FASES

Dado que toda vida es un proceso, se pasan fases. A ver, en mi caso, que es el que mejor conozco, no tengo conciencia de las Fases de antes de la enfermedad, hacía lo que todo el mundo y, como tuve suerte, me fue bien. La enfermedad rompió todo eso. Dado que es degenerativa y se nota en la marcha y el habla seguí trabajando normal hasta octubre de 2015, en mayo de ese año ya no me dejaban conducir, cosa que llevo muy mal. Cuando dejé mi cas, octubre de 2016, me quedé en una situación de paso de todo y regalo mis cosas, es decir, ya no importo, cosa que me quedó muy clara con la aparición de la dependencia para viajar y dejar mi casa.

En noviembre de 2006 aparece la silla a la que me resisto pero me caigo en la calle: silla. Me siento más dependiente.

En 2017 vivo de alquiler y consigo, gracias a mi mujer e hija, cierta independencia.

Es importante la ayuda del despacho, a través de la posibilidad de editar un libro con Edelvives, y dos amigos que me ofrecen redactar artículos para sus medios digitales, este blog y los cafés y comidas con amigos.

La enfermedad empeora y hasta julio de este año voy en plan regalo lo que tengo, pero en julio tomo conciencia y paso a la Fase” quiero lo que tengo,” es, realmente, cuando tomo conciencia de lo que supone y va a suponer la enfermedad para mi.

En septiembre me caigo en casa 3 veces. Una con andador y todo, al poco en otra me rompo una ceja (dos puntos de aproximación, y la tercera me hago una cuquera, 4 grapas en la cabeza (a lo vivo) y noche en urgencias, genial, colofón estupendo para el verano.

Desde agosto vive una chica interna con nosotros, así mi mujer puede respirar y trabajar algo.

La DGA me ha declarado un 81% de minusvalía y dependiente en grado II, a partir de ahí tengo campo para correr (en silla) pero contando con eso no ignorándolo. A ver de qué va la siguiente Fase.

 

 

largo

Ayer pensé que no iba a publicar más en este blog, de hecho he anulado mi facebook, Twitter, Instagram y mesenger y no me he muerto, no es un intento de suicidio  sino de no decir tonterías e insistir en ideas haciendo amigos.

Pero luego me dio el ramalazo de escribir algo, a lo que han contribuido algunos lectores, empezó mi amigo Alfonso con sus comentarios, siempre prudentes y atinados, siguió mi prima Pilar, y luego, ayer, mi primo Rafael que nunca dice nada sin quererlo decir, no conoce el doble fondo ni el gitaneo ni decir tontadas. La verdad es que me tengo que asumir como egocéntrico que soy, y que a los 51 años es difícil cambiar.  El ser abogado te da unas bambalinas que no veas, porque lo de hablar en público me gustaba, si lego a ser tenor la lío.

Pero dejemos estar las cavilaciones de cada cual.

Últimamente, por razones derivadas de mi larga enfermedad, visito hospitales cada día, veo otros enfermos etc.. Yo, si no conozco a nadie, me suelo callar y observar. naturalmente se ve que, para cada cual, lo importante es lo que nos pasa, lo de los demás es menos: o bien son muy mayores, o lo sufren menos, más es imposible… Pues resulta que no se puede juzgar, ya he conocido dos personas a las que había que hacerles todo, una persona joven drogada hasta las cejas, dos con ictus, una ciega, otra con transplante de hígado, uno con secuelas de un accidente en el que casi se mata, etc… y uno de estos con la muerte de una hija este año por un cáncer cerebral y tras tres años de lucha. Y la gente sonríe.

En rehabilitación hay buen ambiente entre pacientes y el personal. La verdad es que el personal es muy atento y muy profesional. Lo único es que somos muchos y no dan abasto.

A mí me darán de alta a mediados  de este me y es que puedo mantener pero “mejorar” pues no. Mejorar es imposible, sin más. Mejorar en plan físico, moralmente se puede y la enfermedad es una oportunidad única para hacerlo, no aprovechar esta oportunidad también puede ser algo único.

Lo poco que he aprendido es que esto, como toda vida, es un proceso que te lleva, que hay que dejar que te lleve, no controlarlo, y confiar…Está claro también lo que dice mi amigo Antonio: la gente no cambia. Doy fe.

