Salud física y mental

Bueno, mi idea es daros unas notas de cómo me encuentro, a ver si lo consigo. Físicamente estoy como un sr. de 90 años que esté mal (que hay quien está estupendo), no tengo dolores, pero ya no puedo andar, me mancho al comer, a las 10 me duermo y a las 4 me despierto, una juerga vamos. Como decía, ya no ando me levanto, me tengo en pie y punto, y ya no salgo ni me quedo solo. Ya se me entiende a ratos al hablar y ya veremos.

La vista. la memoria y el conocimiento (o la falta de él) los conservo.

Psicológicamente es más complejo. Hay que partir de asumir mi situación, primero yo y luego los demás. Así no  se generan frustraciones. Tengo 51 años y me muevo como si tuviera 90, lo que pasa es que tengo 51 y que me suelo levantar “de lunes” todos los días. No me gustan cosas típicas de abueletes como tomar el Sol, seguir una dieta o hablar del tiempo. Me da igual si hace buen o mal día. Salgo si tengo que salir, salvo a comer y tomar café con amigos. No me gusta sentirme enfermo, con estar limitado, y acostumbrarme a ello, tengo bastante.

De creencias religiosas sigo igual, esto no me ha cambiado nada, son cosas que pasan, lo peor es darles importancia. Bastante tiene uno con las muestras de amor y preocupación que provoca.

Se agradece mucho la solidaridad de la gente ante la limitación. Es comprensible no saber qué decir ante un minusválido, lo mejor es no decir nada o hablar normal. También es muy bueno escuchar y no tratar de aleccionar al pobre minusválido. Lo peor es tratar de aleccionar diciendo eso tan socorrido de que hay que se fuertes y luchar etc…. qué horror como si no tuviéramos poco. Mejor callar y no parlotear  llevado por el nerviosismo. La cabeza me duele igual que cuando estaba sano, y hago el mismo caso: ninguno.

En general lo mejor es callar y escuchar, además, si alguien tiene un problema estará deseando contarlo y no que le metan la chapa.

 

Catarro

Como casi todo el mundo, he pillado un buen catarro. Sumando el catarro a lo que tengo ando fatal.

Mi patología de base va según lo previsto: mal. En julio de 2015 un médico en Barcelona ya me describió, a grandes trazos, la evolución. Me dijo que los síntomas no se notaban a corto plazo sino a largo. Me centraré en dos, el equilibrio y el habla.

En todo ello, partiremos de diciembre de 2014 que es cuando me diagnostican la enfermedad, de hecho en julio de 2014 dejé de correr porque me caía en los cruces.

Hasta noviembre de 2016 no necesité silla, luego sí. Hasta junio de 2018 andaba ahora voy siempre en silla y acompañado por lo que pueda pasar. Necesito supervisión para cambiarme de silla en casa. He pasado de la absoluta independencia a la total dependencia. Nunca me ha gustado depender pero no me queda otra. Lo más complicado de la enfermedad es la dependencia. Ello conlleva que te tengan que hacer otros lo más básico y asumir que lo hacen a su manera y con la mejor voluntad.

Con el habla empecé con algún defectillo en 2015/16, desde 2017 parezco el pato Donald. Tampoco hay mucho que decir, procuro hablar lo justo por que lo de oír “¿qué?” no me va.

Psicológicamente me gusta más el invierno que el verano y la noche que el amanecer ¿depresión? es posible. Escribir y leer me mantienen ocupado, cuando llegue a ver doble ( sin beber) o dudo.

A cambio de todo este rollo hay que decir que 1- Afortunadamente no puedo incidir con mis prejuicios en la educación de mi hija adolescente, la veo crecer y decidir con la ayuda de su madre. 2. Nunca me he hecho la pregunta de ¿por qué a mi?, miento, la semana pasada estuve tentado pero concluí que no servía para nada. Son cosas que pasan, y no siempre les pasan a otros. 3. Creo firmemente que esto no es una “prueba” de Dios, Dios tiene cosas más importantes que hacer. 4. Me sigue gustando mucho mi trabajo, y en Cuatrecasas me dejan colaborar.

