Iglesia Católica

Cierto es que yo soy uno de los primeros cabreados con Zaragoza en Común al reclamar ésta, sin sentido, la catedral de La Seo, cierto que me indigna que la CUP reclame la propiedad de la catedral de Barcelona para convertirla en un economato, pero cierto es también que la Iglesia se gasta una pasta en mantener su patrimonio. Más valdría que fuera del Estado el mantenedor, aunque no tiene dinero para mantener tanto, quizá crear economatos (y dárselos a los amigos) sea una visión futurista/realista.

Nuestra Constitución, en su art. 16, recogió, implícitamente, el papel que la Iglesia Católica ha tenido y tiene en la sociedad española, pero:

1- Cada vez menos españoles son católicos, además las vocaciones son muy escasas y abundan la congregaciones que van dejando trabajos y se centran en sí mismas para no desaparecer.

2- Lo que antes era normal, pues se veía a la Iglesia con tanta autoridad como el Estado, ya no lo es. La Iglesia es un sujeto particular que ha de tener los mismos derechos y deberes que los demás. De ahí que sus exenciones fiscales sean vistas como privilegios, y así las verá, si le toca, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea.

La Iglesia se justifica en su ingente labor social. Cierto, pero no le vale ya para todo y cada día menos, si bien en base a los fondos que destaca a fines sociales puede justificar ciertos “privilegios” fiscales.

En fin, los católicos hemos de prepararnos para el invierno que ya va llegando.

El problema es que la Iglesia va lento. Los cambios sociales son vertiginosos, las vocaciones siguen igual… de mal. La única posibilidad de la Iglesia es enganchar a los laicos pero no para actividades de ministerio sino para actividades profesionales que no deben hacer los curas.

Es un despilfarro de recurso que un cura sea administrador de una diócesis o restaurador, eso lo puede hacer, y mejor, un laico, lo que no puede hacer es dar misa. Hay que destacar más laicos en labore puramente profesionales.

Poco a poco se va cambiando porque ¿a la fuerza ahorcan? o ¿Por qué somos cada vez más generosos y vemos la potencialidad de los laicos?

 

Alegría

Este blog parece el rigor de las desdichas, y no es para eso para lo que lo escribo. La vida del hombre se basa en la alegría, en el contento. No en la risotada (que no está mal) sino en sonreír al esfuerzo.

Yo no sabría definir la alegría pero si ella, la vida se torna oscura y, si no se recupera, no se puede vivir.

La alegría podría ser una sobreabundancia de cosas buenas. Podría ser.

Generalmente somos muy crueles con nosotros mismos, pues, cuando examinamos nuestro actuar, nos fijamos solamente en las acciones que nos han dicho, y hemos asumido, que eren malas, no en las buenas. Y todos hacemos de todo, todos los días.

Iba a decir que hasta Puigdemont, añado que hasta Rufián, estas personas, en su corto y poco ilustrado entendimiento, seguro que hacen algo bueno al día.

Pero hay gente, de todo tipo, que vive más en la tristeza que en la alegría, por la razón que sea. La posibilidades de vivir de esta gente se limitan, desconfíen de ellos si no quieren salir de su tristeza y les parece normal.

Tenemos que hacer a diario un examen de conciencia positivo, de lo que hacemos bien y mejorarlo, la alegría se dará al verlo y en los intentos de mejora. E lo que tiene lo positivo, además, negativo, bastante hay y viene solo.

 

 

Normas

Hace mucho tiempo una amiga, que ahora da clases de teología, me advirtió de una tentación muy humana de reducir a Dios a un conjunto de normas de piedad que den seguridad.

Se busca la seguridad de lo finito ante el infinito. Ante esta reflexión, ¿pasamos de las normas? Lo cierto es que el ser humano tiene necesidad de ellas para todo, hasta para comer.

No se puede “pasar de ellas” no se puede vivir como si la norma no existiera, siempre ha habido sean muchas o pocas, No hemos de pasar al acratismo absoluto ni al normativismo excesivo.

