Bélgica

Sorprendidos nos hemos levantado los españoles cuando vemos que Bélgica no nos manda ya detenido a Puigdemont. Pero la sorpresa hubiera sido lo contrario porque ¿qué es Bélgica para que le tengamos semejante fe?

El reino de los belgas fue fundado, bajo la protección de Francia y Gran Bretaña, en 1831, par desgajarlo y debilitar a Holanda y en base a una dinastía extranjera sin arraigo ninguno enel nuevo país (no como los Borbones en España, dado que Felipe V era sobrino carnal de Carlos II). Bélgica, desde el principio, era un país conveniente con una sociedad opulenta. De hecho, el Congo se le da, primero como patrimonio personal, a su rey Leopoldo II que lo  explota y sojuzga terriblemente, Cuando no puede retenerlo más, lo pasa al país. Es tan opulenta la sociedad belga que es la única con autopistas gratis e iluminadas en su totalidad, se dice que es del dinero del Congo.

Hace poco volví a Bélgica, es un país bonito pero con tres comunidades y en Flandes no hablan francés, pese a ser oficial, prefieren hablar un mal inglés. Cuando fui el ejército seguía en la calle por los atentados, sin resultado alguno. La policía tampoco ha tenido ningún resultado. De hecho los alcaldes de distrito no se hablan entre sí y no se puede hacer registros por la noche para no perturbar el sueño de los demás.

Con este panorama es normal que se refugio de delincuentes y que su policía sea altamente ineficaz.

Pese a ello, y a su más que evidente riesgo de ruptura interno, son orgullosos, y se creen que dan lecciones a los demás.

Su posición contrasta con la de España, un país más grande y antiguo, que no se formó por mera conveniencia, pero acomplejado. Pedimos perdón, por el descubrimiento de América, por Felipe II, por la bandera, por el Himno, por Felipe V, por Franco, por vivir… y menos mal que Napoleón no era español.

Después de pasar 40 años de dura transición y de entrar en la UE, resulta que un paisito como Bélgica, cuya última proeza reside en que una de sus Regiones bloqueó el tratado UE-Canadá, nos va a dar lecciones, ¿De qué? ¿De comer mejillones? ni aún de eso, que se queden a Puigdemont y que les apoveche.

 

 

 

 

 

Reinventarse

Todos, y digo todos y no todos y todas que es una redundancia estúpida, necesitamos constante reinvención, aunque ,en el fondo, la reinvención no existe. En cierto modo necesitamos decir que hacemos algo, que nos reinventamos, para darnos impulso y, por ahí, pase. Todos, de manera constante, nos podemos sentir frustrados, agobiados, apresados por la rutina, con ganas de una nueva vida etc… y acudimos a la “reinvención”, la cual a veces está bien,a veces cambiamos lo que no debemos cambiar y es un desastre.

Partamos, pues, de que la “reinvención” no existe, el un mero subterfugio de la mente que nos lleva a pensar que hacemos algo importante pero, en el fondo, no reflexionamos nada y nos podemos llevar por delante nuestra vida con ese argumento tan actual de ser felices, sin más.

No se trata de “reinventarse” sino de, honradamente, cada día, tomar conciencia de lo que somos y actuar en coherencia. Hay amigos que tienen la sana costumbre de meditar todos los días, o hacer un rato de oración, Si es temprano, ello suele ayudar a centrarse. ¿Qué se espera hoy de mi? La respuesta puede ser para nada fantástica, a lo mejor no se espera que seas ministro o que ganes mucho dinero pero se espera que te calles ante un problema y no lo aumentes, que ayudes a hacer los deberes, que estés ahí, que te dejes querer, etc…

Lo mismo uno hace poco o nada, pero es mejor que reinventarse si que nadie lo pida y acabar comportándose como un elefante en una cacharrería.

Cada día tiene su afán, y quizá ese del autoexamen, para ver defectos y virtudes, no sólo defectos, sea el más importante y el primero para una toma de conciencia de quién se es.

