Normas

Hace mucho tiempo una amiga, que ahora da clases de teología, me advirtió de una tentación muy humana de reducir a Dios a un conjunto de normas de piedad que den seguridad.

Se busca la seguridad de lo finito ante el infinito. Ante esta reflexión, ¿pasamos de las normas? Lo cierto es que el ser humano tiene necesidad de ellas para todo, hasta para comer.

No se puede “pasar de ellas” no se puede vivir como si la norma no existiera, siempre ha habido sean muchas o pocas, No hemos de pasar al acratismo absoluto ni al normativismo excesivo.

Yo creo que el tema está, como en todo, en entender la norma e integrarla como propia. No porque la hayamos “heredado” , no porque nos la hayan contado, no por temor al castigo en caso de incumplimiento, sino porque la vemos lógica y la asumimos.

Pero también hemos de saber que una norma es sólo una norma, no es el fin pretendido sino, en la medida que la hacemos propia, una ayuda, entre otras, para el camino.

Las normas jurídicas no son más que normas de convivencia social. Muchas son imperativas porque si algunos hicieran lo que les da la gana (como Puigdemont con el referéndum) no se podría vivir. Hay normas imperativas y hay dispositivas, sujetas a la voluntad de los ciudadanos.

Aquí quiero resaltar a quien tiene la carrera de Derecho de quien se dedica a otra especialidad. Cuando se ingresa, por ejemplo, en la Administración, siempre hay algún listillo respetable que lleva tiempo en el mismo puesto, no es jurista, y lo sabe todo, o sabe más que tú.

Eso, al principio, es cierto, todo nuevo funcionario no conoce el terreno, y suele ser imprudente por su juventud o por la erudición que tiene.

Conviene esperar y aprender, pasado el tiempo, conocido el terreno, y sosegado el orgullo, suele suceder que el que sabe te pide opinión. Y suele suceder que el Jurista sabe leer las normas, interpretarlas, aplicarlas etc… Demuestra que no es un mero recopilador, en caso contrario ¿para qué sirve?

Sucede también que los políticos, en España, tienen tendencia a regularlo todo, debe de ser el miedo a la libertad, o la ruptura por la izquierda de las nomas impuestas por la derecha, o la mala conciencia de la derecha.

Sucede que en un tema como la educación, donde, según la Constitución, los padres tenemos derecho a elección de centro ello, en Aragón por ejemplo, no se da.

Sucede que una serie de burócratas, que saben más que Vd. sobre la crianza de sus propios hijos, van a acabar dictaminando cómo se accede a la educación, y qué colegio toca. No quiero entrar en más, una maraña de normas que empañan el horror vacui, el miedo a que la gente decida libremente qué colegio le conviene.

En el fondo desde pequeñito hay que seguir el carril que te mandan, obedecer las normas. no hay tiempo para cuestionarse si éstas son absurdas.

 

La Santísima Trinidad y Pedro Sánchez

Que Europa tiene raíces cristianas es cierto, y si no juzguen el parecido entre la idea territorial de España de Pedro Sánchez y el dogma de la Santísima Trinidad.

Pedro, después de ser, injusta y dolorosamente, depuesto en octubre de 2016 se dedicó a dar vueltas en su coche por España y a oír a la militancia. Después de eso, arrasó en las primarias del PSOE. Pedro ha vuelto más conciliador, más callado, con nuevas caras y alguna nueva idea (no muchas menos mal).

Visto cómo se desgarra España ante el independentismo, y visto que el PP no mueve pieza, a él se le ha ocurrido que España es una Nación de Naciones, como la Santísima Trinidad, uno en esencia, trino en persona. Pero Pedro no ha dicho que en España quepan tres naciones, sin soberanía, caben más ¿cuántas? no sé, eso sí, España sólo hay una, de ahí la foto de él con el banderón.

