Reinventarse

Todos, y digo todos y no todos y todas que es una redundancia estúpida, necesitamos constante reinvención, aunque ,en el fondo, la reinvención no existe. En cierto modo necesitamos decir que hacemos algo, que nos reinventamos, para darnos impulso y, por ahí, pase. Todos, de manera constante, nos podemos sentir frustrados, agobiados, apresados por la rutina, con ganas de una nueva vida etc… y acudimos a la “reinvención”, la cual a veces está bien,a veces cambiamos lo que no debemos cambiar y es un desastre.

Partamos, pues, de que la “reinvención” no existe, el un mero subterfugio de la mente que nos lleva a pensar que hacemos algo importante pero, en el fondo, no reflexionamos nada y nos podemos llevar por delante nuestra vida con ese argumento tan actual de ser felices, sin más.

No se trata de “reinventarse” sino de, honradamente, cada día, tomar conciencia de lo que somos y actuar en coherencia. Hay amigos que tienen la sana costumbre de meditar todos los días, o hacer un rato de oración, Si es temprano, ello suele ayudar a centrarse. ¿Qué se espera hoy de mi? La respuesta puede ser para nada fantástica, a lo mejor no se espera que seas ministro o que ganes mucho dinero pero se espera que te calles ante un problema y no lo aumentes, que ayudes a hacer los deberes, que estés ahí, que te dejes querer, etc…

Lo mismo uno hace poco o nada, pero es mejor que reinventarse si que nadie lo pida y acabar comportándose como un elefante en una cacharrería.

Cada día tiene su afán, y quizá ese del autoexamen, para ver defectos y virtudes, no sólo defectos, sea el más importante y el primero para una toma de conciencia de quién se es.

No pensar en nada

Últimamente el monotema nacional del momento me ha poseído. No escribía casi de otra cosa y me iba radicalizando hablando mal de gente que no conozco y defendiendo una bandera más de la cuenta. Cierto es que en Televisión, radio y redes sociales, el debate es el monotema y la pregunta es ¿cómo hemos llegado hasta aquí?.

Quizá hemos pasado de la amenaza, ahora nos movemos por motivos sentimentales, y metemos la pata. Ahondamos más y más la fractura y nos llegamos a creer que nosotros la hemos provocado, por… existir.

No es así, nosotros no hemos provocado nada pero no seamos estúpidos y seamos asertivos. Es difícil hablar con gente engañada, manejada y con los valores del revés cuyos dirigentes tiene un fin torticero. De hecho hablar de legalidad con esta gente es como no hablar dado que a legalidad les da igual.  Ahora bien, no incumplas tú la legalidad que te enteras.

Está claro que lo único que se puede hacer es ser asertivos sin herir a nadie. Yo ya he dicho, sobradamente, lo que pienso del tema, o sea, que me callo y ya paso. Soy consciente de que no puedo hacer otra cosa salvo mal y radicalizarme. Va a ser difícil que no me domine un tema tan triste pro habrá que intentarlo, además la vida trae otras cuestiones más ordinarias, reales e importantes y que dependen más de lo que haga, o de cómo se las tome, uno.

Hay que dejar el monotema en su sitio, entre otras cosas, porque ya resulta aburrido, triste y nos impide avanzar. Dejemos claro lo que pensamos y dejemos el tema, a otra cosa que hay muchas.

No pensar en nada, mente en blanco para recomenzar, para encontrarnos con nosotros mismos, para ver cuál es la pequeña misión que da sentido a nuestra vida. En la mayoría de los casos será una pequeña y ordinaria misión, no será grande y ostentosa, a lo mejor no nos gusta, pero hay que saberla llevar bien.

Quizá no estemos aquí para salvar al mundo, pero quizá sí para pequeñas cosas que sólo nosotros podemos hacer y que ni vemos.

Esforcémonos por ver, vaciemos nuestra mente de grandes cosas, reduzcámonos a lo que somos y veamos lo que los demás esperan de nosotros.

