Sobreexposición

Eso me dijo un amigo cuando le indiqué que se hiciera su Facebook personal, me dijo que a él no le gustaba estar sobreexpuesto.

La verdad es que a mí me encanta la sobreexposición, admiro a la gente que no, pero yo, no lo puedo remediar.

Tengo Facebook, LinkedIn, twitter, Instagram y este blog. Yo creo que el tema me viene de serie. Va a ser cosa de la vanidad propia, como dijo un buen amigo: uno es su mejor tema de conversación.

De ahí me viene el gusto por las candilejas y la sobreexposición propia de la abogacía que nos encanta a algunos abogados.

En fin, qué le vamos a hacer, uno es así, me encanta exponer mi vida e ideas.

Quizá sería más normal no hacerlo pero lo hecho toda la vida. Tiene su lado bueno, el malo es exponerse a las críticas o meter la pata alguna vez, el bueno es que la gente sabe, más o menos, de qué voy y que con algunas cosas no voy a comulgar.

De todas formas hay gente que, aunque tenga sus ideas propias, no debe exponerlas por prudencia, también es cierto que no se debe decir todo y menos en según qué sitios y según quién.

La sobreexposición y la prudencia ha de casar para que esto no parezca un mercadillo.

En tiempo de crisis, no hacer mudanza

 

Como es bien sabido es una de las máximas de San Ignacio. Te puedes pasar largo rato examinándola o no. Se puede aplicar a varias de las situaciones profesionales, vitales o espirituales por las que atravesamos.

Lo primero a aclarar es que “crisis” significa cambio, positivo, negativo o neutro, no necesariamente negativo. Es decir, en tiempo de cambios no hacer cambios personales, no mudar. En tiempo de cambios: reflexionar y no correr como pollo sin cabeza.

Importante y muy difícil cuando la crisis afecta a uno, es lógico hacer algo, actuar pero, según la máxima ignaciana, lo previo es reflexionar, no hacer cambio, no actuar en la lógica acción-reacción de modo inmediato sino ver los perfiles los problemas y actuar, o no, del modo preciso.

Pero si la crisis afecta a otros es preferible aconsejar esta máxima y estar siempre por la moderación.

El objeto de los contratos

Según el art. 1261 del Código civil, uno de los elementos esenciales de todo contrato es “objeto cierto que sea materia del contrato” objeto cierto, no un objeto difuso o citado de cualquier forma.

Evidentemente, estamos ante una cuestión jurídica de primer orden que va a definir la calificación del contrato y los derechos y deberes de las partes,

Esta es una cuestión en que siempre he insistido mucho, si no se define bien el objeto del contrato no sabemos ante qué estamos.

Recuerdo que en mis comienzos en la actividad jurídica consultiva nos comentaron que se había calificado como “contrato de suministro colocado” el reasfaltado de una carretera.

Evidentemente nos pareció  una barbaridad que a un caso típico de contrato de obras se le calificara de suministro, pero, al poco, me enteré de un suministro de colector instalado. En fin. si seguimos es ilógica podríamos calificar la construcción de una casa como suministro de materiales de construcción instalados, o servicios de colocación de materiales de construcción.

Todo esto se debe a leer derecho, saber derecho es otra cosa. Siempre hay riesgo de equivocarse, pero no de forma tan grosera.

Era, y espero que ya no sea a día de hoy, una mala praxis el definir el objeto por pura remisión al pliego de prescripciones técnicas, es decir, el pliego de cláusulas jurídicas se convertía en un mero formulario siempre igual para contratos de la misma clase,

Los jurídicos abdicaban de toda responsabilidad que quedaba en manos de los técnicos, y era, la definición técnica del contrato la importante quedando la jurídica en un lugar inexistente. De ahí que los técnicos hacían las calificaciones que podían, es como poner a un abogado a redactar los planos de una obra, ni más ni menos.

No voy a insistir en el tema pero cada cual ha de tener su parcela, y los jurídicos y los técnicos son importantes en la definición y precisión del objeto de todo contrato.

Jurídicamente hay que hacer siempre una literatura concisa y adecuada, siempre y en todo, Hay que  procurar ser breve y completo, como dice Gracián: “lo bueno si breve dos veces bueno”, lo que no se puede ser es escaso o insuficiente.

Si no definimos el objeto del contrato con todas sus prestaciones, y dejamos sus aspectos técnicos al pliego correspondiente, no sabremos lo que queremos ni cómo lo queremos ni los derechos y deberes de las partes.

El objeto es la piedra angular de todo contrato, hay que partir de él para saber dónde estamos.

