace muchos años. Ciertamente, el mundo de las cofradías es muy plural, pero creo que, todos coincidiremos,  debe modernizarse y no volver la vista siempre al sur.

Además esta rectificación, que hago gracias a la amable corrección de Alejandro, me lleva:

1- A que muchos amigos cofrades no se me cabreen con razón.

2- A rectificar en parte.

3- A pedir que no todas las procesiones pasen por San Gil.

Tremendo lo que queda para separar Iglesia-Estado, porque por ejemplo, a la vez que les parece bien la melange de las procesiones, ya que mueve dinero, los podemitas zaragozanos atacan a la Iglesia todo lo que pueden. Habrá que ir separando ¿Qué pinta hoy en día el obispado castrense? ¿y las banderas a media hasta en viernes santo?¿y el crucifijo en las escuelas y en la jura de los ministros? ¿y las bodas de Estado? ¿ y los militares en el Corpus? ¿y el Cristo de la Legión? habrá que ir empezando para dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios, aunque sea poco.

Claro que hay que partir de que cada parte de España es un mundo, y lleva sus tiempos, aquí no vale el “café para todos”.