La Santísima Trinidad y Pedro Sánchez

Que Europa tiene raíces cristianas es cierto, y si no juzguen el parecido entre la idea territorial de España de Pedro Sánchez y el dogma de la Santísima Trinidad.

Pedro, después de ser, injusta y dolorosamente, depuesto en octubre de 2016 se dedicó a dar vueltas en su coche por España y a oír a la militancia. Después de eso, arrasó en las primarias del PSOE. Pedro ha vuelto más conciliador, más callado, con nuevas caras y alguna nueva idea (no muchas menos mal).

Visto cómo se desgarra España ante el independentismo, y visto que el PP no mueve pieza, a él se le ha ocurrido que España es una Nación de Naciones, como la Santísima Trinidad, uno en esencia, trino en persona. Pero Pedro no ha dicho que en España quepan tres naciones, sin soberanía, caben más ¿cuántas? no sé, eso sí, España sólo hay una, de ahí la foto de él con el banderón.

Pedro se decanta por una en esencia, pero personas ¿cuántas hay? se parece al del chiste ¨- ¿cuántos dioses hay? – uno – ¿y personas? – cualquiera dios lo sabe ”

Para mi débil razón el dogma de la Santísima Trinidad es incomprensible, lo mismo me pasa con esta propuesta de Pedro Sánchez. Yo creo que es cambiar “nacionalidades” por “naciones” en el art.2 de la Constitución, simplemente. Yo creo que el actual at.2 fue todo lo lejos que podía y que dos naciones son incompatibles y han de tener una frontera por medio.

Pedro debió de sufrir una intervención divina, o un calentón con su coche.

Yo no entiendo nada, pero ante el dogma de la Santísima Trinidad me he quedado tranquilo con el cuento de san Agustín y el niño de la playa.

Propongo a los del PSOE que hagan lo mismo, que se vaya a cavilar por la playa un fiel que defiende la unidad de España como Guillermo Fernández Vara, el niño sería Rufián pero me temo que le diría “Guillermo, andas en un lío, llegas tarde, eso ni nos va ni nos viene, nosotros nos vamos, seguid con vuestras gilipolleces que ya nos vienen bien.”

 

Flojita

Una sociedad flojita de cojones, eso es lo que tenemos. Una mierda, vaya. Sociedad, que, ante el ejemplo de Ignacio Echeverría que asumió sus valores sin pensárselo, pagando el precio de la muerte, se acojona, menos mal que el Gobierno reconoció el ejemplo. Menos hablar del terrorismo islámico y más actuar. Menos circo y más realidad. Menos bufonadas gratuitas, como rechazar la donación de Amancio Ortega y más pensar en la gente.

Todo empieza con una sociedad cuyo leiv motiv es “ser feliz”,”autorealizarse”, eso sí, sin dolor y sin que la fama cueste. Total, los indocumentados de Gran Hermano (en pantalla desde 2000) ahí están, y cuanto más impresentables son más ganan. Hay políticos que presumen de no tener estudios, se exige más a un ujier de las Cortes que a un diputado, además el ujier  ha de vestir de una determinada forma y el diputado un día nos aparece en bañador porque pasa mucho calor.

Una sociedad flojita, tolerante porque nadie se mete en líos ni propios ni ajenos, no hay valores integrados, hay palabras huecas que no dicen nada pero políticamente correctas.

Pero vayamos a la causa de todo: la búsqueda de la Felicidad. A los 40 años, todo hombre sufre una crisis de edad, que puede ser bien resuelta y crecer o mal resuelta, volverse gilipollas y hacer alguna tontería. Una de las tentaciones es hacer lo que no se ha podido hacer hasta la fecha. Aquí suele fallar el primer análisis y se pone uno a hacer cosas que, se supone, dan la felicidad. La primera autocuestión es ¿si hasta la fecha no he hecho esto no será que no me convenía? así evitamos toda idea de martirio y represión previa que solemos achacar a: padres, formación religiosa, mujer, hijos, me casé muy pronto y no sabía lo que hacía, trabajo mucho, etc..

