Diálogo

Últimamente oímos mucho esta palabra como si fuera el bálsamo de fierabrás que todo lo cura. Yo la practiqué mucho en mi vida profesional, de hecho prefería un mal acuerdo que un buen pleito, y llegué a ser famosillo porque, durante una temporada en que arregle nueve pleitos de diez, no entraba nunca en Sala.

Yo creo que si hablando y negociando se busca una solución para un problema pues mejor. Pero no nos engañemos, a veces el diálogo no es sincero, sólo es para obtener más tiempo. A veces la apelación al diálogo es para que el problema no lo resuelva el que lo ha creado. A veces es para que se resuelva y seguir igual de mal que antes pero así seguimos igual esperando que alguien se apiade de nuestra terrible situación. A veces es un diálogo para conseguir cosas que están fuera del poder de disposición de una parte. A veces una parte te dice que diálogo es para llegar a un fin ilegítimo sí o sí.  A veces el diálogo es para romper la normas etc…

De esto hemos visto mucho últimamente, hemos visto actitudes tramposas nada honradas. La más honrada es parapetarse tras el diálogo como excusa y a ver si esto se resuelve, sin hacer nada por supuesto. En momentos de caos es bueno recordar el marco normativo y el que quiera buscar soluciones, que sólo caben dentro de él, que arreé y que negocie y dialogue todo lo que sea posible.

Fuera de la ley sólo ha pobreza, tristeza y mucho macarra. Así no, no se puede arreglar nada, sólo que tenga la razón uno u otro, y los delincuentes tienen más boletos porque se mueven en su terreno.

 

Supervivencia

Hay una tendencia natural, en toda convivencia, a creernos los buenos del asunto y a demostrarlo, si hace falta. Es puro instinto de supervivencia frente al otro, aunque no nos ataque.

En todo caso ha de quedar patente para la gente que nos importa.  Si hay cosas en nuestra contra o las callamos, o las ignoramos, o creamos pruebas para demostrar que son nimiedades.Toda convivencia, y no me refiero sólo a la pareja, suele tener un fondo de injusticia fundada, normalmente, en una mala comunicación, alimentada por esta tendencia natural y otras, dado que no somos angelitos.

Si esto se puede decir de las personas, lo mismo se puede decir de las colectividades.

El caso de Cataluña. y su intento de divorcio de España, es un ejemplo. Por parte de Cataluña no se dice que la mitad de catalanes no quieren la independencia ( eso se silencia), que el objetivo de la independencia es un mini Estado, que, fuera de la cobertura española, lo tiene complicado para sobrevivir al hacerse cargo de todo, que se silencia la parte de la historia en que Cataluña ha luchado por España (véase la Guerra de la Independencia) etc….y por el Estado, que se cree que es un cuestión económica, que se cree que es una mera cuestión jurídica, que nunca ha dicho lo que contribuyen los catalanes al enriquecimiento de todos, que algunos se pierden en explorar un Estado Federal y  eso no es, etc… Es un divorcio típico en que cada parte es el bueno, el mejor. Y así vamos, poco a poco, a un divorcio incivilizado y desagradable.

Habrá que asumir que hay separatistas, y que hay gente que quiere seguir con el proyecto de España, porque España es un proyecto que sin Cataluña no existe. Lo importante son las razones que llevan a querer irse. Lo demás da igual. ¿qué ha fallado? ¿ se puede hacer algo? todo lo demás son bravatas dignas de políticos incompetentes que sólo saben excitar los sentimientos de los demás.

 

 

 

Iglesia Católica

Cierto es que yo soy uno de los primeros cabreados con Zaragoza en Común al reclamar ésta, sin sentido, la catedral de La Seo, cierto que me indigna que la CUP reclame la propiedad de la catedral de Barcelona para convertirla en un economato, pero cierto es también que la Iglesia se gasta una pasta en mantener su patrimonio. Más valdría que fuera del Estado el mantenedor, aunque no tiene dinero para mantener tanto, quizá crear economatos (y dárselos a los amigos) sea una visión futurista/realista.

