Diálogo

Últimamente oímos mucho esta palabra como si fuera el bálsamo de fierabrás que todo lo cura. Yo la practiqué mucho en mi vida profesional, de hecho prefería un mal acuerdo que un buen pleito, y llegué a ser famosillo porque, durante una temporada en que arregle nueve pleitos de diez, no entraba nunca en Sala.

Yo creo que si hablando y negociando se busca una solución para un problema pues mejor. Pero no nos engañemos, a veces el diálogo no es sincero, sólo es para obtener más tiempo. A veces la apelación al diálogo es para que el problema no lo resuelva el que lo ha creado. A veces es para que se resuelva y seguir igual de mal que antes pero así seguimos igual esperando que alguien se apiade de nuestra terrible situación. A veces es un diálogo para conseguir cosas que están fuera del poder de disposición de una parte. A veces una parte te dice que diálogo es para llegar a un fin ilegítimo sí o sí.  A veces el diálogo es para romper la normas etc…

De esto hemos visto mucho últimamente, hemos visto actitudes tramposas nada honradas. La más honrada es parapetarse tras el diálogo como excusa y a ver si esto se resuelve, sin hacer nada por supuesto. En momentos de caos es bueno recordar el marco normativo y el que quiera buscar soluciones, que sólo caben dentro de él, que arreé y que negocie y dialogue todo lo que sea posible.

Fuera de la ley sólo ha pobreza, tristeza y mucho macarra. Así no, no se puede arreglar nada, sólo que tenga la razón uno u otro, y los delincuentes tienen más boletos porque se mueven en su terreno.

 

Demagogia

Según el diccionario de la RAE

Del gr. δημαγωγία dēmagōgía.

1. f. Práctica política consistente en ganarse con halagos el favor popular.

2. f. Degeneración de la democracia, consistente en que los políticos, mediante concesiones y halagos a los sentimientos elementales de los ciudadanos, tratan de conseguir o mantener el poder-

Demagogia sí que viene de demos (pueblo) y no dictadura del proletariado como dijo Alberto Garzón en un célebre tuit.

Demagogo es quien practica la demagogia como tonto es el que dice tonterías, como dijo Forrest Gump. Alberto Garzón nos está saliendo rana. Célebre es su obsesión, que raya en la malaeducación, con los Borbones y con la tercera República. Útil es su libro para calzar muebles sobre la hipotética  tercera República. Lo que no sabía es que de etimología no tenía ni idea, y eso que es escritor.

Por otra parte, hace poco he leído unas declaraciones del gurú económico de Pedro Sánchez, Jordi Sevilla done retrataba Garzón. Gazoncito medió para que hubiera acuerdo PSOE Podemos pero Iglesias dijo no, en realidad Garzón buscaba que Iglesias lo acogiera en su filas cuando vio que con el proyecto de IU no iba a ningún lado.

Ahora la misión de Garzón es cargarse al PCE e IU, de ahí que ha dicho que el PCE se equivocó en la transición, y proclama como su ideólogo al serio, soberbio, aburrido y circunspecto de Julio Anguita, frente al que llora de cursi y autentica emoción Iglesias, y que cundo estuco al frente de IU llegó a cansar a su propio electorado.

Pero el remate ha sido la operación Lezo donde parece que hay comisiones a miembros del PP de una empresa, toda ella o una división, dedicada a sondeos electorales. La conclusión es sencilla; fraude electoral. Hay una más sencilla o Garzón es tonto o se cree que lo somos los demás.

En nuestro país se pueden hacer todo tipo de sondeos pero los votos de la urna, que son los que valen, sólo los cuenta la Mesa Electoral, formada por ciudadanos y con interventores de todos los partidos.

Si ahora releemos la definición de demagogia, es claro que Garzón no procede del griego demagogia, ahora buen demagogo ya es.

Aconfesionalidad

De mis estudios de Derecho eclesiástico del Estado recordaba que no era lo mismo Estado aconfesional que Estado laico.