A ver, si hemos hecho lo que hemos hecho suele ser por algo, ver las consecuencias de ello (la más evidente de ellas son los hijos), asumir el espacio que nos queda, no echar la culpa a nada ni a nadie y adelante, pasemos a la segunda fase y corramos, hagamos cocina, cambiemos de trabajo o de mujer incluso. Pero seamos razonables, tengamos fundamento de peso, no digamos la gilipollez típica de frase hecha ” antes yo era esclavo” “no hacía lo que me gustaba” “ahora soy feliz” etc… Por favor, algo más que  esto es de tontos y hay demasiados.

Cada cuál verá, pero que no se proclame como ejemplo por favor. Que no nos torre. Yo creo que Ignacio Echeverría era un tío normal que vio una agresión, se bajó de la bicicleta (pudiendo escapar), se enfrentó al agresor con su monopatín y otro le mató de una cuchillada por la espalda. No buscó nunca ser un ejemplo pero lo fue y su país se lo ha reconocido.

No voy a entrar en más ni en menos. ¿Producto de esta sociedad? Más bien de su familia, que estuvo ejemplar en todo.

Esta sociedad es una mierda, obsesionada por la “felicidad” de cada cual, “felicidad” que es ausencia de dolor, de obligaciones. de trabajo, de la propia formación, de valores, no sea que asumirlos cueste, y de compromiso. Eso sí, hay que ser políticamente correctos, con el lenguaje, con los semáforos, etc…

Lamentable Irene Montero que se pone a llorar por lo que le dijo el portavoz del PP, pero bueno, si ya lo conoce, y ella dijo, durante más tiempo, lindezas mayores.

Pero el portavoz del PP, y ese fue el error, no fue políticamente correcto, hay temas que no se pueden mentar, por más que sean vox populi.

Una sociedad donde ni se fomentan los valores ni el esfuerzo, una sociedad sin otro fin que so sea ser cada vez más “felices”.

¿Dónde vamos? a ningún lado. Hay cosas evidentes como la claridad del sol y la oscuridad de la noche. Es evidente, por ejemplo, la propiedad de la Iglesia sobre la catedral de la Seo de Zaragoza, es evidente que la actuación del Ayuntamiento de Zaragoza era temeraria y una soberana chorrada, pues nadie tuvo cojones de decírselo, y así los políticos se creen sus propias mentiras.

Estamos en un país en que se puede creer en cualquier cosa, sea verdad o mentira, dañe a otros o no, con tal no te haga daño a ti, no te perjudique, y te haga feliz a ti, cree lo que quieras, todo da igual, todo es relativo.

¿Perder la vida defendiendo a una desconocida? Eso es la excepción, no es normal. Los terroristas  suicidas seguirán igual, pero, más de uno, pensará que, si se baja a dar cuchilladas, lo mismo se lleva un patinetazo.

Este sociedad se parece al cuento del traje del emperador, que parezca aunque no sea, preferimos creer en la ficción antes que descender a la cruda realidad.

España

Al principio esto iba a ser sólo un artículo monárquico, pero no, va a ser algo más. Para el lector no habitual me confieso de derechas, no de centro-derecha ni del PP, y monárquico, pese a los inteligentes, ingentes y pesados argumentos de Alberto Garzón.

España es como es, nos puede gustar más o menos, pero no es Francia o Inglaterra, es un país que, como todos, es producto de su Historia. Por eso algunos la pretenden cambiar.

Un tema importante es saber si España ya existía con la Reconquista o si nace con los Reyes Católicos, pues bien ni lo uno ni lo otro. Antes de la Reconquista había una cierta idea de unidad de los pueblos peninsulares ¨las Españas” y después de la Reconquista surge una unión personal que es, más que España, la Monarquía Hispánica. Cierto que el rey suele titularse rex hipaniarum, pero, a veces, utiliza el singular hispanie, y, cara al exterior al menos, hay una unidad territorial.

No es nada distinto de lo que pasa entonces en otros reinos, el monarca reúne en torno a sí otras coronas, otros reinos que mantienen sus propias normas.

En los siglos XVII y, sobre todo, XVIII surge la idea de unificación de los territorios, un centralismo para mejor gestión de los territorios.

Surge en la Francia de Luis XIV y se exporta a España con los Borbones, un ejemplo claro de esta política son la abolición de los Fueros y la implantación, a nivel de todos los reinos peninsulares (salvo Navarra) de las Leyes e Instituciones de Gobierno de Castilla. De hecho en las monedas se ve una preponderancia de los símbolos de Castilla y León sobre los de la Corona de Aragón que “reaparecen” en el escudo de España con Amadeo I.