Nuestra Constitución, en su art. 16, recogió, implícitamente, el papel que la Iglesia Católica ha tenido y tiene en la sociedad española, pero:

1- Cada vez menos españoles son católicos, además las vocaciones son muy escasas y abundan la congregaciones que van dejando trabajos y se centran en sí mismas para no desaparecer.

2- Lo que antes era normal, pues se veía a la Iglesia con tanta autoridad como el Estado, ya no lo es. La Iglesia es un sujeto particular que ha de tener los mismos derechos y deberes que los demás. De ahí que sus exenciones fiscales sean vistas como privilegios, y así las verá, si le toca, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea.

La Iglesia se justifica en su ingente labor social. Cierto, pero no le vale ya para todo y cada día menos, si bien en base a los fondos que destaca a fines sociales puede justificar ciertos “privilegios” fiscales.

En fin, los católicos hemos de prepararnos para el invierno que ya va llegando.

El problema es que la Iglesia va lento. Los cambios sociales son vertiginosos, las vocaciones siguen igual… de mal. La única posibilidad de la Iglesia es enganchar a los laicos pero no para actividades de ministerio sino para actividades profesionales que no deben hacer los curas.

Es un despilfarro de recurso que un cura sea administrador de una diócesis o restaurador, eso lo puede hacer, y mejor, un laico, lo que no puede hacer es dar misa. Hay que destacar más laicos en labore puramente profesionales.

Poco a poco se va cambiando porque ¿a la fuerza ahorcan? o ¿Por qué somos cada vez más generosos y vemos la potencialidad de los laicos?

 

Experiencia laboral

Joaquín Leguina, en  2007 en prólogo de “El Estado fragmentado. Modelo austro-húngaro y brote de naciones en España”, de Francisco Sosa Wagner e Igor Sosa Mayor, sostiene que:

” El desprecio por el pensamiento y por la academia, la endogamia política y unos curricula poco presentables, donde brillan por su ausencia las experiencias laborales ajenas a la política, ésas que exigen cotizar a la Seguridad Social por cuenta propia o ajena,, forma un entramado que no anuncia, a mi juicio, sino males”

Siempre me ha parecido certero este análisis, pero fijémonos sólo en la experiencia laboral. Y en el caso de cada uno en concreto. En mi caso ha ido puliendo lo ímpetus juveniles y los diferentes cambios me han dado una visión del mundo que antes ni tenía ni alcanzaba a tener.

“Para saber mandar hay que saber hacerlo” siempre nos han dicho eso. De estas reglas no debería escaparse la política. La política es un trabajo, es un servicio a la comunidad, y la experiencia laboral, las relaciones laborales normales, no endogámicas, variadas a ser posible, dan un saber hacer que no se obtiene de otra forma.

Hay gente que, como Pablo Iglesias, han pasado de una relación funcionarial poco usual y endogámica a  la política, y hay gente que han dado el salto, como Rufián desde una escasa vida laboral.

Estos son nuestros políticos y así nos luce el pelo.

Cataluña

Siempre me he resistido a escribir sobre este tema, y nunca he opinado. Todo ello es con el fin de no herir susceptibilidades. He llegado al extremo, para un abogado resulta imposible de digerir el proceso en la fase ilegal en la que está, en la fase de atropello a la ciudadanía de la Ley Suprema que se anunció ayer.

Yo soy de los convencidos de que convenciendo ( no imponiendo), y por los cauces legales, todo es posible. Se tardará más o menos, pero se logrará y el divorcio no será tan duro, incluso yo votaría que sí a la independencia.

Pero se ha buscado la vía de la confrontación, que el Estado invada Cataluña, que suspenda su autonomía, que haga algo duro que justifique lo que los independentistas hacen ahora, incluso la subversión catalanista ( la CUP encantada).

