Salud física y mental

Bueno, mi idea es daros unas notas de cómo me encuentro, a ver si lo consigo. Físicamente estoy como un sr. de 90 años que esté mal (que hay quien está estupendo), no tengo dolores, pero ya no puedo andar, me mancho al comer, a las 10 me duermo y a las 4 me despierto, una juerga vamos. Como decía, ya no ando me levanto, me tengo en pie y punto, y ya no salgo ni me quedo solo. Ya se me entiende a ratos al hablar y ya veremos.

La vista. la memoria y el conocimiento (o la falta de él) los conservo.

Psicológicamente es más complejo. Hay que partir de asumir mi situación, primero yo y luego los demás. Así no  se generan frustraciones. Tengo 51 años y me muevo como si tuviera 90, lo que pasa es que tengo 51 y que me suelo levantar “de lunes” todos los días. No me gustan cosas típicas de abueletes como tomar el Sol, seguir una dieta o hablar del tiempo. Me da igual si hace buen o mal día. Salgo si tengo que salir, salvo a comer y tomar café con amigos. No me gusta sentirme enfermo, con estar limitado, y acostumbrarme a ello, tengo bastante.

De creencias religiosas sigo igual, esto no me ha cambiado nada, son cosas que pasan, lo peor es darles importancia. Bastante tiene uno con las muestras de amor y preocupación que provoca.

Se agradece mucho la solidaridad de la gente ante la limitación. Es comprensible no saber qué decir ante un minusválido, lo mejor es no decir nada o hablar normal. También es muy bueno escuchar y no tratar de aleccionar al pobre minusválido. Lo peor es tratar de aleccionar diciendo eso tan socorrido de que hay que se fuertes y luchar etc…. qué horror como si no tuviéramos poco. Mejor callar y no parlotear  llevado por el nerviosismo. La cabeza me duele igual que cuando estaba sano, y hago el mismo caso: ninguno.

En general lo mejor es callar y escuchar, además, si alguien tiene un problema estará deseando contarlo y no que le metan la chapa.

 

Delitos políticos

Con todo esto del procés se puede decir claramente  que, en buena lógica, hay delitos  de raigambre política como la rebelión.  Y sus autores, que los hay en el caso de España y se diga lo que se diga, son villanos para unos y héroes para otros.

Todo delito exige una acción, no basta el mero pensamiento. Eso podría ser un pecado, pero todo delito exige una acción, una exteriorización. Todo Estado que se precie a sí mismo defiende su integridad territorial mediante las leyes penales. Por tanto, el que pretende crear otro Estado no puede estar en la legalidad del primero.

Un independentista es un insurrecto contra el Estado del que pretende salir. No un demócrata, eso es otra cosa.

Los Estados no prevén autodeterminaciones, ni los independentistas van a preverlas. Los independentistas están en una lucha constante contra el Estado. usan todo y es normal, no les queda otra.

El Estado tipifica Delitos de raigambre política para defenderse, es normal. Luchamos  con dos concepciones de la realidad contrapuestas. Cada cual defiende su idea, si la lucha se desliza al diálogo sólo sirve para constatar que no puede existir o para dar la razón a uno o a otro. Dialogar en esta tesitura no es más que un señuelo para crédulos y bienquedas.

Las cosa claras. Lo malo es entrar en lo que pretenden lo otros, ello supone asumir que alguien se equivoca, y ese alguien no va a ser quien dice y hace de todo para obtener la independencia.

 

Leviatán

Hay quien cree que la filosofía no vale para nada pero es como el, o la, que se decanta por el libro electrónico no porque se lea más sino porque ocupa menos, y sigue leyendo poco/nada.

La filosofía ha cubierto todos los campos y en el del pensamiento político ha dado lugar a curiosas manifestaciones. Rousseau hablaba de buen salvaje, el hombre es bueno por naturaleza y la sociedad le corrompe. Es un buen ejemplo del “pensamiento lila” va en línea de a los “perros los atamos con longaniza” y de la mediación internacional de Rodríguez Zapatero. Todo el mundo es bueno, pues no. Partamos de Hobbes: “El hombre es un lobo para el hombre”, lo cual conecta con la Biblia y la expulsión de Adán y Eva del Paraíso antes que la liaran.

El hombre, y la mujer, son un peligro público desde que nacen y quien se fie va bueno. Es como decir que un abogado, o una abogada, no miente nunca.

Por tanto partimos de Hobbes, así pues, el Estado que nace de ahí es un gigante, un Leviatán, que es la fuerza organizada, para cuidar de sus gentes.