En el siglo XIX pasan varias cosas de importancia, Francia sigue centralizando el territorio, pero en España pasan cosas distintas:

1- A diferencia de Francia, con quien ha tenido relaciones de “fraternidad” monárquica hasta la Revolución, España ha sido un país invadido por “el francés”, a esa invasión ha reaccionado de varias formas.

a) La militar, en la que se defiende a “España” frente a la agresión exterior y donde destaca la resistencia en suelo catalán.

b) Echando vista a un pasado glorioso que nada tiene que ver con Francia (es decir, foralista y pre Borbón), pero un pasado hausburgués con un estado cuasi federal.

c) Persiguiendo a los “afrancesados” y sus ideas

d) Apoyando de manera acrítica a un rey nefasto pero, se supone, antifrancés.

2- Independencia del imperio español. La península se queda sola y empobrecida.

A España sólo le queda el orgullo de “haber sido” que se le acaba en 1898.

3- Los exiliados de la Guerra de la Independencia, afrancesados perseguidos, hablan lógicamente mal del país que les ha expulsado, lo que contribuye a la leyenda negra. España se protege cerrándose cada vez más a Europa. Lo mismo pasará en la Guerra Civil.

4- En el siglo XIX surgen los nacionalismos, se habla de naciones sin Estados y Estados con muchas naciones en su seno.

La rápida definición de Pedro Sánchez de nación como un sentimiento hay que completarla, nación es un grupo social unido por cuestiones étnicas, misma cultura, diferenciada, lengua, religión, costumbres y proyecto común.

Sucede que había Estados que, ya en el siglo XIX admitían naciones en su seno como la monarquía dual de Austria-Hungría (ejemplo ,hasta hoy un día, para los nacionalistas catalanes), sucede que hay imperios con muchas naciones en su seno, como el ruso y el turco, hay Naciones que se forman con la unión de varios Estados como Italia y Alemania, y luego está España.

En España la cuestión centralista sigue en el norte, el reino de Navarra pasa de Reino a Diputación Foral, y se reducen los fueros vascos, todo ello en reacción al carlismo.

Pero a finales de siglo surge el nacionalismo vasco y catalán que busca incansablemente diferencias, y, si se cuestionan, acude al “sentimiento” que es algo indiscutible, y se fomenta mucho al focalizarse en un “Madrid” símbolo del centralismo, oscurantista, antiguo, y represor. Al final, con Jon Juaristi en “El bucle melancólico” diré que para un nacionalista es catalán o vasco quien es nacionalista, sin más, un ejemplo claro es Gabriel Rufián.

La pretendida unificación del Derecho Civil en el XIX recibe la virulenta oposición de las regiones forales y hay un cierto “federalismo” civilista.

La cuestión territorial es un importante problema en la II República, Franco la ignora, parte del centralismo, y la Constitución de 1978 la aborda de forma pragmática y no da un nombre al Estado: federal, regional, etc….

Hoy en día la presión de nacionalistas catalanes y vascos es como para que Madrid no la fomente más pero que no haga concesiones con cargo al resto del territorio.

En España no hemos superado la cuestión nacional, y a lo que se ve en pocos países europeos. Hay una nación española que se reconoce fuera y que une en torno al deporte (fútbol) no sentimos legítimamente españoles en algún caso, pero dentro de España es un carajal.

El problema es que la clase política de este país es lo peor tras 40 años de mamandurrias, corrupción, peloteo, puñaladas, todo vale, unido ahora al “yo soy listo porque digo en redes sociales lo primero que se m ocurre y tengo muchos likes”, yo hablo por la gente, mi gente es la gente”, gente o genta, no decir gento para no confundir con Paco Gento.

Total que en España no hemos profundizado en la Constitución de 1978 que da un respuesta generosa, adaptada, y que cabe trabajarla mucho aún, al problema territorial.

Lo mejor es volarlo todo, tan español como poco práctico.

La Constitución también dice, en su artículo 56, que el  Rey es el símbolo de la unidad y permanencia del Estado. El Rey es un símbolo, no gobierna aunque algún podemita dice, interesadamente, que sí. El Rey es lo que nos queda y menos mal que no está sujeto a elección ¿se imaginan de Presidente de la República a Alberto Garzón? Yo emigro. Si fuera Aznar se produce otra emigración masiva.

