Derecho para todos públicos. La Constitución

¿Qué es una constitución? en un organismo vivo, en una persona, suele decirse que es de constitución fuerte, fibrosa, delgada…..Un amigo mío decía:  en vez de “constitución”, “construcción” y debe de ser eso porque lo que yo tengo debe de ser aluminosis jajajajaja.

Bueno, a lo que iba, todo cuerpo social, para organizarse, necesita una norma suprema escrita ( todo el mundo tiene una salvo los británicos que no tienen Constitución escrita, claro que no tienen DNI ni verbal ni escrito).

La Constitución es la cúspide del sistema normativo de un país, regula sus instituciones, sus principios, los derechos fundamentales de sus ciudadanos…

Se aprueba por el sujeto titular de la soberanía nacional, y, en general, es difícilmente reformable ( Lucas Verdú).

Como vemos toda Constitución es de por sí, algo fundamental. Pero, además, hablemos de la Constitución española de 1978. Esta Constitución es la de las españolas que más tiempo lleva  aplicándose de forma efectiva toda ella, supuso un cambio de sistema drástico, fue la única aprobada en referendum por el pueblo español, su redacción fue un ejemplo de consenso y permitió superar dos siglos de disputas, ha dado origen a una ordenación territorial descentralizada que permite que cada parte de España se autorregule dentro del respeto a la Constitución y a las competencias del Estado,  constitucionalizó un número muy importante de derechos fundamentales, etc….

Como vemos es una norma de tal importancia que prevé, en sus partes fundamentales, si se reforma, una aprobación por el mismosujeto que la aprobó que no es sino el pueblo español, titular de la soberanía nacional.

Para la reforma de la Constitución, como bien ha dicho el presidente aragonés, Javier Lambán, hace falta un consenso igual o superior al de su aprobación, en otro caso mejor no suscitar el debate.

El puente perfecto

Todos sabíamos que tardaría en darse pero que, indefectiblemente, se daría. Es como la tormenta perfecta, es algo muy español, es el puente perfecto, dos días de fiesta martes y jueves, una semana laboral semiinútil, dos fiestas que aúnan tradicion (8 de diciembre) y modernidad (6 de diciembre), puente de nieve y fiestas a fin de mes.

Es un fenómeno sin parangón en el resto del mundo y que los españoles hemos creado como siempre: por pura inconsciencia. En otro caso seríamos británicos.

Hay quien dice que habría que racionalizar este puente suprimiendo una de las dos fiestas o pasando todo cerca del fin de semana.

Me acuerdo que, cuando estaba en la Universidad, allá en los tiempos en que mandaba Felipe, y sin aliados catalanes, se intentó suprimir el día de la Immaculada, recogimos firmas para que no se suprimiera y el Gobierno rebló.

Se alegaba que la fiesta de la Immaculada Concepción de María ( que quiere decir que la Virgen fue concebida sin pecado original, nada más ni nada menos) era un fiesta tradicional en España siglos antes de que a mediados del siglo XIX Pío IX definiera el dogma de la Immaculada Concepción.

Como añadido diré que, pocos años depués que Pío IX definiera el dogma, tuvieron lugar las apariciones de Lourdes donde la Virgen se presentó a Bernardette Soubirous como la Immaculada Concepción. Esto fue lo que más decantó al obispo de Tarbes sobre la verdad de lo que le relataba Bernardette, dado que con su nivel de instrución y edad era difícil que una pastorcilla dijera eso.

Otra cuestión es que la Virgen y Bernardette hablaron en patois, no en francés. Por eso pone a los pies de la Virgen “Que soy era Immaculada Concepción” que quiere decir: Yo soy la Immaculada Concepción. El patois es el patués que se habla en la vecina Benasque, o sea que lo que hablan en la película “Palmeras en la nieve” los de Benasque entre sí no es catalán ni de lejos.

Suprimir la fiesta de la Immaculada podría ser, es un poco incoherente con nuestra historia pero eso es normal: al fin y al cabo somos españoles. En Roma seguirá la tradición de que el Papa visite, el día 8, la embajada de España ante el Vaticano y deposite flores en la columma de la Immaculada que hay enfrente, en la plaza de España.

Este es un país católico fundado sobre tradiciones católicas ¿cuánto durará? no sé, siempre ha habido mucho postmoderno desinformado en este país, y aún hay gente que defenderá esta fiesta.

Poner la fiesta de la Immaculada otro día carece de sentido.

Pero aún es peor, merodeando Pablito y su calaña comunista, tocar algo el día de la Constitución.

O sea que tenemos puente perfecto para muchos años creo yo.

¿A quién le comprarías un coche de segunda mano?

