Siempre he sido un raro

Es así, en fin, yo debo de ser el único español que no vio la final de fútbol del mundial de Sudáfrica.  Y es que no me gusta el fútbol, lo cual es una pena en este país. Empezando por ahí, muy normal no soy. Advertido esto, tengo aficiones poco habituales, no digamos poco normales sino poco habituales.

Colecciono monedas y, el otro día, miraba un real de a 8, columnario, de Fernando VI de 1754. En él aparecen los dos mundos (simbolizan España y América) como si fueran lo mismo, y así se dice: Utraque unum.

Yo sostengo que España entra en decadencia cuando en el siglo XIX pierde el Imperio, antes pudo bajar de nivel entre los grandes pero nada más. La leyenda negra es una propaganda protestante superficial que ha hecho mucho daño sobre todo en España poblada por gente que “parece” que sabe algo y en que lo correcto es opinar como de costumbre, y hablar mal de España para parecer más guay. Algunos no somos guays, nunca lo hemos sido, y ahora menos. Es otra rareza, sin más. Es parte de la poca amabilidad que uno tiene, de siempre.

Total que en el Imperio español todos eran españoles, no peninsulares y colonos, el mestizaje se practicó siempre, y a la nobleza local (sobre todo la peruana, la azteca era muy combativa y los propios indios de otras tribus la odiaban bastante) se la reconoció siempre, véase la historia del inca Garcilaso de la Vega.

A las autoridades americanas, cuando se iban, se les hacía el juicio de residencia, se miraba detalladamente en qué se habían gastado el dinero. El juicio podía durar un tiempo largo, durante el cual, se quedaban a disposición del tribunal sin marcharse del lugar y sólo cuando salían absueltos se podían ir.

La independencia de América fue curiosa, de hecho el  último país realista fue Perú, y lo independizaron otros, el Perú no tiene héroes libertadores propios como Bolívar o San Martín.

Hay cosas que España no ha creado, por ejemplo, la Inquisición. La Inquisición, cosa de la Iglesia, se crea en el sur de Francia en el siglo XII en la cruzada contra los Albigenses, donde, por cierto, muere, en la batalla de Muret, Pedro II de Aragón defendiendo a sus súdbitos albigenses. En España se instaura en el siglo XV, y no hace ni la mitad de lo que dicen por ahí, de hecho San Pedro Arbués, inquisidor mayor de Aragón, fue canonizado y, hace muy pocos años, se ha consagrado una iglesia en su nombre, por algo será. A la Inquisición no le interesaban las brujas, sus prácticas le parecían Chorradas pueriles, pero a los protestantes les daban miedo, y los ingleses quemaron muchas más que la Inquisición española,

La primera y segunda guerras mundiales fueron cosa de países tan civilizados como Francia, Inglaterra y Alemania. Por cierto que el holocausto de los judíos empezó en los años 30 sin que Francia e Inglaterra hicieran nada, ahora sí, el tema es si Pío XII pudo hacer más.

Una francesa me dijo, muy en serio, que Francia había ganado la segunda guerra mundial. En fin. Hasta dónde llega el chauvinismo.

España no participó en el colonialismo del siglo XIX donde Francia e Inglaterra se repartieron el mundo y trataron a su colonias como gente de segunda.

En el siglo XIX destacan las atrocidades en el Congo del rey de los belgas, y no digo más.

En fin, menos mal que no hemos estado con Europa hasta hace poco, así no nos pueden culpar hasta de la muerte de Manolete. Somos diferentes, y menos mal que lo somos. Ahora bien, habrá que reivindicarse algo, o dejar que la historia la sigan escribiendo los de siempre y con los tópicos de siempre.

España

La verdad es que hay que partir de que somos unos tíos peculiares pese a la globalización. Somos el rincón más anárquico del mundo, nunca estamos de acuerdo con el vecino  jamás con el gobernante. Como ejemplo de esto véase que no hay casa igual a la del vecino en toda España, véanse la juntas de Comunidad (sin comentarios) y de lo otro… pues nada.

Unido a ello, necesitamos normas para todo. Incluso los separatistas han necesitado un remedo de leyes para disimular su revolución e irse de España.