Y, efectivamente, no son lo mismo. Partamos del principio para ser claros y no dar lugar a líos. En mis tiempos allá por 1986, se estudiaba Derecho canónico y Derecho Eclesiástico del Estado como una sola asignatura, producto de la confesionalidad del Estado español cuando se redactó el viejo Plan de Estudios de la carrera de Derecho que yo estudie. Así como el Derecho Canónico se refería al Derecho propio de la Iglesia Católica, el Derecho Eclesiástico del se referí a cómo veía y trataba el Estado el mundo de las Religiones, era y es, un Derecho Estatal.

El caso es que hay tres posiciones que un Estado puede tener ante el fenómeno religioso: 1- Estado confesional 2- Estado aconfesional 3- Estado laico. Estado confesional es el que se adhiere a una confesión religiosa como confesión del Estado, como podía ser la España de Franco, es el Estado de la Ciudad del Vaticano, y algún país mayoritariamente musulmán. Estado aconfesional es el que proclama que el Estado no tiene religión oficial pero reconoce el hecho religioso y mantiene relaciones de cooperación con todas las confesiones, es el caso de la España democrática 3- Estado laico es el que se declara independiente del hecho religioso y no mantiene relación alguna con las religiones, viéndolas como algo privado de cada cual. Hay Estado laicos y laicistas, los laicistas, como Méjico hasta hace poco, declaran su animadversión a las religiones, los simplemente laicos, como Francia, no tienen relación con ellas, aunque al principio fueron abiertamente laicistas.

Visto esto, que podéis contrastar en la Wikipedia si no me creéis, habrá que partir de la Constitución española que en s artículo 16 dice lo siguiente:

“1. Se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la ley.

2. Nadie podrá ser obligado a declarar sobre su ideología, religión o creencias.

3. Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones.”

Lo primero a constatar es que no aparece la palabra laicidad, tampoco aparece la palaba “aconfesionalidad” pero sí su concepto, art 16.3, y al que no me crea me remito a la Wikipedia.

Es decir, que nuestro Estado es aconfesional y no laico, por ello tiene acuerdos con todas las confesiones religiosas, todas tienen su especio en la 2 de TVE, y existe una dirección general para relacionarse con las religiones en el Ministerio de Justicia.

Es obvio decir que la religión católica es la más importante, por número de miembros, acción social, acción educativa, sanitaria, tradición, etc… por ello se la cita.

Se le da la relevancia que tiene, pero el Concordato de 1953, se sustituyó por los acuerdos de 1977, mucho más conformes con la situación actual tanto de la Iglesia como del Estado. El que mención que hay vigente un concordato con la Iglesia católica o no sabe nada o miente descaradamente.

Hace poco dije en Facebook que no podía con la devoción que desencadena la Semana Santa, frente a este comentario ha habido división de opiniones, alguno que estaban de acuerdo conmigo y otros que en absoluto, Me confieso igual de poco empático con la Semana Santa pero en la respuesta a mi comentario vi de todo.

La Semana Santa es una mezcla de Fe, tradición, folklore, sentimientos, amistad etc…Lo cierto es que si se “racionaliza” se herirá a mucha gente no necesariamente católica. Es un ejemplo más de base católica de tradiciones asumidas por el pueblo y  que son o católicas dependiendo del usuario.

Si estuviéramos ante un Estado laico la Semana Santa sería muy distinta.

Absurdas me parecen otras cosas como que la bandera ondee a media asta en los acuartelamientos del Ejército, esto no casa ya con un Estado aconfesional.

Habría que revisar el juramento del Cargo por los altos cargos, la simbología del Estado, etc…

Habría que tender más a una aconfesionalidad real, quizá el absurdo conflicto sobre la Seo de Zaragoza ( que entra dentro de la propaganda de Podemos) se hubiera resuelto discutiendo, hace tiempo,  lo que dijo Javier Lambán.

Con ocasión de las absurdas demanda y carta al Papa del alcalde podemita de Zaragoza, Javier Lambán dijo que la cuestión no es disputar la propiedad a la Iglesia, sino el empleo de fondos públicos en la restauración de patrimonio eclesiástico.