Otoño

Otoño es esa estación que en Zaragoza empieza “después del Pilar”. Es una estación melancólica que nos va pareciendo más bonita a medida que nos vamos haciendo más mayores. Ello es así, ni bueno ni malo, ni tampoco generalizable. Yo ya tengo ganas de que entre de una vez el otoño, se acaben estos calores, anochezca antes y no haya tanta gente por la calle. Parece que siempre estamos de juerga, hace falta un estación donde comience el sosiego y el vivir para dentro que el verano ya nos lleva a salir.

Últimamente recibo varias imágenes del Otoño, a ellas hay que unir la inevitable de la caída de la hoja con toda la carga que tiene.

Es la estación en que se reanudan los proyectos del año. y ello porque parece que casi no hay fiestas. Pero entre que es la última del año, en diciembre todo son puentes, y en septiembre no se hace nada y se dedica a los Colegios. El Otoño es una estación engañosa si no aprovechamos bien el tiempo día a día.

 

Los nuevos espartanos

Los espartanos, cuando nacía un niño, lo examinaba un consejo de ancianos, y, si tenía alguna minusvalía, lo despeñaban por un barranco para evitar al Estado los gastos de mantenimiento de una vida poco productiva. Hitler hacía lo mismo. Y hace unos años, cuando aún no tenía esta enfermedad ni por asomo, un compañero/amigo llamaba despectivamente “el subnormal”  a un ujier del Parlamento, que tenía una minusvalía psíquica y había sacado dignamente sus oposiciones y su plaza, a diferencia de muchos otros.

Sucede que ayer oigo hablar a una madre de que su hija ha tenido una reunión convocada ex profeso por el equipo director de una Facultad. Sucede que la niña, que tiene un síndrome que le lleva a hablar con dificultad y a usar silla, va a ir a un Colegio Mayor interna  y la nota le ha dado para estudiar una carrera de prestigio. La reunión fue para desalentar a padres e hija, para decirles que era una carrera muy difícil y que hiciera otra más fácil. Evidentemente, se oyeron de todo y la niña va a empezar la carrera.

Yo creo que no salgo de mi asombro desde ayer, hay quien se cree que, frente al esfuerzo de vivir todos los días, lo importante es un carrera universitaria.

Vaya mentes más limitadas, resulta que la niña se supera día a día, sonríe todos los días, sus padres se separan de ella para que haga su vida aunque conlleve más riesgo, y hay quienes, como los antiguos espartanos, juzgan que no podemos hacer lo mismo que los demás, que, con perdón, pero para nosotros no es para tanto comparado con lo que hacemos día a día, y, nos vienen a decir, que mejor que para qué, que no demos tanto mal, que no hagamos lo ordinario que hay gente mejor.

Cierto que damos mucho mal, en nuestro descargo diré que no es a idea. Siempre se puede volver a tratarnos como ya he descrito antes, siempre se nos puede despeñar por un barranco y fin.

En el fondo yo tengo suerte, esto me ha pillado mayor, mi familia y mi entorno me ayudan sin pedirlo, y la gente siempre ha sido muy maja conmigo, jamás me he encontrado con un gilipollas. Dada mi edad tengo un currículo interesante y, por eso, me doy el lujo de reírme de quien presume de su logros profesionales únicamente.

Cuando digo que no me he tropezado con gilipollas soy muy generoso, ahora recuero dos: una psicóloga y un médico neurólogo. Fíjese que ambos tienen, si no han muerto, carrera.

Frente a la lucha por vivir, una carrera no es sino un elemento más. Puede salir bien o mal, pero no pasa nada. Además ¿qué es salir mal? ¿suspender? o ¿tropezarse con tontos?

Aunque Hitler, y mi amigo, nunca lo vieron, el peor síndrome es el que no se ve, la falta de empatía que te lleva a tratar a los demás como cosas útiles o inútiles. Un riesgo que corremos todos si no humanizamos nuestras ocupaciones.