 

Conóceme

Una reciente propaganda de unos grandes almacenes canta algo así como “Quiéreteme y date un caprichito…” si aplicamos la música al “Conóceme” de la web de Iñigo Errejón sale lo mismo.

La verdad es que estos de Podemos son tremendos, y, con ocasión de su congreso, la están montando.

Yo pensaba que la abuela de Podemos llamaría al orden y Pablo e Iñigo se reconciliarían ante la España plurinacional con un beso, incluso con lengua.

Pero va a ser que no. En la web de Errejón no sale el cursi de Pablito ni una sola vez. Tampoco salen los amigos de su amigo Pablo, que, a diferencia de la canción de Objetivo Birmania los amigos de sus amigos no son sus amigos.

Yo pensaba que a soberbio era imposible superar a Pablito Iglesias, pero la web de Errejón es un homenaje al egocentrismo.

A mi me cae tan mal Pablito que, cualquiera que se le enfrente, me cae bien.

Con Errejón no he podido, no creo que sea su pinta peterpanesca de eterno estudiante, o que tuviera un negro, yo creo que es porque jamás he entendido sus inteligentes tweets. Entiéndase bien, yo soy algo corto y no soy politólogo.

Ahora con lo que no he podido  tampoco es con su web, con su apartado “Conóceme” (ni que fuera la Virgen de Lourdes) ni con el sorteo para los inscritos, pues el afortunado dará una vuelta a congreso de Vistalegre II con Errejón, esa simbiosis viva entre el PSOE y Pablito Iglesias. Enorme suerte. ¿Qué le dirá? ¿Es su voz humana o divina como la del Emperador de Japón antes de la Guerra?

Una cosa está clara: a egocéntrico solo le gana Pablito Iglesias, a patán Echenique, pero esa es otra historia.

Los Contratos públicos

Uno de los temas más importantes del Derecho Administrativo es la Contratación pública.

Para mí ha sido una especie de maldición pues, después de no hacerle mucho caso en la carrera y la televisión, me dediqué a ella como letrado de la DGA desde el primer mes de trabajo y luego me toco especializarme en ello, en la CARTV tuve que diseñar todo el sistema de contratos que la sustentaban, y en Cuatrecasas he tenido muchas consultas y pleitos al respecto.

Parece un peñazo pero no lo es. Al fin y al cabo es la mayor labor que lleva a cabo la Administración. contratar obras, servicios y suministros. Llevo idea de ir hablando poco a poco de esto, para que este blog sirva de algo a quienes se internen en el estudio de la nueva Ley de Contratos Públicos, que está por salir.

Hay y habrá temas importantes, en realidad nunca hay muchos cambios. Abordaré la contratación desde muchos puntos de vista.

Para mi ha habido muchos difíciles, hoy solo voy a referir el primero de ellos que fue la redacción de pliegos.

Al principio de mi trabajo (1995) en la DGA, como Letrado, informaba pliegos y veíamos pasar cada cual de su padre y de su madre.

Luego se formó una comisión para redactar pliegos tipo para toda la Administración. Ahí me dí cuenta lo difícil que era  redactar cada cláusula, pero fue una buena experiencia para seguir con el tema. En la CARTV me tocó redactarlos a mí solito y la experiencia previa me vino muy bien.

Los pliegos tienen vida propia, eso me dijo un jefe mío y debe saberlo quien se dedique a tal menester, y no solo porque pueden contener errores, sino porque la realidad es más rica que la ficción, y porque hay matices y sentidos en la letra de los pliegos que no han sido ni pensados por sus redactores.

Veremos a ver en qué lugar deja la nueva ley a los pliegos pero creo que no va a haber cambios.

 

Los Fueros de Aragón (y II)

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Nos quedamos en la relación con la Constitución del Derecho foral. La Constiución de 1978 establecía dos vías de acceso a la autonomía, si se accedía por la vía rápida (la del art. 151) se podían asumir todas las competecias salvo las reservadas por el art 149 al Estado. Si se accedía a la autonomía por la vía lenta (la del art. 143) sólo se podían asumir las del art. 148, y en 5 años todas (salvo las reservadas al Estado en el art. 149).

Aragón acccedio por la vía lenta, la “modificación ,conservaci,on y desarrollo” del derecho foral venía referida en el art 149.1.8,esdecir, sólo la podían asumir Comunidades de vía rápida, pero Aragón asume la competencia desde el primer momento.

En 1985 la Cortes de Aragón adaptan la Compilación al nuevo entorno jurídico democrático.

