Parientes, putas y pobres

Las 3 p que recomiendan a los abogados no coger nunca. Y, extensible  a otros gremios, tienen sus razones, si bien yo, personalmente, muchas no las comparto. Veamos los tres colectivos;

  • Parientes. Es el colectivo inevitable, al menos los parientes más cercanos, ¿cómo decir no? a veces es absurdo, a veces se puede explicar cuando concurre una causa objetiva que no sea el mero parentesco, las más de las veces el abogado o se sabe el tema, o ha sido testigo, o se va a tomar más interés por el hecho de ser pariente. El tema es doble:1. la facturación y cobro del caso son más complicadas. 2- El parentesco suele incrementar ( a veces no) el nivel de susceptibilidad abogado-cliente. Llevar a un pariente tiene sus riesgos y, a veces, no es recomendable. Hay quien se niega a llevarlos por principio, pero ello no es normal, y uno se puede perder temas interesantes.
  • Putas o, como es más políticamente correcto, trabajadoras del sexo o prostitutas. Para cumplir con la igualdad de sexos y la realidad, entenderemos incluidos a los “putos” que, cada vez, abundan más. Aquí el riesgo fundamental es que suelen ser temas penales y el caso suele estar perdido, además de no ser nada bonito y estar complicado el cobro. No entro en temas morales, cada cual ha de saber hasta dónde llega su moral. Aunque el coctel moralidad-derecho suele ser complicado si el uno o el otro término ( moralidad, Derecho) no se halla bien formado.
  • Pobres. O, como sería una denominación políticamente correcta, personas de escasos recursos económicos. Aquí el riesgo no es que no te guste el caso, es que no te paguen nada ¿ te lo puedes permitir? adelante. No es un colectivo para hacerse rico, pero alguien tiene que llevar sus asuntos, el renunciar a alguien por que, quizá, no te pueda pagar, es hacerle un flaco favor a la Justicia.

LIBRO

Estoy escribiendo un libro. Se va a editar porque así convino mi despacho (Cuatrecasas) con Edelvives cuando me retiré. Lo estaba escribiendo sobre la Casa aragonesa, y lo acabaré algún día, pero a la vista de las  sandeces jurídicas de los independentistas catalanes, prefiero un manual que hable de qué es el Derecho.

Algo sencillo para todo el mundo, dirigido a gente no perita en Derecho.

Para no hacer un tostón, me gustarían tus sugerencias, temas que tratar, para ir al grano.

Independencia

Aclaremos, en primer término, que lograr la Independencia es algo legítimo. De hecho, a nivel personal, lo deseamos todos, y la dependencia suele ser complicada.

La idea de la Independencia está bien, y si esa idea se materializa suele estar mejor, o no, pero, al fin y al cabo, es lo que queríamos. Independencia no es sinónimo de algo necesariamente bueno.

En España también se logró la Independencia, de ahí el nombre de nuestra famosa guerra contra Napoleón en la que tuvo parte muy activa la, entonces, patriótica Cataluña.

Independientes fueron los reinos de Taifas y el cantón de Cartagena.

Euskadi buscó la Independencia y Cataluña. cíclicamente, la busca, la culpa, parece ser, que la tuvo Felipe V.  El hombre no sabía que un acto de principios del siglo XVIII sería juzgado con criterios del siglo XXI, un poco tarde pero todo viene bien, el que no se consuela es porque no quiere.

La Independencia como fin es, sin duda alguna, algo legítimo. Pero, claro, todo fin tiene un camino para llegar a él. En España no lo hay, pero una amplia base social puede cambiar las normas y trazar el camino. De hecho cosas más difíciles hemos hecho, y que se vaya Cataluña no es la más.

Pero, tras varias elecciones normales y con mucha participación, la conclusión es que el voto independentista nunca llega ni a la mitad. Además se ve que es un voto rural, el urbano no es independentista. Y ni las generales ni las autonómicas las ha ganado un partido independentista. No hay mayoría independentista para cambiar las normas.