Asumir la mentalidad espartana es fácil y rentable.

 

 

Don de consejo

Hace poco me he dado cuenta de lo que ya intuía: yo no tengo ese don. Para todo hay que valer, y para eso no valgo, no digo que alguna vez haya acertado, pero normalmente no. Además, si hoy en día unimos a eso el hecho de que hablo como las ballenas y no se me entiende, cerramos el círculo.

Lo que si veo es que con mi sola presencia la gente se monta su película particular. Con no decir nada, escuchar y sonreír, basta. La gente no quiere oír, quiere decir y que le oigan. Es jodido ( en la medida en que uno no es la estrella, que es lo que más mola) pero es así.

Aprovecho para rectificar/completar mi artículo sobre “Dios”, cuando decía que “humanizamos” a Dios, quería decir que lo “reducimos” porque cierto que Dios se hizo hombre para mostrarnos al verdadero hombre, y cierto que, a través de esa humanidad, se da a conocer, digamos que da el paso y nos lo hace fácil, nos evita interpretaciones imposibles de lo absoluto. Pero siempre lo reducimos a la mínima expresión, a algo mezquino, algo fácil y controlable, algo que no moleste, algo que sea políticamente correcto, incluso algo criticable. Reducimos, pero así hago yo con la mente de los demás, creyendo que tengo don de consejo, y que mi enfermedad me hace muy guay (y de eso nada). Incluso creo que soy interesante para quedar con la gente, por eso de que estoy malito y demás, y no veo el esfuerzo que hace todo el mundo por estar conmigo cuando hay opciones más fáciles. O sea que muchas gracias, y perdón, a ver si me acostumbro a depender del cariño de los demás, son muchos años tratando de ser independiente.

Pues bien, volvamos al tema. Don de consejo no tengo y he de aprender a escuchar. Es importante aprender que mucha gente se hace la terapia oyéndose y no oyendo lo obvio en telepredicadores.

Me pasa lo mismo que con los juicios, que cuando creía que me salían muy bien, los perdía, y viceversa. Este blog es parecido, hay artículos que creo muy interesantes, y no los lee nadie y viceversa.

Es decir, que soy mal juez en causa propia. De hecho creía que este Blog lo leían sólo mis amigos y día a día me dice otra gente que lo lee.

El mundo es imprevisible. De hecho me es imposible hasta fijar la periodicidad de artículos en este Blog, hay cosas muy sesudas que no tienen audiencia, y hay cosas en las que, no sé por qué, estoy más inspirado y tienen más audiencia.

Ya disculparéis, pero no soy nada original, periodicidad poca, escribo cuando me siento inspirado y, este Agosto, el calor me ha afectado como a todos.

Verano

 

Llega el “puente de la Virgen” y el culmen e inicio de la cuesta abajo del verano. Aún queda la segunda quincena de agosto, y hay quien inicia sus vacaciones ahora, aún va a hacer calor, pero el verano ya está¡ vencido o le queda muy poco.

El inicio de curso es inminente. Vuelven los problemas aparcados o irresolutos, quizá antes de las vacaciones no es momento de decidir pero, luego, sí­.

No nos dejemos llevar por la depresión postvacacional,  no perdamos el tiempo. Lo ordinario es funcionar, y el tiempo extraordinario (las vacaciones) sirven para preparar lo ordinario. Cuanto mejor vacación, mejor curso. Cuanta más desconexión, mejor. Pero, al final, y antes de empezar a trabajar, hay que reconectarse.

El nuevo curso no es como el pasado, trae nuevas oportunidades y hay que saber aprovecharlas.

Todo es nuevo, pero somos más expertos, aprovechemos lo bueno y cubramos (no ocultemos) nuestras carencias.

El verano nos abre las puertas de un nuevo curso, aprovechémoslo, como éste no va a haber otro.

 

Supervivencia

Hay una tendencia natural, en toda convivencia, a creernos los buenos del asunto y a demostrarlo, si hace falta. Es puro instinto de supervivencia frente al otro, aunque no nos ataque.