Contra este Leviatán sólo cabe reformarlo según sus propias normas o con el uso pacífico de la no violencia por toda la población.

El Estado español, como todo Estado habido y por haber, es un Leviatán que defiende a sus individuos y territorios con la fuerza de sus instituciones. Es por ello que es un poco absurdo el debate del separatismo catalán. El Estado ha organizado todo un sistema para protegerse. La mitad de los catalanes quieren crear otro Estado. Renuncian a la reforma institucional y se lanzan por la vía de la clara insurrección. Ya saben lo que hay, el Estado reacciona.

Los rebeldes, porque eso es lo que son sin condicionantes peyorativos, pues al fin y al cabo, quieren romper es status quo que hay , en el uso de todos los medios habidos y por haber para la defensa de su tesis, usan el “pensamiento lila”.

Está claro que no han seguido ningún camino previsto, está claro que sólo negocian si se les da lo que piden, y está claro que lo suyo no es un movimiento no violento, en cualquier caso no es apoyado por toda la población. Hay un 40% en contra y un 10% de tibios. La minoría ya justifica su defensa.

Pero como saben que en este país está en boga el “pensamiento lila” y que Alicia debía de ser de Chinchón, lo más beneficioso es echar mano de él, sembrar la duda en un país con pasado franquista como el nuestro, y apoyarse en Sentencias de paises con pasados genocidas como Alemania y Bélgica. Todo vale, y confundir al enemigo, si se deja, es buena táctica.

Catarro

Como casi todo el mundo, he pillado un buen catarro. Sumando el catarro a lo que tengo ando fatal.

Mi patología de base va según lo previsto: mal. En julio de 2015 un médico en Barcelona ya me describió, a grandes trazos, la evolución. Me dijo que los síntomas no se notaban a corto plazo sino a largo. Me centraré en dos, el equilibrio y el habla.

En todo ello, partiremos de diciembre de 2014 que es cuando me diagnostican la enfermedad, de hecho en julio de 2014 dejé de correr porque me caía en los cruces.

Hasta noviembre de 2016 no necesité silla, luego sí. Hasta junio de 2018 andaba ahora voy siempre en silla y acompañado por lo que pueda pasar. Necesito supervisión para cambiarme de silla en casa. He pasado de la absoluta independencia a la total dependencia. Nunca me ha gustado depender pero no me queda otra. Lo más complicado de la enfermedad es la dependencia. Ello conlleva que te tengan que hacer otros lo más básico y asumir que lo hacen a su manera y con la mejor voluntad.

Con el habla empecé con algún defectillo en 2015/16, desde 2017 parezco el pato Donald. Tampoco hay mucho que decir, procuro hablar lo justo por que lo de oír “¿qué?” no me va.

Psicológicamente me gusta más el invierno que el verano y la noche que el amanecer ¿depresión? es posible. Escribir y leer me mantienen ocupado, cuando llegue a ver doble ( sin beber) o dudo.

A cambio de todo este rollo hay que decir que 1- Afortunadamente no puedo incidir con mis prejuicios en la educación de mi hija adolescente, la veo crecer y decidir con la ayuda de su madre. 2. Nunca me he hecho la pregunta de ¿por qué a mi?, miento, la semana pasada estuve tentado pero concluí que no servía para nada. Son cosas que pasan, y no siempre les pasan a otros. 3. Creo firmemente que esto no es una “prueba” de Dios, Dios tiene cosas más importantes que hacer. 4. Me sigue gustando mucho mi trabajo, y en Cuatrecasas me dejan colaborar.

En definitiva, creo que esto son cosas que pasan. Al ser una enfermedad larga te vas acomodando y vas cambiando. Dejas tu trabajo, vendes tu casa, te vas de alquiler, etc… Todo se puede hacer, tomárselo a mal es tontería y ayuda poco.

 

Lenguaje inclusivo

Pese a haber puesto de vuelta y media el lenguaje inclusivo, y a ser firme defensor de lo que dice la RAE, voy a probarlo en este Blog desde este artículo. A mi el lenguaje inclusivo me parece redundante pero se nos viene encima. Así pues, es preferible saber usarlo para no ser un antiguo. Ayer leí en un hospital que “las enfermeras/os….”, pues mal, ni existe el término enfermeras/os hay que decir “las enfermeras y los enfermeros” o “el personal de enfermería”, una cosa es defender el lenguaje inclusivo y otra escribirlo y hablarlo bien.

Es como el uso de la @ para decir todos y todas, ¿cómo se pronuncia la @? ¿no es otro atajo?, o una cosa o la otra.