Pedro se decanta por una en esencia, pero personas ¿cuántas hay? se parece al del chiste ¨- ¿cuántos dioses hay? – uno – ¿y personas? – cualquiera dios lo sabe ”

Para mi débil razón el dogma de la Santísima Trinidad es incomprensible, lo mismo me pasa con esta propuesta de Pedro Sánchez. Yo creo que es cambiar “nacionalidades” por “naciones” en el art.2 de la Constitución, simplemente. Yo creo que el actual at.2 fue todo lo lejos que podía y que dos naciones son incompatibles y han de tener una frontera por medio.

Pedro debió de sufrir una intervención divina, o un calentón con su coche.

Yo no entiendo nada, pero ante el dogma de la Santísima Trinidad me he quedado tranquilo con el cuento de san Agustín y el niño de la playa.

Propongo a los del PSOE que hagan lo mismo, que se vaya a cavilar por la playa un fiel que defiende la unidad de España como Guillermo Fernández Vara, el niño sería Rufián pero me temo que le diría “Guillermo, andas en un lío, llegas tarde, eso ni nos va ni nos viene, nosotros nos vamos, seguid con vuestras gilipolleces que ya nos vienen bien.”

 

Caricias

La verdad es que, muchos días, no entiendo lo que me pasa, esta enfermedad etc… lo que llevo muy mal es el etc. La dependencia la llevo fatal.

Pero bueno, últimamente es el cambio de casa lo que más me viene en mente. Es así mejor, pero cuesta asumirlo y sonreir cuando se está sólo o con los más íntimos.

Pero bueno, son coplas que a las 10 de la mañana se pasan. Lo que me tengo que acostumbrar es a que mi ritmo no es el de antes, que no me acostumbro y ya toca.

Estos días pensaba en una conversación sobre la enfermedad, sobre su sentido, sentido creo que tiene porque para cosas sin sentido ya hay obras humanas bastantes, fin de la cita.

Sentido tiene, es una “caricia” o una gracia especial de Dios que aquí vemos al revés. Normalmente, y eso es muy bueno, confiamos en llevar un vida plena de salud, familia, profesión, dinero,… pero, a veces, alguno, conocido, sufre algo inexplicable, haced recuento alrededor. Ese “alguno” o se muere de repente, o lentamente, o sufre una cruel enfermedad que desemboca en el cajón de pino,

Cierto es que Dios te da fuerzas antes, porque te planteas esto en frío y te das de baja.

El que lo sufre tiene dos opciones:1- llevarlo bien 2-Llevarlo mal, es como todo en la vida, la enfermedad no cambia nada, sólo que te hace más peculiar.

El enfermo sufre, o no, lo que le toca. Lo realmente importante son las personas de alrededor, porque el enfermo aunque niegue su enfermedad no puede huir de ella. Pero los demás sí que pueden optar por irse, o no verlo. Y no me refiero sólo a los más próximos, que ya me ayudan a vivir, me refiero a todos.

Me refiero a la gente que te cruzas en el camino, a aquella señora que me abrió la mochila y a la que le di las gracias y me dijo “Con qué poco nos ponemos contentos los dos” yo le dije: “Sí, quizá es poco para usted, pero es mucho para mí”.

Quizá el sentido es dejarse querer, dejarse hacer, quizá… por mi parte tenga que aprender. Me cuesta, aún estoy centrado en lo bien que hago todo y llevo esto, que eso me cuento,  aunque quizá no esté entendiendo nada de nada.

Talentos

Pido perdón por mi educación exclusivamente católica, pero, ¡qué le vamos a hacer! Uno es así.

Hoy partiré de la Parábola de los talentos

Mateo 25:14-30

Parábola de los talentos

14 Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes.

15 A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos.

16 Y el que había recibido cinco talentos fue y negoció con ellos, y ganó otros cinco talentos.

17 Asimismo el que había recibido dos, ganó también otros dos.

18 Pero el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor.

19 Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos.

20 Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros cinco talentos sobre ellos.

21 Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.

22 Llegando también el que había recibido dos talentos, dijo: Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros dos talentos sobre ellos.

23 Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.