En todo caso ha de quedar patente para la gente que nos importa.  Si hay cosas en nuestra contra o las callamos, o las ignoramos, o creamos pruebas para demostrar que son nimiedades.Toda convivencia, y no me refiero sólo a la pareja, suele tener un fondo de injusticia fundada, normalmente, en una mala comunicación, alimentada por esta tendencia natural y otras, dado que no somos angelitos.

Si esto se puede decir de las personas, lo mismo se puede decir de las colectividades.

El caso de Cataluña. y su intento de divorcio de España, es un ejemplo. Por parte de Cataluña no se dice que la mitad de catalanes no quieren la independencia ( eso se silencia), que el objetivo de la independencia es un mini Estado, que, fuera de la cobertura española, lo tiene complicado para sobrevivir al hacerse cargo de todo, que se silencia la parte de la historia en que Cataluña ha luchado por España (véase la Guerra de la Independencia) etc….y por el Estado, que se cree que es un cuestión económica, que se cree que es una mera cuestión jurídica, que nunca ha dicho lo que contribuyen los catalanes al enriquecimiento de todos, que algunos se pierden en explorar un Estado Federal y  eso no es, etc… Es un divorcio típico en que cada parte es el bueno, el mejor. Y así vamos, poco a poco, a un divorcio incivilizado y desagradable.

Habrá que asumir que hay separatistas, y que hay gente que quiere seguir con el proyecto de España, porque España es un proyecto que sin Cataluña no existe. Lo importante son las razones que llevan a querer irse. Lo demás da igual. ¿qué ha fallado? ¿ se puede hacer algo? todo lo demás son bravatas dignas de políticos incompetentes que sólo saben excitar los sentimientos de los demás.

 

 

 

Cataluña

Siempre me he resistido a escribir sobre este tema, y nunca he opinado. Todo ello es con el fin de no herir susceptibilidades. He llegado al extremo, para un abogado resulta imposible de digerir el proceso en la fase ilegal en la que está, en la fase de atropello a la ciudadanía de la Ley Suprema que se anunció ayer.

Yo soy de los convencidos de que convenciendo ( no imponiendo), y por los cauces legales, todo es posible. Se tardará más o menos, pero se logrará y el divorcio no será tan duro, incluso yo votaría que sí a la independencia.

Pero se ha buscado la vía de la confrontación, que el Estado invada Cataluña, que suspenda su autonomía, que haga algo duro que justifique lo que los independentistas hacen ahora, incluso la subversión catalanista ( la CUP encantada).

Se han dado varios pasos hasta llegar aquí:

1- El primero lo dio Pujol al llamar España al Estado Central. Pero Cataluña es España. sin Cataluña España desaparece, habría que llamarla otra cosa. Los ciudadanos catalanes son españoles de origen, mantienen y mantendrán su nacionalidad, según la ley no se les puede privar de ella. Sus hijos, tras una hipotética independencia, tendrán la nacionalidad española por ius sanguinis. ¿y por ius soli?, ¿qué suelo es España? Ninguno¿Qué pasa tras la desconexión ¿quién paga las pensiones? supongo  que no será una hacienda catalana que no le llega ni para sus funcionarios. Digo que en 48 hs esto es difícil de resolver. De futuro será la hacienda catalana la que atenderá ( si puede) a todo, pero ¿qué hacemos hasta finales de este año? ¿ quién paga la extra de los funcionarios? ¿la CUP?

Además Pujol, que, por ejemplo, cita a Aragón una vez y de pasada en uno de los libracos sobre sus memorias y su obsesión es el Estado Central, es ahora el padre de una red delincuencial asumida libremente y parece que inspirada por su mujer. Visto esto, aunque el tronco esté podrido, la conclusión de los soberanistas ha sido ninguna, se ha prescindido sin mas de las andanzas de este señor pese a haber gobernado Cataluña más de 20 años.

