Católicos (y católicas)

Hoy es un mal día por cosas que contaré, si tengo ganas. algún día. Total, que escribo sobre lo que había pensado.

Es el primer domingo que nos enfrentamos a la  petición de supresión de la retransmisión de la misa dominical , petición que han cursado los diputados, y diputadas, de Unidos Podemos. Yo pensaba que era una obligación de servicio público para los que están en su casa y quieren oír misa los domingos. Además se ha extendido este servicio a otras religiones, siquiera sea minoritarias, lo cual está muy bien.

Todo ello en desarrollo del art. 16 de la Constitución que señala:

“Artículo 16

    1. Se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la ley.

    2. Nadie podrá ser obligado a declarar sobre su ideología, religión o creencias.

    3. Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones.”

      Total que menos mal que existe este artículo, que no reconoce más que lo que hay, que la mayoría en España es católica. buena o mala, y aunque sólo sea de educación. Cierto que hoy en día esta mayoría es cada vez menor salvo cuando llegan los festivales de primeras (y únicas) comuniones, y aun de bodas. Pero para alguno como yo, que estamos enfermos y valoramos la retransmisión de la Misa, en fin, el decir que se quite nos parece algo inconstitucional, gratuito e insensible, propio de gente sin problemas y que no piensa (como Echenique) o que es muy moderna (como Garzón). ¿Y qué mal les hará a ellos le retransmisión de la Misa?-

Yo no pido que quiten ayudas a la asociación de Lesbianas de donde sea que va a dar conferencias a la LGTB de Nigeria sobre lo que sea. Si tienen derecho a mi me  parece muy bien que lo ejerzan, pero yo quiero que no me nieguen el mío.

Resulta que yo pago mis impuestos en este país, mi hija va a la educación privada no concertada y que no me deduzco como tampoco me deduzco mi seguro de salud pese a usarlo mucho y dotar de pruebas médicas a la seguridad social y así no esperar meses. Con mis impuestos contribuyo a pagar mi derechos y los de otros, pero véase que todos tenemos derechos no sólo algunos o algunas.

Me acuerdo de la memorable réplica de Rajoy a Iglesias en el Congreso cuando le decía que a él el levantar el puño no le parecía ni bien ni mal “siempre y cuando no sea obligatorio”.

 

 

 

 

Juan Alberto Belloch

Hace poco el actual Ayuntamiento de Zaragoza ha licitado una auditoría por 20.000 euros (una birria para hacer algo serio y propio de consultores  de segunda) para ver los “desfases” del tranvía, denunciados por el Tribunal de Cuentas.

Las obras del tranvía son las únicas que conozco donde el presupuesto de adjudicación ha sido el presupuesto final, donde ha habido informes independientes a cada queja, donde se ha puesto de manifiesto que los cambios en lo planificado han obedecido a órdenes del Ayuntamiento si bien se tenían que haber recogido burocráticamente aunque eran legales y legítimas. Pese a eso el Tribunal de Cuentas ve desfases y el Ayuntamiento contrata un informe para que algún listo les diga que el Ayuntamiento del PSOE gastó de más porque estaban mal hechos los pliegos. Los dineros ya están adjudicados y el listo será de la órbita, ¿qué se juegan?

La verdad es que nunca he sido muy fan del tranvía porque tenía ya mis necesidades cubiertas, pero al moverme en silla de ruedas he cambiado de opinión.

Es evidente que para nosotros las mejores calles son las remodeladas con ocasión de las obras del tranvía, y no las comparo con un barrio, pongamos, por ejemplo, la plaza de los Sitios. El que quiera que me llame, o me escriba y coja mi silla, se de un vuelta y me diga.

El tranvía es el único medio de transporte realmente accesible para nosotros, los demás no lo son, y lo siento por los ímprobos esfuerzos de sus titulares para que lo sean.

Este beneficio social no es medible pero ahí está, midan lo que hubiera costado hacer accesible las vías remodeladas por el tranvía, midan lo que es reformar todos los antiguos autobuses que pasaban por el trayecto del tranvía, midan todo eso y se quedarán cortos. Acabaremos concluyendo lo que me decía ayer un compañero desde su silla ” A mí me da igual el gasto, más líneas que hubiera,”

Y todo se lo debemos al alcalde Belloch, que, retirado de la política, calla. Yo parto de unas bases ideológicas que no son las de Belloch, y nunca le voté, pero reconozco que ha sido un lujo tenerlo entre nosotros como alcalde y como persona.