En 1988 se da la ley de equiparación de hijos adoptivos en Aragón. ley que da lugar a la STC de 12 de noviembre de 1993 por las que se interprta “conservación, modificación y desarrollo” en sentido amplio, es decir,  no solo se refiere a las materiass expresamente reguladas en la antigua Compilación, sino a aquellas que lógicamente sean desarrollo de las mismas entre las que no se encuentran las que el propio 149.1.8 reserva al Estado.

Con dicha doctrina del TC, las Cortes de Aragón, con la importante labor prelegislativa de la Comisión Aragonesa de Derecho Foral, va modificando, adaptando y desarollando el derecho aragonés.

Su relación con el Código Civil es su prioridad en su aplicación y la supletoriedad del Código Civil en caso de laguna. Todo ello respecto de quienes ostentan la vecindad civil aragonesa, tema que trataré en otro post.

Hoy en día el Derecho civl aragonés viene principalmente recogido en el Decreto Legislativo !/2011, de 22 de marzo, por el que se aprueba el Código del Derecho Foral de Aragón.

 

Stultorum infinitus est numerus

“Es infinito el número de los necios” dice el Eclesiastés, que, como toda la Biblia, goza del don de la inerrancia. O sea que es una verdad incontrovertida lo que dice Carlos Herrera: “hay más tontos que botellines”. Para mi que es verdad y parto de ello.

Pero no sólo yo sino mucha más gente. Véase don José Calvo Sotelo en su discurso en las Cortes contra Casares Quiroga pronunciado justo antes de que lo mataran. D. José no creía en el sufragio universal, ha de verse el discurso en ese conexto, pero la oratoria de aquellos tiempos no tiene nada que ver con la de los rufianes de hoy en día.

Calvo Sotelo decía que “somos los más” es grito de tribu, que habría que decir “somos los mejores”. Este debate ha estado siempre presente, de ahí teorías que apuntan a un sufragio censitario (sólo votan los que tienen bienes) o capacitario (sólo votan los que tienen cierta instrucción académica). En el sg XIX era un debate común, no podemos votar todos y que el voto valga lo mismo.

De hecho Carolina Bescansa dijo que si en las últimas elecciones se hubiera votado hasta los 35  años, hubiera ganado Podemos, hay quien le dijo que si hubieran votado los de 8 años hubiera ganado Peppa Pig.

Para mi los mejores no son el cursi de Pablito Iglesias y su gente, para mí son de lo peor, pero es seguro que yo, y la gente como yo, no somos santos de su devoción.

Hoy, paseando a mi perrita, he leido la placa que el Ayuntamiento podemita de Zaragoza dedicaba a los funcionarios municipales fusilados en el “golpe militar” de 1936 contra la “legalidad constitucional republicana” . Resumir 3 años de guerra civil llamándolo “golpe militar” no es justo para ningún bando, y lo de la legalidad constitucional es difícil de defender con una izquierda que calla la sublevación de Asturias en 1934 contra un gobierno de centro derecha, la negativa por la izquierda del voto femenino ya que se pensaba que votarían a las derechas, la quema de Iglesias, etc…. ¿legalidad? para algunos.

En definitiva,  quiénes son los mejores es terriblemente subjetivo. Cada cual vota por su interés, sea el que sea. Aún sabiendo que stultorum infinitus est numerus, es mejor el sufragio universal sin restricciones porque ¿en base a qué restingimos? ¿quién lo hace? ¿a quien? ¿por qué?.

Es cierto que  es infinito el número de los necios pero, para algunos, los necios somos tú o yo, y tienen sus razones.

 

Los Fueros de Aragón (I)

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Pero ¿qué son? cuando alguien dice que algo es así  esto es así porque lo dicen los fueros de Aragón sabemos a ciencia cierta que no es perito en la materia, y que la frase puede querer decir dos cosas: 1- esto es así porque lo digo yo, o mentando cierta parte anatómica que no tiene mucho que ver con el habla  2- o, me suena que algo hay, algo me han dicho.

Para saber qué son los Fueros hemos de remontarnos al año 1035 de nuestra era en el que muere Sancho el mayor de Navarra y su hijo bastardo Ramiro hereda el condado de Aragón y  se convierte en su primer rey: Ramiro I.

Su hijo el rey Sancho Ramírez convierte la villa de Jaca en su capital y le otorga fueros: el Fuero de Jaca, datado en 1063.

Los Fueros tenían una doble intención 1) atraer pobladores a un lugar dando ciertas exenciones 2) dotar de normas jurídicas a una zona.

Además el Fuero de Jaca no es un conjunto de normas basado en el Derecho romano, o en el visigótico, o en el germánico, es, predominántemente, autóctono. El Reino de Aragón nace en un valle cuyas comunicaciones con Franci,a el sur musulmán, y otros valles cristianos no son un prodigio, y ello , entre otras cosas, le lleva a buscar soluciones propias.

