Un puente sin más

Eso parecía este puente del 23 de abril, día de Aragón, un puente casero, sin viajes, intranscendente. Y, sin embargo, han pasado cositas.

La primera fue aceptar, de momento, mi limitación, ser un poquito más dócil y no dar disgustos, y eso que me ha costado porque renunciar a algo de uno mismo, aunque sea un chorrada, cuesta, a mi mucho.

Luego ver en política cómo la corrupción vuelve a golpear al PP y que ya era hora que dimitiera esa cazatalentos que se llama Esperanza Aguirre. A mí nunca me cayó bien, y eso de gobernar en tiempos de bonanza y pirarse cuando no hay un duro dice mucho de ella y su ego.

Ha habido que soportar comentarios de gente de poco seso que identifican PP a red mafiosa, de hecho no hay gente del PP en casos que se enjuician como los ERE de Andalucía y otros.

En fin, un día hablaré de corrupción con profundidad aunque prometo no escribir un libro. Me parece que es un tema a tratar con prudencia y no como el tema de las pobres coca colas de Espinar.

Aparte de esto, han venido amigos a comer a casa, lo cual se agradece, y he tenido comentarios en este blog, lo cual también se agradece.

Este finde estoy con un trabajo extra por un malentendido con alguien que espero que supere pronto y hasta ahí puedo leer.

He paseado poco gracias a un catarrazo que estoy venciendo pero han sido paseos  mu recomendables, el mercado agroecológico de la plaza del Pilar, y el mercadillo de los domingos de la plaza de san Bruno.

Tras un tuit razonable y otro irrazonable de uno que me bloqueó diciendo que mi estado de salud se debía a una invocación al demonio que había hecho y que se le fue de las manos (sic, aunque ojalá tuviera razón ya que hubiera sido todo más fácil), consulté con mi mujer, y estoy revisando mis comentarios para no ser tan borde que se me va la pinza.

Le prometí a mi prima Valvanuz hacerle un argumentario, no he podido pero me acuerdo. Espero poder hacérselo esta semana. Además le prometí leer un manuscrito, me puede la voluntad a las fuerzas, siempre ha sido así pero, ahora, la voluntad es la misma y las fuerzas menos.

He acabado una carta sobre La Seo para mi amigo Fernando Lostao, que la remite al ¨Debate de hoy¨. He comenzado a leer cosas para mi libro y he recuperado ánimo para ordenar mis libros. Además he concertado una venta en wallapop, he rehabilitado los Facebook de mi mujer y de un amigo, y le he metido caña en redes sociales al campamento de verano de la Petite Troupe.

O sea que parecía intranscendente este fin de semana pero no.

Pero lo más importante de todo es que deis vuestro me gusta, apoyo o lo que sea a la página de Facebook Yo me pido Vida, donde María, que está ahora hospitalizada, os pide vuestro apoyo y conciencia en las donaciones de médula. En cualquier caso, a María, su familia, y a mi mismo nos hará mucha ilusión un simple me gusta. Hay que apoyar que, a veces, la vida es muy cabrona y pone pruebas mu difíciles. Hay que hacer piña, aunque sólo sea con el recuerdo, con todo el mundo, y, especialmente, con los que peor lo pasan.

Un puente aprovechado gracias a Dios, ahora a dormir que creo que he cumplido.

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Luis Murillo

Jurista, escritor (ensayista y blogger). Fuí Abogado, Consejero en Cuatrecasas, Gonçalves Pereira, Director de la Asesoría Jurídica de la Corporación Aragonesa de Radio y Televisión y Letrado de los Servicios Jurídicos del Gobierno de Aragón. luismurillojaso@gmail.com

3 thoughts on “Un puente sin más”

  1. ya le he dado un me gusta al facebook de “yo me pido la vida”.. sólo por el título se merece un “like”

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