Aún recuerdo sus tiempos  de “superministro” en Madrid, donde le tocó resolver el caso Roldán, donde le tocó lidiar con el ego de Garzón etc….

Luego recaló en la política aragonesa, pasó por la oposición municipal, fue alcalde, impulsó la Expo, sacó a Zaragoza del atraso en materia de infraestructuras, tuvo la gallardía de reconocer a Atarés los méritos que ni en su partido le reconocieron, y dejó, al final, el tranvía, y todo en medio de la peor crisis que hemos sufrido.

¿Qué dejó deudas? normal, quizá sea mejor no hacer nada, como Rudi, así tu vida política es tan larga como insustancial.

Ahora el nuevo Ayuntamiento le ataca cada vez que puede, él no dice nada, su tiempo en política ha pasado. Y menos mal que sacó el crucifijo del salón de plenos municipal así evitó mofas gratuitas, o, más bien, desahogos de la libertad de expresión, a lo que se ve reprimida desde 1936.

Yo sostengo que ha sido un lujo, alguien por encima de las mediocres figuras de su partido y la oposición, una figura de nivel nacional a las que estamos desacostumbrados.

Te podrá gustar más o menos pero el nivel era muy distinto a la cutrez actual, sino véase la polémica de nuestro alcalde, la gomina y su estilismo, Por no entrar en el alto grado de preparación de los concejales de ZEC, y su amplia visión de la ciudad. De todas formas, seamos buenos, démoles más de los cien días de cortesía, ah pero si llevan ya dos años, y recordemos siempre el refrán “donde no hay mata no hay patata” y es que va a ser que no hay.

 

Accesibilidad (II)

Capítulo aparte merecen los escalones o los perfiles con que, a veces, se remata la entrada a un edificio. Son unos 3 ó 4 cms, suficientes para no poder ser superado por silla autopropulsadas como la mía con las primeras ruedas pequeñas. Sucede que, a veces, el primer escalón es grande, sin talento.

La solución suele se sencilla, inclinar una baldosa o poner una rampa pequeña, es mejor hacerlo en caso de local nuevo, pero como yo no pensaba en esto cuando no llevaba silla, hay gente que no cae.

Pasa muchas veces que se hacen reformas tremendas en un edificio pero falta esta tontería del primer escalón.

Yo en muchas tiendas me quedo fuera, y en los bancos en muchos salvo honrosas excepciones.

En cosas tan simples la accesibilidad suele ser barata, va bien hasta para el carrito de la compra, Anímense y poco a poco…. lo mismo podemos acabar entrando en todos los sitios,

Accesibilidad (I)

Este es el primero de un montón de artículos sobre la materia pues sólo yendo en silla se sabe lo que hay.

Este sólo describe un día cualquiera que iba de mi casa al fisio y, además, quería poner sello en una carta y mandarla.

El ir de mi casa al fisio y volver es fácil porque voy por calles arregladas por las obras del tranvía. El tranvía no lo suelo coger  por dos motivos 1- mi natural impaciencia 2- A veces va muy lleno y uno con silla maniobra mal, ya sé que tenemos prioridad pero no me acostumbro. La verdad es que el tranvía está muy bien y es el medio más accesible en Zaragoza, otra cosa es que, a determinadas horas del día, va lleno de zaragozanos.

Las calles arregladas por el tranvía son lo mejor de lo mejor, amplias, espaciosas, cota cero.

Las demás depende del tiempo en que se hicieron, hay rebajes en bordillos que parecen el Aneto. Las más antiguas peor. Es comprensible, somos pocos y antes salíamos poco de casa, ahora todo se hace para cundir mucho. En cualquier caso hay que ser pacientes, no somos muchos, y la gente y las cosas se van adaptando a esta minoría cada vez más.

Lo de echar la carta fue otra cosa. El estanco lo recordaba pequeño y con escaló. Pues bien, hicieron obras, cota cero. puertas correderas automáticas. dispuesto de tal modo que quepa con comodidad cualquiera, tan bien que les di las gracias.

