Noli porcum cantare docere iam tempus perdibis et porcum incomodabis.

Decía mi amigo Serafín y dice un antiguo proverbio ruso “No trates de enseñar a un cerdo a cantar ya que perderás el tiempo e incomodarás al cerdo”.

Esto va en línea con lo que dice el Evangelio de no echar margaritas a los cerdos.

Así pues no todos somos iguales sino que como dice “Rebelión en la granja” algunos son más iguales que otros. Todos tenemos nuestro porcentaje de tontera pero, en algunos, supera el 50%.

Para defenderse del tema, de los “cerdos” lo importante es no decir nada porque todos cojeamos del mismo pie. Pero, es un hecho objetivo, que hay gente muy tonta y muy jeta. Recomiendo la reflexión del latinajo ya que nos adentramos en fechas de comidas y cenas abundantes y mucha paz y amor con familia, compañeros de trabajo, amigos, conocidos…. y siempre hay listillos, graciosillos y simpáticos.

Pero esto se acaba el 6 de enero, no preocuparse, es duro e intenso pero corto. Es una hiperinflación de bondad, que no tiene nada que ver con su origen religioso, que hay que aguantar unos días en los que se suele engordar.

En este tiempo echamos cuenta de lo que nos falta y nos proponemos empezar el año dejando de fumar, apuntándonos a un gimnasio, y sacando un oposición. Así completamos el círculo de la gilipollez.

En todo caso, Feliz Navidad, y que pase cuanto antes.

VANITAS VANITATIS ET OMNIA VANITAS

Eso dice el Eclesiastés. La vanidad o soberbia es uno de los 7 pecados capitales (envidia, lujuria, gula, ira, avaricia, pereza y soberbia) la soberbia es algo que tenemos todos, de hecho se dice que el pecado de Adán (querer ser como Dios) fue un pecado de soberbia. Ya sabemos que en España la envidia, como decían los nikis, es el pecado nacional. Digamos que la soberbia es el pecado universal.

Contra Soberbia, Humildad. Pero ¿qué es la humildad? todos pensamos que es hacernos de menos, y, realmente, no es lo mismo, la humildad es la verdad, la justa autoestima. Si nos hacemos de menos esperamos que los demás nos alaben, no es que seamos menos, es que esperamos que se reconozca públicamente nuestro mérito y lo humildes que somos. Ello lleva parejo que somos buena gente a ojos de los demás.

Pero vemos constantemente gente, que no sabe hacer la “o” con un canuto y que se las da de sabio y trabajador, con ocasión y sin ella. Esto se admite porque la gente pasa o por ser una conducta común. Ser humilde lleva a no practicar la falsa humildad y a decir con naturalidad lo que uno vale aunque el entorno no valga nada.

 

El hundimiento, las ratas y la orquesta del Titanic

Buenas tardes a todos. Empezaré con noticias de mi salud. En febrero dio un repunte mi glomerulonefritis que es membranosa y autoinmune, parecía que había negativizado pero no, y en mayo comencé  a tomar inmunosupresores, o sea, que en vez de un enfermedad tengo, soy un muestrario vivo de enfermedades.

Una vez expuesto esto, a darle como dice mi amigo Eduardo Natalías.

Los que conocimos el PAR cuando vestíamos pantalón corto y Biel era de la UCD, atisbamos con desesperanza estas elecciones. Que el PAR va a bajar es casi seguro, si baja y no toca poder se hunde, si baja pero se convierte en decisivo ya veremos. No se puede decir nada. Se vislumbra el hundimiento pero puede que no. La verdad es que Biel se fumó la credibilidad del partido y lo dejó abocado al hundimiento.

Lo que es evidente es que, cuando un barco se hunde, las ratas se van primero. No voy a establecer paralelismo alguno entre este noble animal y la gente que ha ido dejando el PAR. Muchos, como Biel, no han dicho nada, lo cual se agradece además porque no se supone que tengan algo interesante que decir, otros se han ido a la privada con su gran bagaje de cómo hacerlo mal en la gestión pública, y otros, ante la pérdida de las cotidianas lentejas, se han ido a otro partido buscando un lugar bajo el sol.