En fin, sea como fuere, la primera norma importante del Reino de Aragón era más autóctona que otra cosa.

El fuero de Jaca fue considerado un “buen fuero” y se fue repitiendo en el Reino de Aragón a medida que éste se expandía.

La unión con cataluña, forjada por el matrimonio de la reina Petronila con el conde Ramón Berenguer, no supuso cambios, cada territorio conservó sus instituciones y su derecho. Eso mismo pasó cuando se crearon los reinos de Valencia y Baleares con Jaime I, cada terriotorio tenía sus cortes y su derecho.

Fue con Jaime I cuando, en las Cortes de Huesca de 1247, cuando se aprueba la Compilación de los Fueros de Aragón. En ella predominó la mano del obispo Vidal de Canellas y el mayor influjo canonista, y por ende del Derecho Romano.

A la Compilación de Huesca su unieron las compilaciones de las Observancias, que eran las decisiones de los Justicias.

Con el matrimonio de los Reyes Católicos vino la unidad de los reinos hispánicos en torno a sus reyes pero cada cual tenia sus cortes y su derecho propio.

Con los sucesos de Antonio Pérez y la intervención de Felipe II hubo lugar a una inssurrección aragonesa que fue aplastada por el ejército real y llevó a la decapitación del Justicia,

En las Cortes de Tarazona, 1592, se produjeron ciertos ajustes, favorables al rey, en  nuestros fueros en sus aspectos de Derecho público.

La dificultad para el rey era el tener que pedir subsidios en las diferentes cortes de la corona de Aragón, para sostener sus guerras. En tiempos de la casa de Austria, la situación jurídica de España llevaba a eso, haciendo recaer en Castlla un peso que el propió conde-duque de Olivares intentó, sin conseguirlo, repartir con los reinos de la corona de Aragón.

Asi pues, cuando Carlos II muere en 1700 su testamento deja todos sus reinos a su sobrino Felipe d´Anjou, nieto de Luis XIV, rey de la muy poderosa y centralista Francia.

Felipe V toma posesión de sus reinos, jurando en todas las cortes, pero pronto se produce la guerra de sucesión española y los reinos de la corona de Aragón se posicionarán con el pretendiente austriaco en la creencia  de que respetará sus fueros.

Los consejeros franceses aconsejan al monarca que vaya suprimiendo los fueros en la medida en que entra en los reinos sublevados. Así en 1707 suprime los fueros de Aragón y  sus insttuciones de gobierno.

Pero así como era fácil suprimir Cortes y Justicia, derecho público y penal y  ordenar que todo se rigiera por lo establecido para Castilla, era más difícil ordenar que pasara lo mismo en el derecho civil. La normativa civil deriva de la costumbre o de unas formas de hacer asumidas por los particulares y es difícil que estos cambien.

En los años siguientes a 1707 se constató la vigencia y arraigo del derecho civil foral. Así que en 1711 Felipe V permite la vigencia del derecho civil foral en Aragón, Cataluña y Baleares, no así en Valencia.

Claro el derecho civil pero sin Cortes aragonesas que lo adapten, queda, pues, como un jarrón chino.

Así llegamos a la etapa codificadora, sg XIX, y el más claro intento (código de García Goyena 1850) fracasa ante la oposición de las regiones forales.

El código civil de 1889 sale a la luz tras respetar los derechos forales y reservarles un sistema de apédices, del que sólo se aprobó el aragonés en 1925.

La cuestión foral, irresoluta, se abordó en el congreso de jurisconsultos de Zaragoza de 1945. En ese Congreso se decidió caminar hacia un código civil general para toda España, pero antes recoger en compilaciones la normativa propia de cada terrtorio foral. Así se aprobaron las complilaciones de Galicia, Alava y Vizcaya, Cataluña, Baleares, Aragón y Navarra.

La compilación aragonesa fue aprobada en 1967. En 1973 se reforma el título preliminar del código civil y queda claro que los derechos forales, en los territorios precitados, se aplicarán con prioridad al código civil, el cual, en todo caso, quedará como derecho supletorio de todos ellos.

Dejo para otros capítulos la siuación actual del derecho civil aragonés, pero, como vemos, es lo  que queda de nuestros antiguos fueros, no es nada mas ni nada menos.

 

El “qué dirán”

El otro día estaba yendo yo al fisio en mi silla de ruedas cuando, por el Paseo Indepedencia, se cruzó en mi camino un joven que llevaba unas botas nuevas muy chulas. Me fijé en las botas, de modo instintivo, y, en segundo lugar, pensé que el joven podía pensar “pobre hombre” refiriéndose a mí.