Se han dado varios pasos hasta llegar aquí:

1- El primero lo dio Pujol al llamar España al Estado Central. Pero Cataluña es España. sin Cataluña España desaparece, habría que llamarla otra cosa. Los ciudadanos catalanes son españoles de origen, mantienen y mantendrán su nacionalidad, según la ley no se les puede privar de ella. Sus hijos, tras una hipotética independencia, tendrán la nacionalidad española por ius sanguinis. ¿y por ius soli?, ¿qué suelo es España? Ninguno¿Qué pasa tras la desconexión ¿quién paga las pensiones? supongo  que no será una hacienda catalana que no le llega ni para sus funcionarios. Digo que en 48 hs esto es difícil de resolver. De futuro será la hacienda catalana la que atenderá ( si puede) a todo, pero ¿qué hacemos hasta finales de este año? ¿ quién paga la extra de los funcionarios? ¿la CUP?

Además Pujol, que, por ejemplo, cita a Aragón una vez y de pasada en uno de los libracos sobre sus memorias y su obsesión es el Estado Central, es ahora el padre de una red delincuencial asumida libremente y parece que inspirada por su mujer. Visto esto, aunque el tronco esté podrido, la conclusión de los soberanistas ha sido ninguna, se ha prescindido sin mas de las andanzas de este señor pese a haber gobernado Cataluña más de 20 años.

2- Parece que como en Cataluña no hay políticos peores en ningún sitio. Hasta la fecha Cataluña ha aportado siempre políticos muy válidos, muy razonables que han hecho crecer Cataluña dentro del Estado. Pero se ha vendido lo contrario. Empezó Pujol a decir que no habían conseguido nada, si bien esto es tan cierto como cuando dijo que el dinero de él y sus hijos provenía de la herencia de su padre, y nos lo creimos.

Poco a poco se fue sustituyendo a políticos inteligentes por gente que demuestra que no lo es , pero que es capaz de defender lo indefendible y de vender a su madre: Puigdemont, Rufián ,Tardá,… etc. Importante, contar con gente de poca inteligencia, poco bagaje laboral, y presta a creerse grandes ideas aunque sean mentira.

3- Las grandes ideas. En base a ellas pretenden conculcar la legalidad sin más.

a) El derecho a decidir. Esta es de Más. Es una gran mentira, ¿quiénes tienen derecho a decidir? será el sujeto de la soberanía: el pueblo español. Hoy en día, si me empadrono en Cataluña soy catalán ¿y voto? no se sabe. Tengo muchos amigos desplazados y empadronados ahí ¿son catalanes? Hoy en día si voy a Cataluña tengo derecho a que me atienda el sistema sanitario catalán, que forma parte del español. Puedo tener una casa el Salou y empadronarme en Cataluña cuando quiera ¿tengo derecho a votar en el referéndum? ¿ sólo tienen derecho a votar los empadronados allí? ¿y los empadronados de otra nacionalidad? Preguntas sin resolver. Derecho a decidir ¿quiénes? diganlo, ya es hora.

b) Convenceremos porque el pueblo quiere la independencia. El pueblo lo primero que quiere es vivir y prosperar, luego se ocupa de estas cosas. Sucede que los indepedentistas subordinan todo a esta causa y el malo siempre es Madrid, pero siempre siempre. Y el pueblo está ya aburrido de que nadie gobierne el día a día. Que digo yo que se puede hacer todo, y que los temas del día a día legitimarían, se supone, la causa.

c) La Arcadia feliz. Fuera del Estado les va a ir mejor, o igual o peor. cosa que no valoran. Han de asumir gastos generales que desconocen, defensa, exteriores, más policía y funcionariado, jefatura de república, y los fastos propios que no serán pocos. Esos gastos los han de pagar ellos ¿han hecho números? ¿ reales?.

d) República catalana. En 48 hs y ¿cómo va a ser?. ¿presidencialista parlamentarista.? ¿está  Vd de acuero con la nueva Ley Suprema irrecurrible?

 

Se parte de que la independencia para Cataluña es la panacea de todos su males pero, los catalanes ¿ están informados de todo lo que supone? se ha buscado que no, de hecho con una técnica subliminal, apelando a grandes ideas tipo slogan, se ha convertido un problema racional en algo visceral, que resiste toda ilógica y que no asume la más mínima crítica.