Yo creo que el tema está, como en todo, en entender la norma e integrarla como propia. No porque la hayamos “heredado” , no porque nos la hayan contado, no por temor al castigo en caso de incumplimiento, sino porque la vemos lógica y la asumimos.

Pero también hemos de saber que una norma es sólo una norma, no es el fin pretendido sino, en la medida que la hacemos propia, una ayuda, entre otras, para el camino.

Las normas jurídicas no son más que normas de convivencia social. Muchas son imperativas porque si algunos hicieran lo que les da la gana (como Puigdemont con el referéndum) no se podría vivir. Hay normas imperativas y hay dispositivas, sujetas a la voluntad de los ciudadanos.

Aquí quiero resaltar a quien tiene la carrera de Derecho de quien se dedica a otra especialidad. Cuando se ingresa, por ejemplo, en la Administración, siempre hay algún listillo respetable que lleva tiempo en el mismo puesto, no es jurista, y lo sabe todo, o sabe más que tú.

Eso, al principio, es cierto, todo nuevo funcionario no conoce el terreno, y suele ser imprudente por su juventud o por la erudición que tiene.

Conviene esperar y aprender, pasado el tiempo, conocido el terreno, y sosegado el orgullo, suele suceder que el que sabe te pide opinión. Y suele suceder que el Jurista sabe leer las normas, interpretarlas, aplicarlas etc… Demuestra que no es un mero recopilador, en caso contrario ¿para qué sirve?

Sucede también que los políticos, en España, tienen tendencia a regularlo todo, debe de ser el miedo a la libertad, o la ruptura por la izquierda de las nomas impuestas por la derecha, o la mala conciencia de la derecha.

Sucede que en un tema como la educación, donde, según la Constitución, los padres tenemos derecho a elección de centro ello, en Aragón por ejemplo, no se da.

Sucede que una serie de burócratas, que saben más que Vd. sobre la crianza de sus propios hijos, van a acabar dictaminando cómo se accede a la educación, y qué colegio toca. No quiero entrar en más, una maraña de normas que empañan el horror vacui, el miedo a que la gente decida libremente qué colegio le conviene.

En el fondo desde pequeñito hay que seguir el carril que te mandan, obedecer las normas. no hay tiempo para cuestionarse si éstas son absurdas.

 

La Santísima Trinidad y Pedro Sánchez

Que Europa tiene raíces cristianas es cierto, y si no juzguen el parecido entre la idea territorial de España de Pedro Sánchez y el dogma de la Santísima Trinidad.

Pedro, después de ser, injusta y dolorosamente, depuesto en octubre de 2016 se dedicó a dar vueltas en su coche por España y a oír a la militancia. Después de eso, arrasó en las primarias del PSOE. Pedro ha vuelto más conciliador, más callado, con nuevas caras y alguna nueva idea (no muchas menos mal).

Visto cómo se desgarra España ante el independentismo, y visto que el PP no mueve pieza, a él se le ha ocurrido que España es una Nación de Naciones, como la Santísima Trinidad, uno en esencia, trino en persona. Pero Pedro no ha dicho que en España quepan tres naciones, sin soberanía, caben más ¿cuántas? no sé, eso sí, España sólo hay una, de ahí la foto de él con el banderón.

Pedro se decanta por una en esencia, pero personas ¿cuántas hay? se parece al del chiste ¨- ¿cuántos dioses hay? – uno – ¿y personas? – cualquiera dios lo sabe ”

Para mi débil razón el dogma de la Santísima Trinidad es incomprensible, lo mismo me pasa con esta propuesta de Pedro Sánchez. Yo creo que es cambiar “nacionalidades” por “naciones” en el art.2 de la Constitución, simplemente. Yo creo que el actual at.2 fue todo lo lejos que podía y que dos naciones son incompatibles y han de tener una frontera por medio.