No he aprendido aún mucho mas. En mi caso es un proceso largo y no estamos para cosas a largo plazo. Dos años ya es el tope, y, como decía mi amigo Serafín, la gente se pone nerviosa por esperar 5 segundos a que se le abra una página en Internet. O sea que una enfermedad cruda a corto plazo genera un clima de Esolidaridad que se mantiene en un corto, y trágico,  tiempo. Es lo que tiene un cáncer terminal, digamos que el dolor se concentra y ello unido al intenso sufrimiento de paciente y familia, llevan, lógicamente, al acompañamiento constante, que desaparece con los que quedan, y eso lo hacemos todos. En mi caso es una enfermedad diagnosticada hace 4 años, de la que estoy de baja hace tres: muy larga, me cansa hasta a mi. No duele físicamente, el enfermo se va acostumbrando, y el olvido, al ser tan larga, llega ya en vida del enfermo, y salvo quienes lo ven todos los días, no saben diagnosticar. Quienes lo ven alguna vez, suelen ser prudentes pero manifiestan, con gestos, su apoyo, pero quienes lo ven a intervalos semanales suelen acostumbrarse a la enfermedad pensando que es una más, que se va a parar, y que el enfermo es un exagerado, un mecanismo de supervivencia que, ojalá, fuera cierto.

No estamos acostumbrados a lo largo, todo tiene que ser “ya”. Esto pasa con todo y con todos. Y hay cosas en esta vida que son a largo, y si las ignoramos, da igual, porque seguirán siendo a largo.

Giro

Más de mes y medio sin escribir nada, he estado tentado de cerrar este blog pero no creo que haya llegado el momento. En todo este tiempo he constatado:

1- Que la vida es un proceso impredecible.

2- Que nadie me ha hecho ni un comentario al último post o a porqué no escribo.

3- Que la enfermedad se alarga cual chicle, o sea, de modo insípido y pegajoso.

Es decir que, en base a estos hechos, se puede concluir. que nunca he tenido un hilo conductor en este blog salvo Yo, lo que a mi me pasa, y lo bien que llevo todo. Si antes era lo originalmente bien que llevo mi trabajo he sustituido mi trabajo por una enfermedad exclusiva y escasa, y, aunque sufra mucho (mentira), lo llevo bien, soy guay. Claro, el que está bien, piensa que esto es una putada, y puede serlo, pero más que eso, es un oportunidad par hacer un alto, en este alto descubro que he transformado, o mejor, adaptado mi vida anterior a la enfermedad pero no he cambiado en nada.

Como abogado me iba mucho el escenario, pero es que uno ha nacido para actor y sigo con la representación. Este blog no tiene línea directriz salvo que hablo de Mí y mis ocurrencias, con la espera de comentarios que me confirmen lo bueno que soy.

En otros blog, como en “con C de Cristina”, mi amiga Cristina Laclériga bucea en su dolor y dice lo que, hasta ahora, no decía, da las claves del sufrimiento, le sirve para descubrir sentimientos, no habla de ella, sino de la vida a través de ella. En “Más que guapa” de mi amiga Ana Bonilla, descubrimos otra faceta de ella, que es tan buena o mejor que la de abogada laboralista y tampoco habla de ella. La lectura reposada de estos blogs y el conocimiento de la vida de gente que viene conmigo a rehabilitación me han dado que pensar.

Además esta enfermedad ya aburre, aún no me he muerto, y no es previsible que sea en breve, así pues, salvo mi mujer y mi hija, todo el mundo hace su vida. Es normal, yo también lo hice con mi amigo Manolo Anós, su padre se involucró mucho, se fue de la cabeza y, al tiempo, se murió. Hay que normalizar lo que no es normal, lo que se sale de lo corriente y previsto. Es puro instinto de supervivencia. La enfermedad no es tan guay. Lo que no estoy dispuesto es a hacer esfuerzos para parecer que no tengo la enfermedad.

O sea, que procuraré escribir poco, y sólo de mi salud pero no para hablar de Mí sino de lo que siento, no voy a hacer esfuerzos para vivir como si estuviera sano y no voy a hablar de política porque llevo tres años retirado de la vida laboral y no me entero de nada.