Echar la carta fue el problema, hay pocos buzones en la calle y, cada vez, se escribe menos.

Fui a la principal de correos Zaragoza, entrar con silla es imposible hay 3/4 escalones y es un edificio antiguo, si vas a recoger algo han habilitado una sala que te evita subir la gran y hermosa escalinata de su interior, pero los 3/4 escalones de Paseo Independencia están. Afortunadamente el buzón está en el exterior, se llega conduciendo la silla pero… muy alto, uno como yo, 1,78 m, no llega sentado, gracias que un amable ciudadano la echó por mi.

En lo demás no tuve más problema, gracias a que el tranvía ha modernizado Zaragoza.

Viajes: Bruselas

La semana pasada estuve, con mi mujer y mi hija, en Bruselas, yo ya la conocía pero merece la pena. Vimos a Nuria, nuestra sobrina, que trabaja hace tiempo allí como arquitecto.

Fuimos un día a Brujas y otro a Amberes, fuimos dos veces al cine en Bruselas ( subtitulado en francés y flamenco, no doblado). Comprobamos que en Flandes no te hablan francés, no como las tontadas que se dicen aquí de Cataluña donde yo nunca he tenido un problema y casi no entiendo el catalán.

Total que todo muy bonito, y muy entrañable. El alojamiento lo cogimos por Air bnb un apartamento muy céntrico y muy bien. Los taxis con la aplicación de Uber, más baratos.

Era la cuarta vez que visitaba Bruselas, en agosto aún hay Sol, en invierno hay que buscarlo y es fácil que llueva.

Era mi primer viaje internacional con silla. Esto cambiaba las cosas y ralentizaba todo.

Los aeropuertos bien, Ryanair ok, aunque, la batería de la silla hay que desmontarla y llevarla consigo en cabina (digo yo que si explota da lugar en cabina o bodega) o sea que hay que saber desmontar y montar la batería de la silla.

Al llegar al aeropuerto de Charleroi lo usual es ir a Buselas en Bus, yo lo hice porque aún ando algo, se echa la silla a la bodega y fin. En caso de no moverse nada, es más complicado, ya es complejo hasta para el avión. Pero bueno, aun no es el caso.

Los trenes muy bien, la asistencia muy eficaz. Ahora describamos la accesibilidad en Bruselas con la afirmación/negación aragonesa, Bruselas está adaptada pero por los cojones, allí si no vas con otras personas estás muerto. Vaya calles, estrechas a más no poder, los bordillos altos como vallas de 100 metros, en fin…lo más nuevo adaptado bien eso sí. Sucede que en España con el chute económico de la UE y la necesidad de ponernos al nivel de nuestros vecinos europeos se ha hecho mucha obra nueva, no así en Bélgica done en 1950 ya eran muy ricos.

En fin Vd. y acompañantes ármense de paciencia, buen humor y buen rollito, no pretendan nada, relájense, y disfruten.

 

10 años en Cuatrecasas

En primer lugar quiero decir que voy a ser injusto porque es casi seguro que me olvido de alguno, o me dejo a más de alguno, y no debería. En segundo lugar cada cual cuenta la feria según le va en ella y este es mi relato personal e intransferible.

Comenzaré diciendo que yo le tengo mucho cariño a la firma, yo soy Letrado de la DGA, a mucha honra, pero como profesional he crecido y aprendido en Cuatrecasas.

Lo puedo decir sin temor de pelotear a nadie pues estoy fuera.

Yo conocí la firma en 1993 cuando mi amigo Alvaro Mendiola me invitó a una entrevista en la calle Felipe IV de Madrid con Antonio Hierro. Antonio debe de tener pacto con el diablo porque por él no pasan lo años, luego diré porqué. La entrevista fue muy cordial pero sacamos que tenía que estudiar inglés y  ante ello o intentar sacar las oposiciones a Letrado de la DGA preferí lo segundo.

La cosa me salió bien, lo celebré con Alvaro y cada cual siguió su camino.