El lenguaje inclusivo correcto tiene su complejidad, y una cosa es  hablar en este lenguaje y otra fomentar la incorrección. Es como la aparición de masculinos y femeninos absurdos  como “periodisto”, “ciclisto” o “miembra”, con el uso de género en el artículo basta  decir”el periodista”, ” la periodista”.

Resumiendo, yo creo que hay sobrados motivos para oponerse al lenguaje inclusivo pero:

1- Se nos viene encima, es utilizado, cada vez, por más gente y conviene saber cómo se habla y se escribe. Está bien mantenerse en el castellano de Nebrija pero es algo antiguo.

2- Para saber de qué va algo hay que conocerlo, y no vale poner el ejemplo de para saber de qué va una droga hay que probarla, esto no es una droga.

3-Sólo practicando este lenguaje se puede corregir lo mal que se usa.

Además, en mi caso, es un tema nuevo y algo que fuerza mi atención, digamos que me permite conectar con las nuevas tendencias y me resulta terapéutico. Veremos si me es fácil escribirlo, de momento, sí.

¿Qué es la verdad?

En la entrevista (única) que tuvieron Poncio Pilatos y Jesús, Poncio dijo aquello de “¿qué es la verdad?¨pero lo hizo sin esperar respuesta, como una pregunta retórica afirmando que la verdad no existe. Jesús, que se había definido como el Camino, la Verdad, y la Vida, no le entra al trapo. No le responde. Conste que Poncio siempre me ha caído bien, que no pretendo ir en contra de su postura como ejecutor físico de Jesús.

Aquí se ven dos posturas: el relativismo frente a la verdad absoluta.

Partamos de un método “científico” para averiguar si hay o no verdades absolutas, y ello sin partir de la fe. Yo creo que esto es necesario dada la comodidad del relativismo y la tiranía de las verdades absolutas.

El total relativismo es injusto. Hace poco discutía con una compañera sobre el uso del lenguaje inclusivo. Conste que yo no estoy de acuerdo en tanto que la RAE no lo está. La compañera me puso a la RAE a parir dado que tiene pocos miembros femeninos y los que hay son de una edad avanzada. Además, que dijo, que hay una Ley Orgánica que ordena el uso del lenguaje inclusivo dentro de la Administración Pública, lo cual ignoraba. Remataba su defensa diciendo algo así como que “hemos de obedecer la leyes que estén de acuerdo con nuestra ideología”, esto ya me mató. O sea que por una parte hemos de acatar la leyes siempre y cuando estén de acuerdo con lo que pensamos,  y por otro que hay que acatar esa Ley y a callar. Muy firmes los valores no los tenía. La conclusión es que el fin justifica los medios y que hacemos lo que queremos se oponga quien se oponga, porque lo que pensamos es lo mejor.

El relativismo ha desencadenado el mundo de la tontería y del exceso de tontos. Como no hay verdades absolutas que les aten, lo importante es estar y aparentar, de hecho Rufián es parlamentario, Echenique es Secretario de Organización de un importante partido, Iglesias se compra un chalé sin ser casta, y los reality triunfan en televisión.

El no creer en nada es lo que tiene, es lo que ha aprovechado Errejón para afirmar una cosa haciendo lo contrario, total lo importante es argumentar. Fiarse de quien explota a alguien para que le haga un trabajo lleva a esto. Todo es relativo, todo vale.

Frente a esto  está la posición contraria, “todo es absoluto”, todo se rige por una serie de principios inmutables que dicta Dios e interpreta sólo la Iglesia (Católica por supuesto), es decir, antes de la ley (Derecho Positivo) hay un Derecho Natural divino que obliga a todos lo hombres. Esto lleva a un cierto exceso de beatitud un tanto empalagoso y discriminatorio con quien no está en la línea de pensamiento de la Iglesia Católica, y origina una lógica reacción tendente al relativismo y al enfrentamiento entre fe y razón. Lo mismo puede decirse de ese dios laico de la izquierda que nos define lo que hay que hacer y qué es lo políticamente correcto.

Los excesos de los iusnaturalistas llevaron al triunfo de los iuspositivistas. Pero ¿quién es el chulo de defender la leyes de segregación nazis? ¿no nos parecen injustas esas leyes? Pero son ley. Por no usar el tan manido tema nazi hablemos de las leyes de aparheid, ¿No hay un Derecho superior contra el que atentan esa normas? Parece que tiene que haber algo superior y común a toda la raza humana. Hoy en día no se concibe bien que sea la Iglesia Católica la que lo defina. Esto no obstante, se admite que hay una serie de ideas comunes a toda la humanidad como la  prohibición de la tortura, la intangibilidad de la vida humana,….