En definitiva, creo que esto son cosas que pasan. Al ser una enfermedad larga te vas acomodando y vas cambiando. Dejas tu trabajo, vendes tu casa, te vas de alquiler, etc… Todo se puede hacer, tomárselo a mal es tontería y ayuda poco.

 

Lenguaje inclusivo

Pese a haber puesto de vuelta y media el lenguaje inclusivo, y a ser firme defensor de lo que dice la RAE, voy a probarlo en este Blog desde este artículo. A mi el lenguaje inclusivo me parece redundante pero se nos viene encima. Así pues, es preferible saber usarlo para no ser un antiguo. Ayer leí en un hospital que “las enfermeras/os….”, pues mal, ni existe el término enfermeras/os hay que decir “las enfermeras y los enfermeros” o “el personal de enfermería”, una cosa es defender el lenguaje inclusivo y otra escribirlo y hablarlo bien.

Es como el uso de la @ para decir todos y todas, ¿cómo se pronuncia la @? ¿no es otro atajo?, o una cosa o la otra.

El lenguaje inclusivo correcto tiene su complejidad, y una cosa es  hablar en este lenguaje y otra fomentar la incorrección. Es como la aparición de masculinos y femeninos absurdos  como “periodisto”, “ciclisto” o “miembra”, con el uso de género en el artículo basta  decir”el periodista”, ” la periodista”.

Resumiendo, yo creo que hay sobrados motivos para oponerse al lenguaje inclusivo pero:

1- Se nos viene encima, es utilizado, cada vez, por más gente y conviene saber cómo se habla y se escribe. Está bien mantenerse en el castellano de Nebrija pero es algo antiguo.

2- Para saber de qué va algo hay que conocerlo, y no vale poner el ejemplo de para saber de qué va una droga hay que probarla, esto no es una droga.

3-Sólo practicando este lenguaje se puede corregir lo mal que se usa.

Además, en mi caso, es un tema nuevo y algo que fuerza mi atención, digamos que me permite conectar con las nuevas tendencias y me resulta terapéutico. Veremos si me es fácil escribirlo, de momento, sí.

Sincericidio

Una vez me dijo un amigo que su psicóloga le había hablado de esto, que, a veces, no hay que ser sinceros. En esto, como en la confesión, los psicólogos no descubren nada nuevo y siguen la senda de la doctrina católica cuando habla de las mentiras piadosas. Un mal menor para proteger un bien mayor.

El problema es que el mal es real y que sea menor que un ¿bien? habría que verlo, claro que aquí decide el interesado. Y el interesado es, siempre, parcial y cobarde, muchas veces. Esto quiere decir que la verdad para él va a ser, sinceramente, relativa. Querrá una cosa y su contrario.

Ser salvajemente sinceros aunque seamos sinceramente salvajes, es algo recomendable. Y no guardar nada en el armario nos hace libres.

Difícil cuestión, en general. Además la sociedad necesita apariencias. A veces, cuando hablas contra usos sociales no estás siendo sincero, cuando vives una cosa no se te ocurre criticar la contraria. Por eso cuidado con los que estamos acostumbrados a criticar, muchas veces no es un ejercicio de sinceridad sino de mala leche destinado a hacer daño.

Hablando de uno mismo pues, sinceramente, no estoy muy allá. Cumplo pronósticos médicos. Ando ya poquillo y tengo pocas ganas de salir ya que me veo torpe y me resulta difícil hacerme entender.

Supongo que esto es parte del proceso y pasará. La redacción de artículos y, sobre todo, de libro, me han dado una ocupación que me ha ido manteniendo. También este blog y la lectura de sus comentarios.

Ahora mismo estoy entrando en una fase más zen en la que prefiero no tener nada que hacer, todo me agobia, y ya me da igual casi todo, casi que no todo. Digamos que estoy una fase en que recupero la consciencia y empiezo a distinguir lo que me merece la pena de lo que no. Aprendiendo otra vez. Iba a decir que como todos pero no. Digamos que yo tengo la suerte de tener todo el tiempo a mi disposición, que me pagan por no trabajar, y sólo tengo que hacer no dar mal. Esta es una situación privilegiada según para qué cosas, no para correr el maratón de Nueva York.

