Personas muy humanas

Estaba yo paseando con mi perrita esta mañana por la plaza del Pilar cuando he visto hacer al animal dos cosas muy razonables. La primera, ampliamente compartida por mi, es que está desarrollando un instinto asesino contra esas ratas con alas conocidas por palomas, y la segunda es que he parado un rato y se me ha subido encima demostrando que prefiere que la lleven a caminar, y que es una jeta.

Comportamientos que, algún animalista fanático, calificaría de cuasi- racionales, pero no lo son, son meramente instintivos, cierto que superan los de los concejales podemitas del Ayuntamiento de Zaragoza, pero son meramente instintivos.

El único ser racional es el hombre ( expresión que incluye a la mujer obviamente, todo hay que explicarlo). Por eso Boecio, en el sigo VI de nuestra era (era cristiana, no garzoniana ni bolivariana), definió a la persona física humana como sustancia individual de naturaleza racional. Luego surgió la persona jurídica, que es una traslación de la física mutatis mutandi, pero no es aquí lo que nos interesa.

O sea que especimen humano y persona física es lo mismo.

Hace ya muchos años me dijeron que un ex alto cargo de la DGA, hablando de su consejero, había dicho que era una persona muy humana. Claro, a los compañeros que oyeron la expresión les dio la risa, a mí también, pero, ayer al recordarla me volvió a dar la risa.

Es decir, se trata de un hombre muy humano. No se conoce a nadie, nacido de mujer, que no pertenezca a la especie humana y ya llevamos unos años de historia.

En este punto el requisito de tener figura humana para ser reputado nacido, que se exigía en el art  30 del Cc, aunque siempre fue muy criticado por la doctrina diciendo que nunca ha nacido de mujer nada que no pertenezca a la especie humana, ha sido suprimido hace unos pocos años.

El único caso puede ser Cristo y es una cuestión de verdadera fe. Además para las religiones cristianas no monofisitas (casi todas), tenía dos naturalezas: humana y divina, para las monofisitas la naturaleza divina había consumido a la humana. Este debate cristológico lo he tenido con mi amigo Levón que es armenio apostólico, monofisita por ello, y de Zaragoza.

Bueno, el caso es que decir que el consejero era muy humano es una tautología en sí, que, a lo mejor, en persona sin instrucción, quiere decir que era muy bueno. Eso me lleva al debate sobre la instrucción del ex alto cargo que dijo eso, debate que no interesa, y a la interpretación a sensu contrario de que había consejeros poco humanos. Dejémoslo ahí.

Además, presumir que el ser humano es ser bondadoso es un canto a Galicia, que se lo digan a Hitler, que era muy humano, para lo suyos más, y nada angelical.

¿Qué conclusión saco de todo esto? Que es mejor callar cuando no se sabe qué decir, o, al menos hablar poco y con propiedad. Esta regla se exacerba cuando un es alto cargo. Ya sabemos que el nombramiento es a dedo pero no hay que demostralo todos los días.

 

 

 

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Luis Murillo

Jurista, escritor (ensayista y blogger). Fuí Abogado, Consejero en Cuatrecasas, Gonçalves Pereira, Director de la Asesoría Jurídica de la Corporación Aragonesa de Radio y Televisión y Letrado de los Servicios Jurídicos del Gobierno de Aragón. luismurillojaso@gmail.com

2 thoughts on “Personas muy humanas”

  1. Cada día te superas Luis. Totalmente de acuerdo con todo, desde las ratas voladoras hasta tu sabía conclusión final. Lo bueno, si breve, dos veces bueno.
    Abrazo!

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