24 Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste;

25 por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo.

26 Respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí.

27 Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses.

28 Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos.

29 Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.

30 Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.

Y ahí acaba. Debemos partir por preguntarnos qué es un talento. En tiempos de Cristo era una unidad monetaria. Hoy en día se ha espiritualizado. Acudiendo a la patria donde mejor y más conceptualmente se habla castellano, es decir, Aragón, tenemos su definición en la vertiente negativa así  “no tener talento”, similar a “no tener conocimiento”, significa ser poco inteligente, de hecho es común el calificativo de “sintalento” o “destalentao” que viene a significar gente con el raciocinio muy al límite.

Es decir, talento o capacidad intelectiva en algo es similar. Hay quien tiene talento para los negocios, hay quien lo tiene para estudiar, para organizar eventos, para tratar con la gente, etc…. Hay quien tiene “algo de talento” en algo, o quien en su pequeño círculo es el único que tiene talento para…..lo que sea.

A ver, el talento se nos da, es prestado, viene de fuera y hay que rendir cuentas. No es algo propio que surge de lo majos que somos.

Lo importante no es el resultado sino trabajar el propio talento e intentar un buen resultado, que según la parábola se dará, seguro, en la medida en que pongamos en juego los talentos.

La cuestión es que hay que observarse y saber para lo que uno vale y para lo que no. Lo que digan los demás son meras opiniones a tomar en cuenta si son fundadas. Con autoestima baja nos influye siempre y todas, con autoestima muy alta o excesiva no nos influyen y hacemos el ridículo en ambos casos. Hay que tratar de ser ponderado siempre.

Como ridículo es pensar que talentos son sólo las habilidades profesionales. Cuidado con el tema, que la falta de desarrollo de un talento puede quebrar otros. Véase un buen gestor profesional que no sabe cómo tratar a su equipo, o quien piensa que ha de tratarlos como siempre sin mención a que los tiempos cambian.

Lo que se nos pide es examinar y poner en juego los talentos que se nos han dado. Todos ellos, sin atropellarlos, armónicamente. Y pelear, pelear mucho, porque los talentos no se nos dan para guardarlos por miedo a lo que sea, se nos dan para trabajarlos, para arriesgarlos…. quizá alguno para “hacer pocos amigos” pero si uno ve que a él le toca que de gracias a Dios y apechugue.

Hay talentos o capacidades que sólo sirven para uno en concreto, pero ese uno es libre puede optar por trabajarlos o no.

El tener talento no es siempre algo cómodo, suele ser incómodo, por eso es mejor meter el talento en un agujerito y no hacer nada, así somos buenos siempre.

Realidades últimas

Cuando yo era joven iba anualmente a convivencias, retiros, etc… (católicos, con perdón) en que se nos hablaba, alguna vez, de la muerte.

Estamos ante una de esas pocas realidades que se dan en esta vida, en realidad son 2 : 1- vivimos 2- nos morimos, todo lo demás es circunstancial. Yo no pienso en la muerte más que antes, la enfermedad sólo cambia a la gente inteligente que sabe cambiar. No pienso más que antes en la muerte, la verdad es que no pienso mucho y desde que estoy en silla de ruedas, no digo ya desde el diagnóstico, se ha muerto gente cercana que ni sospechábamos se iba a morir.

No pensamos nunca en esta posibilidad, siempre se mueren otros y esos otros han de quedar lejos de nuestro afecto. Además lo “normal” es morirse pasados los 90. Yo diría que casi es “obligatorio” siempre que no hayas sido una “carga” inaguantable, que lo mejor, y  así te lo transmite la sociedad, es morirse antes.

En este sentido vivimos en una sociedad cada día más rarita. Partimos de que no se habla de la muerte, no se lleva a los niños a los entierros, todos vivimos bien hasta los 90, todo lo demás son “accidentes”, desgracias.