 

 

La Iglesia no es una ONG

Es verdad que, incluso, la campaña “por tantos” tira de ese lado para sacar pasta. Es verdad que trabaja mejor que las ONG al uso. Pero, no nos olvidemos, la acción social es un mero complemento, no es lo fundamental. Sin embargo es lo más entendible. A nivel espiritual se entiende antes la espiritualidad budista que las de las monjas de clausura, son ya mayores y nada exóticas. Además, hay que hacer algo, hay que justificarse, hacer algo por los demás etc… Ahora se cree mucho en gente que se ha salido de la Iglesia y sigue, básicamente en el tercer mundo, con su gran labor social, que no discuto que la labor sea muy buena pero católicos no son.

Seamos claros que no pasa nada, eso es como decir que te casaste engañado para conseguir la nulidad, en el fondo es mentirse.

Hoy en día hay mucha bondad que se traslada a ayudar al tercer mundo. Católicos muchos no son pero da igual, además habría que pensar que mientras se ayuda (gratis) en el tercer mundo, muchos ancianos mueren solos en el primero. Algo hacemos mal.

Partimos de que el enfoque no es correcto, las líneas no son rectas, el planteamiento es nefasto, y el dibujo un churro, eso sí, muy bondadoso.

 

Probemicas tenemos todos.

Tomo la frase, tácitamente prestada, del perfil de WhatsApp de un primo que, dado el afecto mutuo que nos profesamos, no creo que le importe.

La verdad es que en el post anterior no estaba en mi mejor momento, pero luego, me ha escrito un amigo paracaidista, y voy poco a poco. De hecho pienso lo que digo en ese post pero quitadle todo poso de amargura. Bueno, a lo que vamos. Que hay que saber rectificar, pero no todas las cosas son iguales no vale pasar por alto el  “Vaya día llevamos, a ti se te muere el padre y a mi se me pierde el lápiz”  al que diga esto hay que decirle, por su bien, que es tonto, y hay que decírselo tal cual, porque no entenderá el sutil arte de la ironía.

Hay que saber que hay problemas y problemas, distinguir el grano de la paja y saber con quién se habla. Por ejemplo yo critico que, habiendo listas de espera en España, haya médicos voluntarios españoles haciendo proezas por el mundo. A mí me parece mal, quizá se pueda dar una explicación, pero como usuario fijo del Sistema de Salud, lo sufro.

Y estoy harto de la solidaridad y el hambre en Africa. Mucho gobierno corrupto es lo que hay. Pero ,para un europeo, queda muy bien irse, incluso perdiendo sueldo, por ahí. La cuestión es que las autoridades identifiquen nuestros problemas y vayamos a por ellos, lo demás es peterpanismo.

Problemicas tenemos todos, y sino, nos los creamos, y los contamos, ¿qué sería alguien sin un drama que contar? yo conozco poca gente a la que no le guste hablar de dramas, lo normal es lo contrario.

En mi caso, por ejemplo, me da un poco igual todo, para ver un problema, es complicado, y la gente tiene cosas que no son de morir por lo natural.

Hay que ver si el problema es tal, si tiene solución, a quién afecta, a quién se lo decimos y por qué. En todo caso debemos ser proporcionados para no tocar las bolas.

Por ejemplo, a mí, que estoy en silla de ruedas y esto va a peor, no se me pueden poner de contraste los negritos de Africa. Si ellos lo pasan mal yo también y estoy algo más cerca.

Africa puede ser un buen lugar para eludir las propias responsabilidades y parecer bueno. Hoy en día está muy de moda irse a operar por ahí, además quien se va vuelve con un cierto halo de santidad.

Más paciencia que el Santo Job

La Paciencia es una virtud que, en grado sumo, se predica de Job. Job es un personaje bíblico al que la gente ha hecho santo como el santo Job, no san Job, ni Job, sino el santo Job.

Es difícil, o imposible, ganarle en Paciencia, pero viene bien una lectura del libro de Job de vez en cuando,. Viene bien meditarlo. Un hombre que tenía todo, se queda sin nada, no renuncia nunca a su fe, y vuelve su fortuna. Da de sí para muchas interpretaciones, yo me quedo en la de perderlo todo sin comerlo ni beberlo, vamos, lo que me está pasando a mi.

