Hospitales

Ayer vi una noticia curiosa, se contraponía Motorland al nuevo hospital de Alcañiz. Como diciendo, la DGA tiene mucho dinero para los fastos de Motorland, pero poco o nada para el hospital, la DGA atiende lo accesorio pero no lo necesario. Lo mismo sucedía hace unos cinco años con la TV autonómica cuando se valoraba, muy por encima, su coste con el de un hospital.

Demagogia efectiva y barata, muy poderosa, pero pura demagogia. ¿Acaso Motorland y la Tv pública están mal? Motorland nació de recoger una inquietud de la ciudad de Alcañiz, es un polo de desarrollo de la zona, crea muchos puestos de trabajo, atrae mucho dinero y pone a Aragón en el mapa. La Tv autonómica es la de más bajo coste que hay, dinamiza el sector, crea puestos de trabajo, crea posibilidades de negocio a los anunciantes locales, y permite a los aragoneses conocer su tierra. No tienen nada que ver con el gasto en hospitales.

Sucede que con la crisis, la Administración no llega a todo. La DGA ha subido los impuestos que le corresponden todo lo que ha podido y no llega. Si os subiera al doble seguiría sin llegar, pues muchos particulares renunciarían a trabajar más ante la carga impositiva, no se crearían empresas y se renunciarían herencias. Pese a las teorías izquierdistas, sucede que ante la presión fiscal el dinero huye.

Si a esto añadimos el rechazo de donaciones, como la de la Fundación de Amancio Ortega, hemos errado el foco, nos estamos planteando teorías y el problema es el bienestar del ciudadano, nada más.

Es como la educación concertada, quitar conciertos en Aragón ha sido un graves problema paras los padres, para el Colegio, y para el trabajo que crea éste. Pero ¿ha atendido a esto el Departamento de Educación? No, ellos siguen con sus filosofías y su historias irreales, y miembros del Gobierno de Aragón llevando a sus hijos a la privada.

El problema es que todo lo ha de financiar el gasto público, en otro caso es mejor cerrarlo. El particular y la empresa están sólo para cobrarles impuestos, para nada más, su hijos los educa el sistema y la sanidad la reciben del sistema, el sistema es perfecto, no necesita ayudas y llega hasta donde puede sino váyase a Houston como Rocío Jurado.

A mí me sucedió, dí que en mi caso no hay nada, que el sistema sanitario público para investigarme me da una lista de espera de 6 meses para pruebas, y no me permite ir ni a Madrid ni a Barcelona, sino que una vez que el sistema aragonés no tuviera respuesta, que ya te has muerto, me mandaba a Santander como centro de referencia.

Di que uno es como es, los médicos en general pasan de estas cosa, el tener seguro privado de salud facilita hacer pruebas etc… que si llega a ser sólo sistema público estoy que todavía no sé qué me pasa.

Entiendo que hay que dejar de demonizar la iniciativa privada, que hay que explorar la colaboración con el sector privado, y que hay que dejarse de mirar al ombligo.

Normas

Hace mucho tiempo una amiga, que ahora da clases de teología, me advirtió de una tentación muy humana de reducir a Dios a un conjunto de normas de piedad que den seguridad.

Se busca la seguridad de lo finito ante el infinito. Ante esta reflexión, ¿pasamos de las normas? Lo cierto es que el ser humano tiene necesidad de ellas para todo, hasta para comer.

No se puede “pasar de ellas” no se puede vivir como si la norma no existiera, siempre ha habido sean muchas o pocas, No hemos de pasar al acratismo absoluto ni al normativismo excesivo.

Yo creo que el tema está, como en todo, en entender la norma e integrarla como propia. No porque la hayamos “heredado” , no porque nos la hayan contado, no por temor al castigo en caso de incumplimiento, sino porque la vemos lógica y la asumimos.

Pero también hemos de saber que una norma es sólo una norma, no es el fin pretendido sino, en la medida que la hacemos propia, una ayuda, entre otras, para el camino.

Las normas jurídicas no son más que normas de convivencia social. Muchas son imperativas porque si algunos hicieran lo que les da la gana (como Puigdemont con el referéndum) no se podría vivir. Hay normas imperativas y hay dispositivas, sujetas a la voluntad de los ciudadanos.

Aquí quiero resaltar a quien tiene la carrera de Derecho de quien se dedica a otra especialidad. Cuando se ingresa, por ejemplo, en la Administración, siempre hay algún listillo respetable que lleva tiempo en el mismo puesto, no es jurista, y lo sabe todo, o sabe más que tú.

Eso, al principio, es cierto, todo nuevo funcionario no conoce el terreno, y suele ser imprudente por su juventud o por la erudición que tiene.