 

 

Vox

Sustituyo el post por otro para no desanimar a los comentaristas. Decía que mi salud va más floja, y me disculpo si, con mis comentarios, he podido herir a alguien. La verdad, es que siempre he sido muy inoportuno y nunca me ha gustado la crítica y menos si es fundada en algo que he hecho mal yo.

Toca aprender de los propios fallos, aunque cuesta.

He sido muy crítico con las Fiestas de Navidad, claro que es consecuencia de que llevo toda la vida oyendo lo del consumismo y luego participando en eventos consumistas, que ya son todos. Queda la Fiesta de Reyes, con la que aún no hemos acabado pese a que los niños tengan siempre puntal y exactamente lo que han pedido, y que Papá Noel ha ganado terreno. Aún queda algo en los niños, de los que es la fiesta, no olvidemos, no de los adultos.

Con Vox sigo en mi posición, yo, dado mi pasado, no es coherente que les vote, pienso. Ello no obliga a no votarle a quien tenga un pasado o presente similar al mío. Es mi opinión.

Me guste o no, Vox ha nacido porque tenía una base que ya no se siente representada por el PP y como reacción a Podemos e independentistas. Hay gente que no está nada cómoda con esta demonización del franquismo y correlativa glorificación de la izquierda, se ha forzado tanto que ha surgido Vox.

Es un partido al que tampoco le gusta la transición. Lo único positivo es que, como los radicales de un signo y otro, abjuran de la transición, algo bueno tendrá.

 

 

 

 

 

VANITAS VANITATIS ET OMNIA VANITAS

Eso dice el Eclesiastés. La vanidad o soberbia es uno de los 7 pecados capitales (envidia, lujuria, gula, ira, avaricia, pereza y soberbia) la soberbia es algo que tenemos todos, de hecho se dice que el pecado de Adán (querer ser como Dios) fue un pecado de soberbia. Ya sabemos que en España la envidia, como decían los nikis, es el pecado nacional. Digamos que la soberbia es el pecado universal.

Contra Soberbia, Humildad. Pero ¿qué es la humildad? todos pensamos que es hacernos de menos, y, realmente, no es lo mismo, la humildad es la verdad, la justa autoestima. Si nos hacemos de menos esperamos que los demás nos alaben, no es que seamos menos, es que esperamos que se reconozca públicamente nuestro mérito y lo humildes que somos. Ello lleva parejo que somos buena gente a ojos de los demás.

Pero vemos constantemente gente, que no sabe hacer la “o” con un canuto y que se las da de sabio y trabajador, con ocasión y sin ella. Esto se admite porque la gente pasa o por ser una conducta común. Ser humilde lleva a no practicar la falsa humildad y a decir con naturalidad lo que uno vale aunque el entorno no valga nada.

 

El hundimiento, las ratas y la orquesta del Titanic

Buenas tardes a todos. Empezaré con noticias de mi salud. En febrero dio un repunte mi glomerulonefritis que es membranosa y autoinmune, parecía que había negativizado pero no, y en mayo comencé  a tomar inmunosupresores, o sea, que en vez de un enfermedad tengo, soy un muestrario vivo de enfermedades.

Una vez expuesto esto, a darle como dice mi amigo Eduardo Natalías.

Los que conocimos el PAR cuando vestíamos pantalón corto y Biel era de la UCD, atisbamos con desesperanza estas elecciones. Que el PAR va a bajar es casi seguro, si baja y no toca poder se hunde, si baja pero se convierte en decisivo ya veremos. No se puede decir nada. Se vislumbra el hundimiento pero puede que no. La verdad es que Biel se fumó la credibilidad del partido y lo dejó abocado al hundimiento.

