Insurrectos

Sin ser peyorativo pero quien pretende independizar parte de un Estado sin estar previsto es un insurrecto, aunque sea un héroe para sus seguidores pero, para gente como yo, es un insurrecto.

Y no lo digo de la gente que piensa y opina que sería mejor independizarse pero nunca han hecho nada ilegal y no violan el ordenamiento jurídico del Estado en el que están. Véase Rufián.

Insurrecto es el que realiza actos insurreccionales. Pero como esto no gusta y os líderes del procès deben ser considerados como santos de altar por todo el mundo el malo malísimo es el Estado español que los oprime y cuenta mentiras como que Cervantes no era catalán.

Como dijo Alfonso Guerra estamos ante gente que miente sí o sí. Tienen un objetivo y todo vale, no son nobles.

Pero esto ya se veía, con Franco, ese a quien tanto odian, se les dio más que a los demás, con la democracia les ha pasado lo mismo. Sucede que los insurrectos son personas y no ideas.

Se pretende mezclar todo y confundir, no tener un debate de ideas, sino actuar, por ello se lanza a los CDR y se pone al frente de su representación política a gente de ideas y discurso limitado. Así no saben, ni se cuestionan, el significado de la palabra diálogo, la cuestión es repetir la palabra diálogo.

Y España es un horror, y los españoles lo peor. Desde Felipe II somos malos y cabritos, no como ellos tan guais y tan modernos siempre. Y hay gente tan simple que se cree esto. Incluso ha famosos escritores españoles que, en nuestros días, siguen fomentando la leyenda negra. Eso en contra de países como Francia donde algunos creen, firmemente, que ganaron la II Guerra Mundial. Con eso queda dicho todo.

La admirada Alemania es el país con mayor pasado genocida del mundo, Gran Bretaña ha llegado a aprobar el brexit creyendo que está en la época del Imperio.  No vamos a seguir con otros porque España no es peor ni mucho menos. Jugamos con tópicos  y una mentalidad capitidisminuida.

 

¿ Quién fue primero la gallina o el huevo?

Esto viene a colación sobre el debate mantenido sobre si la democracia es antes que la Ley o no. Los insurrectos catalanes (sin nada peyorativo) mantienen que sí y sostienen que los demócratas son ellos, y el Rey dice que la democracia se ejerce dentro de la Ley.

En fin los insurrectos , aun pudiendo, no se caracterizan por su inteligencia, ahora bien, son cansos hasta decir basta.

Los insurrectos se califican de demócratas frente al opresivo Estado español. El Estado español se sujeta a un fría legalidad que el puebla catalán, oprimido, rechaza. Este es el discurso que usan el fugado de Waterloo y los suyos. Parten, por lo visto, de que el Estado español es una ONG, idea generalizada, y se creen, dado su nivel mental y el de mucha gente en el resto de España, la leyenda negra. Mienten siempre que pueden, pues su fin es la Independencia de Cataluña, cosa que la Constitución no contempla, contra un alto porcentaje de catalanes a los que se ignora.

Conceptualmente son cosas distinta,s si bien la democracia necesita un cauce legal para expresarse, salvo que no se quiera ni ver a las minorías, y la ley necesita el funcionamiento de un sistema democrático ¿quién fue primero?.

Históricamente está claro que primero fue la ley y, o bien poco a poco o a través de una revolución no democrática, llegó la democracia. En España los experimentos democráticos siempre han salido mal. Sólo salió bien el de la transición que trajo la democracia pasando de la ley a la ley.

Toda Ley se puede cambiar, o bien siguiendo lo que dice, o bien por la no violencia de todo un pueblo. Aquí no hay ni una cosa ni otra y sí mucha mentira de gente descerebrada y sus crédulos seguidores.

 

Salud física y mental

Bueno, mi idea es daros unas notas de cómo me encuentro, a ver si lo consigo. Físicamente estoy como un sr. de 90 años que esté mal (que hay quien está estupendo), no tengo dolores, pero ya no puedo andar, me mancho al comer, a las 10 me duermo y a las 4 me despierto, una juerga vamos. Como decía, ya no ando me levanto, me tengo en pie y punto, y ya no salgo ni me quedo solo. Ya se me entiende a ratos al hablar y ya veremos.

La vista. la memoria y el conocimiento (o la falta de él) los conservo.

Psicológicamente es más complejo. Hay que partir de asumir mi situación, primero yo y luego los demás. Así no  se generan frustraciones. Tengo 51 años y me muevo como si tuviera 90, lo que pasa es que tengo 51 y que me suelo levantar “de lunes” todos los días. No me gustan cosas típicas de abueletes como tomar el Sol, seguir una dieta o hablar del tiempo. Me da igual si hace buen o mal día. Salgo si tengo que salir, salvo a comer y tomar café con amigos. No me gusta sentirme enfermo, con estar limitado, y acostumbrarme a ello, tengo bastante.

