Los renglones torcidos de Dios

Mucho santo y no santo han dicho que Dios escribe recto con renglones torcidos, incluso hay una novela de Torcuato Luca de Tena con ese título, y es verdad, es muy sencillo comprobarlo en otros y es muy jorobado (por no decir otra cosa) vivirlo en carne propia.

Un ejemplo muy claro lo tenemos en la pasión cuando Jesús sabe como va a ser y no le gusta nada pero se somete a la voluntad del Padre, predicar sobre esto es hasta bonito, vivirlo no tanto.

Dios va a su marcha, no hace lo que le viene en gana, tiene una finalidad pero sus planes son sus planes, nosotros podemos cooperar o no. También podemos escuchar e intentar saber cuáles son sus planes sobre nosotros en cada momento.

Yo podría hablar en general. Pero creo que no estoy capacitado, así que hablaré de mí por si a alguien le sirve.

Yo llevaba una buena trayectoria según los criterios sociales, era un buen chico, brillante sin falsas humildades, pero llegó la enfermedad que me ha dado una incapacidad absoluta permanente, no poder trabajar y menos ingresos. Yo que de ganar dinero había hecho el leiv motiv de mi vida y que, en muchos aspectos. era el Rey Midas, pues ahora jódete y baila  (que encima no puedo).

O sea que me toca esta enfermedad y que forma parte de los planes de Dios para mi, tengo que aprender mucho de ella ¿seré capaz? no sé. La voluntad de Dios es curiosa, y cuesta asumirla cuando va en contra de uno y te hace cambiar cosas. Cuando va a favor es genial, es un sumatorio de fuerzas. Es importante saber cuál es y qué hay que hacer.

La enfermedad

Cuando un día ves que no vas bien, salvo que seas un poco más normal que yo y quieras saberlo, tiendes a esperar que todo mejore con el tiempo,”ya pasará” te dices, mientras sigues a lo de siempre.

Pero la enfermedad insiste y te va quitando cosas poco a poco, y vas notando cosas cada vez más raras que achacas a la edad,la tensión o el estres.

Cuando ven los demás que algo pasa o cuando ya no puedes hacer lo que hacías normalmente, saltan las alarmas: hay que ir de médicos, hemos tardado demasiado.

En mi caso la primera prueba fue de una atrofia clara del cerebelo y la constancia de una neurodegenerativa la daba la mera experiencia.

De ahí dos años viendo médicos. Vimos suficientes neurólogos para la confirmación de la primera impresión, pegarse de cabezazos con la pared es absurdo, como buscar médios sobre esto fuera de España, como si nuestro país fuera el que describen los podemitas.

Asumir el diagnóstico fue complicado pero coger la baja laboral fue peor.

En mi vida me había cogido una baja laboral salvo por hospitalización, desde el diagnóstio estuve trabajando un año como si nada. Pero en octubre de 2015 mi mujer me puso clara la evidencia ante mis ojos, el médico de cabecera no tuvo dudas, y me cogí la baja.

Pensaba volver a  trabajar, pero un año de baja temporal, en el que no recuperas la salud sino que empeoras, te va haciendo ver las cosas de otro color.

Pasas de la independencia a la dependencia: dependes de tus mayores y de los jóvenes. No conduces, te llevan,  no puedes ni ayudar, en fin….

Lo único bueno es que ha sido poco a poco y que la enfermedad afecta al equilibrio y  al habla no al sentido del humor,

Lo del habla lo llevo regular, en fin, como le dediqué un post a él me remito.

Toda enfermedad es un proceso, en esta he tenido suerte que es lento y mi familia no me deja hacer tonterías. A ver si aprendo algo de la enfermedad.

En un año he ido cambiando, el tiempo me ha preparado para la invalidez absoluta y lo que conlleva. Estoy en vías de ir cerrando con calma y a consciencia mi anterior vida.

Cuando una puerta se cierra, hay que cerrarla bien porque otra se abrirá a la medida de quién eres ahora. Hay que reconocerse uno tal cual es en cada momento y dejarse de nostalgias de lo que pudo haber sido (si todo hubiera ido bien).