El Rey aún es el símbolo común, de ahí los ataques dirigidos a desprestigiar la institución y su persona.

Hoy se busca subvertir el orden constitucional, crear falsas historias y repetirlas, buscando además el silencio del personal y la complicidad en redes sociales de gente que, no sabiendo nada, se hace eco de ocurrencias o de cosas llamativas e imposibles.

Yo sostengo que España ha creado una nacionalidad española contundente que nos cubre a todos, que tiene una historia rica y actualmente una norma, la Constitución de1978, que recoge muy bien su pasado, un pasado complejo, y la encauza a un futuro.

Pero también hay mucho tonto que hace de clá a un porcentaje, nada despreciable, de tontos cualificados que parecen algo, y que quieren dar la vuelta a todo para mandar ellos, como en Venezuela vamos.

 

 

 

Bieito Rubido

Hoy, invitado y acompañado, por mi amigo David Rey, he asistido a la charla de Bieito Rubido, organizada por mi también amigo José Antonio Ramos, del grupo Avante, sobre la baja autoestima de los españoles.

Bieito, director de ABC, tertuliano habitual de Carlos Herrera, no nos ha sorprendido a nadie, además mucho podemita no es que hubiera entre la concurrencia.

Ha dado datos y alguna clave histórica interesante. Muy documentado, riguroso en el dato, amable en la expresión, ameno, ha merecido la pena asistir. Una charla de las que se aprende.

Nación cultural

Como dijo el gran filósofo norteamericano, Forrest Gump, en la película de su mismo nombre: “Tonto es el que dice tonterías”. Es decir no hay tontos o inteligentes ontológicos, todos podemos ser una cosa u otra en dependencia de lo que hagamos o digamos.

De todos es sabido mi cariño por Pedro Sánchez y personas con su misma dificultad de hilvanar una idea con otra, eso le puede pasar a cualquiera. Pero, hasta la fecha, cualquiera no optaba a ser Secretario General del PSOE. Zapatero ya abarató mucho el puesto, pero lo de éste es épico y peor.

Últimamente, en uno de sus cambios repentinos de opinión, ha dicho que “nación es un sentimiento, como el que tienen catalanes y vascos”.

Ahí ha dicho varias tonterías que lo definen como tonto:

1- Nación es un sentimiento,  vendría a ser como el dolor de muelas, o el “hoy me siento bien”. No  creo que sea comparable con el de una piedra en el riñón, hasta que se expulsa. Yo sólo he tenido una, pero, hasta echarla, si me dicen que se acaba el dolor nacionalizándome chipriota, lo hago. Es decir sentimiento ¿de?, hay que definirlo más.

2- Sólo es propio ese sentimiento de vascos y catalanes. Ahí discrepa de su amigo Echenique, gran pensador contemporáneo, que dice que también los aragoneses somos nación. Está claro que para pedir el voto es bueno decir lo que crees que la gente piensa, total Pedrito sólo piensa que Mariano Rajoy es el malo de los cuentos infantiles. Para arreglar lo de Cataluña y País Vasco dijo que eran naciones culturales, tela con el asunto ¿y eso qué es?, o esperamos una nueva tontería, o que la preclara y avanzada mente de Pedro Sánchez nos alumbre. Puede ser un sentimiento nucleado en torno al Barça, la Real o el Athleti, podría ser. Pero el Barça tiene mucho seguidor en Japón , y entonces, ¿ los japoneses dejan de serlo, según Sánchez, y pasan a ser catalanes culturales?

Convengo con que tontos son los que dicen tonterías, pero algunos no hacen otra cosa y encima no se dan cuenta.

Es posible que Pedrito salga elegido, a mi me da igual, ni soy socialista ni creo que lo sea en un futuro. Pero, si lo elige la militancia, queda claro que hay un porcentaje muy alto de gente que dice y hace tonterías en este país, si quiera de vez en cuando.

