Lenguaje inclusivo

Pese a haber puesto de vuelta y media el lenguaje inclusivo, y a ser firme defensor de lo que dice la RAE, voy a probarlo en este Blog desde este artículo. A mi el lenguaje inclusivo me parece redundante pero se nos viene encima. Así pues, es preferible saber usarlo para no ser un antiguo. Ayer leí en un hospital que “las enfermeras/os….”, pues mal, ni existe el término enfermeras/os hay que decir “las enfermeras y los enfermeros” o “el personal de enfermería”, una cosa es defender el lenguaje inclusivo y otra escribirlo y hablarlo bien.

Es como el uso de la @ para decir todos y todas, ¿cómo se pronuncia la @? ¿no es otro atajo?, o una cosa o la otra.

El lenguaje inclusivo correcto tiene su complejidad, y una cosa es  hablar en este lenguaje y otra fomentar la incorrección. Es como la aparición de masculinos y femeninos absurdos  como “periodisto”, “ciclisto” o “miembra”, con el uso de género en el artículo basta  decir”el periodista”, ” la periodista”.

Resumiendo, yo creo que hay sobrados motivos para oponerse al lenguaje inclusivo pero:

1- Se nos viene encima, es utilizado, cada vez, por más gente y conviene saber cómo se habla y se escribe. Está bien mantenerse en el castellano de Nebrija pero es algo antiguo.

2- Para saber de qué va algo hay que conocerlo, y no vale poner el ejemplo de para saber de qué va una droga hay que probarla, esto no es una droga.

3-Sólo practicando este lenguaje se puede corregir lo mal que se usa.

Además, en mi caso, es un tema nuevo y algo que fuerza mi atención, digamos que me permite conectar con las nuevas tendencias y me resulta terapéutico. Veremos si me es fácil escribirlo, de momento, sí.

¿Qué es la verdad?

En la entrevista (única) que tuvieron Poncio Pilatos y Jesús, Poncio dijo aquello de “¿qué es la verdad?¨pero lo hizo sin esperar respuesta, como una pregunta retórica afirmando que la verdad no existe. Jesús, que se había definido como el Camino, la Verdad, y la Vida, no le entra al trapo. No le responde. Conste que Poncio siempre me ha caído bien, que no pretendo ir en contra de su postura como ejecutor físico de Jesús.

Aquí se ven dos posturas: el relativismo frente a la verdad absoluta.

Partamos de un método “científico” para averiguar si hay o no verdades absolutas, y ello sin partir de la fe. Yo creo que esto es necesario dada la comodidad del relativismo y la tiranía de las verdades absolutas.

El total relativismo es injusto. Hace poco discutía con una compañera sobre el uso del lenguaje inclusivo. Conste que yo no estoy de acuerdo en tanto que la RAE no lo está. La compañera me puso a la RAE a parir dado que tiene pocos miembros femeninos y los que hay son de una edad avanzada. Además, que dijo, que hay una Ley Orgánica que ordena el uso del lenguaje inclusivo dentro de la Administración Pública, lo cual ignoraba. Remataba su defensa diciendo algo así como que “hemos de obedecer la leyes que estén de acuerdo con nuestra ideología”, esto ya me mató. O sea que por una parte hemos de acatar la leyes siempre y cuando estén de acuerdo con lo que pensamos,  y por otro que hay que acatar esa Ley y a callar. Muy firmes los valores no los tenía. La conclusión es que el fin justifica los medios y que hacemos lo que queremos se oponga quien se oponga, porque lo que pensamos es lo mejor.

El relativismo ha desencadenado el mundo de la tontería y del exceso de tontos. Como no hay verdades absolutas que les aten, lo importante es estar y aparentar, de hecho Rufián es parlamentario, Echenique es Secretario de Organización de un importante partido, Iglesias se compra un chalé sin ser casta, y los reality triunfan en televisión.

El no creer en nada es lo que tiene, es lo que ha aprovechado Errejón para afirmar una cosa haciendo lo contrario, total lo importante es argumentar. Fiarse de quien explota a alguien para que le haga un trabajo lleva a esto. Todo es relativo, todo vale.

Frente a esto  está la posición contraria, “todo es absoluto”, todo se rige por una serie de principios inmutables que dicta Dios e interpreta sólo la Iglesia (Católica por supuesto), es decir, antes de la ley (Derecho Positivo) hay un Derecho Natural divino que obliga a todos lo hombres. Esto lleva a un cierto exceso de beatitud un tanto empalagoso y discriminatorio con quien no está en la línea de pensamiento de la Iglesia Católica, y origina una lógica reacción tendente al relativismo y al enfrentamiento entre fe y razón. Lo mismo puede decirse de ese dios laico de la izquierda que nos define lo que hay que hacer y qué es lo políticamente correcto.