Conviene esperar y aprender, pasado el tiempo, conocido el terreno, y sosegado el orgullo, suele suceder que el que sabe te pide opinión. Y suele suceder que el Jurista sabe leer las normas, interpretarlas, aplicarlas etc… Demuestra que no es un mero recopilador, en caso contrario ¿para qué sirve?

Sucede también que los políticos, en España, tienen tendencia a regularlo todo, debe de ser el miedo a la libertad, o la ruptura por la izquierda de las nomas impuestas por la derecha, o la mala conciencia de la derecha.

Sucede que en un tema como la educación, donde, según la Constitución, los padres tenemos derecho a elección de centro ello, en Aragón por ejemplo, no se da.

Sucede que una serie de burócratas, que saben más que Vd. sobre la crianza de sus propios hijos, van a acabar dictaminando cómo se accede a la educación, y qué colegio toca. No quiero entrar en más, una maraña de normas que empañan el horror vacui, el miedo a que la gente decida libremente qué colegio le conviene.

En el fondo desde pequeñito hay que seguir el carril que te mandan, obedecer las normas. no hay tiempo para cuestionarse si éstas son absurdas.

 

La Santísima Trinidad y Pedro Sánchez

Que Europa tiene raíces cristianas es cierto, y si no juzguen el parecido entre la idea territorial de España de Pedro Sánchez y el dogma de la Santísima Trinidad.

Pedro, después de ser, injusta y dolorosamente, depuesto en octubre de 2016 se dedicó a dar vueltas en su coche por España y a oír a la militancia. Después de eso, arrasó en las primarias del PSOE. Pedro ha vuelto más conciliador, más callado, con nuevas caras y alguna nueva idea (no muchas menos mal).

Visto cómo se desgarra España ante el independentismo, y visto que el PP no mueve pieza, a él se le ha ocurrido que España es una Nación de Naciones, como la Santísima Trinidad, uno en esencia, trino en persona. Pero Pedro no ha dicho que en España quepan tres naciones, sin soberanía, caben más ¿cuántas? no sé, eso sí, España sólo hay una, de ahí la foto de él con el banderón.

Pedro se decanta por una en esencia, pero personas ¿cuántas hay? se parece al del chiste ¨- ¿cuántos dioses hay? – uno – ¿y personas? – cualquiera dios lo sabe ”

Para mi débil razón el dogma de la Santísima Trinidad es incomprensible, lo mismo me pasa con esta propuesta de Pedro Sánchez. Yo creo que es cambiar “nacionalidades” por “naciones” en el art.2 de la Constitución, simplemente. Yo creo que el actual at.2 fue todo lo lejos que podía y que dos naciones son incompatibles y han de tener una frontera por medio.

Pedro debió de sufrir una intervención divina, o un calentón con su coche.

Yo no entiendo nada, pero ante el dogma de la Santísima Trinidad me he quedado tranquilo con el cuento de san Agustín y el niño de la playa.

Propongo a los del PSOE que hagan lo mismo, que se vaya a cavilar por la playa un fiel que defiende la unidad de España como Guillermo Fernández Vara, el niño sería Rufián pero me temo que le diría “Guillermo, andas en un lío, llegas tarde, eso ni nos va ni nos viene, nosotros nos vamos, seguid con vuestras gilipolleces que ya nos vienen bien.”

 

Flojita

Una sociedad flojita de cojones, eso es lo que tenemos. Una mierda, vaya. Sociedad, que, ante el ejemplo de Ignacio Echeverría que asumió sus valores sin pensárselo, pagando el precio de la muerte, se acojona, menos mal que el Gobierno reconoció el ejemplo. Menos hablar del terrorismo islámico y más actuar. Menos circo y más realidad. Menos bufonadas gratuitas, como rechazar la donación de Amancio Ortega y más pensar en la gente.

Todo empieza con una sociedad cuyo leiv motiv es “ser feliz”,”autorealizarse”, eso sí, sin dolor y sin que la fama cueste. Total, los indocumentados de Gran Hermano (en pantalla desde 2000) ahí están, y cuanto más impresentables son más ganan. Hay políticos que presumen de no tener estudios, se exige más a un ujier de las Cortes que a un diputado, además el ujier  ha de vestir de una determinada forma y el diputado un día nos aparece en bañador porque pasa mucho calor.

Una sociedad flojita, tolerante porque nadie se mete en líos ni propios ni ajenos, no hay valores integrados, hay palabras huecas que no dicen nada pero políticamente correctas.