De creencias religiosas sigo igual, esto no me ha cambiado nada, son cosas que pasan, lo peor es darles importancia. Bastante tiene uno con las muestras de amor y preocupación que provoca.

Se agradece mucho la solidaridad de la gente ante la limitación. Es comprensible no saber qué decir ante un minusválido, lo mejor es no decir nada o hablar normal. También es muy bueno escuchar y no tratar de aleccionar al pobre minusválido. Lo peor es tratar de aleccionar diciendo eso tan socorrido de que hay que se fuertes y luchar etc…. qué horror como si no tuviéramos poco. Mejor callar y no parlotear  llevado por el nerviosismo. La cabeza me duele igual que cuando estaba sano, y hago el mismo caso: ninguno.

En general lo mejor es callar y escuchar, además, si alguien tiene un problema estará deseando contarlo y no que le metan la chapa.

 

Delitos políticos

Con todo esto del procés se puede decir claramente  que, en buena lógica, hay delitos  de raigambre política como la rebelión.  Y sus autores, que los hay en el caso de España y se diga lo que se diga, son villanos para unos y héroes para otros.

Todo delito exige una acción, no basta el mero pensamiento. Eso podría ser un pecado, pero todo delito exige una acción, una exteriorización. Todo Estado que se precie a sí mismo defiende su integridad territorial mediante las leyes penales. Por tanto, el que pretende crear otro Estado no puede estar en la legalidad del primero.

Un independentista es un insurrecto contra el Estado del que pretende salir. No un demócrata, eso es otra cosa.

Los Estados no prevén autodeterminaciones, ni los independentistas van a preverlas. Los independentistas están en una lucha constante contra el Estado. usan todo y es normal, no les queda otra.

El Estado tipifica Delitos de raigambre política para defenderse, es normal. Luchamos  con dos concepciones de la realidad contrapuestas. Cada cual defiende su idea, si la lucha se desliza al diálogo sólo sirve para constatar que no puede existir o para dar la razón a uno o a otro. Dialogar en esta tesitura no es más que un señuelo para crédulos y bienquedas.

Las cosa claras. Lo malo es entrar en lo que pretenden lo otros, ello supone asumir que alguien se equivoca, y ese alguien no va a ser quien dice y hace de todo para obtener la independencia.

 

Leviatán

Hay quien cree que la filosofía no vale para nada pero es como el, o la, que se decanta por el libro electrónico no porque se lea más sino porque ocupa menos, y sigue leyendo poco/nada.

La filosofía ha cubierto todos los campos y en el del pensamiento político ha dado lugar a curiosas manifestaciones. Rousseau hablaba de buen salvaje, el hombre es bueno por naturaleza y la sociedad le corrompe. Es un buen ejemplo del “pensamiento lila” va en línea de a los “perros los atamos con longaniza” y de la mediación internacional de Rodríguez Zapatero. Todo el mundo es bueno, pues no. Partamos de Hobbes: “El hombre es un lobo para el hombre”, lo cual conecta con la Biblia y la expulsión de Adán y Eva del Paraíso antes que la liaran.

El hombre, y la mujer, son un peligro público desde que nacen y quien se fie va bueno. Es como decir que un abogado, o una abogada, no miente nunca.

Por tanto partimos de Hobbes, así pues, el Estado que nace de ahí es un gigante, un Leviatán, que es la fuerza organizada, para cuidar de sus gentes.

Contra este Leviatán sólo cabe reformarlo según sus propias normas o con el uso pacífico de la no violencia por toda la población.

El Estado español, como todo Estado habido y por haber, es un Leviatán que defiende a sus individuos y territorios con la fuerza de sus instituciones. Es por ello que es un poco absurdo el debate del separatismo catalán. El Estado ha organizado todo un sistema para protegerse. La mitad de los catalanes quieren crear otro Estado. Renuncian a la reforma institucional y se lanzan por la vía de la clara insurrección. Ya saben lo que hay, el Estado reacciona.

Los rebeldes, porque eso es lo que son sin condicionantes peyorativos, pues al fin y al cabo, quieren romper es status quo que hay , en el uso de todos los medios habidos y por haber para la defensa de su tesis, usan el “pensamiento lila”.

Está claro que no han seguido ningún camino previsto, está claro que sólo negocian si se les da lo que piden, y está claro que lo suyo no es un movimiento no violento, en cualquier caso no es apoyado por toda la población. Hay un 40% en contra y un 10% de tibios. La minoría ya justifica su defensa.

Pero como saben que en este país está en boga el “pensamiento lila” y que Alicia debía de ser de Chinchón, lo más beneficioso es echar mano de él, sembrar la duda en un país con pasado franquista como el nuestro, y apoyarse en Sentencias de paises con pasados genocidas como Alemania y Bélgica. Todo vale, y confundir al enemigo, si se deja, es buena táctica.