El tema es: “o conmigo o contra mí”, como le pasó a Andrés Velencoso, los más moderados admiten el silencio.

Yo nunca he tenido ningún problema en Cataluña con el idioma, mis temas de salud me los han tratado mu bien, he pertenecido a un gran despacho catalán del que me siento muy orgulloso, allí he veraneado siempre muy bien, me gusta mucho y nunca he tenido el más mínimo problema allí. No me mueve el resentimiento al escribir estas líneas. Creo que lo de ahora es consecuencia lógica de poner el timón en manos no capacitadas.

De toda formas Cataluña se queja del Estado de lo mismo que ella hace a otros. Desde el año pasado, con sentencia judicial firme en contra no entrega a Aragón parte de los bienes de Sijena de los que la Generalitat se incautó para la Guerra Civil y que siguieron en Barcelona con el apoyo del régimen de Franco, bajo el cual la reclamación de los bienes no hubiera sido posible. Para los catalanes independentistas somos España, ellos no. Para Echenique y su gente somos de segunda a diferencia de  Cataluña que es una nación. Después de la hipotética independencia catalana, por que el Estado nunca apoya a Aragón, los bienes de Sijena pasarán a ser como los frisos del Partenón, un robo más a un pueblo pobre.

Más valdría juzgar lo que se hace no lo que se dice, ver qué pasa en el día a día, ver quien gobierna ( si no se gobierna en lo poco ¿se hará en lo mucho?) valorar todo, y decidir si hay mimbres para continuar, y cómo continuar, pero así no.

 

La Santísima Trinidad y Pedro Sánchez

Que Europa tiene raíces cristianas es cierto, y si no juzguen el parecido entre la idea territorial de España de Pedro Sánchez y el dogma de la Santísima Trinidad.

Pedro, después de ser, injusta y dolorosamente, depuesto en octubre de 2016 se dedicó a dar vueltas en su coche por España y a oír a la militancia. Después de eso, arrasó en las primarias del PSOE. Pedro ha vuelto más conciliador, más callado, con nuevas caras y alguna nueva idea (no muchas menos mal).

Visto cómo se desgarra España ante el independentismo, y visto que el PP no mueve pieza, a él se le ha ocurrido que España es una Nación de Naciones, como la Santísima Trinidad, uno en esencia, trino en persona. Pero Pedro no ha dicho que en España quepan tres naciones, sin soberanía, caben más ¿cuántas? no sé, eso sí, España sólo hay una, de ahí la foto de él con el banderón.

Pedro se decanta por una en esencia, pero personas ¿cuántas hay? se parece al del chiste ¨- ¿cuántos dioses hay? – uno – ¿y personas? – cualquiera dios lo sabe ”

Para mi débil razón el dogma de la Santísima Trinidad es incomprensible, lo mismo me pasa con esta propuesta de Pedro Sánchez. Yo creo que es cambiar “nacionalidades” por “naciones” en el art.2 de la Constitución, simplemente. Yo creo que el actual at.2 fue todo lo lejos que podía y que dos naciones son incompatibles y han de tener una frontera por medio.

Pedro debió de sufrir una intervención divina, o un calentón con su coche.

Yo no entiendo nada, pero ante el dogma de la Santísima Trinidad me he quedado tranquilo con el cuento de san Agustín y el niño de la playa.

Propongo a los del PSOE que hagan lo mismo, que se vaya a cavilar por la playa un fiel que defiende la unidad de España como Guillermo Fernández Vara, el niño sería Rufián pero me temo que le diría “Guillermo, andas en un lío, llegas tarde, eso ni nos va ni nos viene, nosotros nos vamos, seguid con vuestras gilipolleces que ya nos vienen bien.”