2- Parece que como en Cataluña no hay políticos peores en ningún sitio. Hasta la fecha Cataluña ha aportado siempre políticos muy válidos, muy razonables que han hecho crecer Cataluña dentro del Estado. Pero se ha vendido lo contrario. Empezó Pujol a decir que no habían conseguido nada, si bien esto es tan cierto como cuando dijo que el dinero de él y sus hijos provenía de la herencia de su padre, y nos lo creimos.

Poco a poco se fue sustituyendo a políticos inteligentes por gente que demuestra que no lo es , pero que es capaz de defender lo indefendible y de vender a su madre: Puigdemont, Rufián ,Tardá,… etc. Importante, contar con gente de poca inteligencia, poco bagaje laboral, y presta a creerse grandes ideas aunque sean mentira.

3- Las grandes ideas. En base a ellas pretenden conculcar la legalidad sin más.

a) El derecho a decidir. Esta es de Más. Es una gran mentira, ¿quiénes tienen derecho a decidir? será el sujeto de la soberanía: el pueblo español. Hoy en día, si me empadrono en Cataluña soy catalán ¿y voto? no se sabe. Tengo muchos amigos desplazados y empadronados ahí ¿son catalanes? Hoy en día si voy a Cataluña tengo derecho a que me atienda el sistema sanitario catalán, que forma parte del español. Puedo tener una casa el Salou y empadronarme en Cataluña cuando quiera ¿tengo derecho a votar en el referéndum? ¿ sólo tienen derecho a votar los empadronados allí? ¿y los empadronados de otra nacionalidad? Preguntas sin resolver. Derecho a decidir ¿quiénes? diganlo, ya es hora.

b) Convenceremos porque el pueblo quiere la independencia. El pueblo lo primero que quiere es vivir y prosperar, luego se ocupa de estas cosas. Sucede que los indepedentistas subordinan todo a esta causa y el malo siempre es Madrid, pero siempre siempre. Y el pueblo está ya aburrido de que nadie gobierne el día a día. Que digo yo que se puede hacer todo, y que los temas del día a día legitimarían, se supone, la causa.

c) La Arcadia feliz. Fuera del Estado les va a ir mejor, o igual o peor. cosa que no valoran. Han de asumir gastos generales que desconocen, defensa, exteriores, más policía y funcionariado, jefatura de república, y los fastos propios que no serán pocos. Esos gastos los han de pagar ellos ¿han hecho números? ¿ reales?.

d) República catalana. En 48 hs y ¿cómo va a ser?. ¿presidencialista parlamentarista.? ¿está  Vd de acuero con la nueva Ley Suprema irrecurrible?

 

Se parte de que la independencia para Cataluña es la panacea de todos su males pero, los catalanes ¿ están informados de todo lo que supone? se ha buscado que no, de hecho con una técnica subliminal, apelando a grandes ideas tipo slogan, se ha convertido un problema racional en algo visceral, que resiste toda ilógica y que no asume la más mínima crítica.

El tema es: “o conmigo o contra mí”, como le pasó a Andrés Velencoso, los más moderados admiten el silencio.

Yo nunca he tenido ningún problema en Cataluña con el idioma, mis temas de salud me los han tratado mu bien, he pertenecido a un gran despacho catalán del que me siento muy orgulloso, allí he veraneado siempre muy bien, me gusta mucho y nunca he tenido el más mínimo problema allí. No me mueve el resentimiento al escribir estas líneas. Creo que lo de ahora es consecuencia lógica de poner el timón en manos no capacitadas.

De toda formas Cataluña se queja del Estado de lo mismo que ella hace a otros. Desde el año pasado, con sentencia judicial firme en contra no entrega a Aragón parte de los bienes de Sijena de los que la Generalitat se incautó para la Guerra Civil y que siguieron en Barcelona con el apoyo del régimen de Franco, bajo el cual la reclamación de los bienes no hubiera sido posible. Para los catalanes independentistas somos España, ellos no. Para Echenique y su gente somos de segunda a diferencia de  Cataluña que es una nación. Después de la hipotética independencia catalana, por que el Estado nunca apoya a Aragón, los bienes de Sijena pasarán a ser como los frisos del Partenón, un robo más a un pueblo pobre.