Conscientes de ello, los independentistas más inteligentes (Más y Junqueras) planean ir por la mayoría pelada, pasar de la otra mitad de Cataluña,  repetir la matraca independentista ad nauseam a través de TV3 y sus medios, y poner gente  que no sepa hablar de otra cosa que la independencia, ERC consigue a Tardá, Rufián y Rovira y el PDECAT a Puigdemont. Inteligentes no, por favor, que se abren a discutir y aceptan argumentos.

Una hoja de ruta demencial, unos parlamentarios de escaso nivel, pero repitiendo siempre lo mismo, los medios de comunicación propios o subvencionados, un electorado abducido, y el complejico natural de España, era la fórmula perfecta.

Lo que pasa es que en el camino han cometido delitos y desafueros sin término, no han convencido a nadie más, y han despertado a la otra mitad de Cataluña al ver de qué iban.

Si el fin es legítimo, el camino debe serlo. Aquí lo han planteado como una revolución y, ante la revolución, la Justicia, ha actuado, no hay más.

 

Democracia

Dicen que decía Tierno Galván que “la democracia no es sino la lucha por la democracia” entiendo pues, que la democracia no es un concepto estático sino dinámico.

Democracia es un sistema de gobierno que, etimológicamente, significa “poder del pueblo”. Pero claro, se podría entender como “poder Popular”, y hay quien así lo entiende, o poder de las mayorías, y hay quien ha usado esto para convertir una democracia en una dictadura de libro.

Últimamente Puigdemont y sus secuaces hablan mucho de democracia mientras movilizan al enfrentamiento a una parte importante de la población.

Democracia es un concepto antiguo y muy baqueteado. Lo primero habrá que ver qué es. Parece claro que la historia nos da pistas, las democracias populares encubren dictaduras, si se adjetiva el término vamos mal: democracia real, participativa, popular… si se usa mucho (como Puigdemont) algo encubrimos, si se confunde democracia con votar es como mezclar churras con merinas, de hecho se vota en las dictaduras. Es un concepto complejo. Podemos decir que se basa en tres puntos: 1. Respetar la opinión de las minorías, darle un cauce posible y darle la posibilidad de convencer a la mayoría. 2. Respetar el imperio de una ley igual para todos. 3. Concebirla como un concepto dinámico que va cambiando con los avances sociales, es decir, va calando en la vida de la gente: partidos políticos, movimientos sociales, participación ciudadana… En estos puntos se basa, sin ellos no hay democracia, y la democracia los perfecciona.

Además de ello, hay que arbitrar un sistema que le dé la voz a los ciudadanos en los asuntos de gobierno, elección de representantes, participación, etc…

Hay que ver hasta dónde se llega porque no hay que olvidar que la democracia es un sistema de gobierno y dónde no hablamos de gobierno, o hay otros valores, por ejemplo la justicia, o, a lo mejor, la democracia sobra del todo, o, como en muchas decisiones docentes, no puede ser lo mismo el voto de un alumno que el de un profesor. La democracia es un sistema de gobierno, y no otra cosa.

No es una fe, ni algo obligatorio, no es un término unívoco, ni está en posesión de nadie. Es un mero sistema de gobierno sujeto a perfección diaria. Si se va pensando, cabe esa perfección, si se busca alternativas conseguiremos otro sistema de gobierno, ¿mejor o peor? depende.

 

 

La actualidad del Derecho en Aragón

La verdad es que en el post pasado dije lo que pensaba, que lo más singular de mí era esta enfermedad, pero, como en estos 50 años alguna cosica en Derecho he hecho, y dado que el Derecho me sigue y me persigue, algún post sobre Derecho escribiré. Además, desde 2011, mi última etapa en Cuatrecasas se centró en activar el Centro de Gestión del Conocimiento Público, es decir, difundir a nivel interno el conocimiento que se tenía en la firma sobre el Derecho Público.