Empezó la marcha Biel y siguió otra gente, cada cual por sus propios y respetables motivos.

El caso es que el barco se halla con la gente justa y sin credibilidad alguna. El capitán desarrolla una labor encomiable y sigue al frente del timón pese a que puede volver a la función pública cuando quiera y tiene contactos para irse a la privada cuando quiera. El capitán dispuesto a hundirse con el barco si es necesario. Es lo que tiene ser político vocacional y no profesional.

Junto al capitán se halla su fiel tripulación que, emulando la Orquesta del Titanic, están dispuestos, si hace falta, a hundirse con el barco.

Los que quedan en el barco, en esta época de penuria, son fieles a la ideología. Los que se han ido son…. lo que Vd. quiera, pero no se precipite pues hay quien ha dejado puestos de responsabilidad pero no se ha ido del partido. Y hay quien, después de significarse mucho, se ha ido aunque nominalmente siga como afiliado. A estos unimos los que o han fundado otro partido político, luego unido a Ciudadanos, que propugna el “adelgazamiento” de las CCAA, y los que se han ido al PSOE y tenemos la foto completa. Sólo nos falta VOX.

 

La hiperabundancia de tontos, el bajo imperio romano y la crisis de la civilización occidental.

Empezaré dando noticias de mi salud. Como sabéis o intuís sufro disfagia, es decir, trago mal, de momento es habitual sólo con líquidos finos, como el agua, uso espesante para conseguir una textura “néctar” me arriesgo a todo al no usarlo fuera de casa, pero es que me resulta complicado acostumbrarme.

Bueno, poco a poco iré publicando estas cosas, al fin y al cabo el autor es un pobre dependiente y hay que saberlo.

Mi tesis de hoy es que la crisis del bajo imperio romano y la crisis actual tienen en común la hiperabundancia de tontos. Lo que no hay duda es que en el mundo occidental no cabe un tonto más. Véase el presidente de los USA. Además buscamos nuestra propia destrucción, como con el brexit, hay políticos que loan a ETA como Pablo Iglesias, etc… En España tenemos ya partidos de ultraizquierda y ultraderecha, y somos de un tolerante y un políticamente correcto que da náuseas. Nuestros vecinos musulmanes no son tan lilas.

Lo común con el bajo imperio es la relajación en las costumbres, la dejación de la milicia a los extranjeros y, presupongo, la hiperabundancia de tontos. Digamos que todos tenemos un porcentaje de tontera, pero no llegamos a esa gente en concreto que, todos, tenemos la desgracia de conocer y sufrir. Y es que hay gente que es objetivamente tonta y lo demuestra. Y eso no se cura ni con cargos importante, suele ser peor, es como darle a un mono un saco de bombas.

En el bajo imperio ya pasó, el exceso de buen rollito y autodestrucción llevó a las invasiones bárbaras.

Aquí va a pasar lo mismo, los lilas occidentales nos vamos a convertir en una presa fácil para los musulmanes que no se andan con florituras, lo peor es que lo sabemos y reaccionamos votando a partidos Ultra como Vox.

Conste que a mi no me gusta nada (ni un poco) Podemos, pero los de Vox me parecen una cuadrilla de pijos repeinados y reaccionarios. Gente con la cabeza vacía, cuyas ideas propias (de tenerlas) harían eco en su cerebro.

Cuando llegue mayo conoceremos sus candidatos por Zaragoza pero, me temo, no erraré mucho en el Perfil.

 

 

Todos tontos tienen suerte, o enchufes.

Siendo fiel a mi principio de hablar de salud diré que hoy, como no he pedido ayuda al cortar la carne, casi me ahogo. No ha pasado nada, ni he hecho aspavientos, ni, creo, he inquietado a mis compañeros de mesa, pero ya no valgo ni para comidas sociales.