 

Flojita

Una sociedad flojita de cojones, eso es lo que tenemos. Una mierda, vaya. Sociedad, que, ante el ejemplo de Ignacio Echeverría que asumió sus valores sin pensárselo, pagando el precio de la muerte, se acojona, menos mal que el Gobierno reconoció el ejemplo. Menos hablar del terrorismo islámico y más actuar. Menos circo y más realidad. Menos bufonadas gratuitas, como rechazar la donación de Amancio Ortega y más pensar en la gente.

Todo empieza con una sociedad cuyo leiv motiv es “ser feliz”,”autorealizarse”, eso sí, sin dolor y sin que la fama cueste. Total, los indocumentados de Gran Hermano (en pantalla desde 2000) ahí están, y cuanto más impresentables son más ganan. Hay políticos que presumen de no tener estudios, se exige más a un ujier de las Cortes que a un diputado, además el ujier  ha de vestir de una determinada forma y el diputado un día nos aparece en bañador porque pasa mucho calor.

Una sociedad flojita, tolerante porque nadie se mete en líos ni propios ni ajenos, no hay valores integrados, hay palabras huecas que no dicen nada pero políticamente correctas.

Pero vayamos a la causa de todo: la búsqueda de la Felicidad. A los 40 años, todo hombre sufre una crisis de edad, que puede ser bien resuelta y crecer o mal resuelta, volverse gilipollas y hacer alguna tontería. Una de las tentaciones es hacer lo que no se ha podido hacer hasta la fecha. Aquí suele fallar el primer análisis y se pone uno a hacer cosas que, se supone, dan la felicidad. La primera autocuestión es ¿si hasta la fecha no he hecho esto no será que no me convenía? así evitamos toda idea de martirio y represión previa que solemos achacar a: padres, formación religiosa, mujer, hijos, me casé muy pronto y no sabía lo que hacía, trabajo mucho, etc..

A ver, si hemos hecho lo que hemos hecho suele ser por algo, ver las consecuencias de ello (la más evidente de ellas son los hijos), asumir el espacio que nos queda, no echar la culpa a nada ni a nadie y adelante, pasemos a la segunda fase y corramos, hagamos cocina, cambiemos de trabajo o de mujer incluso. Pero seamos razonables, tengamos fundamento de peso, no digamos la gilipollez típica de frase hecha ” antes yo era esclavo” “no hacía lo que me gustaba” “ahora soy feliz” etc… Por favor, algo más que  esto es de tontos y hay demasiados.

Cada cuál verá, pero que no se proclame como ejemplo por favor. Que no nos torre. Yo creo que Ignacio Echeverría era un tío normal que vio una agresión, se bajó de la bicicleta (pudiendo escapar), se enfrentó al agresor con su monopatín y otro le mató de una cuchillada por la espalda. No buscó nunca ser un ejemplo pero lo fue y su país se lo ha reconocido.

No voy a entrar en más ni en menos. ¿Producto de esta sociedad? Más bien de su familia, que estuvo ejemplar en todo.

Esta sociedad es una mierda, obsesionada por la “felicidad” de cada cual, “felicidad” que es ausencia de dolor, de obligaciones. de trabajo, de la propia formación, de valores, no sea que asumirlos cueste, y de compromiso. Eso sí, hay que ser políticamente correctos, con el lenguaje, con los semáforos, etc…

Lamentable Irene Montero que se pone a llorar por lo que le dijo el portavoz del PP, pero bueno, si ya lo conoce, y ella dijo, durante más tiempo, lindezas mayores.

Pero el portavoz del PP, y ese fue el error, no fue políticamente correcto, hay temas que no se pueden mentar, por más que sean vox populi.

Una sociedad donde ni se fomentan los valores ni el esfuerzo, una sociedad sin otro fin que so sea ser cada vez más “felices”.

¿Dónde vamos? a ningún lado. Hay cosas evidentes como la claridad del sol y la oscuridad de la noche. Es evidente, por ejemplo, la propiedad de la Iglesia sobre la catedral de la Seo de Zaragoza, es evidente que la actuación del Ayuntamiento de Zaragoza era temeraria y una soberana chorrada, pues nadie tuvo cojones de decírselo, y así los políticos se creen sus propias mentiras.