En 2006 Antonio García Lapuente me propuso entrar en Cuatrecasas, acepté, a Javier Garanto, director de la oficina de Zaragoza, le pareció bien después de conocerme y me mandó para Madrid. En Madrid dieron el Ok dos socios que eran Antonio Hierro y Alvaro Mendiola, un dejá vu total, Alvaro y yo estábamos más maduros pero Antonio seguía igual. Y tuve que empezar con el inglés, el pobre Julian me ha sufrido como alumno estos años.

Luego me llevó Javier Garanto a entrevistarme con Rafa Fontana a Barcelona, el encuentro fue muy cordial y conocí allí a Emilio Cuatrecasas que venía dopado después de un monumental leche en moto que se había dado, la verdad es que me cayó muy bien. y pensé ¿qué hace un tío de su categoría en moto? y por eso me cayó muy bien.

Yo nunca he sido un personaje pacífico, siempre he dado mi opinión, muchas veces prematura y a destiempo. Estos años Javier Garanto me ha aguantado con paciencia. Fue él quien me ofreció pasar, de iure, de Contencioso a Gestión del Conocimiento Público, donde he desarrollado mi trabajo lo últimos años, al principio sólo, luego con Elicia Rodríguez y bajo la dirección de Mario Macías. En esto siempre he contado con el apoyo y amistad de Joanes Labayen que ya en 2007 nos reunió a un grupo de socios profesionales de público: Mercedes Izquierdo, Mariano Ayuso, Pepe Cudeiro, Enric no me acuerdo del apellido, él y yo donde surgió el tema de la Gestión del Conocimiento Público. Estaba Joanes tan empeñado, y lo veía tan claro, que en 2009 Rafa Hinojosa (entrañable como siempre) contó conmigo y acogió bajo GC Contencioso el pre embrión del GCP.

Luego en 2011 la Firma apostó por la Gestión del Conocimiento y Javier Garanto me lo propuso.

La Gestión del Conocimiento y mi especialidad en contratación y en televisiones me ha permitido ir a casi todas las oficinas de la firma, sólo me faltan Málaga y Alava.

He trabado amistad con profesionales de todas ellas prescindiendo de categorías, repito que no voy a mencionar a todos porque sería muy injusto.

Esto no obstante haré alguna  mención, obviamente la oficina de Sevilla, todos los profesionales que allí he conocido. Sevilla es especial, gente muy profesional que siempre te suben el ánimo. No voy a destacar a nadie en especial porque son todos, sólo al compañero Luis Olivencia, prematuramente fallecido, y al que tuve la suerte de conocer. Era un señor.

Bueno y, como no puedo más, mi querida Mercedes Izquierdo, y Eduardo, Joaquín, Victoria, Macarena, Rafa……. todos.

A Sevilla se le ha unido la oficina de Málaga, mi amigo Jorge Robles, uno de los letrados que conozco que más sabe lo que trabaja.

Junto con Javier Lusarreta en San Sebastián que es tan bueno y preciso como agradable. Con un gran equipo: Eneko y Nerea.

La oficina de Vigo, con Lorenzo y donde trabajaba Eduardo, de Bilbao con Adolfo y Javier, de Girona con Joaquim, de Valencia, con Mariano y su equipo, con la colaboración activa de Enma, de Palma con Pedro y Eva. Y Barcelona y Madrid, nuestras oficinas “grandes” y donde trabé amistad con gente de muchas áreas y donde aprendí qué era un gran firma y cómo se trabaja en equipo, y todas cuentan con gente de la tierra como Cani, Yolanda, Alberto, Jorge, Iván , Isaac, Levón etc…

Obviamente dejo para el final Zaragoza, aquí citaré a Antonio García Lapuente que tiene un olfato comercial absolutamente insuperable tanto con los clientes como con el personal, Francisco Cavero de quien pronto aprendí cómo se negocia y que no debe prevalecer ante lo profesional ninguna consideración personal. A todos los que están y han estado estos años en la firma, a mi equipo, Curro, María, Bea, Eva, Isabel, Pedro, Isaac, Nacho, Alfredo. Jorge…. en fin todos, de todas las áreas, categorías y puestos.

Este gran despacho me ha arropado cuando estaba de IT, un año, y ha levantado el tfn cuando la compañía de salud hacía el tonto.