Los excesos de los iusnaturalistas llevaron al triunfo de los iuspositivistas. Pero ¿quién es el chulo de defender la leyes de segregación nazis? ¿no nos parecen injustas esas leyes? Pero son ley. Por no usar el tan manido tema nazi hablemos de las leyes de aparheid, ¿No hay un Derecho superior contra el que atentan esa normas? Parece que tiene que haber algo superior y común a toda la raza humana. Hoy en día no se concibe bien que sea la Iglesia Católica la que lo defina. Esto no obstante, se admite que hay una serie de ideas comunes a toda la humanidad como la  prohibición de la tortura, la intangibilidad de la vida humana,….

En definitiva creo que todo es relativo, si bien, hay verdades absolutas por las que no se puede pasar, como justificar los asesinatos de ETA. Más que nada para no ser meros animalicos que no tienen claro el orden de valores.

 

Sincericidio

Una vez me dijo un amigo que su psicóloga le había hablado de esto, que, a veces, no hay que ser sinceros. En esto, como en la confesión, los psicólogos no descubren nada nuevo y siguen la senda de la doctrina católica cuando habla de las mentiras piadosas. Un mal menor para proteger un bien mayor.

El problema es que el mal es real y que sea menor que un ¿bien? habría que verlo, claro que aquí decide el interesado. Y el interesado es, siempre, parcial y cobarde, muchas veces. Esto quiere decir que la verdad para él va a ser, sinceramente, relativa. Querrá una cosa y su contrario.

Ser salvajemente sinceros aunque seamos sinceramente salvajes, es algo recomendable. Y no guardar nada en el armario nos hace libres.

Difícil cuestión, en general. Además la sociedad necesita apariencias. A veces, cuando hablas contra usos sociales no estás siendo sincero, cuando vives una cosa no se te ocurre criticar la contraria. Por eso cuidado con los que estamos acostumbrados a criticar, muchas veces no es un ejercicio de sinceridad sino de mala leche destinado a hacer daño.

Hablando de uno mismo pues, sinceramente, no estoy muy allá. Cumplo pronósticos médicos. Ando ya poquillo y tengo pocas ganas de salir ya que me veo torpe y me resulta difícil hacerme entender.

Supongo que esto es parte del proceso y pasará. La redacción de artículos y, sobre todo, de libro, me han dado una ocupación que me ha ido manteniendo. También este blog y la lectura de sus comentarios.

Ahora mismo estoy entrando en una fase más zen en la que prefiero no tener nada que hacer, todo me agobia, y ya me da igual casi todo, casi que no todo. Digamos que estoy una fase en que recupero la consciencia y empiezo a distinguir lo que me merece la pena de lo que no. Aprendiendo otra vez. Iba a decir que como todos pero no. Digamos que yo tengo la suerte de tener todo el tiempo a mi disposición, que me pagan por no trabajar, y sólo tengo que hacer no dar mal. Esta es una situación privilegiada según para qué cosas, no para correr el maratón de Nueva York.

 

 

Vox

Sustituyo el post por otro para no desanimar a los comentaristas. Decía que mi salud va más floja, y me disculpo si, con mis comentarios, he podido herir a alguien. La verdad, es que siempre he sido muy inoportuno y nunca me ha gustado la crítica y menos si es fundada en algo que he hecho mal yo.

Toca aprender de los propios fallos, aunque cuesta.

He sido muy crítico con las Fiestas de Navidad, claro que es consecuencia de que llevo toda la vida oyendo lo del consumismo y luego participando en eventos consumistas, que ya son todos. Queda la Fiesta de Reyes, con la que aún no hemos acabado pese a que los niños tengan siempre puntal y exactamente lo que han pedido, y que Papá Noel ha ganado terreno. Aún queda algo en los niños, de los que es la fiesta, no olvidemos, no de los adultos.

Con Vox sigo en mi posición, yo, dado mi pasado, no es coherente que les vote, pienso. Ello no obliga a no votarle a quien tenga un pasado o presente similar al mío. Es mi opinión.

Me guste o no, Vox ha nacido porque tenía una base que ya no se siente representada por el PP y como reacción a Podemos e independentistas. Hay gente que no está nada cómoda con esta demonización del franquismo y correlativa glorificación de la izquierda, se ha forzado tanto que ha surgido Vox.

Es un partido al que tampoco le gusta la transición. Lo único positivo es que, como los radicales de un signo y otro, abjuran de la transición, algo bueno tendrá.