Los españoles somos así, contradictorios, rebeldes, normativos….No asumir esto es pretender querer que seamos  como el resto y nunca lo hemos sido, y, espero, que no lo seamos.  No es que seamos mejores, ni tampoco peores , somos lo que somos y no hemos de imitar a nadie.

Hay mucha gente que, sin rigor alguno, sostiene el atraso secular de España con respecto al resto de Europa, e incluso que España se había incorporado a Europa este siglo. Vamos a ver, que yo sepa no ha habido movimiento tectónico alguno que una la península a Europa. Quizá Europa, debilitada tras dos guerras mundiales y las independencias coloniales, no se vio autosuficiente como antes y se acordó de España, que había creado un imperio cuando Europa era un chamizo protestante. Igual es al revés.

Pero se creó la leyenda negra sobre España en el siglo XVI, propaganda. Se demonizó la inquisición en países en donde se ajusticiaba sin juicio previo, se buscaban pruebas falsas, y se acusaba a Felipe II de la muerte del infante don Carlos mientras que era patente como se había portado Enrique VIII con sus 8 mujeres, a alguna de las cuales había ajusticiado.

El problema es que, en España, nos creemos la leyenda negra, de autocríticos pasamos a ser tontos, pero mucho y para siempre.

En la serie El ministerio del tiempo una de sus protagonistas, sin sentido, ponía verde a Felipe V por la toma de Barcelona, que fue el final de la guerra de Sucesión y trágica esa toma no fue, pero así se da la razón a la nueva historia independentista, un guiño.

En ese misma serie, hablando del viaje a España del Príncipe de Gales sobre 1600, se habla de la “necesidad” de un acuerdo de paz con Inglaterra, como si España fuera una pena, y era al revés, Inglaterra era un paisito comparado con el Imperio español, pero parece que no. En fin, hay que leer más y dejarse menos guiar por los tópicos.

Hoy en día, muchos sostienen que los puentes festivos en España son un atraso y que sería mejor pasar las fiestas al lunes como en Inglaterra. A ver, la raíz católica de las fiestas da igual para muchos, sucede que toda la vida las hemos llevado así, sucede que es genial para muchos sectores económicos (hostelería, etc…) y que la racionalidad llega a ser muy aburrida, pero da igual, hay que parecerse a los ingleses, menos mal que no venimos de piratas como ellos.

Llama la atención que muchos jubilados europeos se vienen a vivir a España, que muchos ciudadanos europeos se operan en España, ¿por qué? ¿por qué somos baratos? Con la vida y la salud no se juega.

Hace poco el fugado Puigdemont, imitando a Antonio Pérez. emulaba la leyenda negra desde Bélgica (país muy civilizado) y, el que no se iba a presentar a la reelección. anunciaba que había puesto demandas al Reino de España. No descartemos que haya algún juez capullo que le dé la razón, España se las ha visto peores. Pero es claro que una Sentencia favorable producirá dos efectos:

1- Aumentará la idiocia del fugado de Waterloo.

2- Mucha gente en España se avergonzará de lo que somos.

Como tontos hay por doquier, y un ejemplo claro son Bélgica y el país ese de millonarios que es Suiza, puede que a un infractor del Derecho le hayamos doblado la chaqueta, y ohhh qué malos somos.

Como siempre. Pero hay que saber que si alguien pierde es porque alguien gana, todo primero necesita un segundo para serlo, no hay vencedor sin vencido y, a veces, es necesario crearlo.

 

Hispanofobia

Este es un tema curioso del que hemos hablado hoy en una tertulia. ¿Qué ocurriría si España no hubiera existido?, a parte de que Cataluña sería más feliz y, probablemente, nosotros aún más. La Iglesia Católica sería más pequeña, sin España ni América, claro que su hueco lo hubiera llenado la muy católica Francia, hija primogénita de la Iglesia, pues es de todos conocido su extremado celo apostólico.

América no se habría descubierto el 1492 sino algo más tarde y quizá por pueblos como los ingleses, pueblos sin ninguna enfermedad, y que, en vez de mandar a los indios, que quedaran, a reservas, se hubieran mezclado con ellos, pues de racistas, es conocido, no tienen nada, hoy habría mucho mestizaje, de hecho los USA serían estados mestizos.

Y, ¿qué vamos a decir de la pintura, escultura, literatura, cine, y demás bellas artes? nunca hemos creado nada, con lo cual… Velázquez, Picasso, Lorca, Lope y demás, son autorcillos.