De repente te sientes mal, la cosa no para, vas al médico, te coges la baja, te dan la invalidez, dejas el trabajo, dejas de conducir, vendes tu casa, de la venta no sacas nada, te vas de vacaciones gracias a la familia, dependes de todo y de todos, viajas menos, no viajas, corres, dejas de correr, andas algo, usas silla, te caes más, te sale una segunda enfermedad, hablas normal, no se te entiende,  te gobiernan cuando dicen que te ayudan, algunos se fijan en los pobres de África (siendo que a mí, por lo visto, no me pasa nada, como no eres negro y procuras no dar mal…) etc…. Tratas de hacer vida normal pero tu vida es todo menos normal. Cada día estás peor. Pero la peña no se entera o  hace como que no se entera. No es que uno busque compasión pero con que le den trato adecuado a unas circunstancias complejitas es suficiente. Así podré ir formándome en la paciencia.

Esto es para siempre y va de mal en peor, o sea, según lo previsto. Hay cosas que, cada día, soporto menos. Son chorradas pero ya vale.

1- Yo, antes de la enfermedad, he sido un abogado de cierto prestigio y he tenido la suerte de trabajar y  aprender en muchas grandes empresas. Ignorar esto me cabrea, y es ignorar el pasado para tratarte como un mozico de pueblo sin más, y no es por orgullo, es que hay lo que hay, yo puedo estar jodido pero tonto ni soy aún (que todo se andará) ni he sido.

2- No soporto las ideas simples. Suelen ser ideas comunes “normales” sustentadas y proclamadas por gente corta, y que coartan hasta la libertad de discutir, aunque discutir con quien no está a tú nivel es una pérdida de tiempo tuya y suya.

Difícil de entender lo que digo. Debe de ser que tengo un mal día. por eso aprender de la Paciencia del Santo Job viene bien, primero con uno mismo.

Creencias

Aprovecharé este post para decir varias cosas. La primera es que, según la última analítica, no estoy nefrótico, o sea ha remitido voluntariamente el indicio de glomérulonefritis. Una menos, mejor. A lo visto sólo estoy “neurótico” con lo que ello conlleva. Era de Justicia decirlo para  no crear más drama aún. Como dice Alaska “No quiero más dramas en mi vida, solo comedias entretenidas.”

Sigo vivo, y si escribo poco por aquí, es porque me cuesta más, no pensar, sino escribir, cada día un poco más y peor.

Ayer estuve en una hora santa del grupo Hakuna de Zaragoza, yo esto lo hacía de joven, pero ahora, en medio de este invierno postmoderno, ya no, aunque da gusto ver gente joven que se dedica a esto en vez de irse de botellón. Además digamos que soy una “piedra” católica, soy más bien incrédulo y rezo fatal, pero ayer en algún instante vi, a través del Santísimo, que estábamos juntos toda la Iglesia, ¿cómo?, no sé, lo mismo fue sugestión, un porrete no que no fumo.

El caso es que pensé en la comunión de los santos, ¿qué es eso? nada, cosas mías, pensé en miles de gentes en todo el mundo currando por los demás. Y aquí, en España, callados, que no está de moda hablar de religión, sólo ser un vago piojoso y cuanto más greñudo y piojoso mejor

Además la hora santa fue en San Juan de Los Panetes, templo que los podemitas zaragozanos, sin un contundente informe en contra de los Servicios Jurídicos municipales, pretendían que fuera “del pueblo”. Además tiene buenas escaleras para la charanga, y así se puede tocar lo de “La Maricarmen no sabe coser…” y esas canciones tan preciosas y edificantes. Además es una iglesia que se puede dedicar al culto de Carlos Marx, Lenin y Stalin, creadores de esa gran patraña que fue y es el comunismo. Pueden estar acompañados de santos locales como san Pablo Iglesias, cuya lengua, como dice la Escritura, que no el Capital, es afilada cual “espada de dos filos”.

Lástima que su reclamación tenía más faltas que una pelota jibosa. En fin…

Como dicen que decía Chesterton; “El que no cree en Dios es capaz de creer en cualquier cosa” y es cierto. Los ateos, abjuradores y demás, han de reemplazar el hueco que deja Dios. De ahí que surjan ocultismos y demás. Pseudoreligiones, en definitiva chorradas para débiles mentales, a ver, técnicas orientales, como el yoga, hay que conocerlas, incluso algo más, pero también hay que conocer los fundamentos de la fe, ¿o no? Ya hace un tiempo, conocí un cura al que en una charla pusieron en duda la concepción virginal de Jesús, él dijo “si no creo esto me doy de baja”. Una vez un amigo me dijo que Jesús era muy majo pero no era Dios, claro para eso seguimos la doctrina del que nos parezca majo ( así yo nunca seguiré a Echenique). No es obligatorio ser católico, pero ser del Zaragoza y esperar que pierda no es muy coherente, es previsible pero no para sus hinchas.