Y tiene razón, no se puede dar dinero a la Iglesia a cambio de nada, la contrapartida (uso público, exposiciones, precio limitado de entradas, o lo que sea) hay que negociarla. La Iglesia debe sabe eso, no estamos ya en un Estado católico sino en un Estado sin religión oficial pero que coopera con la Iglesia católica. Si la Iglesia no se adelanta el Estado no lo hará y la liará, de momento muchos políticos repiten el falso mantra de que éste es un Estado laico.

Hay una serie de cositas que conviene revisar. Incluso al pueblo fiel nos parece bien quitarlas. De hecho sólo algunos trasnochados en la proclamación del nuevo Rey dijeron algo porque no había dignatarios de la Iglesia católica.

Una comisión permanente o una relación fluida Iglesia-Estado se impone para adelantarse a posibles problemas, aunque, como es sabido, tontos habrá siempre entre nosotros, dirán muchas tontadas y habrá que tener mucha paciencia.

 

 

 

 

Los Fueros de Aragón (I)

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Pero ¿qué son? cuando alguien dice que algo es así  esto es así porque lo dicen los fueros de Aragón sabemos a ciencia cierta que no es perito en la materia, y que la frase puede querer decir dos cosas: 1- esto es así porque lo digo yo, o mentando cierta parte anatómica que no tiene mucho que ver con el habla  2- o, me suena que algo hay, algo me han dicho.

Para saber qué son los Fueros hemos de remontarnos al año 1035 de nuestra era en el que muere Sancho el mayor de Navarra y su hijo bastardo Ramiro hereda el condado de Aragón y  se convierte en su primer rey: Ramiro I.

Su hijo el rey Sancho Ramírez convierte la villa de Jaca en su capital y le otorga fueros: el Fuero de Jaca, datado en 1063.

Los Fueros tenían una doble intención 1) atraer pobladores a un lugar dando ciertas exenciones 2) dotar de normas jurídicas a una zona.

Además el Fuero de Jaca no es un conjunto de normas basado en el Derecho romano, o en el visigótico, o en el germánico, es, predominántemente, autóctono. El Reino de Aragón nace en un valle cuyas comunicaciones con Franci,a el sur musulmán, y otros valles cristianos no son un prodigio, y ello , entre otras cosas, le lleva a buscar soluciones propias.

En fin, sea como fuere, la primera norma importante del Reino de Aragón era más autóctona que otra cosa.

El fuero de Jaca fue considerado un “buen fuero” y se fue repitiendo en el Reino de Aragón a medida que éste se expandía.

La unión con cataluña, forjada por el matrimonio de la reina Petronila con el conde Ramón Berenguer, no supuso cambios, cada territorio conservó sus instituciones y su derecho. Eso mismo pasó cuando se crearon los reinos de Valencia y Baleares con Jaime I, cada terriotorio tenía sus cortes y su derecho.

Fue con Jaime I cuando, en las Cortes de Huesca de 1247, cuando se aprueba la Compilación de los Fueros de Aragón. En ella predominó la mano del obispo Vidal de Canellas y el mayor influjo canonista, y por ende del Derecho Romano.

A la Compilación de Huesca su unieron las compilaciones de las Observancias, que eran las decisiones de los Justicias.

Con el matrimonio de los Reyes Católicos vino la unidad de los reinos hispánicos en torno a sus reyes pero cada cual tenia sus cortes y su derecho propio.

Con los sucesos de Antonio Pérez y la intervención de Felipe II hubo lugar a una inssurrección aragonesa que fue aplastada por el ejército real y llevó a la decapitación del Justicia,

En las Cortes de Tarazona, 1592, se produjeron ciertos ajustes, favorables al rey, en  nuestros fueros en sus aspectos de Derecho público.

La dificultad para el rey era el tener que pedir subsidios en las diferentes cortes de la corona de Aragón, para sostener sus guerras. En tiempos de la casa de Austria, la situación jurídica de España llevaba a eso, haciendo recaer en Castlla un peso que el propió conde-duque de Olivares intentó, sin conseguirlo, repartir con los reinos de la corona de Aragón.

Asi pues, cuando Carlos II muere en 1700 su testamento deja todos sus reinos a su sobrino Felipe d´Anjou, nieto de Luis XIV, rey de la muy poderosa y centralista Francia.