O sea, trabajar en algo que siempre me gustó. Además, dentro de ello, la faceta de formación siempre mu gustó mucho. Hoy os dejo un link a lecturas de interés, es a la revista actualidad del Derecho en Aragón, que contiene comentarios breves a cuestiones interesantes de juzgados y Tribunales, de todos los órdenes, con sede en Aragón: http://www.estatutodearagon.es/revista_actualidad

 

 

 

 

Cataluña

Reconozco que no quería escribir sobre el tema, que el procès me aburre, pero reconozco que una perspectiva real de la independencia de Cataluña me supone una profunda tristeza. Y la tristeza no es porque pierda algo, que no pierdo nada, sino por un doble motivo: 1- Que para conseguirla independencia los nacionalistas se salten sin rubor hasta sus propias normas 2- Que se haya generado un incomprensible discurso del odio hacia el resto de España.

Hace tiempo que se veía venir, pero con la reforma del Estatut y la Sentencia del TC más, fue Artur Más el que se inventó el mantra del “derecho a decidir” y sacrificó  a su corrupto partido, que es el que más casos atesora de corrupción en toda España, con una alianza con ERC. Entonces surgió toda la estela de corrupción de  Pujol, fundador de la patria catalana, y de toda su familia, de los cuales ya ni se habla en ámbitos indepes.

Luego fue la gran operación, que fue cambiar a la gente inteligente, que se había ido a sus asuntos, por tontos útiles y ocurrentes como Puigdemont, Tardá, Forcadell o Rufián, dejando a algún “inteligente” que controlara, como Junqueras.

El caso es que lo que se podía desarrollar como una Comunidad Autónoma de primera, dentro del marco constitucional y con pleno respeto a las leyes, es hoy una Comunidad Autónoma con una deuda equiparable a la de Irak, y gracias a que está dentro de España que, si no, no sé quien paga a los farmacéuticos.

Se han ensoberbecido y se han creído mentiras. España no les roba, les ha dado la fuerza de trabajo que les hacía falta para ser lo que son. La emigración interior de los años 60 y hasta los 80 del siglo pasado consistió en gente que dejaba su región, donde no había más que hambre, y se iba a Cataluña a trabajar, mucho, y labrarse un futuro. La despoblación es un problema que viene de no haber tenido entonces futuro para nuestra gente. No fue ni es un latrocinio, eso es otra cosa, de momento lo puede explicar más de un catalán ilustre no emigrante que sí que robó.

No se entiende que desde 1992 Barcelona vaya de mal en peor, claro que nadie la gana en gobernantes inútiles y en poner trabas a actos internacionales, que su actual alcaldesa sea quien es, es muy significativo.

Cataluña ha pasado de ser una Comunidad líder a ser una pena de Comunidad, si se independiza será peor, confiemos en que vuelva el seyn.

Diálogo

Últimamente oímos mucho esta palabra como si fuera el bálsamo de fierabrás que todo lo cura. Yo la practiqué mucho en mi vida profesional, de hecho prefería un mal acuerdo que un buen pleito, y llegué a ser famosillo porque, durante una temporada en que arregle nueve pleitos de diez, no entraba nunca en Sala.

Yo creo que si hablando y negociando se busca una solución para un problema pues mejor. Pero no nos engañemos, a veces el diálogo no es sincero, sólo es para obtener más tiempo. A veces la apelación al diálogo es para que el problema no lo resuelva el que lo ha creado. A veces es para que se resuelva y seguir igual de mal que antes pero así seguimos igual esperando que alguien se apiade de nuestra terrible situación. A veces es un diálogo para conseguir cosas que están fuera del poder de disposición de una parte. A veces una parte te dice que diálogo es para llegar a un fin ilegítimo sí o sí.  A veces el diálogo es para romper la normas etc…

De esto hemos visto mucho últimamente, hemos visto actitudes tramposas nada honradas. La más honrada es parapetarse tras el diálogo como excusa y a ver si esto se resuelve, sin hacer nada por supuesto. En momentos de caos es bueno recordar el marco normativo y el que quiera buscar soluciones, que sólo caben dentro de él, que arreé y que negocie y dialogue todo lo que sea posible.

Fuera de la ley sólo ha pobreza, tristeza y mucho macarra. Así no, no se puede arreglar nada, sólo que tenga la razón uno u otro, y los delincuentes tienen más boletos porque se mueven en su terreno.