Lo que es evidente es que, cuando un barco se hunde, las ratas se van primero. No voy a establecer paralelismo alguno entre este noble animal y la gente que ha ido dejando el PAR. Muchos, como Biel, no han dicho nada, lo cual se agradece además porque no se supone que tengan algo interesante que decir, otros se han ido a la privada con su gran bagaje de cómo hacerlo mal en la gestión pública, y otros, ante la pérdida de las cotidianas lentejas, se han ido a otro partido buscando un lugar bajo el sol.

Empezó la marcha Biel y siguió otra gente, cada cual por sus propios y respetables motivos.

El caso es que el barco se halla con la gente justa y sin credibilidad alguna. El capitán desarrolla una labor encomiable y sigue al frente del timón pese a que puede volver a la función pública cuando quiera y tiene contactos para irse a la privada cuando quiera. El capitán dispuesto a hundirse con el barco si es necesario. Es lo que tiene ser político vocacional y no profesional.

Junto al capitán se halla su fiel tripulación que, emulando la Orquesta del Titanic, están dispuestos, si hace falta, a hundirse con el barco.

Los que quedan en el barco, en esta época de penuria, son fieles a la ideología. Los que se han ido son…. lo que Vd. quiera, pero no se precipite pues hay quien ha dejado puestos de responsabilidad pero no se ha ido del partido. Y hay quien, después de significarse mucho, se ha ido aunque nominalmente siga como afiliado. A estos unimos los que o han fundado otro partido político, luego unido a Ciudadanos, que propugna el “adelgazamiento” de las CCAA, y los que se han ido al PSOE y tenemos la foto completa. Sólo nos falta VOX.

 

La hiperabundancia de tontos, el bajo imperio romano y la crisis de la civilización occidental.

Empezaré dando noticias de mi salud. Como sabéis o intuís sufro disfagia, es decir, trago mal, de momento es habitual sólo con líquidos finos, como el agua, uso espesante para conseguir una textura “néctar” me arriesgo a todo al no usarlo fuera de casa, pero es que me resulta complicado acostumbrarme.

Bueno, poco a poco iré publicando estas cosas, al fin y al cabo el autor es un pobre dependiente y hay que saberlo.

Mi tesis de hoy es que la crisis del bajo imperio romano y la crisis actual tienen en común la hiperabundancia de tontos. Lo que no hay duda es que en el mundo occidental no cabe un tonto más. Véase el presidente de los USA. Además buscamos nuestra propia destrucción, como con el brexit, hay políticos que loan a ETA como Pablo Iglesias, etc… En España tenemos ya partidos de ultraizquierda y ultraderecha, y somos de un tolerante y un políticamente correcto que da náuseas. Nuestros vecinos musulmanes no son tan lilas.

Lo común con el bajo imperio es la relajación en las costumbres, la dejación de la milicia a los extranjeros y, presupongo, la hiperabundancia de tontos. Digamos que todos tenemos un porcentaje de tontera, pero no llegamos a esa gente en concreto que, todos, tenemos la desgracia de conocer y sufrir. Y es que hay gente que es objetivamente tonta y lo demuestra. Y eso no se cura ni con cargos importante, suele ser peor, es como darle a un mono un saco de bombas.

En el bajo imperio ya pasó, el exceso de buen rollito y autodestrucción llevó a las invasiones bárbaras.

Aquí va a pasar lo mismo, los lilas occidentales nos vamos a convertir en una presa fácil para los musulmanes que no se andan con florituras, lo peor es que lo sabemos y reaccionamos votando a partidos Ultra como Vox.

Conste que a mi no me gusta nada (ni un poco) Podemos, pero los de Vox me parecen una cuadrilla de pijos repeinados y reaccionarios. Gente con la cabeza vacía, cuyas ideas propias (de tenerlas) harían eco en su cerebro.

Cuando llegue mayo conoceremos sus candidatos por Zaragoza pero, me temo, no erraré mucho en el Perfil.

 

 

Todos tontos tienen suerte, o enchufes.

Siendo fiel a mi principio de hablar de salud diré que hoy, como no he pedido ayuda al cortar la carne, casi me ahogo. No ha pasado nada, ni he hecho aspavientos, ni, creo, he inquietado a mis compañeros de mesa, pero ya no valgo ni para comidas sociales.