 

Sobre la corrupción

No me atrevía a decir nada de este tema hasta que me acordé del pasaje evangélico de la mujer cogida en flagrante adulterio, Jn 8.3-8.11:

 3.Entonces los escribas y los fariseos le trajeron una mujer sorprendida en adulterio; y poniéndola en medio,le dijeron: Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de adulterio. Y en la ley nos mandó Moisés apedrear a tales mujeres. Tú, pues, ¿qué dices? Mas esto decían tentándole, para poder acusarle. Pero Jesús, inclinado hacia el suelo, escribía en tierra con el dedo.Y como insistieran en preguntarle, se enderezó y les dijo: El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella. E inclinándose de nuevo hacia el suelo, siguió escribiendo en tierra. Pero ellos, al oír esto, acusados por su conciencia, salían uno a uno, comenzando desde los más viejos hasta los postreros; y quedó solo Jesús, y la mujer que estaba en medio. 10 Enderezándose Jesús, y no viendo a nadie sino a la mujer, le dijo: Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó?11 Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más

Voy a prescindir de temas que no hacen al caso, veamos que le llevan Jesús a una mujer sorprendida en adulterio (¿dónde está el adúltero? ¿Y el indignado marido?) y le exponen con crudeza que la Ley de Moisés manda lapidarlas. El adulterio fue delito en España hasta la democracia y, además, la adúltera, era de peor condición que el adúltero, según creo recordar de mis estudios de la carrera,  para que el hombre cometiera ese tipo delictivo tenía que tener a la querida mantenida, en su caso el delito se llamaba amancebamiento, Además si la adúltera era ella y su marido la mataba existía la atenuante del uxoricidio en vindicta del honor familiar, aplicable en el caso de ellos no de ellas. Con la desaparición del adulterio como delito  en España, se acabó esto.

El adulterio en tiempos de Jesús era un delito gravísimo, la pena, desde tiempos de Moisés, era muy grave y dolorosa: muerte por lapidación.

Hoy en día podría hablarse de la corrupción. Es un delito o una pléyade de delitos ¿qué es? primero habrá que ponerse de acuerdo en el tipo delictivo, parece que es todo lo que conlleva meter la mano en el cajón del pan, pero ¿y las coca colas de Espinar? no es delito pero es un engaño. Entonces parece que hay que ir a los delitos de cohecho, defraudación etc… pero ¿en qué cantidad? 100 euros, 10000 euros, Bárcenas….

Y todo dependerá de la ética con que abordemos el tema, la católica no es ya la común, aunque hay ideólogos de Podemos, como Monedero, que saben mucho de valores cristianos pues dice que los locutores de COPE no los cumplen. La ética de izquierdas no se ha dolido frente al reciente fraude que Hacienda imputa a Bardem, debe de ser que es de izquierdas pues la cantidad no es poca.

Si dejamos obrar a las éticas, nos encontramos ante un enjambre de opiniones, está muy bien que cada cual tenga su ética pero, para un Estado aconfesional no es suficiente, no se sobrevive a costa de que cada cual grite lo que le parece mal. Es como la turbamulta gritona que se dirige a Jesús con el presunto delito en su mano, ya sabemos la respuesta: “El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella.”

Es decir, cada cual que se autoexamine, y veremos que es complicado acusar al otro en base a un ética puramente personal. Pero el Estado de Derecho necesita una norma punitiva (penal y administrativa) que cumplir, algo objetivo que aplicar y jueces objetivos que apliquen el sistema. Algo neutro, fuera de toda opinión, lo que esté recogido en el Derecho penal y en el administrativo sancionador es lo que es y tiene la medida de lo que está recogido,

Si algo falta habrá que cambiar el Derecho por los medios oportunos. Si, como sucede ahora, dejamos a la libre opinión de todo el mundo qué es y qué no es corrupción y quién es o no es el corrupto, vamos buenos. Es mejor dejar esa delicada cuestión al Derecho y endurecer las leyes si hace falta.

José Martí y Zaragoza

José Julián Martí Pérez, héroe nacional de la República de Cuba, nació el 28 de enero de 1853 en la Habana (Cuba), hijo de españoles.

En 1871 fue deportado a España y en 1873 se traslada a Zaragoza y reside en la calle Manifestación 13 principal hasta 1874, y, en ese tiempo, estudia en la Universidad de Zaragoza ( en el edificio donde ahora está el Instituto Cerbuna) Derecho y Filosofía y letras.

Más tarde recorrió diversos países de América como Venezuela, Méjico, Guatemala, Perú, Bolivia y Estados Unidos, en su afán de unir a los cubanos en el exterior para luchar por la independencia de Cuba.