En definitiva creo que todo es relativo, si bien, hay verdades absolutas por las que no se puede pasar, como justificar los asesinatos de ETA. Más que nada para no ser meros animalicos que no tienen claro el orden de valores.

 

Sincericidio

Una vez me dijo un amigo que su psicóloga le había hablado de esto, que, a veces, no hay que ser sinceros. En esto, como en la confesión, los psicólogos no descubren nada nuevo y siguen la senda de la doctrina católica cuando habla de las mentiras piadosas. Un mal menor para proteger un bien mayor.

El problema es que el mal es real y que sea menor que un ¿bien? habría que verlo, claro que aquí decide el interesado. Y el interesado es, siempre, parcial y cobarde, muchas veces. Esto quiere decir que la verdad para él va a ser, sinceramente, relativa. Querrá una cosa y su contrario.

Ser salvajemente sinceros aunque seamos sinceramente salvajes, es algo recomendable. Y no guardar nada en el armario nos hace libres.

Difícil cuestión, en general. Además la sociedad necesita apariencias. A veces, cuando hablas contra usos sociales no estás siendo sincero, cuando vives una cosa no se te ocurre criticar la contraria. Por eso cuidado con los que estamos acostumbrados a criticar, muchas veces no es un ejercicio de sinceridad sino de mala leche destinado a hacer daño.

Hablando de uno mismo pues, sinceramente, no estoy muy allá. Cumplo pronósticos médicos. Ando ya poquillo y tengo pocas ganas de salir ya que me veo torpe y me resulta difícil hacerme entender.

Supongo que esto es parte del proceso y pasará. La redacción de artículos y, sobre todo, de libro, me han dado una ocupación que me ha ido manteniendo. También este blog y la lectura de sus comentarios.

Ahora mismo estoy entrando en una fase más zen en la que prefiero no tener nada que hacer, todo me agobia, y ya me da igual casi todo, casi que no todo. Digamos que estoy una fase en que recupero la consciencia y empiezo a distinguir lo que me merece la pena de lo que no. Aprendiendo otra vez. Iba a decir que como todos pero no. Digamos que yo tengo la suerte de tener todo el tiempo a mi disposición, que me pagan por no trabajar, y sólo tengo que hacer no dar mal. Esta es una situación privilegiada según para qué cosas, no para correr el maratón de Nueva York.

 

 

Vox

Sustituyo el post por otro para no desanimar a los comentaristas. Decía que mi salud va más floja, y me disculpo si, con mis comentarios, he podido herir a alguien. La verdad, es que siempre he sido muy inoportuno y nunca me ha gustado la crítica y menos si es fundada en algo que he hecho mal yo.

Toca aprender de los propios fallos, aunque cuesta.

He sido muy crítico con las Fiestas de Navidad, claro que es consecuencia de que llevo toda la vida oyendo lo del consumismo y luego participando en eventos consumistas, que ya son todos. Queda la Fiesta de Reyes, con la que aún no hemos acabado pese a que los niños tengan siempre puntal y exactamente lo que han pedido, y que Papá Noel ha ganado terreno. Aún queda algo en los niños, de los que es la fiesta, no olvidemos, no de los adultos.

Con Vox sigo en mi posición, yo, dado mi pasado, no es coherente que les vote, pienso. Ello no obliga a no votarle a quien tenga un pasado o presente similar al mío. Es mi opinión.

Me guste o no, Vox ha nacido porque tenía una base que ya no se siente representada por el PP y como reacción a Podemos e independentistas. Hay gente que no está nada cómoda con esta demonización del franquismo y correlativa glorificación de la izquierda, se ha forzado tanto que ha surgido Vox.

Es un partido al que tampoco le gusta la transición. Lo único positivo es que, como los radicales de un signo y otro, abjuran de la transición, algo bueno tendrá.

 

 

 

 

 

LA GLOBALIZACIÓN Y LAS FIESTAS

La globalización es un timo. Primero la gente piensa que comenzó con Internet, y no es así, comienza en el sg XIX con unas reglas económicas parecidas,  lo que sucede ahora es que se ha acelerado. En segundo lugar de global no tiene nada, no se dirige a todos los países sino a aquellos de un determinado nivel de vida. Además influye el país dominante, antes el Imperio Británico y, ahora, los USA, es decir, anglosajones, piratas, granjeros, nuevos ricos, etc… una mezcla curiosa.