El mundo se llenaría de suecos, daneses, ingleses, alemanes, belgas, etc… gentes que, como es sabido, tienen en común ser muy divertidas y un sentido del humor tremendo.

España fue, y es, un puro accidente dentro de la lógica mundial. Algunos han llegado a sostener que es menos que paisitos como Bélgica. La ignorancia es muy atrevida. A veces viene bien callar, se aprende mucho.

Se han dicho y  se dicen muchas cosas, como que España se pulverizó tras la Armada Invencible, hay gente que no sabe que la mayor extensión de la monarquía hispánica sucede con Felipe IV, antes de 1640, y no con Felipe II, hay quien no sabe que la derrota importante de España fue Rocroi en esa década y no la Armada Invencible cincuenta años antes. Hay quien no sabe que, pese a haber decaído en el siglo XVII, en el XVIII España contaba y daba guerra entre las grandes potencias mundiales.

España empezó a perder su poder cuando, en el siglo XIX, pierde su Imperio. Hoy es una nación europea más, de las más potentes, y aún lo sería más si no estuviera tan plagada de gilipollas.

LIBRO

Estoy escribiendo un libro. Se va a editar porque así convino mi despacho (Cuatrecasas) con Edelvives cuando me retiré. Lo estaba escribiendo sobre la Casa aragonesa, y lo acabaré algún día, pero a la vista de las  sandeces jurídicas de los independentistas catalanes, prefiero un manual que hable de qué es el Derecho.

Algo sencillo para todo el mundo, dirigido a gente no perita en Derecho.

Para no hacer un tostón, me gustarían tus sugerencias, temas que tratar, para ir al grano.

Independencia

Aclaremos, en primer término, que lograr la Independencia es algo legítimo. De hecho, a nivel personal, lo deseamos todos, y la dependencia suele ser complicada.

La idea de la Independencia está bien, y si esa idea se materializa suele estar mejor, o no, pero, al fin y al cabo, es lo que queríamos. Independencia no es sinónimo de algo necesariamente bueno.

En España también se logró la Independencia, de ahí el nombre de nuestra famosa guerra contra Napoleón en la que tuvo parte muy activa la, entonces, patriótica Cataluña.

Independientes fueron los reinos de Taifas y el cantón de Cartagena.

Euskadi buscó la Independencia y Cataluña. cíclicamente, la busca, la culpa, parece ser, que la tuvo Felipe V.  El hombre no sabía que un acto de principios del siglo XVIII sería juzgado con criterios del siglo XXI, un poco tarde pero todo viene bien, el que no se consuela es porque no quiere.

La Independencia como fin es, sin duda alguna, algo legítimo. Pero, claro, todo fin tiene un camino para llegar a él. En España no lo hay, pero una amplia base social puede cambiar las normas y trazar el camino. De hecho cosas más difíciles hemos hecho, y que se vaya Cataluña no es la más.

Pero, tras varias elecciones normales y con mucha participación, la conclusión es que el voto independentista nunca llega ni a la mitad. Además se ve que es un voto rural, el urbano no es independentista. Y ni las generales ni las autonómicas las ha ganado un partido independentista. No hay mayoría independentista para cambiar las normas.

Conscientes de ello, los independentistas más inteligentes (Más y Junqueras) planean ir por la mayoría pelada, pasar de la otra mitad de Cataluña,  repetir la matraca independentista ad nauseam a través de TV3 y sus medios, y poner gente  que no sepa hablar de otra cosa que la independencia, ERC consigue a Tardá, Rufián y Rovira y el PDECAT a Puigdemont. Inteligentes no, por favor, que se abren a discutir y aceptan argumentos.

Una hoja de ruta demencial, unos parlamentarios de escaso nivel, pero repitiendo siempre lo mismo, los medios de comunicación propios o subvencionados, un electorado abducido, y el complejico natural de España, era la fórmula perfecta.

Lo que pasa es que en el camino han cometido delitos y desafueros sin término, no han convencido a nadie más, y han despertado a la otra mitad de Cataluña al ver de qué iban.

Si el fin es legítimo, el camino debe serlo. Aquí lo han planteado como una revolución y, ante la revolución, la Justicia, ha actuado, no hay más.