La realidad, sin embargo, es tozuda, nos demuestra día a día que una cosa es lo real y otra cosa lo que queremos. Que quizá alguien que se muere a los 8 años había cubierto su vida en este mundo y llegó su fin. Es injusto, es terrible, es lo peor, pero, desgraciadamente, es lo que hay.

A mí me dice la gente que ella “no podría” con lo mío y les contesto “eso pensaba yo”, pero mucha gente puede y mejor. Además lo importante no es que tú puedas sino que tu entorno te haga poder que tú, inevitablemente, ya harás por fastidiarlo.

Yo no pienso mucho en la muerte, pero está ahí, va a venir pero cuándo y con ocasión de qué no lo sé. Si lo pensamos bien “tiene” que venir de lo contrario esto es un aburrimiento, hay que renovar. Y luego la incertidumbre del cuándo contrasta con nuestras planificaciones. Conozco a una persona que, desde joven, le diagnosticaron una enfermedad que le iba a hacer la puñeta toda la vida, a su padre se le antojó que iba a vivir poco, Pues bien se dedicó a “vivir” no hacer nada útil, cuidarse, decir chorradas, y, sin sacar el potencial que tiene, ya tiene más de 50 el que se iba a morir a los 14.

Como augures somos una pena. Hace poco me han contado de un señor muy mayor, que está muy mal, unido a la vida por un hilo, que ha pedido para comer chorizo pero de León, o sea que morir se morirá pero no piensa en ello sino en el chorizo de León y hace bien. o sea que, ni aún en ese caso, sabemos ni el día ni la hora.

Fuera de casos particulares, haríamos bien en tener presente esta realidad última, el saber que hoy es un día irrepetible de lo que me queda de vida es una idea que me ha salido sin pensar pero es así. Esa realidad nos debería hacer pensar  de otra manera.

Pero no es fácil ni aun con enfermedad grave, pensamos en general muchas tonterías y equívocos y quitárnoslas nos cuesta aunque no lleven a ningún lado.

 

Sobre la corrupción

No me atrevía a decir nada de este tema hasta que me acordé del pasaje evangélico de la mujer cogida en flagrante adulterio, Jn 8.3-8.11:

 3.Entonces los escribas y los fariseos le trajeron una mujer sorprendida en adulterio; y poniéndola en medio,le dijeron: Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de adulterio. Y en la ley nos mandó Moisés apedrear a tales mujeres. Tú, pues, ¿qué dices? Mas esto decían tentándole, para poder acusarle. Pero Jesús, inclinado hacia el suelo, escribía en tierra con el dedo.Y como insistieran en preguntarle, se enderezó y les dijo: El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella. E inclinándose de nuevo hacia el suelo, siguió escribiendo en tierra. Pero ellos, al oír esto, acusados por su conciencia, salían uno a uno, comenzando desde los más viejos hasta los postreros; y quedó solo Jesús, y la mujer que estaba en medio. 10 Enderezándose Jesús, y no viendo a nadie sino a la mujer, le dijo: Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó?11 Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más

Voy a prescindir de temas que no hacen al caso, veamos que le llevan Jesús a una mujer sorprendida en adulterio (¿dónde está el adúltero? ¿Y el indignado marido?) y le exponen con crudeza que la Ley de Moisés manda lapidarlas. El adulterio fue delito en España hasta la democracia y, además, la adúltera, era de peor condición que el adúltero, según creo recordar de mis estudios de la carrera,  para que el hombre cometiera ese tipo delictivo tenía que tener a la querida mantenida, en su caso el delito se llamaba amancebamiento, Además si la adúltera era ella y su marido la mataba existía la atenuante del uxoricidio en vindicta del honor familiar, aplicable en el caso de ellos no de ellas. Con la desaparición del adulterio como delito  en España, se acabó esto.

El adulterio en tiempos de Jesús era un delito gravísimo, la pena, desde tiempos de Moisés, era muy grave y dolorosa: muerte por lapidación.