Pedro debió de sufrir una intervención divina, o un calentón con su coche.

Yo no entiendo nada, pero ante el dogma de la Santísima Trinidad me he quedado tranquilo con el cuento de san Agustín y el niño de la playa.

Propongo a los del PSOE que hagan lo mismo, que se vaya a cavilar por la playa un fiel que defiende la unidad de España como Guillermo Fernández Vara, el niño sería Rufián pero me temo que le diría “Guillermo, andas en un lío, llegas tarde, eso ni nos va ni nos viene, nosotros nos vamos, seguid con vuestras gilipolleces que ya nos vienen bien.”

 

Caricias

La verdad es que, muchos días, no entiendo lo que me pasa, esta enfermedad etc… lo que llevo muy mal es el etc. La dependencia la llevo fatal.

Pero bueno, últimamente es el cambio de casa lo que más me viene en mente. Es así mejor, pero cuesta asumirlo y sonreir cuando se está sólo o con los más íntimos.

Pero bueno, son coplas que a las 10 de la mañana se pasan. Lo que me tengo que acostumbrar es a que mi ritmo no es el de antes, que no me acostumbro y ya toca.

Estos días pensaba en una conversación sobre la enfermedad, sobre su sentido, sentido creo que tiene porque para cosas sin sentido ya hay obras humanas bastantes, fin de la cita.

Sentido tiene, es una “caricia” o una gracia especial de Dios que aquí vemos al revés. Normalmente, y eso es muy bueno, confiamos en llevar un vida plena de salud, familia, profesión, dinero,… pero, a veces, alguno, conocido, sufre algo inexplicable, haced recuento alrededor. Ese “alguno” o se muere de repente, o lentamente, o sufre una cruel enfermedad que desemboca en el cajón de pino,

Cierto es que Dios te da fuerzas antes, porque te planteas esto en frío y te das de baja.

El que lo sufre tiene dos opciones:1- llevarlo bien 2-Llevarlo mal, es como todo en la vida, la enfermedad no cambia nada, sólo que te hace más peculiar.

El enfermo sufre, o no, lo que le toca. Lo realmente importante son las personas de alrededor, porque el enfermo aunque niegue su enfermedad no puede huir de ella. Pero los demás sí que pueden optar por irse, o no verlo. Y no me refiero sólo a los más próximos, que ya me ayudan a vivir, me refiero a todos.

Me refiero a la gente que te cruzas en el camino, a aquella señora que me abrió la mochila y a la que le di las gracias y me dijo “Con qué poco nos ponemos contentos los dos” yo le dije: “Sí, quizá es poco para usted, pero es mucho para mí”.

Quizá el sentido es dejarse querer, dejarse hacer, quizá… por mi parte tenga que aprender. Me cuesta, aún estoy centrado en lo bien que hago todo y llevo esto, que eso me cuento,  aunque quizá no esté entendiendo nada de nada.

Talentos

Pido perdón por mi educación exclusivamente católica, pero, ¡qué le vamos a hacer! Uno es así.

Hoy partiré de la Parábola de los talentos

Mateo 25:14-30

Parábola de los talentos

14 Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes.

15 A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos.

16 Y el que había recibido cinco talentos fue y negoció con ellos, y ganó otros cinco talentos.

17 Asimismo el que había recibido dos, ganó también otros dos.

18 Pero el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor.

19 Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos.

20 Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros cinco talentos sobre ellos.

21 Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.

22 Llegando también el que había recibido dos talentos, dijo: Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros dos talentos sobre ellos.

23 Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.

24 Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste;

25 por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo.

26 Respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí.

27 Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses.

28 Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos.

29 Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.

30 Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.

Y ahí acaba. Debemos partir por preguntarnos qué es un talento. En tiempos de Cristo era una unidad monetaria. Hoy en día se ha espiritualizado. Acudiendo a la patria donde mejor y más conceptualmente se habla castellano, es decir, Aragón, tenemos su definición en la vertiente negativa así  “no tener talento”, similar a “no tener conocimiento”, significa ser poco inteligente, de hecho es común el calificativo de “sintalento” o “destalentao” que viene a significar gente con el raciocinio muy al límite.