 

 

 

 

 

LA GLOBALIZACIÓN Y LAS FIESTAS

La globalización es un timo. Primero la gente piensa que comenzó con Internet, y no es así, comienza en el sg XIX con unas reglas económicas parecidas,  lo que sucede ahora es que se ha acelerado. En segundo lugar de global no tiene nada, no se dirige a todos los países sino a aquellos de un determinado nivel de vida. Además influye el país dominante, antes el Imperio Británico y, ahora, los USA, es decir, anglosajones, piratas, granjeros, nuevos ricos, etc… una mezcla curiosa.

Estamos ante una americanización de la vida. El inglés se impone como lengua franca, el cine americano, la comida rápida. De hecho, la gente come hamburguesas sin reparar en lo malas que son. Se adopta el vivir en grandes urbanizaciones con centros comerciales, etc…

Es el american way of life que se ve como lo mejor, mucho mejor que el modo de vida español, austero y aburrido. Hay que americanizarse, mandar a los niños a estudiar a los USA etc…

Yo no critico, describo. Es una opción y, quizá, sea la acertada, dado que siempre soplar en favor del viento dominante suele ser mejor que soplar en contra.

Pero, lo que es cierto, es que, con las formas de comunicación actuales incrementamos la americanización. El ejemplo más claro, en España, es Halloween. Ahora ya se vive plenamente en niños y familias. Los niños lo viven como una fiesta divertida en la que se disfrazan de personajes irreales que pueden tener reminiscencias de los difuntos pero, en todo caso, muy lejanas, Estamos ante una fiesta divertida, en las antípodas de los días de todos los santos y de los fieles difuntos que celebra la Iglesia católica. A mí me gusta más el día de muertos mejicano pero Méjico no es un país que influya en nada.

Halloween es algo, totalmente, americano. Y las Navidades casi totalmente. Sólo la fiesta de los Reyes ha resistido. Porque las Navidades ya son iguales para todo occidente, el día de nochebuena cena en familia, el  de navidad, comida en familia.¿Que Vd. se acaba de divorciar?, bueno, haga un esfuerzo, póngase de buen rollito, y échese pareja, todo menos desentonar estos días felices. ¿Qué esta fiesta tuvo un origen religioso?, claro…. será que Jesús era hijo de una pollera de Lleida.

El intento mayor de americanización ha sido intentar sustituir a los Reyes Magos por Papá Noel, claro que Papá Noel tenía a favor que su fiesta se celebra el 24 de diciembre y la Epifanía es el 6 de enero, o sea, que los niños tienen más tiempo para jugar con los juguetes nuevos. Además los niños ahora quieren algo concreto y ni ellos ni sus padres se conforman con cualquier cosa aunque sea de regalo. Con Papá Noel hay más tiempo para devoluciones. Por otra parte los orígenes religiosos de Papá Noel son difusos, y es un personaje muy tratado en dibujos y películas americanas. Vale para todo y no desconecta del niño Jesús que, total, va a ser crucificado, o sea, que nada de glamour y buen rollito. Además el misterio  de la Encarnación del Verbo no es para explicar a los niños.

Lo importante es criar tontos y eso, cada día, lo hacemos mejor. La americanización de costumbres nos puede venir muy bien.

Lo curioso es la supervivencia de la fiesta de los Reyes Magos, quizá se deba a que es una fiesta consumista más y adoramos consumir.

En Semana Santa pervive y se refuerza la tradición española. El conejo de Pascua todavía no  es una tradición muy implantada. De todas formas yo sostengo que los precios de la playa han contribuido mucho a que vaya tanto parroquiano a las procesiones.

Noli porcum cantare docere iam tempus perdibis et porcum incomodabis.

Decía mi amigo Serafín y dice un antiguo proverbio ruso “No trates de enseñar a un cerdo a cantar ya que perderás el tiempo e incomodarás al cerdo”.

Esto va en línea con lo que dice el Evangelio de no echar margaritas a los cerdos.

Así pues no todos somos iguales sino que como dice “Rebelión en la granja” algunos son más iguales que otros. Todos tenemos nuestro porcentaje de tontera pero, en algunos, supera el 50%.

Para defenderse del tema, de los “cerdos” lo importante es no decir nada porque todos cojeamos del mismo pie. Pero, es un hecho objetivo, que hay gente muy tonta y muy jeta. Recomiendo la reflexión del latinajo ya que nos adentramos en fechas de comidas y cenas abundantes y mucha paz y amor con familia, compañeros de trabajo, amigos, conocidos…. y siempre hay listillos, graciosillos y simpáticos.