Murió en combate el 19 de mayo de 1895, a los 42 años, en Dos Ríos (Cuba).

Antes de certificar su defunción y después de su muerte, el coronel Sandoval, al mando de las tropas españolas, había dicho: “Señores: ante la muerte, cuando pelean hombres de hidalga condición como nosotros, desaparecen los odios y rencores. Nadie que se sienta inspirado de nobles sentimientos debe ver en estos yertos despojos un enemigo, sino un cadáver. Los militares españoles luchan hasta morir, pero tienen consideración para el vencido y honores para el muerto.” Seguidamente anunció que “se costearía por los españoles una lápida para el nicho que ocupan los restos de Martí.”

Dos placas recuerdan hoy a Martí en la casa en que vivió en Zaragoza en la calle Manifestación 13.

Y su casa, en coordinación con la Universidad de Zaragoza y la Facultad de Filosofía y Letras recuerda al héroe y celebrarán su aniversario con un acto de homenaje el día 16 de mayo a las 11 horas en dicha Facultad de Filosofía y Letras.

Responsable Agustín Montano 652597753.

 

Aconfesionalidad

De mis estudios de Derecho eclesiástico del Estado recordaba que no era lo mismo Estado aconfesional que Estado laico.

Y, efectivamente, no son lo mismo. Partamos del principio para ser claros y no dar lugar a líos. En mis tiempos allá por 1986, se estudiaba Derecho canónico y Derecho Eclesiástico del Estado como una sola asignatura, producto de la confesionalidad del Estado español cuando se redactó el viejo Plan de Estudios de la carrera de Derecho que yo estudie. Así como el Derecho Canónico se refería al Derecho propio de la Iglesia Católica, el Derecho Eclesiástico del se referí a cómo veía y trataba el Estado el mundo de las Religiones, era y es, un Derecho Estatal.

El caso es que hay tres posiciones que un Estado puede tener ante el fenómeno religioso: 1- Estado confesional 2- Estado aconfesional 3- Estado laico. Estado confesional es el que se adhiere a una confesión religiosa como confesión del Estado, como podía ser la España de Franco, es el Estado de la Ciudad del Vaticano, y algún país mayoritariamente musulmán. Estado aconfesional es el que proclama que el Estado no tiene religión oficial pero reconoce el hecho religioso y mantiene relaciones de cooperación con todas las confesiones, es el caso de la España democrática 3- Estado laico es el que se declara independiente del hecho religioso y no mantiene relación alguna con las religiones, viéndolas como algo privado de cada cual. Hay Estado laicos y laicistas, los laicistas, como Méjico hasta hace poco, declaran su animadversión a las religiones, los simplemente laicos, como Francia, no tienen relación con ellas, aunque al principio fueron abiertamente laicistas.

Visto esto, que podéis contrastar en la Wikipedia si no me creéis, habrá que partir de la Constitución española que en s artículo 16 dice lo siguiente:

“1. Se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la ley.

2. Nadie podrá ser obligado a declarar sobre su ideología, religión o creencias.

3. Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones.”

Lo primero a constatar es que no aparece la palabra laicidad, tampoco aparece la palaba “aconfesionalidad” pero sí su concepto, art 16.3, y al que no me crea me remito a la Wikipedia.

Es decir, que nuestro Estado es aconfesional y no laico, por ello tiene acuerdos con todas las confesiones religiosas, todas tienen su especio en la 2 de TVE, y existe una dirección general para relacionarse con las religiones en el Ministerio de Justicia.

Es obvio decir que la religión católica es la más importante, por número de miembros, acción social, acción educativa, sanitaria, tradición, etc… por ello se la cita.

Se le da la relevancia que tiene, pero el Concordato de 1953, se sustituyó por los acuerdos de 1977, mucho más conformes con la situación actual tanto de la Iglesia como del Estado. El que mención que hay vigente un concordato con la Iglesia católica o no sabe nada o miente descaradamente.

Hace poco dije en Facebook que no podía con la devoción que desencadena la Semana Santa, frente a este comentario ha habido división de opiniones, alguno que estaban de acuerdo conmigo y otros que en absoluto, Me confieso igual de poco empático con la Semana Santa pero en la respuesta a mi comentario vi de todo.