Es decir, talento o capacidad intelectiva en algo es similar. Hay quien tiene talento para los negocios, hay quien lo tiene para estudiar, para organizar eventos, para tratar con la gente, etc…. Hay quien tiene “algo de talento” en algo, o quien en su pequeño círculo es el único que tiene talento para…..lo que sea.

A ver, el talento se nos da, es prestado, viene de fuera y hay que rendir cuentas. No es algo propio que surge de lo majos que somos.

Lo importante no es el resultado sino trabajar el propio talento e intentar un buen resultado, que según la parábola se dará, seguro, en la medida en que pongamos en juego los talentos.

La cuestión es que hay que observarse y saber para lo que uno vale y para lo que no. Lo que digan los demás son meras opiniones a tomar en cuenta si son fundadas. Con autoestima baja nos influye siempre y todas, con autoestima muy alta o excesiva no nos influyen y hacemos el ridículo en ambos casos. Hay que tratar de ser ponderado siempre.

Como ridículo es pensar que talentos son sólo las habilidades profesionales. Cuidado con el tema, que la falta de desarrollo de un talento puede quebrar otros. Véase un buen gestor profesional que no sabe cómo tratar a su equipo, o quien piensa que ha de tratarlos como siempre sin mención a que los tiempos cambian.

Lo que se nos pide es examinar y poner en juego los talentos que se nos han dado. Todos ellos, sin atropellarlos, armónicamente. Y pelear, pelear mucho, porque los talentos no se nos dan para guardarlos por miedo a lo que sea, se nos dan para trabajarlos, para arriesgarlos…. quizá alguno para “hacer pocos amigos” pero si uno ve que a él le toca que de gracias a Dios y apechugue.

Hay talentos o capacidades que sólo sirven para uno en concreto, pero ese uno es libre puede optar por trabajarlos o no.

El tener talento no es siempre algo cómodo, suele ser incómodo, por eso es mejor meter el talento en un agujerito y no hacer nada, así somos buenos siempre.

Realidades últimas

Cuando yo era joven iba anualmente a convivencias, retiros, etc… (católicos, con perdón) en que se nos hablaba, alguna vez, de la muerte.

Estamos ante una de esas pocas realidades que se dan en esta vida, en realidad son 2 : 1- vivimos 2- nos morimos, todo lo demás es circunstancial. Yo no pienso en la muerte más que antes, la enfermedad sólo cambia a la gente inteligente que sabe cambiar. No pienso más que antes en la muerte, la verdad es que no pienso mucho y desde que estoy en silla de ruedas, no digo ya desde el diagnóstico, se ha muerto gente cercana que ni sospechábamos se iba a morir.

No pensamos nunca en esta posibilidad, siempre se mueren otros y esos otros han de quedar lejos de nuestro afecto. Además lo “normal” es morirse pasados los 90. Yo diría que casi es “obligatorio” siempre que no hayas sido una “carga” inaguantable, que lo mejor, y  así te lo transmite la sociedad, es morirse antes.

En este sentido vivimos en una sociedad cada día más rarita. Partimos de que no se habla de la muerte, no se lleva a los niños a los entierros, todos vivimos bien hasta los 90, todo lo demás son “accidentes”, desgracias.

La realidad, sin embargo, es tozuda, nos demuestra día a día que una cosa es lo real y otra cosa lo que queremos. Que quizá alguien que se muere a los 8 años había cubierto su vida en este mundo y llegó su fin. Es injusto, es terrible, es lo peor, pero, desgraciadamente, es lo que hay.

A mí me dice la gente que ella “no podría” con lo mío y les contesto “eso pensaba yo”, pero mucha gente puede y mejor. Además lo importante no es que tú puedas sino que tu entorno te haga poder que tú, inevitablemente, ya harás por fastidiarlo.