Más valdría juzgar lo que se hace no lo que se dice, ver qué pasa en el día a día, ver quien gobierna ( si no se gobierna en lo poco ¿se hará en lo mucho?) valorar todo, y decidir si hay mimbres para continuar, y cómo continuar, pero así no.

 

Alegría

Este blog parece el rigor de las desdichas, y no es para eso para lo que lo escribo. La vida del hombre se basa en la alegría, en el contento. No en la risotada (que no está mal) sino en sonreír al esfuerzo.

Yo no sabría definir la alegría pero si ella, la vida se torna oscura y, si no se recupera, no se puede vivir.

La alegría podría ser una sobreabundancia de cosas buenas. Podría ser.

Generalmente somos muy crueles con nosotros mismos, pues, cuando examinamos nuestro actuar, nos fijamos solamente en las acciones que nos han dicho, y hemos asumido, que eren malas, no en las buenas. Y todos hacemos de todo, todos los días.

Iba a decir que hasta Puigdemont, añado que hasta Rufián, estas personas, en su corto y poco ilustrado entendimiento, seguro que hacen algo bueno al día.

Pero hay gente, de todo tipo, que vive más en la tristeza que en la alegría, por la razón que sea. La posibilidades de vivir de esta gente se limitan, desconfíen de ellos si no quieren salir de su tristeza y les parece normal.

Tenemos que hacer a diario un examen de conciencia positivo, de lo que hacemos bien y mejorarlo, la alegría se dará al verlo y en los intentos de mejora. E lo que tiene lo positivo, además, negativo, bastante hay y viene solo.

 

 

Seco

Más que la mojama. Sin idea de qué hacer. Pero esto es común se da siempre que a alguien lo sacas de su rutina habitual, por lo que sea, una enfermedad, una separación, un despido, una prejubilación… Lo cómodo es seguir igual, todo previsto, no cambiar o cambiar poco, sufrir lo menos posible, o que quede bien, ganar cada día un poco más, por  los hijos…

En fin, así hasta el final. Eso, nos cuentan y nos creemos, es lo mejor, pero la  vida no es así ni remotamente, nos esforzamos porque parezca así, sin más. A veces lo parece pero, examinemos, eso se da ahora en algunos países occidentales. En el resto del mundo no parece que se viva igual.

Nos esforzamos en crear una sociedad que no sufra problemas, no que los supere sino que no los tenga. Es como el sobreproteccionismo que ejercemos con nuestros hijos.  Nunca sabemos cuándo dejarlos volar, los castramos, los hacemos inútiles, el problema es que no es por su seguridad sino para estar tranquilos con nuestros miedos.

Miedo al dolor, necesidad de rutinas, de mundos bonitos, de aprobación de tu vida por los demás. Así no hay quien viva, pero todo se sobrelleva hasta que hay un obstáculo, algo no previsto y que no entra en el plan ideal. Ello rompe nuestros planes y un día vemos que no podemos seguir así, que no sabemos qué hacer y que ya nada tiene sentido, tocamos fondo ¿qué hacer?

Caben muchas tonterías, por hacer se puede hacer de todo pero hay que “reinventarse” ver de qué partimos y qué fin tenemos, una vez visto hay que aceptarlo.

Hecho esto, ni hay rutinas, ni vida ideal ni nada que se le parezca. Hay otra vida, distinta, real. Después del golpe, hay que integrarlo, no rechazarlo, y crecer por donde sea, como las plantas aunque no tengan sitio.

El lema de la ciudad de París es “Fluctuat nec mergitur” lo importante es no hundirse, fluctuar con la corriente ¿nadar bien? ¿para qué? si se puede, pues bien, y si no, también.