Estamos en un país en que se puede creer en cualquier cosa, sea verdad o mentira, dañe a otros o no, con tal no te haga daño a ti, no te perjudique, y te haga feliz a ti, cree lo que quieras, todo da igual, todo es relativo.

¿Perder la vida defendiendo a una desconocida? Eso es la excepción, no es normal. Los terroristas  suicidas seguirán igual, pero, más de uno, pensará que, si se baja a dar cuchilladas, lo mismo se lleva un patinetazo.

Este sociedad se parece al cuento del traje del emperador, que parezca aunque no sea, preferimos creer en la ficción antes que descender a la cruda realidad.

España

Al principio esto iba a ser sólo un artículo monárquico, pero no, va a ser algo más. Para el lector no habitual me confieso de derechas, no de centro-derecha ni del PP, y monárquico, pese a los inteligentes, ingentes y pesados argumentos de Alberto Garzón.

España es como es, nos puede gustar más o menos, pero no es Francia o Inglaterra, es un país que, como todos, es producto de su Historia. Por eso algunos la pretenden cambiar.

Un tema importante es saber si España ya existía con la Reconquista o si nace con los Reyes Católicos, pues bien ni lo uno ni lo otro. Antes de la Reconquista había una cierta idea de unidad de los pueblos peninsulares ¨las Españas” y después de la Reconquista surge una unión personal que es, más que España, la Monarquía Hispánica. Cierto que el rey suele titularse rex hipaniarum, pero, a veces, utiliza el singular hispanie, y, cara al exterior al menos, hay una unidad territorial.

No es nada distinto de lo que pasa entonces en otros reinos, el monarca reúne en torno a sí otras coronas, otros reinos que mantienen sus propias normas.

En los siglos XVII y, sobre todo, XVIII surge la idea de unificación de los territorios, un centralismo para mejor gestión de los territorios.

Surge en la Francia de Luis XIV y se exporta a España con los Borbones, un ejemplo claro de esta política son la abolición de los Fueros y la implantación, a nivel de todos los reinos peninsulares (salvo Navarra) de las Leyes e Instituciones de Gobierno de Castilla. De hecho en las monedas se ve una preponderancia de los símbolos de Castilla y León sobre los de la Corona de Aragón que “reaparecen” en el escudo de España con Amadeo I.

En el siglo XIX pasan varias cosas de importancia, Francia sigue centralizando el territorio, pero en España pasan cosas distintas:

1- A diferencia de Francia, con quien ha tenido relaciones de “fraternidad” monárquica hasta la Revolución, España ha sido un país invadido por “el francés”, a esa invasión ha reaccionado de varias formas.

a) La militar, en la que se defiende a “España” frente a la agresión exterior y donde destaca la resistencia en suelo catalán.

b) Echando vista a un pasado glorioso que nada tiene que ver con Francia (es decir, foralista y pre Borbón), pero un pasado hausburgués con un estado cuasi federal.

c) Persiguiendo a los “afrancesados” y sus ideas

d) Apoyando de manera acrítica a un rey nefasto pero, se supone, antifrancés.

2- Independencia del imperio español. La península se queda sola y empobrecida.

A España sólo le queda el orgullo de “haber sido” que se le acaba en 1898.

3- Los exiliados de la Guerra de la Independencia, afrancesados perseguidos, hablan lógicamente mal del país que les ha expulsado, lo que contribuye a la leyenda negra. España se protege cerrándose cada vez más a Europa. Lo mismo pasará en la Guerra Civil.

4- En el siglo XIX surgen los nacionalismos, se habla de naciones sin Estados y Estados con muchas naciones en su seno.

La rápida definición de Pedro Sánchez de nación como un sentimiento hay que completarla, nación es un grupo social unido por cuestiones étnicas, misma cultura, diferenciada, lengua, religión, costumbres y proyecto común.