Acto seguido me di cuenta que había incumplido una norma básica de todo opositor que es no pensar en lo que piensan los demás.

Los opositores suelen mirar mucho la cara de los miembros del Tribunal, algunos, incluso, si ven alguna mala cara, se levantan despavoridos. Y eso nunca, o te levantan o se acaba el ejercicio,  ahí no estas para juzgarte para eso está el Tribunal y no hay que hurtarle su trabajo.

Una mala cara puede obedecer a: qué mal lo está haciendo el opositor, me duele el callo, luego ceno con mis suegros, me ha tocado de Tribunal con éste al que no soporto, fíjate fulanito va por ahí poniendo los cuernos……etc vaya usted a saber qué. Para volverse loco, yo conozco a más de uno ido de la cabeza por el qué dirán.

El chico del Paseo es más fácil que pensara que llegaba tarde a la cita con su novia que en otra cosa, o en nada.

O sea que conviene no pensar tontadas y no condicionarse por el qué dirán, que nunca se sabe qué es.

 

Ignorantia iuris non excusat

También se dice Neminem licet ignorare ius, máximas que fueron transcritas a nuestro Código Civil de 1889 y hoy lucen en el art. 6.1 del citado Cc: La ignorancia delas leyes no exime de su cumplimiento. Lo contrario a Puigdemont le vendría muy bien para el caso de los bienes de Sijena.

Ya en 1889 Joaquín Costa se opuso a esta regla, y no por las mismas razones de Puigdemont. Yo creo que es una máxima precisa para hacer cumplir todo el ordenamiento jurídico, pero lo cierto es que la oposición de Costa siempre me dejó un poco mosca. Costa calificaba esta norma como de “tiranía jurídica” lo que pasa es que no dejaba alternativa si la aludida ignorancia del Derecho llevaba a incumplir la norma incómoda.

El día 31, hablando con un amigo no jurista, me comentaba cómo una mujer de pueblo, con la instrucción justa, había recibido carta, sin certificar, de una Registradora, que le daba plazo para que realizara alegaciones sobre su propiedad de un bien.

Claro para los juristas esto es normal y sabemos qué hacer, la señora en cuestión no. A lo largo de mi vida profesional me acuerdo de tres personas que, a través de empleados y compañeros,  tuvieron conocimiento y notificación formal de demandas de procesos monitorios. Uno reaccionó a tiempo, pese a no entender nada, vino a mi como abogado, nos opusimos, paramos el tema y luego ganamos el juicio. Los otros dos reaccionaron  tarde y ya les expliqué que se les daba por confesos y a pagar por mucho que les pareciera injusto. Si era muy injusto luego podían poner un juicio ordinario para recuperar.

El juicio monitorio es una muestra clara de la injusticia del sistema, bastaría con regularlo de otra manera ,  de modo que el demandado en persona supiera sus consecuencias, para restaurar la seguridad jurídica.

Si, hoy en día, mantenemos el art 6.1 del  Cc, es preciso que la gente sepa de qué va lo que se le comunica antes de decidir si acude a un abogado.

En pleno siglo XXI no cabe lo que he señalado para el proceso monitorio ni lo que hizo la Registradora, además, para más INRI, la Registradora, suponiendo que la señora tenía acceso a internet, le manda la dirección de una página web para que vea la situación física de la finca. Tela con el asunto.

Hay que recordar que el art. 9.1 de la Constitución proclama el principio de seguridad jurídica, principio que nos ayuda a interpretar el art. 6.1 del Cc.

Hoy en día, las notificaciones deberían ser más claras, advertir de los peligros y de las consecuencias mejor ( muchas normas son muy técnicas), y dar dos direcciones, una física y otra electrónica para que el interesado pudiera consultar su posición con funcionarios peritos en la materia. Debería darse un plazo para acudir a esa oficina, señalar que, desde entonces, se cuenta el plazo, y advertir de las consecuencias.

Hoy en día el procedimiento no puede quedarse en cosas que eran un avance en el sg XIX, hay que ir más allá. No se puede, además, normar para el ciudadano sino desde el ciudadano, lo demás es una especie de despotismo ilustrado.

Deberían opinar los ciudadanos con menor nivel de instrucción, cubierto lo más grave, se puede trabajar para todos los demás.

Cierto que la Administración, dado que vela por el bien común (art. 103 de la Constitución) ha de ser una potentior persona, pero cierto es que muchas veces se olvida de ese servicio al interés común y se prevale de sus privilegios injustamente.

Hoy día la Administración y la Justicia han de dar un paso más en beneficio del ciudadano.