Pseudoreligiones hay muchas, desde Lutero un montón. Distinguir el grano de la paja llega a ser difícil pero, con honradez, se puede. Siento ser tan visceral pero uno es así. A los comunistas, masones, herejes y ateos no los llevo bien, ellos a mi tampoco, o sea que el cariño es mutuo.

Al albur de estas cosas, que surgen de una “obligada” y moderna fuga de lo conocido, aparecen múltiples profetas, mercachifles o vendedores de crecepelo, caracterizados, básicamente, por su incultura, que se sacian en débiles mentales y en personas en situación de necesidad, como fue mi caso. Yo puedo contar tres personas que conocí:

1- Uno que te imponía las manos y te transmitía energía. En fin….

2- Una que veía tu aura y te “operaba”, y además te imponía una dieta sin carne y otras cosas. La manía contra la carne y el aceite de oliva frito es algo común.

3- Y una psicóloga que sólo decía chorradas, pero que su línea argumental era: “todo desastre físico tiene origen en algún tema sensitivo” del que acabas siendo el causante. En fin… se acabó liando con el que imponía las manos.

Cuando te diagnostican que te vas miras todo, luego vas de médicos y dejas de hacer el idiota, pero esto es muy humano, cuando uno saca uno oposición se cree muy listo, y luego se le pasa, si no se le pasa se lo tiene que hacer mirar.

Yo confieso mi nivel de credulidad, en mi descargo diré que era parejo a la gravedad del tema. Con el tiempo diré que creo en lo de siempre, no soy ni mejor ni peor pero voy aprendiendo a escribir sin tapujos porque lo que es hablar ya me parezco al Pato Donald sólo que a él se le entiende más.

Y si vamos a los de la dieta macrobiótica eso sí que es ya el acabose. Cazuelas de un aleación determinada, alimentos que se cortan de una manera determinada, etc… Un rollo, de hecho hay gente sana pero con hijos que no quieren ser macrobióticos ni de coña

En resumidas cuentas: no hacer caso salvo del médico, no mirar internet, si se duda del médico pedir una segunda opinión médica. No creer en esta gente que afirma tener poderes, que yo sepa, suele tener poderes un procurador y nadie más, además los procuradores no se meten en salvar al prójimo.

Total, que recomiendo normalidad y andar a la antigua.

 

Lo que de verdad importa

Pues, la verdad, es que no tengo ni puñetera idea. Para unos será una cosa y para otros otra.

Existe una Fundación con ese nombre que convoca una conferencia anual done van gentes que han superado adversidades y exponen sus vivencias. Yo nunca he ido pero me han contado cosas, Yo podría ser conferenciante, si tuviera algo que decir, o si hablara mejor. Además, como ya tuve ocasión de dar una conferencia tengo una idea del tema. Creo que el público nos da más y ayuda más que nosotros al público. Se establece una simbiosis en la que parece que hacemos algo pero, en realidad, lo que hacemos (si lo hacemos bien y nos despojamos de nuestra natural soberbia) es que de la gente aflore lo mejor.

Hay que pasar a ser objeto. Somos esa persona que no se muere e incluso sonríe aunque la vida lo relegue fuera del éxito y la riqueza, o si, incluso,lo hace caer de ahí.

La enfermedad no me ha vuelto mejor, y hablo por mí, tengo más limitaciones, soy más impertinente y más vago. Además no he visto la luz, salvo cuando se enciende una bombilla en una habitación oscura. Sigo cultivando mi yo con mis artículos, este blog, y alguna conferencia. Ahora bien, he de reconocer que el cariño, la preocupación, y la afabilidad que uno recibe es lo que te hace seguir. ¿Qué sería de nosotros, sin ayuda para todo, sin sonrisas, sin ortopedias, sin edificios ni calles adaptadas, sin gente que te ayuda en la calle, sin gente que te cede sitio en el tranvía y sin gente que te lee?