Pero vayamos a la causa de todo: la búsqueda de la Felicidad. A los 40 años, todo hombre sufre una crisis de edad, que puede ser bien resuelta y crecer o mal resuelta, volverse gilipollas y hacer alguna tontería. Una de las tentaciones es hacer lo que no se ha podido hacer hasta la fecha. Aquí suele fallar el primer análisis y se pone uno a hacer cosas que, se supone, dan la felicidad. La primera autocuestión es ¿si hasta la fecha no he hecho esto no será que no me convenía? así evitamos toda idea de martirio y represión previa que solemos achacar a: padres, formación religiosa, mujer, hijos, me casé muy pronto y no sabía lo que hacía, trabajo mucho, etc..

A ver, si hemos hecho lo que hemos hecho suele ser por algo, ver las consecuencias de ello (la más evidente de ellas son los hijos), asumir el espacio que nos queda, no echar la culpa a nada ni a nadie y adelante, pasemos a la segunda fase y corramos, hagamos cocina, cambiemos de trabajo o de mujer incluso. Pero seamos razonables, tengamos fundamento de peso, no digamos la gilipollez típica de frase hecha ” antes yo era esclavo” “no hacía lo que me gustaba” “ahora soy feliz” etc… Por favor, algo más que  esto es de tontos y hay demasiados.

Cada cuál verá, pero que no se proclame como ejemplo por favor. Que no nos torre. Yo creo que Ignacio Echeverría era un tío normal que vio una agresión, se bajó de la bicicleta (pudiendo escapar), se enfrentó al agresor con su monopatín y otro le mató de una cuchillada por la espalda. No buscó nunca ser un ejemplo pero lo fue y su país se lo ha reconocido.

No voy a entrar en más ni en menos. ¿Producto de esta sociedad? Más bien de su familia, que estuvo ejemplar en todo.

Esta sociedad es una mierda, obsesionada por la “felicidad” de cada cual, “felicidad” que es ausencia de dolor, de obligaciones. de trabajo, de la propia formación, de valores, no sea que asumirlos cueste, y de compromiso. Eso sí, hay que ser políticamente correctos, con el lenguaje, con los semáforos, etc…

Lamentable Irene Montero que se pone a llorar por lo que le dijo el portavoz del PP, pero bueno, si ya lo conoce, y ella dijo, durante más tiempo, lindezas mayores.

Pero el portavoz del PP, y ese fue el error, no fue políticamente correcto, hay temas que no se pueden mentar, por más que sean vox populi.

Una sociedad donde ni se fomentan los valores ni el esfuerzo, una sociedad sin otro fin que so sea ser cada vez más “felices”.

¿Dónde vamos? a ningún lado. Hay cosas evidentes como la claridad del sol y la oscuridad de la noche. Es evidente, por ejemplo, la propiedad de la Iglesia sobre la catedral de la Seo de Zaragoza, es evidente que la actuación del Ayuntamiento de Zaragoza era temeraria y una soberana chorrada, pues nadie tuvo cojones de decírselo, y así los políticos se creen sus propias mentiras.

Estamos en un país en que se puede creer en cualquier cosa, sea verdad o mentira, dañe a otros o no, con tal no te haga daño a ti, no te perjudique, y te haga feliz a ti, cree lo que quieras, todo da igual, todo es relativo.

¿Perder la vida defendiendo a una desconocida? Eso es la excepción, no es normal. Los terroristas  suicidas seguirán igual, pero, más de uno, pensará que, si se baja a dar cuchilladas, lo mismo se lleva un patinetazo.

Este sociedad se parece al cuento del traje del emperador, que parezca aunque no sea, preferimos creer en la ficción antes que descender a la cruda realidad.

Vivir no es lo mismo que estar vivo

Eso dijo el predicador de la Misa a la que asistí el pasado domingo. Y la frase es cierta, se me quedó, y he ido reflexionando sobre ella.

Cierto que hay casos claros, como la muerte cerebral, done uno puede estar vivo pero ya no vive, pero ni me voy a referir a eso ni a la eutanasia, cuestión que, afortunadamente, nunca me ha interesado.

En fin, voy a hablar de concepto de “vivir”, ¿qué es vivir?, ¿qué es la vida? “una pasión una sombra, una ilusión…” según ” La vida es sueño”, yo prefiero decir que la vida es un regalo (se nos da sin pedirlo, bueno o malo depende de cada cual) y, mientras dura, hacemos lo que queremos y  podemos.

Hay gente que define la vida en sentido negativo, diciendo todo lo que no hace “porque eso no es vida” son gente culturalmente pobre, de vida limitada, y  sin ambiciones, pero que, en vez de reconocer claramente que son unos vagos o unos incapaces,  dicen que ellos se dedican a vivir, que gozan de calidad de vida, y se dedican a criticar a todo el mundo. Una muestra clara de que no se está conforme con lo que uno hace es criticar a todo el que pasa.

