Evolución

Hoy me he preguntado para qué sirve este blog. Yo creo que empecé a escribir sin más, o por colmar mi ego que es lo más probable. Ante el apoyo de la gente seguí escribiendo hasta que, poco a poco, me quedé sin ideas. Es lo que pasa cuando no tienes un fin. En el fondo es moverse como pollo sin cabeza.

La verdad es que no sé cuál es mi papel, lo voy intuyendo pero… Esta es una enfermedad que no es un catarro, evoluciona, no se cura, y va a peor de un modo inexorable. Las consecuencias de la enfermedad en la vida diaria son muchas. Mantener una vida como en el pasado es imposible. De hecho, cada vez tengo menos ganas.

Estoy recapitulando, o sea que me pasa a mí esto, sin explicación ni cura algunas, que me aparta de mi carrera, que me lleva a casa, a ser objeto de la preocupación de mi familia y amigos, a asumir la dependencia, y sigo más o menos igual. Cierto que he aceptado alguna cosa pero porque a la fuerza ahorcan, pero no he dado ningún giro importante, hasta ahora he pensado que aceptarlo, con cierto humor, era suficiente, y no lo es. La evolución exige algo más. De hecho en la vida no estamos solos, en realidad no somos el barco que fluctúa en el río de la vida, somos un tripulante con una misión y , si no la  intuimos o no la cumplimos, perjudicamos a los demás y al barco.

La lección de este momento vital puede ser lo que decía Cristina Laclériga en su blog: no estamos ni vivimos solos, no es cierto lo  de “no hay dolor comparable a mi dolor” y ¿qué sabemos? las apariencias engañan siempre y el filtro propio engaña más aún. Además buscamos la autocompasión, y la gente nos da su compasión o bien porque no sabe qué hacer, o porque le da igual, o porque (alguno) realmente lo siente. El problema no son los demás, que, siempre, ayudan, el problema somos nosotros que, si no tenemos claro nuestro nuevo papel, mareamos a todo el que se deja.

El punto está en saber qué podemos hacer y en aceptar toda ayuda. Complicado lo de aceptar la ayuda, pero necesario. Supone renunciar al propio criterio de cómo  cuándo se hacen las cosas y dejar de hacer hasta lo más sencillo. Un abandono complicadito para alguien acostumbrado a mandar, pero es lo que toca, lo contrario es rechazar el cariño que nos envuelve, hay que ser conscientes que, detrás de cada ayuda, hay una preocupación por el bienestar del otro, y que es más fácil sufrir que ver sufrir.

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Luis Murillo

Jurista, escritor (ensayista y blogger). Fuí Abogado, Consejero en Cuatrecasas, Gonçalves Pereira, Director de la Asesoría Jurídica de la Corporación Aragonesa de Radio y Televisión y Letrado de los Servicios Jurídicos del Gobierno de Aragón. luismurillojaso@gmail.com

8 thoughts on “Evolución”

  1. Escribe por pasión y no por obligación. Yo te anime a escribir por todo ese talento y el buen expresar que tienes, siempre enriquecedor, y siempre quedará ahí. Te sigo animando, ya que nos enseñas mucho de la vída y de otra perspectiva, en la que queremos estar ciegos.

  2. Luis,
    Yo pienso q todos tenemos una misión en el mundo y la tuya es clara: iluminar a las personas q te conocemos a sobrellevar las pequeñas dificultades del día a día.
    Y porque nos echas una mano,
    ? Porque eres un tipo q hasta hace poco tenías una vida como la de muchos de nosotros y que, de pronto, tienes un inconveniente de los grandes en la vida. Y resulta q cuando estás haciendo esfuerzos sobre – humanos, le quitas hierro y te dedicas a agradecer todas esas personas que te quieren, están a tu alrededor y te echan una mano.
    Y por todo ello: porque hay montón de gente q te aprecia y te ayuda y porque tienes una misión importante en el mundo, tienes q hacer de corazón, tripas, y encontrar cada mañana esas ganas. Porque, parecido a tus colegas q tenemos problemas pequeños, tienes q coger el toro por los cuernos y “tirar pa’ alante”.
    Bueno, espero serte de utilidad para algo…
    Un abrazo,
    Manuel

  3. “Es más fácil sufrir que ver sufrir” demoledor y cierto… parece que tengas telepatia.
    Acaba de entrar el pobre jorge y me dice: sólo hay una cosa peor en mis vacaciones a que tenga la gripe y es que la cojas tu.
    Y es que me he enfriado y el prefiere su gripe estupenda a la impertinente mia… se la vi ( o como se diga).
    No pares sigue sigue… como la canción.
    Escribir te marcará el rumbo soplara las velas de tu nave.
    Entre tanto respira hondo y contempla el espectaculo.
    🤗😍😘

    1. Quizá sea de lo poco que se aprende pero ver sufrir es peor porque ya no controlas nada y aceptar es muy difícil. Si le pasa a uno, siempre hay salida, y si no pues no la hay y punto. Pero verlo es más meritorio.

  4. Luis, sigo todos tus artículos en este blog, y me reconfortan y me hacen meditar. Puede sonar a egoísta que me beneficie, pero no lo hago de tu enfermedad, sino de lo positivo que de ella se deriva para nosotros. No sé si has leído Tambor, el libro que escribió (en parte se lo escribieron) Gonzalo Artiach, también afectado como tú: era una remembranza de su vida y de su familia. Pero sobre todo fue un objetivo que se fijó y que pudo alcanzar. Este blog tuyo es también un objetivo que lo vas alcanzando con cada artículo, por favor, no cedas.
    Un abrazo

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