En fin, todo eso, los mensajes de Rafa Fontana y Jorge Badía, y los de todos este tiempo me han venido muy bien. Me he sentido parte de algo.

En estos momentos, en la celebración del centenario de la firma me siento muy orgulloso de la visita del Rey a la sede de Barcelona, de la acogida, y de las palabras de Emilio Cuatrecasas dichas allí y, con valentía, delante de todos, diciendo simplemente lo que hay.

En este futuro tan curioso que me espera confío en seguir junto al despacho, no ya trabajando, que no puedo, pero sí formando parte de su alumni.

Pablo Ráez

La verdad es que acojonado me ha dejado este chaval. Con 18 añitos, fuerte, joven, atlético, alto, le notifican, sin más ni más, una leucemia. El tío contaba que fue un mal día, pero peor el tratamiento, encerrado, el no superar el primer trasplante, pero lo peor fue no superar el segundo.

Al final acaba de morir con 20 años. Hasta aquí he contado lo “jodido” que lo es, pero el tío era valiente y positivo,  y sonreía de verdad.

Y a mí, que estoy con una enfermedad degenerativa poco simpática, este chico joven me removió no sé el qué, pensaba que yo afrontaba la adversidad de modo guay pero no, para guay este tío que con 20 años deja muchas lecciones a todos.

Hubiera estado bien conocerlo, creo que se ha ido alguien que sabía lo que de verdad importa. A mí, como relativista que soy, me cuesta reconocer que hay gente 100% honesta y buena y Pablo lo era. Tendría sus cosas, como todos pues lo jodido es no ser un ángel en estos casos, pero a nadie le han importado.

Mucho que aprender de él, mucho que rezarle, y mucho que imitar si se puede.

Pero, además, esta semana leyendo “Patria” de Fernando Aramburu (libro muy interesante) me encontré con un personaje que pasaba de encantador a ogro deprimido por un despido. Es decir, una contrariedad económica, algo objetivamente grave. Pero el tío era tan petardo que no se fijaba en los esfuerzos de su mujer, transmitía su amargura a sus hijos, y a toda su familia. Al final se recolocaba y mejoraba si bien su mujer ya no. El se creía que tenía justificación para todo, e incluso que, en esta vida, tenía derecho a una cuota-parte de felicidad.

Bueno el 99% de los mortales somos más o menos como él, aunque algunos nos pasemos la vida disimulando, no queremos contrariedades, aceptamos las evidentes porque es absurdo negarlas pero incluso nos negamos lo que no es evidente a todas luces. No aceptamos las contrariedades ordinarias, nunca pensamos que le puedan pasar a la persona que nos apoya por en ese caso, ¿qué haríamos? no sólo no sabemos hacer nada sino es que nunca lo hemos agradecido ya que, es algo objetivo, tenemos bastante con lo nuestro.

Todos pensamos, de una manera u otra, que tenemos derecho a nuestra cuota-parte de felicidad, no la trabajamos, queremos que nos la den, es nuestra ya que somos muy buenos y bastante sufrimos (por lo que sea).

Como veis es la antítesis de Pablo, leed algo de él, yo espero comprender, de momento me parece que merece la pena,  y no es poco.

 

 

Complejos

No he escrito en una semana porque he estado en Bruselas. La segunda vez que estuve fue en 1995, la primera en 1985 fue sólo un rato.

En 1995 había empezado a trabajar y me di cuenta de que los belgas no trabajaban más ni mejor que nosotros sino que arrastrábamos muuucho complejo.

A mí  Europa no me disgusta, digamos que me gusta, pero como en España en ningún sitio, no tenemos nada en qué fijarnos, sólo que tenemos mayor excedente de gilipollas que muchos países europeos y algunos llegan a ministros, incluso hay uno, Zapatero, que fue presidente.

En lo demás, por mucho que le duela a Pablo Iglesias y su comparsa, somos como los países de nuestro entorno.

Eso sí, aun sin ser una maravilla, ganamos en accesibilidad, en Bruselas sin ayuda uno no puede ir muy lejos con la silla, en Zaragoza sí.

Además la gente que te ayuda en los Servicios Públicos en España es más amable que en Bélgica donde son fríos  y eficaces.