Felipe V toma posesión de sus reinos, jurando en todas las cortes, pero pronto se produce la guerra de sucesión española y los reinos de la corona de Aragón se posicionarán con el pretendiente austriaco en la creencia  de que respetará sus fueros.

Los consejeros franceses aconsejan al monarca que vaya suprimiendo los fueros en la medida en que entra en los reinos sublevados. Así en 1707 suprime los fueros de Aragón y  sus insttuciones de gobierno.

Pero así como era fácil suprimir Cortes y Justicia, derecho público y penal y  ordenar que todo se rigiera por lo establecido para Castilla, era más difícil ordenar que pasara lo mismo en el derecho civil. La normativa civil deriva de la costumbre o de unas formas de hacer asumidas por los particulares y es difícil que estos cambien.

En los años siguientes a 1707 se constató la vigencia y arraigo del derecho civil foral. Así que en 1711 Felipe V permite la vigencia del derecho civil foral en Aragón, Cataluña y Baleares, no así en Valencia.

Claro el derecho civil pero sin Cortes aragonesas que lo adapten, queda, pues, como un jarrón chino.

Así llegamos a la etapa codificadora, sg XIX, y el más claro intento (código de García Goyena 1850) fracasa ante la oposición de las regiones forales.

El código civil de 1889 sale a la luz tras respetar los derechos forales y reservarles un sistema de apédices, del que sólo se aprobó el aragonés en 1925.

La cuestión foral, irresoluta, se abordó en el congreso de jurisconsultos de Zaragoza de 1945. En ese Congreso se decidió caminar hacia un código civil general para toda España, pero antes recoger en compilaciones la normativa propia de cada terrtorio foral. Así se aprobaron las complilaciones de Galicia, Alava y Vizcaya, Cataluña, Baleares, Aragón y Navarra.

La compilación aragonesa fue aprobada en 1967. En 1973 se reforma el título preliminar del código civil y queda claro que los derechos forales, en los territorios precitados, se aplicarán con prioridad al código civil, el cual, en todo caso, quedará como derecho supletorio de todos ellos.

Dejo para otros capítulos la siuación actual del derecho civil aragonés, pero, como vemos, es lo  que queda de nuestros antiguos fueros, no es nada mas ni nada menos.

 

Derecho para todos: el Estado Autonómico

Algún día voy a tener que contestar a los comentarios tan cariñosos que se hacen en el  blog, de momento mi agradecimiento a todos.

Este tema afecta a mi esencia profesional como letrado autonómico que soy. Es un tema para prácticos y no para teóricos, que se ponen de los nervios y con razón.

España se constituye en un Estado sin nombre, no es federal ni regional… ni nada la expresión “Estado autonómico” está sacada por la doctrina de la Constitución y es peculiar pues no está en ninguna otra Constitución de ningún país  del mundo.

Ese es un pecadillo original que muchos teóricos no llevan bien. Pero pongáonos en 1978 cuando se aprueba la Constitución; en ese momento nos encontramos con las típicas fuerzas centralizadora y descentralizadora de España. Estas fuerzas existen desde las taifas musulmanas, los reinos medievales, la guerra de els segadors, los cantones de la primera república, las mancomunidades de tiempos de Afonso XIII y las Regiones de la segunda República. Frente a esta fuerza centrífuga ha habido fuerzas centrípetas: el reino visigodo, el califato de Córdoba, la unión con los Reyes Católicos, el Conde Duque de Olivares, Felipe V…

O sea que nuestro país ha vivido entre una cosa y la otra, pretender lo contrario, y asumir sólo una de las posiciones es poco real, y podría ser hasta tierno si no fuera peligroso.

En 1978 era uno de los problemas, el otro es que no se consultó, por edad, a Pablo Iglesias. La Constitución debía encarilar este tema, y, en un prodigio de pragmatismo creó una vía que todos podían transitar, los más preparados nada más comenzar y los menos más despacio.

Hoy casi todas las autonomías van llegando al mismo techo competencial, se es más descentralizado que un Estado Federal, y somos fieles a nuestra historia que navega ente unidad y descentralización. Mejor que los modelos teóricos, es más cómodo (aunque sea feo) el traje hecho a mano que el prêt a porter.