Sucede que había Estados que, ya en el siglo XIX admitían naciones en su seno como la monarquía dual de Austria-Hungría (ejemplo ,hasta hoy un día, para los nacionalistas catalanes), sucede que hay imperios con muchas naciones en su seno, como el ruso y el turco, hay Naciones que se forman con la unión de varios Estados como Italia y Alemania, y luego está España.

En España la cuestión centralista sigue en el norte, el reino de Navarra pasa de Reino a Diputación Foral, y se reducen los fueros vascos, todo ello en reacción al carlismo.

Pero a finales de siglo surge el nacionalismo vasco y catalán que busca incansablemente diferencias, y, si se cuestionan, acude al “sentimiento” que es algo indiscutible, y se fomenta mucho al focalizarse en un “Madrid” símbolo del centralismo, oscurantista, antiguo, y represor. Al final, con Jon Juaristi en “El bucle melancólico” diré que para un nacionalista es catalán o vasco quien es nacionalista, sin más, un ejemplo claro es Gabriel Rufián.

La pretendida unificación del Derecho Civil en el XIX recibe la virulenta oposición de las regiones forales y hay un cierto “federalismo” civilista.

La cuestión territorial es un importante problema en la II República, Franco la ignora, parte del centralismo, y la Constitución de 1978 la aborda de forma pragmática y no da un nombre al Estado: federal, regional, etc….

Hoy en día la presión de nacionalistas catalanes y vascos es como para que Madrid no la fomente más pero que no haga concesiones con cargo al resto del territorio.

En España no hemos superado la cuestión nacional, y a lo que se ve en pocos países europeos. Hay una nación española que se reconoce fuera y que une en torno al deporte (fútbol) no sentimos legítimamente españoles en algún caso, pero dentro de España es un carajal.

El problema es que la clase política de este país es lo peor tras 40 años de mamandurrias, corrupción, peloteo, puñaladas, todo vale, unido ahora al “yo soy listo porque digo en redes sociales lo primero que se m ocurre y tengo muchos likes”, yo hablo por la gente, mi gente es la gente”, gente o genta, no decir gento para no confundir con Paco Gento.

Total que en España no hemos profundizado en la Constitución de 1978 que da un respuesta generosa, adaptada, y que cabe trabajarla mucho aún, al problema territorial.

Lo mejor es volarlo todo, tan español como poco práctico.

La Constitución también dice, en su artículo 56, que el  Rey es el símbolo de la unidad y permanencia del Estado. El Rey es un símbolo, no gobierna aunque algún podemita dice, interesadamente, que sí. El Rey es lo que nos queda y menos mal que no está sujeto a elección ¿se imaginan de Presidente de la República a Alberto Garzón? Yo emigro. Si fuera Aznar se produce otra emigración masiva.

El Rey aún es el símbolo común, de ahí los ataques dirigidos a desprestigiar la institución y su persona.

Hoy se busca subvertir el orden constitucional, crear falsas historias y repetirlas, buscando además el silencio del personal y la complicidad en redes sociales de gente que, no sabiendo nada, se hace eco de ocurrencias o de cosas llamativas e imposibles.

Yo sostengo que España ha creado una nacionalidad española contundente que nos cubre a todos, que tiene una historia rica y actualmente una norma, la Constitución de1978, que recoge muy bien su pasado, un pasado complejo, y la encauza a un futuro.

Pero también hay mucho tonto que hace de clá a un porcentaje, nada despreciable, de tontos cualificados que parecen algo, y que quieren dar la vuelta a todo para mandar ellos, como en Venezuela vamos.

 

 

 

Bieito Rubido

Hoy, invitado y acompañado, por mi amigo David Rey, he asistido a la charla de Bieito Rubido, organizada por mi también amigo José Antonio Ramos, del grupo Avante, sobre la baja autoestima de los españoles.

Bieito, director de ABC, tertuliano habitual de Carlos Herrera, no nos ha sorprendido a nadie, además mucho podemita no es que hubiera entre la concurrencia.

Ha dado datos y alguna clave histórica interesante. Muy documentado, riguroso en el dato, amable en la expresión, ameno, ha merecido la pena asistir. Una charla de las que se aprende.