Hoy en día podría hablarse de la corrupción. Es un delito o una pléyade de delitos ¿qué es? primero habrá que ponerse de acuerdo en el tipo delictivo, parece que es todo lo que conlleva meter la mano en el cajón del pan, pero ¿y las coca colas de Espinar? no es delito pero es un engaño. Entonces parece que hay que ir a los delitos de cohecho, defraudación etc… pero ¿en qué cantidad? 100 euros, 10000 euros, Bárcenas….

Y todo dependerá de la ética con que abordemos el tema, la católica no es ya la común, aunque hay ideólogos de Podemos, como Monedero, que saben mucho de valores cristianos pues dice que los locutores de COPE no los cumplen. La ética de izquierdas no se ha dolido frente al reciente fraude que Hacienda imputa a Bardem, debe de ser que es de izquierdas pues la cantidad no es poca.

Si dejamos obrar a las éticas, nos encontramos ante un enjambre de opiniones, está muy bien que cada cual tenga su ética pero, para un Estado aconfesional no es suficiente, no se sobrevive a costa de que cada cual grite lo que le parece mal. Es como la turbamulta gritona que se dirige a Jesús con el presunto delito en su mano, ya sabemos la respuesta: “El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella.”

Es decir, cada cual que se autoexamine, y veremos que es complicado acusar al otro en base a un ética puramente personal. Pero el Estado de Derecho necesita una norma punitiva (penal y administrativa) que cumplir, algo objetivo que aplicar y jueces objetivos que apliquen el sistema. Algo neutro, fuera de toda opinión, lo que esté recogido en el Derecho penal y en el administrativo sancionador es lo que es y tiene la medida de lo que está recogido,

Si algo falta habrá que cambiar el Derecho por los medios oportunos. Si, como sucede ahora, dejamos a la libre opinión de todo el mundo qué es y qué no es corrupción y quién es o no es el corrupto, vamos buenos. Es mejor dejar esa delicada cuestión al Derecho y endurecer las leyes si hace falta.

“Si el cielo me diese vida, cuan de otra suerte gobernare”

Cuentan que eso dijo Felipe III de España en su lecho de muerte. El primero de los llamados “Austrias menores” era hijo del gran Felipe II y padre de Felipe IV, bajo el cual la monarquía hispánica llegó a su máxima expansión.

El periodo de reinado de Felipe III (1598-1621) no es destacable tan apenas, no hay grandes derrotas, ni grandes victoria,s ni grandes reformas. Destaca, eso sí, y a diferencia de su padre y ancestros, en dejar el gobierno del reino a sus validos. De hecho Felipe II temía que lo gobernaran.

La frase es bonita, pronunciada en un gran y señalado momento, y, de esta frase, se pueden sacar grandes conclusiones. La primera sería lo bien que usaba el rey el castellano y lo mal que se usa ahora, pero vamos a dejarlo.

La segunda sería la expresión de arrepentimiento de un rey en el postrer momento de su vida que se da por algo interno de él porque el exterior es de lo más normal. Su reinado no será como el de su hijo que va de más a menos. Es un reinado estable.

La tercera es que, por muy auténtico que sea el arrepentimiento no deja de ser una mera frase ayuna de obras. Y ahí quiero entrar, un arrepentimiento sin  obras no es creíble. Por eso no son creíbles las confesiones con Dios donde uno ni siquiera dice los pecados al confesor. Y ya ni entramos en la enmienda.

La cuarta es el tiempo: si tuviera tiempo… El tema es que todos haríamos muchas cosas si tuviéramos tiempo. Pero nadie sabe cuánto tiempo tiene. Todos tendemos a pensar que mucho, es una tendencia natural. Luego sucede que no es así, que todos conocemos quien ha salido en plenitud de vida por la mañana y no ha vuelto a comer ¿por qué? por lo que sea, ni vuelve ni lo veremos más.

A esto sigue un rato de conmoción, que se nos pasa pronto, y volvemos a nuestra vida habitual.