Lo que de verdad importa son los demás, los que viven contigo, los que te soportan, los que te abren la puerta para que entres o salgas, etc…. Tú sólo eres el objeto para que muchos reaccionen, saquen lo mejor de ellos y reflexionen que deben hacer lo mismo con cualquiera que esté a su alcance, que no hace falta tener algo, objetivamente, duro como yo.

Lo dicho se podría resumir en:

1- Que la vida es más que éxito y dinero (siendo que están muy bien, pero la vida sigue).

2. Que la vida es disfrutar de lo que nos toca en cada momento.

3. Que el trabajo es un privilegio y hay que disfrutarlo y ,si no, pensárselo.

4- Que lo que más importa son los otros, y hemos de empezar a cuidar de los más próximos.

5- Que lo único importante es hacer bien lo ordinario.

Esto son ideas de alguien que no tiene otra cosa que hacer, repiénsalas tú y mira si valen para tu vida.

A perro flaco todo son pulgas

O como se diría en correctísimo inglés “A thin dog all are mogollón de pulgas”. Y, además, no es que esté flaco, bueno, ya me entendéis.

Total que me ha rebrotado por tercera vez una enfermedad renal autoinmune, glomérulonefritis membranosa, que debutó en 2003, la controlo con medicación y reaparece cuando está en remisión. Un rollo. Pero es lo que hay, en conclusión que nunca se sabe cuándo se cubre el cupo de enfermedades y que, mientras se viva, todo puede ser peor, o mejor, nunca se sabe.

Muchos me preguntan qué tal voy, y se inquietan si no escribo en este blog. Tranquilidad, voy según lo previsto, cada día peor. Ando ya como las muñecas de Famosa, además me caigo con más frecuencia, pero aún no me he roto nada. Hablo fatal pero agradezco que me digan que no se me entiende. Aún no veo doble, todo llegará, mi problema entonces va a se cómo leer y cómo escribir, ya veremos, además doble que no es poco. En previsión de esta poco simpática situación he decidido redoblar mis esfuerzos en escribir el libro.

Esa es una de las razones por las que, puede, que ralentice mis apariciones en este blog.

Ah y tened claro que todo se lleva y se soporta (no sé el dolor físico que soy muy gabacho) y que es mucho peor ver sufrir a los que se quiere que sufrir, esto me lo ha confirmado una persona a la que admiro, cada día más, y que sabe mucho de las dos cosas.

Tiempo postnavideño

Hoy se acaban las Navidades, La fiesta del Bautismo del Señor pone fin a este largo periodo en el que, estaremos de acuerdo, se come mucho. Las fiestas son de todo tipo, las hay familiares, reencuentro con los amigos, cambio de año, fiestas para niños. etc…

Por eso habría que analizar qué pasa después de la Navidad.

Es claro que se ha analizado qué pasa después de la vacación de verano con el síndrome de depresión post vacacional y esas cosas. Después de Navidad es distinto. La Navidad es un ciclo cerrado y nadie la añora como el verano, la Navidad es un poquito empalagosa y la gente acaba harta de tanta bondad, además la Navidad forja bien nuevos propósitos y ello es como comenzar de nuevo. Por otra parte hay quien añora volver a la rutina porque la Navidad no la eliges tú sino que haces lo que te toca, empieza con las vacaciones escolares, cenas/ comidas de empresa, familiares, en casa de los suegros, otra cena/comida, los regalos, otra cena, el turrón… la rutina es más sencilla.

A mí, sin añorar la Navidad para nada (aunque me gusta) los meses de enero y febrero me causan cierta melancolía. Son meses duros de invierno, sin casi fiestas, un tanto planos… en fin, es una visión subjetiva.

Cierto es que empezamos otro año. La Navidad estuvo bien pero ya pasó. Podemos volver a ser normales y no querer a tanta gente ni ser queridos por tantos, por favor. Un pequeño excursus: a mí en el tiempo prenavideño, yo creo que imbuído de bondad ante el tiempo que llegaba y la visión de mi silla de ruedas, me dijo un conocido, antes amigo, que me quería mucho; pues yo no, nada de nada. En fin, sin más, hay quienes no cambiamos nunca y estamos siempre igual, apreciamos siempre a la misma gente, básicamente a gente que no es falsa. Lo dejo ahí.

Hay que reciclar, ver dónde estamos y partir ya.

2018 es largo y hay que aprovecharlo bien. La tontería la dejamos para fin de año que nos estará permitida.

Recomenzar, eso es lo que toca.