Entre las críticas frecuentes críticas a emprendedores o despachos como Cuatrecasas está “que esa gente no vive” y aparecen los pseudoprogres que saben vivir y trabajar. Yo, le verdad, es que debo de ser tonto pero, en todos mis trabajos, incluido Cuatrecasas, me lo he pasado bien y, cuanto más liado, mejor. Además he buscado siempre más responsabilidades. No sé si he estado vivo pero vivir lo he vivido. Quizá me he equivocado en algo pero eso es otra cosa.

Como es otra cosa el dolor. No podemos pensar que la vida es ajena al dolor y que, si hay dolor, esta vida no merece la pena, El dolor se suele presentar sin buscarlo, como un compañero inevitable y lo aceptas o tú mismo. Ahora voy a ver, por cuestiones laborales, a un amigo a quien se murió su hija hace unos años. Yo no me imagino mayor dolor. Pues este amigo y su mujer lo pasaron fatal y lo superaron con el tiempo y en la medida de lo posible, y siguen vivos, no se limitan a pasar la vida, y el que está vivo crea vida. Yo creo que han pasado la mayor prueba que puede tener una persona.

El dolor va con la vida, pero hay que identificar dolor de lo que es un fastidio o una mera rabieta, no podemos decir. “llevamos mala semana, a ti se te muere el padre, yo pierdo el lápiz”. Cuidadín, no nos pasemos, hay que identificar el dolor y separarlo de una mera chorrada. Luego hay que dar rangos, hay dolores económicos y los hay con solución y sin solución, hay dolores personales, propio o ajenos, cercanos o no, con solución o sin ella. Visto todo, ponderemos bien, para saber dónde estamos, si nuestro dolor nos puede consumir un tiempo o si le damos más importancia de la que tiene.

Nos haremos un favor, y se lo haremos, consciente o inconscientemente, a los demás, si valoramos en su justa medida nuestro dolor, si nuestra respuesta no es desproporcionada. De ahí la virtud de la templanza.

En fin, me he metido, como siempre, con los progres, que me ponen malo, pero lo que realmente me pone malo es que digan cómo tenemos que vivir. Hay quien le da vida trabajar a tope, hay quien no, hay quien le da vida el deporte, etc… Cada cual sabrá si, simplemente, vive o está vivo.

Lo importante es autoexaminarse y rectificar si es necesario, un punto de alarma llamativo es si se citica a los demás, entonces hay que pararse y ver porqué y en qué medida, quizá estamos criticando por pura envidia.

Caricias

La verdad es que, muchos días, no entiendo lo que me pasa, esta enfermedad etc… lo que llevo muy mal es el etc. La dependencia la llevo fatal.

Pero bueno, últimamente es el cambio de casa lo que más me viene en mente. Es así mejor, pero cuesta asumirlo y sonreir cuando se está sólo o con los más íntimos.

Pero bueno, son coplas que a las 10 de la mañana se pasan. Lo que me tengo que acostumbrar es a que mi ritmo no es el de antes, que no me acostumbro y ya toca.

Estos días pensaba en una conversación sobre la enfermedad, sobre su sentido, sentido creo que tiene porque para cosas sin sentido ya hay obras humanas bastantes, fin de la cita.

Sentido tiene, es una “caricia” o una gracia especial de Dios que aquí vemos al revés. Normalmente, y eso es muy bueno, confiamos en llevar un vida plena de salud, familia, profesión, dinero,… pero, a veces, alguno, conocido, sufre algo inexplicable, haced recuento alrededor. Ese “alguno” o se muere de repente, o lentamente, o sufre una cruel enfermedad que desemboca en el cajón de pino,

Cierto es que Dios te da fuerzas antes, porque te planteas esto en frío y te das de baja.

El que lo sufre tiene dos opciones:1- llevarlo bien 2-Llevarlo mal, es como todo en la vida, la enfermedad no cambia nada, sólo que te hace más peculiar.

El enfermo sufre, o no, lo que le toca. Lo realmente importante son las personas de alrededor, porque el enfermo aunque niegue su enfermedad no puede huir de ella. Pero los demás sí que pueden optar por irse, o no verlo. Y no me refiero sólo a los más próximos, que ya me ayudan a vivir, me refiero a todos.

Me refiero a la gente que te cruzas en el camino, a aquella señora que me abrió la mochila y a la que le di las gracias y me dijo “Con qué poco nos ponemos contentos los dos” yo le dije: “Sí, quizá es poco para usted, pero es mucho para mí”.

Quizá el sentido es dejarse querer, dejarse hacer, quizá… por mi parte tenga que aprender. Me cuesta, aún estoy centrado en lo bien que hago todo y llevo esto, que eso me cuento,  aunque quizá no esté entendiendo nada de nada.