¿Cómo estoy? Pues fatal , y no por la tentativa inconsciente de suicidio de hoy, sino que como siempre digo que estoy “bien” y no lloro por las esquinas hay quien se lo cree pero ¿cómo voy a estar? ¿estupendamente?  En fin…Porque es aburrido entrar en detalles…

En otro orden de cosas la comida de hoy ha sido entretenida como siempre.

Yo hoy había tenido ejemplos de tontos del culo que no saben hacer la “o” con un canuto y ocupan puestos de responsabilidad. De esos hay muchos que, siempre,tienen una cohorte de lameculos y les encanta. Estómagos agradecidos dispuestos a la alabanza, gente sin seso que se da aire de superioridad y se quiere mucho cuando se mira al espejo.

Son gente que hace una simbiosis perfecta con el pelota pues ambos se necesitan, uno para alimentar su ego y el otro para medrar.

Pues bien, en la comida ha surgido el ejemplo de dos personas medrantes.

A mi juicio, ambos son nefastos profesionales, pero con mucha soberbia, no se puede decir que sean “majos” porque sería mentir. El tema es ¿merece la pena medrar así? yo creo que algunos no lo sabemos hacer y hay quien, aunque no lo parezca, se rodea sólo de lameculos.

Esto me recuerda ahora a un político que dio mal hasta esta legislatura. Personaje que hacía la pelota al Jefe de su partido, que iba rodeado siempre de su guardia de corps, y que con unos estudios de… llegó a Consejero. Hablo de….. Dio mucho mal, y ahora está de jefón en la privada, es decir: el título del artículo.

Soy de un subliminal subido.

Total, que la culpa es nuestra. Al que es tonto hay que decírselo para evitar la tendencia natural a creerse listo y por el bien de la humanidad.

 

Vox

Seguiría fiel a hablar sólo de salud pero, francamente, es un rollo además hay poco que contar: se me hincha el tobillo izquierdo, ya casi hablo como el pato Donald y ya no ando. A peor, como decían los pronósticos, será que no busco la curación en  terapias naturistas. La verdad es que funcionan, tomas muchas vitaminas de todo tipo, equilibras las energías, comes poco, pasas hambre, no comes nada de lo que te gusta, mucho forraje…. vives lo mismo o menos pero se te hace el doble de largo. Es un coñazo, para nada.

He retomado el gustillo por la política, poco eso sí, porque los de VOX muy serios no son, defienden tontadas varias, pero ahí están, ya han salido, son la derecha del PP, más parecidos a Trump que a la extrema derecha europea. Susanita les ataca porque es muy jorobado tocarle a ella perder la Junta, Echenique les ataca sin pensar que ellos fueron primero, afortunadamente, no les ataca con una jota, etc..

Y es normal que surgieran pues la ultra izquierda ya surgió, el tema catalán ha herido muchas susceptibilidades y desenterrar a Franco es algo que tiene su precio pues ni en la dictadura era verdad que todo españolito era de Falange y ahora no es verdad que todo el mundo es como Pedro Sánchez. El justo equilibrio se logró en la Transición y fin.

Tampoco era cierto que en la derecha había sólo una sensibilidad, es bueno que haya un partido de centro, otro de centro derecha y otro de derechas. Cada cual que vote a quien le parezca. También en la izquierda hay diversos partidos y se las arreglan para gobernar.

Con tanto tejemaneje, si Vox es derecha o ultraderecha se nos olvida revisar su ideario, y, lo malo, es que en las elecciones autonómicas saldrán, con uno cuantos neófitos en política que no saben ni dónde está Albarracín, y contribuirán a cargarse partidos autonomistas de derechas. Ya ha pasado con Ciudadanos y ahora pasará con Vox. Gente desconocida, neófita y sin una buena idea propia-.

Ya se sabe Vox populi, vox Dei. Mal veo el tema autonómico entre esta gente y los jacobinos de izquierdas.