Estamos ante una americanización de la vida. El inglés se impone como lengua franca, el cine americano, la comida rápida. De hecho, la gente come hamburguesas sin reparar en lo malas que son. Se adopta el vivir en grandes urbanizaciones con centros comerciales, etc…

Es el american way of life que se ve como lo mejor, mucho mejor que el modo de vida español, austero y aburrido. Hay que americanizarse, mandar a los niños a estudiar a los USA etc…

Yo no critico, describo. Es una opción y, quizá, sea la acertada, dado que siempre soplar en favor del viento dominante suele ser mejor que soplar en contra.

Pero, lo que es cierto, es que, con las formas de comunicación actuales incrementamos la americanización. El ejemplo más claro, en España, es Halloween. Ahora ya se vive plenamente en niños y familias. Los niños lo viven como una fiesta divertida en la que se disfrazan de personajes irreales que pueden tener reminiscencias de los difuntos pero, en todo caso, muy lejanas, Estamos ante una fiesta divertida, en las antípodas de los días de todos los santos y de los fieles difuntos que celebra la Iglesia católica. A mí me gusta más el día de muertos mejicano pero Méjico no es un país que influya en nada.

Halloween es algo, totalmente, americano. Y las Navidades casi totalmente. Sólo la fiesta de los Reyes ha resistido. Porque las Navidades ya son iguales para todo occidente, el día de nochebuena cena en familia, el  de navidad, comida en familia.¿Que Vd. se acaba de divorciar?, bueno, haga un esfuerzo, póngase de buen rollito, y échese pareja, todo menos desentonar estos días felices. ¿Qué esta fiesta tuvo un origen religioso?, claro…. será que Jesús era hijo de una pollera de Lleida.

El intento mayor de americanización ha sido intentar sustituir a los Reyes Magos por Papá Noel, claro que Papá Noel tenía a favor que su fiesta se celebra el 24 de diciembre y la Epifanía es el 6 de enero, o sea, que los niños tienen más tiempo para jugar con los juguetes nuevos. Además los niños ahora quieren algo concreto y ni ellos ni sus padres se conforman con cualquier cosa aunque sea de regalo. Con Papá Noel hay más tiempo para devoluciones. Por otra parte los orígenes religiosos de Papá Noel son difusos, y es un personaje muy tratado en dibujos y películas americanas. Vale para todo y no desconecta del niño Jesús que, total, va a ser crucificado, o sea, que nada de glamour y buen rollito. Además el misterio  de la Encarnación del Verbo no es para explicar a los niños.

Lo importante es criar tontos y eso, cada día, lo hacemos mejor. La americanización de costumbres nos puede venir muy bien.

Lo curioso es la supervivencia de la fiesta de los Reyes Magos, quizá se deba a que es una fiesta consumista más y adoramos consumir.

En Semana Santa pervive y se refuerza la tradición española. El conejo de Pascua todavía no  es una tradición muy implantada. De todas formas yo sostengo que los precios de la playa han contribuido mucho a que vaya tanto parroquiano a las procesiones.

Noli porcum cantare docere iam tempus perdibis et porcum incomodabis.

Decía mi amigo Serafín y dice un antiguo proverbio ruso “No trates de enseñar a un cerdo a cantar ya que perderás el tiempo e incomodarás al cerdo”.

Esto va en línea con lo que dice el Evangelio de no echar margaritas a los cerdos.

Así pues no todos somos iguales sino que como dice “Rebelión en la granja” algunos son más iguales que otros. Todos tenemos nuestro porcentaje de tontera pero, en algunos, supera el 50%.

Para defenderse del tema, de los “cerdos” lo importante es no decir nada porque todos cojeamos del mismo pie. Pero, es un hecho objetivo, que hay gente muy tonta y muy jeta. Recomiendo la reflexión del latinajo ya que nos adentramos en fechas de comidas y cenas abundantes y mucha paz y amor con familia, compañeros de trabajo, amigos, conocidos…. y siempre hay listillos, graciosillos y simpáticos.

Pero esto se acaba el 6 de enero, no preocuparse, es duro e intenso pero corto. Es una hiperinflación de bondad, que no tiene nada que ver con su origen religioso, que hay que aguantar unos días en los que se suele engordar.

En este tiempo echamos cuenta de lo que nos falta y nos proponemos empezar el año dejando de fumar, apuntándonos a un gimnasio, y sacando un oposición. Así completamos el círculo de la gilipollez.

En todo caso, Feliz Navidad, y que pase cuanto antes.