Pero esto se acaba el 6 de enero, no preocuparse, es duro e intenso pero corto. Es una hiperinflación de bondad, que no tiene nada que ver con su origen religioso, que hay que aguantar unos días en los que se suele engordar.

En este tiempo echamos cuenta de lo que nos falta y nos proponemos empezar el año dejando de fumar, apuntándonos a un gimnasio, y sacando un oposición. Así completamos el círculo de la gilipollez.

En todo caso, Feliz Navidad, y que pase cuanto antes.

VANITAS VANITATIS ET OMNIA VANITAS

Eso dice el Eclesiastés. La vanidad o soberbia es uno de los 7 pecados capitales (envidia, lujuria, gula, ira, avaricia, pereza y soberbia) la soberbia es algo que tenemos todos, de hecho se dice que el pecado de Adán (querer ser como Dios) fue un pecado de soberbia. Ya sabemos que en España la envidia, como decían los nikis, es el pecado nacional. Digamos que la soberbia es el pecado universal.

Contra Soberbia, Humildad. Pero ¿qué es la humildad? todos pensamos que es hacernos de menos, y, realmente, no es lo mismo, la humildad es la verdad, la justa autoestima. Si nos hacemos de menos esperamos que los demás nos alaben, no es que seamos menos, es que esperamos que se reconozca públicamente nuestro mérito y lo humildes que somos. Ello lleva parejo que somos buena gente a ojos de los demás.

Pero vemos constantemente gente, que no sabe hacer la “o” con un canuto y que se las da de sabio y trabajador, con ocasión y sin ella. Esto se admite porque la gente pasa o por ser una conducta común. Ser humilde lleva a no practicar la falsa humildad y a decir con naturalidad lo que uno vale aunque el entorno no valga nada.

 

Todos tontos tienen suerte, o enchufes.

Siendo fiel a mi principio de hablar de salud diré que hoy, como no he pedido ayuda al cortar la carne, casi me ahogo. No ha pasado nada, ni he hecho aspavientos, ni, creo, he inquietado a mis compañeros de mesa, pero ya no valgo ni para comidas sociales.

¿Cómo estoy? Pues fatal , y no por la tentativa inconsciente de suicidio de hoy, sino que como siempre digo que estoy “bien” y no lloro por las esquinas hay quien se lo cree pero ¿cómo voy a estar? ¿estupendamente?  En fin…Porque es aburrido entrar en detalles…

En otro orden de cosas la comida de hoy ha sido entretenida como siempre.

Yo hoy había tenido ejemplos de tontos del culo que no saben hacer la “o” con un canuto y ocupan puestos de responsabilidad. De esos hay muchos que, siempre,tienen una cohorte de lameculos y les encanta. Estómagos agradecidos dispuestos a la alabanza, gente sin seso que se da aire de superioridad y se quiere mucho cuando se mira al espejo.

Son gente que hace una simbiosis perfecta con el pelota pues ambos se necesitan, uno para alimentar su ego y el otro para medrar.

Pues bien, en la comida ha surgido el ejemplo de dos personas medrantes.

A mi juicio, ambos son nefastos profesionales, pero con mucha soberbia, no se puede decir que sean “majos” porque sería mentir. El tema es ¿merece la pena medrar así? yo creo que algunos no lo sabemos hacer y hay quien, aunque no lo parezca, se rodea sólo de lameculos.

Esto me recuerda ahora a un político que dio mal hasta esta legislatura. Personaje que hacía la pelota al Jefe de su partido, que iba rodeado siempre de su guardia de corps, y que con unos estudios de… llegó a Consejero. Hablo de….. Dio mucho mal, y ahora está de jefón en la privada, es decir: el título del artículo.

Soy de un subliminal subido.

Total, que la culpa es nuestra. Al que es tonto hay que decírselo para evitar la tendencia natural a creerse listo y por el bien de la humanidad.

 

Libre albedrío

En la pugna clásica entre el libre albedrío y el determinismo soy partidario del libre albedrío, si bien, la gente hace lo que quiere si puede y dentro de lo que puede. Tengo que matizar el post de ayer porque no ha quedado claro.

Pongámonos en el caso de una pareja joven que se queda embarazada. Esta pareja, lógicamente, entra en nuestro circuito sanitario, se les mira hasta la cera de las orejas y se les plantea la amniocentesis como algo normal y obligatorio. La Administración o el Hospital no quiere reclamaciones derivadas de “VD. no hizo todas las pruebas posibles”. La pareja ni se ha planteado que algo pueda ir mal, es feliz y disfruta del momento, hasta que el Ginecólogo les despierta. Un embarazo no deseado es muy duro y la Sociedad lo hace imposible. Si el feto viene con malformaciones, o lo parece, la solución es: “aborte usted” es rápido, barato y anónimo, deja un pequeño rastro psicológico en ellas, en él nada. Con la amniocentesis se sabe antes pese a que certeza tiene la justa y no cura nada.