El Estado Autonómio es peculiar, pero el pasado puente de diciembre fue peculiar, los ingleses son peculiares porque su régimen se basa en tradiciones y no tienen DNI, los irlandese conducen por la iquierda,los suecos se emborrachan en casa, los americanos eligen presidente en base a votos electorales y no voto popular. y de los japoneses mejor ni hablar de lo raros que son.

Como me dijo una colega “todo el mundo es raro”, y es verdad, España tiene esta peculiridad, porque quiso responder con pragmatismo a su historia.

Y cierto es que se forja España con una unión personal en la figura de los Reyes Católicos, y la Corona de Aragón conserva sus leyes y autogobierno. Cierto que frente a intentos centralizadores, como el del Conde Duque en 1640, hay guerras. Cierto que el primer Borbón juró los Fueros y que sólo los suprimió (y no los de derecho privado salvo Valencia) tras una guerra en que se le opusieron las regiones de la Corona.

Sin embargo Felipe V dejó a Navarra como Reino, ya que le fue leal.

Leer la historia con las gafas de hoy en día, como nos hizo a un grupo el ínclito Pujol una vez, denota estupidez.

Lo que se puede sacar  en claro es que España se ha movido siempre entre los reinos de taifas y la unidad.

Hay que buscar un punto de equilibrio, el Estado autonómico está por explorar y mejorar. La Autonomía, para regiones que ni se atisban desde la calle Serrano de Madrid, ha sido un motor de progreso. Aún me acuerdo de los Juzgados de Aragón antes y después de la transfarencia. O de las carreteras, de los colegios, etc….

En definitiva es dividir el poder para acercarlo al pueblo.

 

 

Sijena

No voy a hablar de la  recuperación de los bienes, que cuenta con la injustificada oposición de la Generalitat.

Me voy a referir al Monasterio,panteón real, que conozco desde niño.

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El Real Monasterio de Santa María de Sijena, fue fundado el 1188 por la reina doña Sancha, mujer de Alfonso II. Era un Monasterio femenino entregado a la Orden de San Juan de Jerusalén.

En dicho Monasterio fueron enterrados varios miembros  de la familias real,entre ellos su fundador y su hijo el rey Pedro II muerto en la batalla de Muret (1213) y que fue el rey de Aragón que luchó en las Navas de Tolosa (1212) y padre de Jaime I.

Los caballeros que murieron con Pedro II en Muret fueron enterrados en la torre a la puerta del Monasterio, en unos sarcófagos de piedra.

Impresiona ver la puerta de la Iglesia y sus arquivoltas.

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En 1936, en plena Guerrra Civil, el Monasterio fue saqueado y las tumbas profanadas por una columna anarquista proveniente de Cataluña,que, no contenta con eso, lo incendió.

Luego vinieron, en 1936, una serie de expertos de la Generalitat que se llevaron, entre otras cosas que se salvaron del incendio, los frescos de la Sala Capitular.

Las religiosas sanjuanistas aún volvieron después de la Guerra, vivían en una casa anexa al Monasterio y cuidaban de él. Se fueron por problema de vocaciones. Hoy se ha rehabilitado parte del Monsterio que puede acoger pertectamente todo que se sacó de él en la Guerra Civil.

Merece la pena una visita pues se encuentra a uno 70 Km de Zaragoza, en el término municipal de Villanueva de Sijena, localidad natal de Miguel Servet.

Yo no voté a ningún Rey

Eso decía la camiseta del diputado Cañamero el día de la apertura solemne de la Legislatura, yo tampoco voté a ningún Rey pero no voté ni votaría jamás a Cañamero y, por efecto de la democracia representativa, es mi diputado y representante.

Hay que contarle a Cañamero que la democracia imperativa, basada en un cuaderno de instrucciones y en la representación única de los propios votantes, es propia de las Cortes estamentales del antiguo régimen (no me refiero a Franco) ya superada en el siglo XVIII cuando el abate Sièyes dijo eso de que un diputado representa a la nación entera. Es la única forma de ser operativos.

