Gaudete

El domingo pasado, por esas cosas de la vida, mi mujer y mi hija andaban por la France. Total que, como en Francia, pese a ser muy modernos, curiosamente, también son católicos pese a lo carcas que somos, fueron a Misa. El domingo pasado era un domingo de Cuaresma en que se celebraba un día de alegría en el mensaje de la Resurrección. La casulla en Francia era rosa, aliviando así el morado de la Cuaresma. El sacerdote hablaba de la alegría etc… Aquí en España, yo fui a Misa al Pilar, casulla morada, y el sacerdote dijo algo muy sesudo antes de que, de puro pelma, me durmiera. Gente mayor, y los que ayudan a Misa mejor que  no lo hicieran aunque se les ve buena voluntad.

Y es que a los españoles nos domina la tragedia, eso de la alegría está mal, es frívolo, o puro disimulo porque “algo habrá”, y por pura envidia que es el vicio nacional, por encima incluso de la lujuria que es hasta casi más sano ( por lo menos alguien se lo suele pasar bien ).

La Iglesia Católica habla mucho de la alegría, así el ángel la proclama cuando anuncia a los pastores el nacimiento de Jesús, cuando se proclama al Papa se dice que se nos anuncia una gran alegría, no se nos da una gran noticia, uno de los documentos más importantes del Concilio Vaticano II es la “Gaudium et Spes”, la primera encíclica de este Papa era sobre la alegría del Evangelio, el Evangelio está plagado de alusiones a la alegría, hay un domingo en adviento que se llama domingo gaudete (alegraos)… y en España a lo nuestro, a lo trágico. Ahora viene la Semana Santa, con su particular estética Ku  Kux Klan, con cofrades que se multiplican cada año, en Zaragoza con tambores y bombos que matan la cabeza… y, partiendo de que hay más cofrades que católicos, hemos de concluir que esto es un show que tiene poco que ver con la religión, y que se centra en la tradición y sólo en lo trágico.

En España somos así, además que vestirse de cofrade es más barato que ir a la playa y está mejor visto.

No es que tenga nada contra las procesiones, simplemente, no me gustan. Sin más. Creo que es algo basado en un pretexto religioso y que está fuera de lugar.

La alegría es algo que se cultiva poco, es mejor lo serio, lo trágico, y la vida tiene sus momentos serios que sin alegría no se pasan. Habría que pensar en esto y no desperdiciar momentos, cada cual que haga lo que le parezca pero con alegría. No con risas, sino con alegría. Lo contrario a la alegría es la tristeza ¿por qué estás triste? Plantéatelo, igual no tienes motivo, igual lo tienes y hay que abordarlo. Investiga los motivos de tu tristeza y cámbiala. Una sonrisa ayuda a todos los que van por la calle. Todo se pega, y si vamos ceñudos contribuimos a la tristeza y si hacemos por sonreír contribuimos a la alegría. Está en tu mano.

 

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Luis Murillo

Jurista, escritor (ensayista y blogger). Fuí Abogado, Consejero en Cuatrecasas, Gonçalves Pereira, Director de la Asesoría Jurídica de la Corporación Aragonesa de Radio y Televisión y Letrado de los Servicios Jurídicos del Gobierno de Aragón. luismurillojaso@gmail.com

3 thoughts on “Gaudete”

  1. ¡Cuánto hace la alegría! ¡Y a cuánta gente desarma una sonrisa! Es algo en lo que habría que insistir, en particular en la educación de nuestros hijos.

    Sonreír, compartir la alegría es una de las cosas que primero aprenden a hacer, pero algo hacemos mal cuando van perdiendo esa costumbre.

    1. Totalmente de acuerdo. A veces no sabemos lo que hacemos. Cambia mucho el que va al trabajo, preocupado por un pleito difícil, pero sonríe y despierta así a sus hijos y a su mujer, sonríe al panadero, cede sitio en el autobús, sonríe al contrario, defiende el pleito todo lo bien que puede, y, si pierde procura aprender, y aguanta, con seriedad, la bronca del cliente, merecida o no pero da la cara. Luego se va a casa y, destrozado, juega alegre con sus hijos. Le cuesta el mismo tiempo que si hubiera ido malencarado o con una tristeza basada en su preocupación por el pleito, o sea, en él, y se pierde el pleito igual sólo que amargándose más y haciendo menos cosas.

      Difícil pero no imposible, de hecho, a mi me vienen muy bien todos los comentarios en este blog, quedadas a café, charlas etc… Todo lo que se hace con alegría

      1. Esto daría para largo, pero sospecho que no entendimos bien aquello de que había que ser serio. Una cosa es ser profesional en lo que uno hace y otra es poner cara de enfurruñado como si esa actitud nos hiciera mejores y nada más lejos.

        Es verdad que todos tenemos preocupaciones, algunas más serias que otras, pero siempre hay algo por lo que alegrarse y disfrutar. Y resulta que no sólo no hace daño sino que además es contagioso y benefactor. Pues ya sabemos.

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