Todo se plantea cerrado a la pareja: el ginecólogo les dice que hay que hacer la amniocentesis como una prueba más, y si el niño viene con malformaciones se aborta. Con lo cual lo mejor es que todo vaya bien.

La amniocentesis no es obligatoria y su práctica entraña riesgo, traer un niño a este mundo (sano o con problemas) es un carnaval y una sucesión de preocupaciones, no hemos pensado que el sano puede morir de accidente o en una fiesta nocturna y el autista no, por ejemplo.

Traer a un hijo con problemas supone para los padres sufrir desde el minuto 1, eso está claro, y supone ver la insolidaridad social al poco, también se ve la preocupación por el SIDA en Etiopía. La Sociedad sólo admite miembros sanos. La presión sobre la pareja es insoportable si, además, no están casados y son jóvenes, la familia encabeza el ataque, su libre albedrío está muy limitado. La opción es UNA y no más. Esa pareja ve ante sí un futuro muy negro y un futuro imposible siendo que la solución es fácil y poco costosa. No hay libertad de elección, cada cual que haga lo que quiera pero, hoy día, es imposible.

Junto a esto se pretende regular la eutanasia. Partamos de que no somos idiotas y nadie está a favor de la prolongación artificial de la vida sin sentido. El problema es que no se llega a saber si el paciente sufre o no, los parientes sufren seguro, lo pasan fatal, lo mejor es regular la eutanasia.Sucede que junto a casos normales habrá casos forzados para librarse del abuelo rico y peñazo. Lo que se hace es partir de que no somos felices porque no nos podemos aprovechar de todo lo que la vida pone a nuestro alcance ¿y la felicidad depende de eso? ¿y Vd. qué sabe de mis frustraciones?, voy a buscar un “ejemplo” cercano: yo mismo. La gente piensa que sufro muchísimo, y no es para tanto. Cierto que se sufre menos cuando se ve cariño que cuando uno es tratado como una molestia (que de todo toca). El problema es abrir la puerta, con buena intención, a lo que puede ser la “solución final”.

La vida es como un jamón

Mi admirado Forrest Gump decía que la vida es como una caja de bombones, se refería a las sorpresas que traía el desenvolverlos, y tenía razón, pero creo que la imagen se queda corta.

La vida es como un jamón, curado, dado que es salada y no dulce como pretenden algunos. Digamos que la vida tiene parte placentera (magro) y de sufrimiento (grasa). El magro sin grasa es algo muy jauto, pero el exceso de grasa mata el jamón. La grasa y el magro van juntos, con separación como en el jamón de Teruel, o entreverados como en el Ibérico. Cada cual que elija.

O sea que en toda vida hay sufrimientos y alegrías, es lo normal y sano.

En definitiva, la vida es buena (cual jamón) y no se sabe cómo va a ir más o menos hasta que se abre el jamón.

Hoy en día se repele el sufrimiento. El otro día estuve comiendo con unos amigos que coincidían en eso: estamos en una sociedad que escora y elimina el sufrimiento. De hecho, se ven pocos síndromes de down, cada día menos. Sin decirlo se aplica una política eugenésica, con la amniocentesis se detectan, o no, malformaciones. Si el niño muere, consecuencia del pinchazo o del aborto que se lleva a cabo no sea que tenga síndrome de lo que sea, pues parece que tenía boletos, no pasa nada, la intención era buena se ha acabado con el feto no sea que naciera para sufrir. Por ello, previamente, se aterroriza a los padres, que están muy sensibles, y se les dice que su hijo no va a ser ministro, sino que va a sufrir mucho, muchísimo.  El niño no va a sufrir, de hecho yo no sufro por la enfermedad. Cierto que es indolora, pero hay muchas formas de llevarla básicamente dos: mal o bien. Una vida sin enfermedad tampoco es fácil. Si pretendemos sacar buena nota sin estudiar es como la cuadratura del círculo.

Frente a ello, se encuentra la atención que se nos da a los dependientes, y por qué si estamos como los nasciturus, claro que nuestro aborto viene con lo de la “muerte digna”, o sea que hay que morir con dignidad y no sufriendo que es indigno, y los que elegimos una muerte indigna no somos personas.

Estamos fuera de esta Sociedad Feliz, yo casi me alegro porque el número de gilipollas va en aumento y la dictadura de lo “políticamente correcto” también.