 

Bien, sin entrar en detalles

Hace algún tiempo un amigo me dijo que es lo que debía contestar a quien me preguntaba genéricamente lo cual se ve muy pronto. Como me hizo gracia, es lo primero que contesto a todo el mundo y luego sido. si ha verdadero interés, con los detalles.

La verdad es que algún detalle, ya es algo más, como esta lumbalgia con la que no puedo desde hace quince días y que me hace ver las estrellas cada vez que me levanto. Pero así sé que tengo espalda y que peor es no levantarse. Todo tiene su moraleja.

Ayer, en clase de yoga, se me ocurrió decir que la gente no valora el mero hecho de andar, y es una maravilla, pero no se valora, hasta que no se tiene y todo se complica. Nos solemos liar con chorradas, ello suele ser fruto de la sobreabundancia. Está pasando con los independentistas catalanes, pasando de que además su cultura es pobre, evidencian que no tienen nada mejor en qué ocuparse que en seguir un proyecto quimérico, liderado por idiotas, que además son delincuentes confesos, que sólo causa desunión, pobreza y dolor, causa y causará. Pero lo importante es la independencia a cualquier precio, aun cuando no sepamos porqué ni para qué ni cómo, y aun cuando dañemos a la propia familia.

No nos fijemos en la vida, en lo ordinario, entreguémonos a causas “grandes” no seamos personas, eso da igual ya lo somos por el hecho de vivir, animalicémonos, tenemos derecho a tolo con tal de que lo queramos, en fin, pasar de la persona, sobreabundancia, no fijarse en lo corriente, en lo normal, en lo que hace crecer. Pensar en temas colectivos, confundirse con la masa, no tener criterio, y acabar, cual rebaño de ovejas, en el despeñadero sólo que lo diga el líder.

Lo que está pasando es similar a cuando los nazis se cargaban a los judíos, una minoría amplia y radicalizada que cuenta con las estructuras del poder, y una mayoría silenciosa que no habla no sea que… se molesten, aunque se van a molestar igual.

Hilando una cosa con otra me ha salido esto. La verdad es que no soy independentista pero lo que más me molesta es cómo se saltan el Derecho continuamente y hablan de los demás. En fin, lo voy a dejar que me alteran. Sólo una cosa, el que sea normal y se mezcle con esta gente va dado, que tome de ejemplo la burguesía catana  lo que le ha pasado al FC Barcelona en su último partido con la UEFA. Ha habido más política que juego, único partido sin minuto de silencio por las víctimas de los incendios, eso sí mucha represión contra la pobre Cataluña.

Lo ordinario, la prosa del día a día nos evitará pensar en tonterías, y nos hará crecer como personas, que falta nos hace.

En la vida ordinaria de cada cual hay detalles que se descuidan y que pueden hacer felices a cada otro.

Los pequeños detalles, hilan la vida de otro colar, y cual nudos de una alfombra, tienen el poder de tapizar l vida y darle otro color,

 

Otoño

Otoño es esa estación que en Zaragoza empieza “después del Pilar”. Es una estación melancólica que nos va pareciendo más bonita a medida que nos vamos haciendo más mayores. Ello es así, ni bueno ni malo, ni tampoco generalizable. Yo ya tengo ganas de que entre de una vez el otoño, se acaben estos calores, anochezca antes y no haya tanta gente por la calle. Parece que siempre estamos de juerga, hace falta un estación donde comience el sosiego y el vivir para dentro que el verano ya nos lleva a salir.

Últimamente recibo varias imágenes del Otoño, a ellas hay que unir la inevitable de la caída de la hoja con toda la carga que tiene.

Es la estación en que se reanudan los proyectos del año. y ello porque parece que casi no hay fiestas. Pero entre que es la última del año, en diciembre todo son puentes, y en septiembre no se hace nada y se dedica a los Colegios. El Otoño es una estación engañosa si no aprovechamos bien el tiempo día a día.