El tiempo, como todo lo demás, se echa de menos cuando no se tiene. Pero yo, que no tengo mucho, no lo hecho de menos, debe de ser que la modorrería, somardez y cabezudismo son variables a tener en cuenta.

La moraleja es: aprovechen su tiempo, no lo gasten en querellas inútiles, no discutan con quien no les entienda, vivan su día como si no hubiera otro (pero sin estré)s, y no se arrepientan, en su postrer momento, de no haber hecho algo.

Un puente sin más

Eso parecía este puente del 23 de abril, día de Aragón, un puente casero, sin viajes, intranscendente. Y, sin embargo, han pasado cositas.

La primera fue aceptar, de momento, mi limitación, ser un poquito más dócil y no dar disgustos, y eso que me ha costado porque renunciar a algo de uno mismo, aunque sea un chorrada, cuesta, a mi mucho.

Luego ver en política cómo la corrupción vuelve a golpear al PP y que ya era hora que dimitiera esa cazatalentos que se llama Esperanza Aguirre. A mí nunca me cayó bien, y eso de gobernar en tiempos de bonanza y pirarse cuando no hay un duro dice mucho de ella y su ego.

Ha habido que soportar comentarios de gente de poco seso que identifican PP a red mafiosa, de hecho no hay gente del PP en casos que se enjuician como los ERE de Andalucía y otros.

En fin, un día hablaré de corrupción con profundidad aunque prometo no escribir un libro. Me parece que es un tema a tratar con prudencia y no como el tema de las pobres coca colas de Espinar.

Aparte de esto, han venido amigos a comer a casa, lo cual se agradece, y he tenido comentarios en este blog, lo cual también se agradece.

Este finde estoy con un trabajo extra por un malentendido con alguien que espero que supere pronto y hasta ahí puedo leer.

He paseado poco gracias a un catarrazo que estoy venciendo pero han sido paseos  mu recomendables, el mercado agroecológico de la plaza del Pilar, y el mercadillo de los domingos de la plaza de san Bruno.

Tras un tuit razonable y otro irrazonable de uno que me bloqueó diciendo que mi estado de salud se debía a una invocación al demonio que había hecho y que se le fue de las manos (sic, aunque ojalá tuviera razón ya que hubiera sido todo más fácil), consulté con mi mujer, y estoy revisando mis comentarios para no ser tan borde que se me va la pinza.

Le prometí a mi prima Valvanuz hacerle un argumentario, no he podido pero me acuerdo. Espero poder hacérselo esta semana. Además le prometí leer un manuscrito, me puede la voluntad a las fuerzas, siempre ha sido así pero, ahora, la voluntad es la misma y las fuerzas menos.

He acabado una carta sobre La Seo para mi amigo Fernando Lostao, que la remite al ¨Debate de hoy¨. He comenzado a leer cosas para mi libro y he recuperado ánimo para ordenar mis libros. Además he concertado una venta en wallapop, he rehabilitado los Facebook de mi mujer y de un amigo, y le he metido caña en redes sociales al campamento de verano de la Petite Troupe.

O sea que parecía intranscendente este fin de semana pero no.

Pero lo más importante de todo es que deis vuestro me gusta, apoyo o lo que sea a la página de Facebook Yo me pido Vida, donde María, que está ahora hospitalizada, os pide vuestro apoyo y conciencia en las donaciones de médula. En cualquier caso, a María, su familia, y a mi mismo nos hará mucha ilusión un simple me gusta. Hay que apoyar que, a veces, la vida es muy cabrona y pone pruebas mu difíciles. Hay que hacer piña, aunque sólo sea con el recuerdo, con todo el mundo, y, especialmente, con los que peor lo pasan.

Un puente aprovechado gracias a Dios, ahora a dormir que creo que he cumplido.

Personas muy humanas

Estaba yo paseando con mi perrita esta mañana por la plaza del Pilar cuando he visto hacer al animal dos cosas muy razonables. La primera, ampliamente compartida por mi, es que está desarrollando un instinto asesino contra esas ratas con alas conocidas por palomas, y la segunda es que he parado un rato y se me ha subido encima demostrando que prefiere que la lleven a caminar, y que es una jeta.