Ya disculparéis

Pero he borrado dos posts, y uno con un interesante comentario de Maria José Coll. Los dos se referían a mi actual situación de baja permanente por ivalidez absoluta y es que el INSS, ante una degenerativa lenta o rápida, no se la juega y da la absoluta.

En fin, en contra del criterio prudente de madurar lo que tenía que decir, lo solté sin más en el mismo día. Además lo solté haciendo gracietas, que no tenían niguna gracia. Y lo puse en facebook. Pura tontería, ya lo siento.

Total, que lo voy madurando, que hay lo que hay y que esto es un nuevo punto de partida.

Yo no valgo para contar nubes como Zapatero, las matemáticas se me dan muy mal, las nubes van a pasar igual las cuente o no, es una actividad que a nadie aprovecha, y me pone muy nervioso, no tengo el cuajo zapateril preciso.

Tengo que rezarlo mucho antes de cambiar de rollo, además me viene bien todo consejo de los amigos.

Una cosa es muy importante, antes no le daba validez preguntar al otro “¿qué tal estás?” y que se explaye o no, es una muestra de interés, algo que ayuda mucho.

El acompañamiento, moral o material, es muy importante, no lo dejaré de ponderar nunca. Yo he tenido mucha suerte el acompañamiento  ha sido y es inmenso, los amigos se han volcado, mi despacho y su gente están pendientes de mí en todo momento, y mi familia me apoya, se adapta y tolera mis cambios de humor razonables (no los que no lo son y me perjudican). Así cualquiera.

Nueva etapa, nuevos, y muchos, retos.

Abogacía

Ayer tuve el  honor, ahora que me queda poco en la abogacía,  de apadrinar a mi sobrino Alvaro Polo Ernicas en solemne jura en el Real e Ilustre Colegio de Abogados de Zaragoza. Además, dadas mis limitaciones, el Colegio adaptó todo, el gerente estuvo pendiente en todo momento y el decano muy cariñoso y atento.

La verdad es que estuvo muy bien. Y, en cierto modo, sentí que daba el testigo. Alvaro nació justo cuando yo acabé la carrera y me fui a estudiar oposiciones a Madrid. Es el sustituto ideal y le he pasado los códigos que me regaló,siempre generoso, su abuelo, mi tío Jerónimo, que junto con mi tía María Cruz, ambos en el cielo, ayer celebrarían una gran jornada de orgullo familiar.

Bueno, voy a lo que voy, el decano estuvo en su punto, como siempre, nos recordó lo insustituibles que somos los abogados para la defensa de los derechos de los ciudadanos.

Surgió, entre los familiares que nos acompañaban la típica cuestión de alguien que se sabe que es culpable ¿quién lo defiende?, tema penal como siempre, y ¿cómo se sabe? ¿lo dice la prensa? ¿pruebas obtenidas no legalmente? ¿la acusación formulada contra él? ¿su conducta es delito o nos parece mal si más? ¿y a cuánto le condenamos? Todo el mundo tiene derecho a su defensa, a un abogado, luego será el Juez el que dictamine. La defensa intentará la asbolución, se entiende si no se es temerario, y será el Juez, oídas acusación y defensa, quién decida, y el Juez sabe (más que la prensa).

Como dice nuestro juramento debemos comportarnos con “lealtad al cliente”, y lealtad es decirle siempre la verdad le  guste o no,” corrección con el compañero” en formas, escritos y verbalmente, además quien hoy es contrario mañana puede estar en el mismo banco, y “respeto a la parte contraria” cuidado con lo que decimos para no faltar a esa norma, además el insulto nunca es necesario, se nos contrata por nuestra pericia en leyes y para evitar el apasionamiento propio del cliente.

Es una noble profesión la de abogado, no exenta de divismos, avaricias, mentiras y otros posibles vicios con lo que hemos de luchar cada día.

 

Experiencias

Es, en cierto modo una suerte, sólo en cierto modo, el disfrutar en la vida de dos estados: el de independencia y el de progresiva dependencia.

Como digo es una suerte relativa porque a todo hay que sacarle el lado bueno ya que el malo  sale solo.