O sea que somos iguales o mejores que los demás salvo en número de tontos donde ganamos por goleada.

 

Los renglones torcidos de Dios

Mucho santo y no santo han dicho que Dios escribe recto con renglones torcidos, incluso hay una novela de Torcuato Luca de Tena con ese título, y es verdad, es muy sencillo comprobarlo en otros y es muy jorobado (por no decir otra cosa) vivirlo en carne propia.

Un ejemplo muy claro lo tenemos en la pasión cuando Jesús sabe como va a ser y no le gusta nada pero se somete a la voluntad del Padre, predicar sobre esto es hasta bonito, vivirlo no tanto.

Dios va a su marcha, no hace lo que le viene en gana, tiene una finalidad pero sus planes son sus planes, nosotros podemos cooperar o no. También podemos escuchar e intentar saber cuáles son sus planes sobre nosotros en cada momento.

Yo podría hablar en general. Pero creo que no estoy capacitado, así que hablaré de mí por si a alguien le sirve.

Yo llevaba una buena trayectoria según los criterios sociales, era un buen chico, brillante sin falsas humildades, pero llegó la enfermedad que me ha dado una incapacidad absoluta permanente, no poder trabajar y menos ingresos. Yo que de ganar dinero había hecho el leiv motiv de mi vida y que, en muchos aspectos. era el Rey Midas, pues ahora jódete y baila  (que encima no puedo).

O sea que me toca esta enfermedad y que forma parte de los planes de Dios para mi, tengo que aprender mucho de ella ¿seré capaz? no sé. La voluntad de Dios es curiosa, y cuesta asumirla cuando va en contra de uno y te hace cambiar cosas. Cuando va a favor es genial, es un sumatorio de fuerzas. Es importante saber cuál es y qué hay que hacer.

La enfermedad

Cuando un día ves que no vas bien, salvo que seas un poco más normal que yo y quieras saberlo, tiendes a esperar que todo mejore con el tiempo,”ya pasará” te dices, mientras sigues a lo de siempre.

Pero la enfermedad insiste y te va quitando cosas poco a poco, y vas notando cosas cada vez más raras que achacas a la edad,la tensión o el estres.

Cuando ven los demás que algo pasa o cuando ya no puedes hacer lo que hacías normalmente, saltan las alarmas: hay que ir de médicos, hemos tardado demasiado.

En mi caso la primera prueba fue de una atrofia clara del cerebelo y la constancia de una neurodegenerativa la daba la mera experiencia.

De ahí dos años viendo médicos. Vimos suficientes neurólogos para la confirmación de la primera impresión, pegarse de cabezazos con la pared es absurdo, como buscar médios sobre esto fuera de España, como si nuestro país fuera el que describen los podemitas.

Asumir el diagnóstico fue complicado pero coger la baja laboral fue peor.

En mi vida me había cogido una baja laboral salvo por hospitalización, desde el diagnóstio estuve trabajando un año como si nada. Pero en octubre de 2015 mi mujer me puso clara la evidencia ante mis ojos, el médico de cabecera no tuvo dudas, y me cogí la baja.

Pensaba volver a  trabajar, pero un año de baja temporal, en el que no recuperas la salud sino que empeoras, te va haciendo ver las cosas de otro color.

Pasas de la independencia a la dependencia: dependes de tus mayores y de los jóvenes. No conduces, te llevan,  no puedes ni ayudar, en fin….

Lo único bueno es que ha sido poco a poco y que la enfermedad afecta al equilibrio y  al habla no al sentido del humor,

Lo del habla lo llevo regular, en fin, como le dediqué un post a él me remito.

Toda enfermedad es un proceso, en esta he tenido suerte que es lento y mi familia no me deja hacer tonterías. A ver si aprendo algo de la enfermedad.

En un año he ido cambiando, el tiempo me ha preparado para la invalidez absoluta y lo que conlleva. Estoy en vías de ir cerrando con calma y a consciencia mi anterior vida.

Cuando una puerta se cierra, hay que cerrarla bien porque otra se abrirá a la medida de quién eres ahora. Hay que reconocerse uno tal cual es en cada momento y dejarse de nostalgias de lo que pudo haber sido (si todo hubiera ido bien).