Comportamientos que, algún animalista fanático, calificaría de cuasi- racionales, pero no lo son, son meramente instintivos, cierto que superan los de los concejales podemitas del Ayuntamiento de Zaragoza, pero son meramente instintivos.

El único ser racional es el hombre ( expresión que incluye a la mujer obviamente, todo hay que explicarlo). Por eso Boecio, en el sigo VI de nuestra era (era cristiana, no garzoniana ni bolivariana), definió a la persona física humana como sustancia individual de naturaleza racional. Luego surgió la persona jurídica, que es una traslación de la física mutatis mutandi, pero no es aquí lo que nos interesa.

O sea que especimen humano y persona física es lo mismo.

Hace ya muchos años me dijeron que un ex alto cargo de la DGA, hablando de su consejero, había dicho que era una persona muy humana. Claro, a los compañeros que oyeron la expresión les dio la risa, a mí también, pero, ayer al recordarla me volvió a dar la risa.

Es decir, se trata de un hombre muy humano. No se conoce a nadie, nacido de mujer, que no pertenezca a la especie humana y ya llevamos unos años de historia.

En este punto el requisito de tener figura humana para ser reputado nacido, que se exigía en el art  30 del Cc, aunque siempre fue muy criticado por la doctrina diciendo que nunca ha nacido de mujer nada que no pertenezca a la especie humana, ha sido suprimido hace unos pocos años.

El único caso puede ser Cristo y es una cuestión de verdadera fe. Además para las religiones cristianas no monofisitas (casi todas), tenía dos naturalezas: humana y divina, para las monofisitas la naturaleza divina había consumido a la humana. Este debate cristológico lo he tenido con mi amigo Levón que es armenio apostólico, monofisita por ello, y de Zaragoza.

Bueno, el caso es que decir que el consejero era muy humano es una tautología en sí, que, a lo mejor, en persona sin instrucción, quiere decir que era muy bueno. Eso me lleva al debate sobre la instrucción del ex alto cargo que dijo eso, debate que no interesa, y a la interpretación a sensu contrario de que había consejeros poco humanos. Dejémoslo ahí.

Además, presumir que el ser humano es ser bondadoso es un canto a Galicia, que se lo digan a Hitler, que era muy humano, para lo suyos más, y nada angelical.

¿Qué conclusión saco de todo esto? Que es mejor callar cuando no se sabe qué decir, o, al menos hablar poco y con propiedad. Esta regla se exacerba cuando un es alto cargo. Ya sabemos que el nombramiento es a dedo pero no hay que demostralo todos los días.

 

 

 

Aconfesionalidad

De mis estudios de Derecho eclesiástico del Estado recordaba que no era lo mismo Estado aconfesional que Estado laico.

Y, efectivamente, no son lo mismo. Partamos del principio para ser claros y no dar lugar a líos. En mis tiempos allá por 1986, se estudiaba Derecho canónico y Derecho Eclesiástico del Estado como una sola asignatura, producto de la confesionalidad del Estado español cuando se redactó el viejo Plan de Estudios de la carrera de Derecho que yo estudie. Así como el Derecho Canónico se refería al Derecho propio de la Iglesia Católica, el Derecho Eclesiástico del se referí a cómo veía y trataba el Estado el mundo de las Religiones, era y es, un Derecho Estatal.

El caso es que hay tres posiciones que un Estado puede tener ante el fenómeno religioso: 1- Estado confesional 2- Estado aconfesional 3- Estado laico. Estado confesional es el que se adhiere a una confesión religiosa como confesión del Estado, como podía ser la España de Franco, es el Estado de la Ciudad del Vaticano, y algún país mayoritariamente musulmán. Estado aconfesional es el que proclama que el Estado no tiene religión oficial pero reconoce el hecho religioso y mantiene relaciones de cooperación con todas las confesiones, es el caso de la España democrática 3- Estado laico es el que se declara independiente del hecho religioso y no mantiene relación alguna con las religiones, viéndolas como algo privado de cada cual. Hay Estado laicos y laicistas, los laicistas, como Méjico hasta hace poco, declaran su animadversión a las religiones, los simplemente laicos, como Francia, no tienen relación con ellas, aunque al principio fueron abiertamente laicistas.