La Semana Santa es una mezcla de Fe, tradición, folklore, sentimientos, amistad etc…Lo cierto es que si se “racionaliza” se herirá a mucha gente no necesariamente católica. Es un ejemplo más de base católica de tradiciones asumidas por el pueblo y  que son o católicas dependiendo del usuario.

Si estuviéramos ante un Estado laico la Semana Santa sería muy distinta.

Absurdas me parecen otras cosas como que la bandera ondee a media asta en los acuartelamientos del Ejército, esto no casa ya con un Estado aconfesional.

Habría que revisar el juramento del Cargo por los altos cargos, la simbología del Estado, etc…

Habría que tender más a una aconfesionalidad real, quizá el absurdo conflicto sobre la Seo de Zaragoza ( que entra dentro de la propaganda de Podemos) se hubiera resuelto discutiendo, hace tiempo,  lo que dijo Javier Lambán.

Con ocasión de las absurdas demanda y carta al Papa del alcalde podemita de Zaragoza, Javier Lambán dijo que la cuestión no es disputar la propiedad a la Iglesia, sino el empleo de fondos públicos en la restauración de patrimonio eclesiástico.

Y tiene razón, no se puede dar dinero a la Iglesia a cambio de nada, la contrapartida (uso público, exposiciones, precio limitado de entradas, o lo que sea) hay que negociarla. La Iglesia debe sabe eso, no estamos ya en un Estado católico sino en un Estado sin religión oficial pero que coopera con la Iglesia católica. Si la Iglesia no se adelanta el Estado no lo hará y la liará, de momento muchos políticos repiten el falso mantra de que éste es un Estado laico.

Hay una serie de cositas que conviene revisar. Incluso al pueblo fiel nos parece bien quitarlas. De hecho sólo algunos trasnochados en la proclamación del nuevo Rey dijeron algo porque no había dignatarios de la Iglesia católica.

Una comisión permanente o una relación fluida Iglesia-Estado se impone para adelantarse a posibles problemas, aunque, como es sabido, tontos habrá siempre entre nosotros, dirán muchas tontadas y habrá que tener mucha paciencia.

 

 

 

 

Faltas de ortografía

Ya disculparéis pero tengo muchas. Yo procuro corregirlas pero siempre queda alguna. Yo creo que se debe a varios factores:

1- Tiene algo que ver que no sé escribir a máquina.

2- Que escribo mucho y deprisa.

3- Que la enfermedad me hace confundir las teclas.

4- Que en las declaraciones en los Juzgados era habitual cometer faltas de ortografía y ya estoy acostumbrado.

O sea. mil disculpas. También pertenezco a una generación en que no nos han enseñado a hacer las cosas de cualquier manera sino o bien o muy bien. Por eso corregimos todo lo que podemos y cada cual intenta ser el mejor en lo suyo. Sucede que en mi antigua profesión hay de todo. Abunda mucho lo malo, pero aun hay gente buena y que quiere ser mejor. Hay gente que con la carrera se ponen a ejercer, sin tutelas, a la brava, hay que comer y punto. Son “baratos” y peligrosos, el pobre cliente que cae en sus manos va bueno. Otros tienen fama de caros pero hay que ver qué se les encomienda y qué se juega uno. porque, usualmente, lo barato es caro.

O sea, que en toda profesión hay de todo. En la abogacía, al menos, guardamos las apariencias, vamos de traje, llevamos toga en los juicios, nuestros actos suelen ser solemnes…, es decir, es importante que la gente sepa que colaboramos con la acción de la Justicia y que no somos un mocico sin más.

Por eso me llena de tristeza ver en nuestro Parlamento gente no preparada que recitan siempre la canción que otros les cuentan, gente mal vestida que no sabe dónde va ni a quién representan, gente que insulta a lo grosero por no pensar como él, gente que luce camisetas cual manifestante…el Parlamento es la sede de la soberanía nacional. No es un debate televisivo, no es un asamblea de Facultad, no es una Junta de Comunidad de Vecinos, no es una manifestación, es bastante más.Ahora, si banalizamos así el Parlamento ¿Qué nos queda?

Para ser Ujier del Congreso hay que sacar una oposición para ser diputado basta que un partido te meta en sus listas, claro, así generamos políticos profesionales que sólo te dicen lo que quieres oír. Los partidos deberían criba de indocumentados, macarras, mal educados, etc…. nos iría mejor,