O sea que Cañamero, el Rufi (prefiero no llamarle Rufián que parece que le insulto), Tardá, Homs, Iglesias y otros me representan.Por la noche procuro olvidar esto para poder conciliar bien el sueño.

Los de Podemos lo saben pero no te han dicho nada Cañamero, así luces tu camiseta que tiene su público.

Ahora, si volvemos a la cuestión de la jefatura del Estado verás que le corresponde a una Monarquía Parlamentaria,  donde el Rey reina y representa al Estado, pero no gobierna, como en Gran Bretraña, Holanda, Bélgica, Luxemburgo, Noruega, Suecia y Dinamarca. En ninguno de esos países se ha votado nunca la Monarquía, será porque son un desastre y son poco democráticos.

En tiempos de los visigodos hubo una monarquía electiva en España, pero muy bien no fue. También las Cortes eligieron a Amadeo de Saboya y duró dos años, que fue más que la primera República española con sus cuatro Presidentes.

Vamos Cañamero que no sabes de lo que hablas. Pero vayamos a las tesis de tu compañero Garzón, autor de un libro para calzar muebles sobre la III República ( como la I y la II fueron tan bien). Si se elige el Presidente por votación, como Trump en América, aquí podemos tener, por ejemplo, a Aznar, cosa que Vd. no aceptaría, y como Vd. muchos.

Pongamos que lo elijan las Cortes, sólo diré que a Rajoy, tras ganar dos veces las elecciones, le ha llevado 10 meses.

Hay cosas que no se votan Cañamero, están ahí y punto, son la tradición, el depósito de nuestra historia, ¿todo tiene que estar sometido  opinión? ¿la de ahora o la de dentro de unos años? ¿nos vale la del pasado? ¿optamos por una Presidencia ejecutiva que haga lo mismo que Rajoy?¿optamos por una Presidencia representativa que haga lo mismo que el Rey?

En fin, Cañamero, piensa más y no te metas en debates absurdos.

La casa de Borbón

11235810_683115478492261_6731638042484064258_nEscudo de Felipe VI

Durante el franquismo, una parte del Movimiento Nacional , y debido a la actitud poco sumisa de Don Juan, lanzó una campaña soterrada contra los Borbones que enlazaba con la de la II República y que, a día de hoy, siendo inconscientes de ello, continúa algún tonto útil.

La casa de Borbón viene a España por línea de mujer, más o menos como vino la casa de Austria por el matrimonio de Juana la loca.

Ademas de la doble línea de mujer el testamento de Carlos II instituía heredero a Felipe V y decía:

“Y reconociendo, conforme a diversas consultas a Ministros de Estado y de Justicia, que la razón se funda en la renencia de  las Señoras Doña Ana y María Teresa de Austria, Reinas de Francia, mi tía y hermana, a la sucesión de estos Reinos fue evitar el perjuicio de unirse a la Corona de Francia, y reconociendo que, viniendo a cesar este motivo fundamental, subsiste el derecho de sucesión en el pariente más inmediato, conforme a las leyes de estos Reinos, y que hoy se verifica este caso en el hijo segundo del Delfín de Francia, por tanto arreglándome a dichas leyes, declaro ser mi sucesor (en caso de que Dios me lleve sin dejar hijos) al Duque de Anjou, hijo segundo del Delfín; y como a tal, le llamo a la sucesión de estos mis Reinos y dominios, sin excepción alguna de parte de ellos”

La casa de Borbón no es, por tanto, una casa extranjera, tiene en Francia su origen pero nada más.

Cargar contra la casa de Borbón es fácil, criticar es sencillo, cierto que algún rey como Fernando VII no tiene defensa alguna, pero ¿quién puede decir nada de Felipe VI?

Según el art. 56 de la Constitución el papel del monarca es representar al Estado y ser símbolo de su unidad y permanencia.

Yo no sé, pero fuera del Rey no me imagino a nadie que represente bien al Estado y que encarne mejor su unidad.

En los últimos tiempos hemos tardado 10 meses en elegir un Presidente del Gobierno, y no es del agrado de todos, ¿qué hubiera pasado con un Presidente de República?.