Cuando era  independiente no sabía cómo tratar a los dependientes, tenía un complejo de culpa ante ellos por estar “sano”. Hoy veo las cosas de otro modo desde mi silla de ruedas.

Viene bien el apoyo y la ayuda para que estemos como los demás pero punto, no hace falta más. No es preciso ir más allá dado que sólo pedimos superar una desigualdad de la que nadie es culpable.

No se puede sentir uno culpable por el hecho de estar sano, la gente en sila de ruedas no es más buena o más mala por ese simple hecho que es ir en sila. Uno, en silla, suele aprovecharse de ella, por ejemplo dando pena. Es muy peligroso hacer de la invalidez tu vida y tu excusa. Es muy peligroso y muy fácil.

Como decía una amiga: vamos en silla de ruedas pero la silla de ruedas no está en nuestra cabeza. Buscamos una ayuda porque nos es necesaria para restaurar la igualdad, no más.

xilografía japonesa

ola

 

Es evidente que el de la foto no lo he hecho yo, es un clásico. El blog ha tenido a bien no dejarme subir mis fotos porque pesan mucho.

Lo cierto es que es un mundo, incluso los que no sabemos dibujar hacemos cositas que nob están mal e incluso sorprenden.

Yo comencé por razones de salud para ir manejando las manos y manejar el espacio.

El dibujo puede ser todo lo complicado que tú quieras, es directamente proporcional a tus saberes y exigencia.

Es muy gratificante. No hace falta gran cosa, un panel, instruentos para tallar, lápiz, acuarela, agua y papel preparado para la ocasión, y una mezcla para que salga el color (el norit). No hace falta tórculo, se presiona con la mano, con una plancha pequeña, un baren.

Puedes hacer todo tipo de dibujos, depende de tu imaginación y destreza.

En Zaragoza, y puede que en España, sólo está la escuela de Fabiola Gil www.fabiolagil.com y con mucha paciencia para enseñar.

Yo estoy muy enganchado, lo reconozco.

La voz

Hay que joderse pero esa voz de canónigo que yo tenía ha dejado de existir. Empecé a ver defectos hace más de un año, me preocupé mucho entonces, me sentó fatal, pero bueno hoy  constato que va a días. Es una más de la enfermedad, algo poco simpático.

Mi voz era mi instrumento de trabajo, y aun de placer. Rotunda, articulada y fuerte. Era genial en juicio, lecturas, charlas, radio, etc.. hoy trato de que se me entienda.

Ni sombra de lo que fui. Pero bueno, es lo que hay. Me acuerdo mucho de la emperatriz Eugenia de Montijo cuando al morir en el destierro, después de haber perdido marido, hermana e hijo únicos, decía que “parece que Dios se complazca en quitarme todo lo que me  ha dado” y me acuerdo de la frase del libro de Job ( el santo Job) de “Dios me lo dio, Dios me lo quitó”.

Todo lo bueno viene de Dios y si nos lo quita será por algo. Ahora toca luchar por hacerse entender y buscar más medios de comunicarse. El pasado, que gracias a Dios, fue expléndido, pasó, ahora queda mucho por hacer en el futuro.

Si la que tenemos no la practicamos, ¿para qué queremos cambiar?

Ayer bajaba yo del fisio con mi sillita autopropulsada, mi mantita en las piernas, muerto de frío ( como todo el mundo) componiendo a la perfección en ese momento la imagen de “pobre chaval” (lo de chaval es para animarme y porque no soy chavala).

Entonces se acercó a mi sonriente (cosa que se agradece) un joven que resultó ser testigo de Jehová (lo que me llevó a acordarme de la escena de la lapidación de la Vida de Brian y a contener la risa).

El testigo de Jehová (o de Genova como dicen en mi pueblo) me preguntó si creía que  el futuro podía ser mejor. Yo le dije que era algo que no se sabía, él me dijo que según el Apocalipsis sí, claro que interpretar un libro sagrado en ese plan pues que pregunten en Siria a ver qué piensan.

Yo no le dije nada sólo sonreía igual que mi hija cuando pasa de todo lo que le dicen, simpática es pero caso no te hace ninguno, pues a mi me pasó igual con este hombre.