Yo no pienso mucho en la muerte, pero está ahí, va a venir pero cuándo y con ocasión de qué no lo sé. Si lo pensamos bien “tiene” que venir de lo contrario esto es un aburrimiento, hay que renovar. Y luego la incertidumbre del cuándo contrasta con nuestras planificaciones. Conozco a una persona que, desde joven, le diagnosticaron una enfermedad que le iba a hacer la puñeta toda la vida, a su padre se le antojó que iba a vivir poco, Pues bien se dedicó a “vivir” no hacer nada útil, cuidarse, decir chorradas, y, sin sacar el potencial que tiene, ya tiene más de 50 el que se iba a morir a los 14.

Como augures somos una pena. Hace poco me han contado de un señor muy mayor, que está muy mal, unido a la vida por un hilo, que ha pedido para comer chorizo pero de León, o sea que morir se morirá pero no piensa en ello sino en el chorizo de León y hace bien. o sea que, ni aún en ese caso, sabemos ni el día ni la hora.

Fuera de casos particulares, haríamos bien en tener presente esta realidad última, el saber que hoy es un día irrepetible de lo que me queda de vida es una idea que me ha salido sin pensar pero es así. Esa realidad nos debería hacer pensar  de otra manera.

Pero no es fácil ni aun con enfermedad grave, pensamos en general muchas tonterías y equívocos y quitárnoslas nos cuesta aunque no lleven a ningún lado.

 

Sobre la corrupción

No me atrevía a decir nada de este tema hasta que me acordé del pasaje evangélico de la mujer cogida en flagrante adulterio, Jn 8.3-8.11:

 3.Entonces los escribas y los fariseos le trajeron una mujer sorprendida en adulterio; y poniéndola en medio,le dijeron: Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de adulterio. Y en la ley nos mandó Moisés apedrear a tales mujeres. Tú, pues, ¿qué dices? Mas esto decían tentándole, para poder acusarle. Pero Jesús, inclinado hacia el suelo, escribía en tierra con el dedo.Y como insistieran en preguntarle, se enderezó y les dijo: El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella. E inclinándose de nuevo hacia el suelo, siguió escribiendo en tierra. Pero ellos, al oír esto, acusados por su conciencia, salían uno a uno, comenzando desde los más viejos hasta los postreros; y quedó solo Jesús, y la mujer que estaba en medio. 10 Enderezándose Jesús, y no viendo a nadie sino a la mujer, le dijo: Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó?11 Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más

Voy a prescindir de temas que no hacen al caso, veamos que le llevan Jesús a una mujer sorprendida en adulterio (¿dónde está el adúltero? ¿Y el indignado marido?) y le exponen con crudeza que la Ley de Moisés manda lapidarlas. El adulterio fue delito en España hasta la democracia y, además, la adúltera, era de peor condición que el adúltero, según creo recordar de mis estudios de la carrera,  para que el hombre cometiera ese tipo delictivo tenía que tener a la querida mantenida, en su caso el delito se llamaba amancebamiento, Además si la adúltera era ella y su marido la mataba existía la atenuante del uxoricidio en vindicta del honor familiar, aplicable en el caso de ellos no de ellas. Con la desaparición del adulterio como delito  en España, se acabó esto.

El adulterio en tiempos de Jesús era un delito gravísimo, la pena, desde tiempos de Moisés, era muy grave y dolorosa: muerte por lapidación.

Hoy en día podría hablarse de la corrupción. Es un delito o una pléyade de delitos ¿qué es? primero habrá que ponerse de acuerdo en el tipo delictivo, parece que es todo lo que conlleva meter la mano en el cajón del pan, pero ¿y las coca colas de Espinar? no es delito pero es un engaño. Entonces parece que hay que ir a los delitos de cohecho, defraudación etc… pero ¿en qué cantidad? 100 euros, 10000 euros, Bárcenas….