Hoy he tenido una comida con funcionarios amigos. Inevitablemente ha surgido el tema de la confianza en los políticos, y yo, que a diferencia de los que allí estaban, soy muy poco correcto, he dicho que la cuestión es si al político de que se trate le compraríamos un coche de segunda mano.

Una amiga me ha dicho que era un buen tema de blog y ahí voy.

A Echenique, Errejón, Monedero, Pablito Iglesias, Ramoncito el del piso, el inefable Garzón, Irenita Montero, la cansa de la Bescansa, y demás gente de Podemos no les compro un coche usado porque saben escasamente que tiene cuatro ruedas. No entra una cuestión tan prosaica dentro de sus afanes por la libertad de los pueblos, además hay poca pasta que sacar.

A Mariano Rajoy no, y no es por que no sepa, es que como buen gallego no sabes si sube o baja.

A los del PSOE, hay que dividir. A los pedristas ni de coña y no es no. A la Gestora cuando sepa de qué va.

A Rivera se lo compraría, me parece noble el chaval, ya se maleará, pero de momento él se esfuerza por entenderse con todos por la gobernabilidad de España. Parece que en este país es mejor atenerse a posiciones ideológicas y no hablar, creo que es una tontería.

Yo no he votado a Rivera porque veo a su partido muy centralista para mi gusto. Ni le he votado ni creo que le vote pero le compraría un coche usado.

 

 

Puritanismo

Podríamos decir, en términos históricos, que fue una corriente religiosa, pero yo me voy a referir a aquellos que, en cualquier ámbito de la vida, no admiten un mínimo de “suciedad”, no bromean salvo con corrección, son fríos en el trato, súmamente correctos en las formas,  no admiten bien la diferencia, no se atreven a discrepar en público no sea que les vaya mal, hacen lo contrario de lo que predican, etc…

Todos tenemos algún aspecto puritano, tenerlos todos es complejo y de hacérselo mirar.

Me voy a referir a la intolerancia actual con lo que he venido en llamar “mínimo de suciedad”.

Toda sociedad democrática moderna como la española codifica en sus leyes penales toda aquellas conductas reprobbles y que merecen un reproche penal. Se trata de castigar lo hecho y de efectuar una prevención general, dirigida a todos, y una prevención especial, no lo vuelvas a hacer, dirigida al delincuente.

Además, en este país, como en muchos otros, hay una serie de faltas administrativas que se sancionan fuertemente si bien la pena de cárcel sólo va ligada a delitos y faltas penales.

O sea quela gran diferencia es cualitativa, por la pena de carcel, y vayamos más allá porque el  reproche social es mayor que en el caso de una mera sanción administrativa, cuyas consecuencias  son siempre económicas directas o indirectas.

Es decir, que estamos en un país con unas leyes penales y un cuadro de infracciones y sanciones adminitrativas.

En el caso penal nadie es culpable salvo que lo determine sentencia penal firme, en el caso administrativo (de menor reproche que el penal) hace falta resolución administrativa firme o sentencia firme.

Es lo que se conoce como presunción de inocencia.Pues bien, yo sostengo que lo no prohibido, por el Derecho, se puede hacer, es decir, que lo que no es penal o administrativaente sancionable, es legítimo.

Además sostengo que hasta que no se rompe la presunción de inocencia hay que mantenerla, es casi imposible restaurar en caso contrario el buen nombre de una persona.

Pues bien, en nuestro país, propiciado por puritanos que no miden las consecuencias de su actos, además,se ha establecido que no es legítimo todo lo que sea éticamente reprobable.

¿Y qué ética? Lógicamente la católica no, estamos en un país aconfesional, sino la del buen rollito, la de lo políticamente correcto, interpretada por algunos, no por todos.

Esos algunos son los puritanos de siempre, que hacen lo contrario de lo que predican. Véase Errejón con el negro que le hacía el trabajo, Echenique con la seguridad social, Espinar con su vivienda y Monedero con Hacienda.

Todos exculpados por su partido pero todos pregonaban una limpieza que no cumplían.

Con todo y con eso no respetaron la presunción de inocencia de Rita Barberá, una vez extiguida por muerte la investigación a la que colaboraba voluntariamente.

O sea que se crea un nivel moral (interpretable sólo por algunos) de responsabilidad, minucioso e inplacable con los demás pero exceptuable con los propios.

Si además de lo normado (que es mucho) no admitimos una “cierta suciedad” (es decir que es normal que uno pueda cometer ciertas faltas administrativas menores y que satisfaga su culpa pagándolas y punto), que lo que no está prohibido está permitido, y la presunción de inocencia, o vamos mal.