¿Cómo estoy? Pues fatal , y no por la tentativa inconsciente de suicidio de hoy, sino que como siempre digo que estoy “bien” y no lloro por las esquinas hay quien se lo cree pero ¿cómo voy a estar? ¿estupendamente?  En fin…Porque es aburrido entrar en detalles…

En otro orden de cosas la comida de hoy ha sido entretenida como siempre.

Yo hoy había tenido ejemplos de tontos del culo que no saben hacer la “o” con un canuto y ocupan puestos de responsabilidad. De esos hay muchos que, siempre,tienen una cohorte de lameculos y les encanta. Estómagos agradecidos dispuestos a la alabanza, gente sin seso que se da aire de superioridad y se quiere mucho cuando se mira al espejo.

Son gente que hace una simbiosis perfecta con el pelota pues ambos se necesitan, uno para alimentar su ego y el otro para medrar.

Pues bien, en la comida ha surgido el ejemplo de dos personas medrantes.

A mi juicio, ambos son nefastos profesionales, pero con mucha soberbia, no se puede decir que sean “majos” porque sería mentir. El tema es ¿merece la pena medrar así? yo creo que algunos no lo sabemos hacer y hay quien, aunque no lo parezca, se rodea sólo de lameculos.

Esto me recuerda ahora a un político que dio mal hasta esta legislatura. Personaje que hacía la pelota al Jefe de su partido, que iba rodeado siempre de su guardia de corps, y que con unos estudios de… llegó a Consejero. Hablo de….. Dio mucho mal, y ahora está de jefón en la privada, es decir: el título del artículo.

Soy de un subliminal subido.

Total, que la culpa es nuestra. Al que es tonto hay que decírselo para evitar la tendencia natural a creerse listo y por el bien de la humanidad.

 

Vox

Seguiría fiel a hablar sólo de salud pero, francamente, es un rollo además hay poco que contar: se me hincha el tobillo izquierdo, ya casi hablo como el pato Donald y ya no ando. A peor, como decían los pronósticos, será que no busco la curación en  terapias naturistas. La verdad es que funcionan, tomas muchas vitaminas de todo tipo, equilibras las energías, comes poco, pasas hambre, no comes nada de lo que te gusta, mucho forraje…. vives lo mismo o menos pero se te hace el doble de largo. Es un coñazo, para nada.

He retomado el gustillo por la política, poco eso sí, porque los de VOX muy serios no son, defienden tontadas varias, pero ahí están, ya han salido, son la derecha del PP, más parecidos a Trump que a la extrema derecha europea. Susanita les ataca porque es muy jorobado tocarle a ella perder la Junta, Echenique les ataca sin pensar que ellos fueron primero, afortunadamente, no les ataca con una jota, etc..

Y es normal que surgieran pues la ultra izquierda ya surgió, el tema catalán ha herido muchas susceptibilidades y desenterrar a Franco es algo que tiene su precio pues ni en la dictadura era verdad que todo españolito era de Falange y ahora no es verdad que todo el mundo es como Pedro Sánchez. El justo equilibrio se logró en la Transición y fin.

Tampoco era cierto que en la derecha había sólo una sensibilidad, es bueno que haya un partido de centro, otro de centro derecha y otro de derechas. Cada cual que vote a quien le parezca. También en la izquierda hay diversos partidos y se las arreglan para gobernar.

Con tanto tejemaneje, si Vox es derecha o ultraderecha se nos olvida revisar su ideario, y, lo malo, es que en las elecciones autonómicas saldrán, con uno cuantos neófitos en política que no saben ni dónde está Albarracín, y contribuirán a cargarse partidos autonomistas de derechas. Ya ha pasado con Ciudadanos y ahora pasará con Vox. Gente desconocida, neófita y sin una buena idea propia-.

Ya se sabe Vox populi, vox Dei. Mal veo el tema autonómico entre esta gente y los jacobinos de izquierdas.