Visto esto, que podéis contrastar en la Wikipedia si no me creéis, habrá que partir de la Constitución española que en s artículo 16 dice lo siguiente:

“1. Se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la ley.

2. Nadie podrá ser obligado a declarar sobre su ideología, religión o creencias.

3. Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones.”

Lo primero a constatar es que no aparece la palabra laicidad, tampoco aparece la palaba “aconfesionalidad” pero sí su concepto, art 16.3, y al que no me crea me remito a la Wikipedia.

Es decir, que nuestro Estado es aconfesional y no laico, por ello tiene acuerdos con todas las confesiones religiosas, todas tienen su especio en la 2 de TVE, y existe una dirección general para relacionarse con las religiones en el Ministerio de Justicia.

Es obvio decir que la religión católica es la más importante, por número de miembros, acción social, acción educativa, sanitaria, tradición, etc… por ello se la cita.

Se le da la relevancia que tiene, pero el Concordato de 1953, se sustituyó por los acuerdos de 1977, mucho más conformes con la situación actual tanto de la Iglesia como del Estado. El que mención que hay vigente un concordato con la Iglesia católica o no sabe nada o miente descaradamente.

Hace poco dije en Facebook que no podía con la devoción que desencadena la Semana Santa, frente a este comentario ha habido división de opiniones, alguno que estaban de acuerdo conmigo y otros que en absoluto, Me confieso igual de poco empático con la Semana Santa pero en la respuesta a mi comentario vi de todo.

La Semana Santa es una mezcla de Fe, tradición, folklore, sentimientos, amistad etc…Lo cierto es que si se “racionaliza” se herirá a mucha gente no necesariamente católica. Es un ejemplo más de base católica de tradiciones asumidas por el pueblo y  que son o católicas dependiendo del usuario.

Si estuviéramos ante un Estado laico la Semana Santa sería muy distinta.

Absurdas me parecen otras cosas como que la bandera ondee a media asta en los acuartelamientos del Ejército, esto no casa ya con un Estado aconfesional.

Habría que revisar el juramento del Cargo por los altos cargos, la simbología del Estado, etc…

Habría que tender más a una aconfesionalidad real, quizá el absurdo conflicto sobre la Seo de Zaragoza ( que entra dentro de la propaganda de Podemos) se hubiera resuelto discutiendo, hace tiempo,  lo que dijo Javier Lambán.

Con ocasión de las absurdas demanda y carta al Papa del alcalde podemita de Zaragoza, Javier Lambán dijo que la cuestión no es disputar la propiedad a la Iglesia, sino el empleo de fondos públicos en la restauración de patrimonio eclesiástico.

Y tiene razón, no se puede dar dinero a la Iglesia a cambio de nada, la contrapartida (uso público, exposiciones, precio limitado de entradas, o lo que sea) hay que negociarla. La Iglesia debe sabe eso, no estamos ya en un Estado católico sino en un Estado sin religión oficial pero que coopera con la Iglesia católica. Si la Iglesia no se adelanta el Estado no lo hará y la liará, de momento muchos políticos repiten el falso mantra de que éste es un Estado laico.

Hay una serie de cositas que conviene revisar. Incluso al pueblo fiel nos parece bien quitarlas. De hecho sólo algunos trasnochados en la proclamación del nuevo Rey dijeron algo porque no había dignatarios de la Iglesia católica.

Una comisión permanente o una relación fluida Iglesia-Estado se impone para adelantarse a posibles problemas, aunque, como es sabido, tontos habrá siempre entre nosotros, dirán muchas tontadas y habrá que tener mucha paciencia.