 

Cataluña

Reconozco que no quería escribir sobre el tema, que el procès me aburre, pero reconozco que una perspectiva real de la independencia de Cataluña me supone una profunda tristeza. Y la tristeza no es porque pierda algo, que no pierdo nada, sino por un doble motivo: 1- Que para conseguirla independencia los nacionalistas se salten sin rubor hasta sus propias normas 2- Que se haya generado un incomprensible discurso del odio hacia el resto de España.

Hace tiempo que se veía venir, pero con la reforma del Estatut y la Sentencia del TC más, fue Artur Más el que se inventó el mantra del “derecho a decidir” y sacrificó  a su corrupto partido, que es el que más casos atesora de corrupción en toda España, con una alianza con ERC. Entonces surgió toda la estela de corrupción de  Pujol, fundador de la patria catalana, y de toda su familia, de los cuales ya ni se habla en ámbitos indepes.

Luego fue la gran operación, que fue cambiar a la gente inteligente, que se había ido a sus asuntos, por tontos útiles y ocurrentes como Puigdemont, Tardá, Forcadell o Rufián, dejando a algún “inteligente” que controlara, como Junqueras.

El caso es que lo que se podía desarrollar como una Comunidad Autónoma de primera, dentro del marco constitucional y con pleno respeto a las leyes, es hoy una Comunidad Autónoma con una deuda equiparable a la de Irak, y gracias a que está dentro de España que, si no, no sé quien paga a los farmacéuticos.

Se han ensoberbecido y se han creído mentiras. España no les roba, les ha dado la fuerza de trabajo que les hacía falta para ser lo que son. La emigración interior de los años 60 y hasta los 80 del siglo pasado consistió en gente que dejaba su región, donde no había más que hambre, y se iba a Cataluña a trabajar, mucho, y labrarse un futuro. La despoblación es un problema que viene de no haber tenido entonces futuro para nuestra gente. No fue ni es un latrocinio, eso es otra cosa, de momento lo puede explicar más de un catalán ilustre no emigrante que sí que robó.

No se entiende que desde 1992 Barcelona vaya de mal en peor, claro que nadie la gana en gobernantes inútiles y en poner trabas a actos internacionales, que su actual alcaldesa sea quien es, es muy significativo.

Cataluña ha pasado de ser una Comunidad líder a ser una pena de Comunidad, si se independiza será peor, confiemos en que vuelva el seyn.

Diálogo

Últimamente oímos mucho esta palabra como si fuera el bálsamo de fierabrás que todo lo cura. Yo la practiqué mucho en mi vida profesional, de hecho prefería un mal acuerdo que un buen pleito, y llegué a ser famosillo porque, durante una temporada en que arregle nueve pleitos de diez, no entraba nunca en Sala.

Yo creo que si hablando y negociando se busca una solución para un problema pues mejor. Pero no nos engañemos, a veces el diálogo no es sincero, sólo es para obtener más tiempo. A veces la apelación al diálogo es para que el problema no lo resuelva el que lo ha creado. A veces es para que se resuelva y seguir igual de mal que antes pero así seguimos igual esperando que alguien se apiade de nuestra terrible situación. A veces es un diálogo para conseguir cosas que están fuera del poder de disposición de una parte. A veces una parte te dice que diálogo es para llegar a un fin ilegítimo sí o sí.  A veces el diálogo es para romper la normas etc…

De esto hemos visto mucho últimamente, hemos visto actitudes tramposas nada honradas. La más honrada es parapetarse tras el diálogo como excusa y a ver si esto se resuelve, sin hacer nada por supuesto. En momentos de caos es bueno recordar el marco normativo y el que quiera buscar soluciones, que sólo caben dentro de él, que arreé y que negocie y dialogue todo lo que sea posible.

Fuera de la ley sólo ha pobreza, tristeza y mucho macarra. Así no, no se puede arreglar nada, sólo que tenga la razón uno u otro, y los delincuentes tienen más boletos porque se mueven en su terreno.