Sincericidio

Una vez me dijo un amigo que su psicóloga le había hablado de esto, que, a veces, no hay que ser sinceros. En esto, como en la confesión, los psicólogos no descubren nada nuevo y siguen la senda de la doctrina católica cuando habla de las mentiras piadosas. Un mal menor para proteger un bien mayor.

El problema es que el mal es real y que sea menor que un ¿bien? habría que verlo, claro que aquí decide el interesado. Y el interesado es, siempre, parcial y cobarde, muchas veces. Esto quiere decir que la verdad para él va a ser, sinceramente, relativa. Querrá una cosa y su contrario.

Ser salvajemente sinceros aunque seamos sinceramente salvajes, es algo recomendable. Y no guardar nada en el armario nos hace libres.

Difícil cuestión, en general. Además la sociedad necesita apariencias. A veces, cuando hablas contra usos sociales no estás siendo sincero, cuando vives una cosa no se te ocurre criticar la contraria. Por eso cuidado con los que estamos acostumbrados a criticar, muchas veces no es un ejercicio de sinceridad sino de mala leche destinado a hacer daño.

Hablando de uno mismo pues, sinceramente, no estoy muy allá. Cumplo pronósticos médicos. Ando ya poquillo y tengo pocas ganas de salir ya que me veo torpe y me resulta difícil hacerme entender.

Supongo que esto es parte del proceso y pasará. La redacción de artículos y, sobre todo, de libro, me han dado una ocupación que me ha ido manteniendo. También este blog y la lectura de sus comentarios.

Ahora mismo estoy entrando en una fase más zen en la que prefiero no tener nada que hacer, todo me agobia, y ya me da igual casi todo, casi que no todo. Digamos que estoy una fase en que recupero la consciencia y empiezo a distinguir lo que me merece la pena de lo que no. Aprendiendo otra vez. Iba a decir que como todos pero no. Digamos que yo tengo la suerte de tener todo el tiempo a mi disposición, que me pagan por no trabajar, y sólo tengo que hacer no dar mal. Esta es una situación privilegiada según para qué cosas, no para correr el maratón de Nueva York.

 

 

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Luis Murillo

Jurista, escritor (ensayista y blogger). Fuí Abogado, Consejero en Cuatrecasas, Gonçalves Pereira, Director de la Asesoría Jurídica de la Corporación Aragonesa de Radio y Televisión y Letrado de los Servicios Jurídicos del Gobierno de Aragón. luismurillojaso@gmail.com

3 thoughts on “Sincericidio”

  1. No sé… Cuando alguien dice “yo es que no sé mentir”, pienso “pues aprende, hombre”. La mentira es muy necesaria. Estamos llenos de verdades, nos sobran.

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