Y todo dependerá de la ética con que abordemos el tema, la católica no es ya la común, aunque hay ideólogos de Podemos, como Monedero, que saben mucho de valores cristianos pues dice que los locutores de COPE no los cumplen. La ética de izquierdas no se ha dolido frente al reciente fraude que Hacienda imputa a Bardem, debe de ser que es de izquierdas pues la cantidad no es poca.

Si dejamos obrar a las éticas, nos encontramos ante un enjambre de opiniones, está muy bien que cada cual tenga su ética pero, para un Estado aconfesional no es suficiente, no se sobrevive a costa de que cada cual grite lo que le parece mal. Es como la turbamulta gritona que se dirige a Jesús con el presunto delito en su mano, ya sabemos la respuesta: “El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella.”

Es decir, cada cual que se autoexamine, y veremos que es complicado acusar al otro en base a un ética puramente personal. Pero el Estado de Derecho necesita una norma punitiva (penal y administrativa) que cumplir, algo objetivo que aplicar y jueces objetivos que apliquen el sistema. Algo neutro, fuera de toda opinión, lo que esté recogido en el Derecho penal y en el administrativo sancionador es lo que es y tiene la medida de lo que está recogido,

Si algo falta habrá que cambiar el Derecho por los medios oportunos. Si, como sucede ahora, dejamos a la libre opinión de todo el mundo qué es y qué no es corrupción y quién es o no es el corrupto, vamos buenos. Es mejor dejar esa delicada cuestión al Derecho y endurecer las leyes si hace falta.

“Si el cielo me diese vida, cuan de otra suerte gobernare”

Cuentan que eso dijo Felipe III de España en su lecho de muerte. El primero de los llamados “Austrias menores” era hijo del gran Felipe II y padre de Felipe IV, bajo el cual la monarquía hispánica llegó a su máxima expansión.

El periodo de reinado de Felipe III (1598-1621) no es destacable tan apenas, no hay grandes derrotas, ni grandes victoria,s ni grandes reformas. Destaca, eso sí, y a diferencia de su padre y ancestros, en dejar el gobierno del reino a sus validos. De hecho Felipe II temía que lo gobernaran.

La frase es bonita, pronunciada en un gran y señalado momento, y, de esta frase, se pueden sacar grandes conclusiones. La primera sería lo bien que usaba el rey el castellano y lo mal que se usa ahora, pero vamos a dejarlo.

La segunda sería la expresión de arrepentimiento de un rey en el postrer momento de su vida que se da por algo interno de él porque el exterior es de lo más normal. Su reinado no será como el de su hijo que va de más a menos. Es un reinado estable.

La tercera es que, por muy auténtico que sea el arrepentimiento no deja de ser una mera frase ayuna de obras. Y ahí quiero entrar, un arrepentimiento sin  obras no es creíble. Por eso no son creíbles las confesiones con Dios donde uno ni siquiera dice los pecados al confesor. Y ya ni entramos en la enmienda.

La cuarta es el tiempo: si tuviera tiempo… El tema es que todos haríamos muchas cosas si tuviéramos tiempo. Pero nadie sabe cuánto tiempo tiene. Todos tendemos a pensar que mucho, es una tendencia natural. Luego sucede que no es así, que todos conocemos quien ha salido en plenitud de vida por la mañana y no ha vuelto a comer ¿por qué? por lo que sea, ni vuelve ni lo veremos más.

A esto sigue un rato de conmoción, que se nos pasa pronto, y volvemos a nuestra vida habitual.

El tiempo, como todo lo demás, se echa de menos cuando no se tiene. Pero yo, que no tengo mucho, no lo hecho de menos, debe de ser que la modorrería, somardez y cabezudismo son variables a tener en cuenta.

La moraleja es: aprovechen su tiempo, no lo gasten en querellas inútiles, no discutan con quien no les entienda, vivan su día como si no hubiera otro (pero sin estré)s, y no se arrepientan, en su postrer momento, de no haber hecho algo.