Me preguntó que si creía que Dios era el causante del sufrimiento, y le dije que nunca había pensado en eso, pobre Dios le colgamos cada sanbenito que ya nos vale, ahora, lo bueno que nos pasa es cosa nuestra.

Como no le contestaba lamentándome “pobre de mí” y esas cosas, cambió de tema y se vino a hablar del Reino de Dios, tema más agradable pero del que sabía poco.

Dicho esto nos depedimos muy simpáticos y me fui.  Acto seguido recordé lo que un sr. de Leciñena había dicho a unos testigos de “Genova” que fueron a convertirle a su fe: “si la que tenemos no la practicamos, ¿para qué queremos cambiar?” y me dije “si es que como la sabiduría popular no hay nada”.

La verdad es que con cuatro cosas los testigos parecen felices, cierto que es una felicidad un poco simple y cierto que causa ternura que se te dirijan con interpretaciones bíblicas básicas, literales y simples.

A uno ya le cansa tanta felicidad de pastel que ya soy mayorcito y tengo mi historia, como todos, que no les interese o no les preocupe saber con quién hablan es cosa suya.

La verdad es que he leido la Biblia desde crio, me he guardado de interpretarla porque la Iglesia tiene expertos que se dedican a eso. Siempre he criticado a los protestantes por la libre interpretación, con eso han dado lugar a sectas que son todo menos normales.

Una corriente rarita son los testigos de Jehová que son una panda de iletrados felices que leen la Biblia, aunque sería mejor que leyeran Mortadelo y Filemón.

Van buscando la desesperación y algo consiguen.

Conmigo lo tienen mal, la frase del sr. de Leciñena fue tajante.

 

Yo me voy a morir

Y, siento decirlo, tú también. Es así, aquí no queda ni el apuntador. La muerte, ese certus an incertus quando, es una realidad última en la que sólo pensábamos en convivencias, clásicas todo hay que decirlo.

Total que esta enfermedad tan sólo es un factor de riesgo más, como el tabaco, la bebida etc… sólo que no da ningún placer.

Mi abuelo coleccionó en su vida todo tipo de enfermedades incurables y se murió de una gripe.

A mi abuelo lo deshauciaron muchos médicos y fue al entierro de todos ellos. Digo yo que algo se pegará.

Total, que la enfermedad pasaba por ser mi principal factor de riesgo y hoy he descubierto otro: mi forma de conducir la silla.

Entendámonos, no es que la conduzca mal pero me meto en cada sitio que ya me vale.

Claro que es un nuevo factor de riesgo para  mi  y para toda la población de Zaragoza que se cruce en mi camino. y morir atropellado por sillita de minusválido es un poco ridículo.

Advertidos están. Después de esto como para saber de qué me voy a morir.

Cabreo

Como mi psicóloga dice que a cada cosa hay que darle su nombre, hoy he sufrido un tremendo cabreo que se ha venido desarrollando poco a poco.

Las condiciones para estar cabreao like a monkey son:

Previas

1-Llevar un tiempo solo en casa.

2-Que lo previsto no se cumpla.

3-Dedicarse a cosas que no son de provecho, y tener cosas que hacer.

Simultáneas:

1-Tener que ir a rehabilitaión en silla de ruedas autoproulsada.

2-Ver gente andando.

3- Ver gente corriendo.

4-Que haya gente que te quiera acompañar en el trayecto (para que no te la pegues)

O sea, que lo que me ha cabreao es ese exceso de dependencia que uno siente y que, encima, no se puede decir nada pues la gente anda muy preocupada con que te la pegues. Si a ello unimos que ves gente independiente en la calle a montón y los que están como tú son algunos ancianitos, se junta todo.

Cuando se junta todo te cabreas, ¿contra quién? no sé, te cabreas y que no se te acerque nadie.

El remedio al cabreo:

1- Salir.

2-Que te dé el aire.

3-Hacer alguna chorrada, como sacarle la lengua a un perro.

4- Hacer lo previsto.

5- En mi caso acordarse de los de Podemos y echarse unas risas.

Como véis nada transcendente. Ya se me ha pasado.