Aconfesionalidad

De mis estudios de Derecho eclesiástico del Estado recordaba que no era lo mismo Estado aconfesional que Estado laico.

Y, efectivamente, no son lo mismo. Partamos del principio para ser claros y no dar lugar a líos. En mis tiempos allá por 1986, se estudiaba Derecho canónico y Derecho Eclesiástico del Estado como una sola asignatura, producto de la confesionalidad del Estado español cuando se redactó el viejo Plan de Estudios de la carrera de Derecho que yo estudie. Así como el Derecho Canónico se refería al Derecho propio de la Iglesia Católica, el Derecho Eclesiástico del se referí a cómo veía y trataba el Estado el mundo de las Religiones, era y es, un Derecho Estatal.

El caso es que hay tres posiciones que un Estado puede tener ante el fenómeno religioso: 1- Estado confesional 2- Estado aconfesional 3- Estado laico. Estado confesional es el que se adhiere a una confesión religiosa como confesión del Estado, como podía ser la España de Franco, es el Estado de la Ciudad del Vaticano, y algún país mayoritariamente musulmán. Estado aconfesional es el que proclama que el Estado no tiene religión oficial pero reconoce el hecho religioso y mantiene relaciones de cooperación con todas las confesiones, es el caso de la España democrática 3- Estado laico es el que se declara independiente del hecho religioso y no mantiene relación alguna con las religiones, viéndolas como algo privado de cada cual. Hay Estado laicos y laicistas, los laicistas, como Méjico hasta hace poco, declaran su animadversión a las religiones, los simplemente laicos, como Francia, no tienen relación con ellas, aunque al principio fueron abiertamente laicistas.

Visto esto, que podéis contrastar en la Wikipedia si no me creéis, habrá que partir de la Constitución española que en s artículo 16 dice lo siguiente:

“1. Se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la ley.

2. Nadie podrá ser obligado a declarar sobre su ideología, religión o creencias.

3. Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones.”

Lo primero a constatar es que no aparece la palabra laicidad, tampoco aparece la palaba “aconfesionalidad” pero sí su concepto, art 16.3, y al que no me crea me remito a la Wikipedia.

Es decir, que nuestro Estado es aconfesional y no laico, por ello tiene acuerdos con todas las confesiones religiosas, todas tienen su especio en la 2 de TVE, y existe una dirección general para relacionarse con las religiones en el Ministerio de Justicia.

Es obvio decir que la religión católica es la más importante, por número de miembros, acción social, acción educativa, sanitaria, tradición, etc… por ello se la cita.

Se le da la relevancia que tiene, pero el Concordato de 1953, se sustituyó por los acuerdos de 1977, mucho más conformes con la situación actual tanto de la Iglesia como del Estado. El que mención que hay vigente un concordato con la Iglesia católica o no sabe nada o miente descaradamente.

Hace poco dije en Facebook que no podía con la devoción que desencadena la Semana Santa, frente a este comentario ha habido división de opiniones, alguno que estaban de acuerdo conmigo y otros que en absoluto, Me confieso igual de poco empático con la Semana Santa pero en la respuesta a mi comentario vi de todo.

La Semana Santa es una mezcla de Fe, tradición, folklore, sentimientos, amistad etc…Lo cierto es que si se “racionaliza” se herirá a mucha gente no necesariamente católica. Es un ejemplo más de base católica de tradiciones asumidas por el pueblo y  que son o católicas dependiendo del usuario.

Si estuviéramos ante un Estado laico la Semana Santa sería muy distinta.

Absurdas me parecen otras cosas como que la bandera ondee a media asta en los acuartelamientos del Ejército, esto no casa ya con un Estado aconfesional.

Habría que revisar el juramento del Cargo por los altos cargos, la simbología del Estado, etc…

Habría que tender más a una aconfesionalidad real, quizá el absurdo conflicto sobre la Seo de Zaragoza ( que entra dentro de la propaganda de Podemos) se hubiera resuelto discutiendo, hace tiempo,  lo que dijo Javier Lambán.

Con ocasión de las absurdas demanda y carta al Papa del alcalde podemita de Zaragoza, Javier Lambán dijo que la cuestión no es disputar la propiedad a la Iglesia, sino el empleo de fondos públicos en la restauración de patrimonio eclesiástico.

Y tiene razón, no se puede dar dinero a la Iglesia a cambio de nada, la contrapartida (uso público, exposiciones, precio limitado de entradas, o lo que sea) hay que negociarla. La Iglesia debe sabe eso, no estamos ya en un Estado católico sino en un Estado sin religión oficial pero que coopera con la Iglesia católica. Si la Iglesia no se adelanta el Estado no lo hará y la liará, de momento muchos políticos repiten el falso mantra de que éste es un Estado laico.

Hay una serie de cositas que conviene revisar. Incluso al pueblo fiel nos parece bien quitarlas. De hecho sólo algunos trasnochados en la proclamación del nuevo Rey dijeron algo porque no había dignatarios de la Iglesia católica.

Una comisión permanente o una relación fluida Iglesia-Estado se impone para adelantarse a posibles problemas, aunque, como es sabido, tontos habrá siempre entre nosotros, dirán muchas tontadas y habrá que tener mucha paciencia.

 

 

 

 

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Luis Murillo

Jurista, escritor (ensayista y blogger). Fuí Abogado, Consejero en Cuatrecasas, Gonçalves Pereira, Director de la Asesoría Jurídica de la Corporación Aragonesa de Radio y Televisión y Letrado de los Servicios Jurídicos del Gobierno de Aragón. luismurillojaso@gmail.com

5 thoughts on “Aconfesionalidad”

  1. La laicidad está para asegurar la libertad religiosa y no para imponer la ausencia de religiosidad

    Jesús Sanz Rioja

  2. Yo, gracias a Dios, soy cristiano y básicamente pienso igual que Luis. Cada vez que hay una campaña contra la Iglesia muchos hermanos míos en la fe se revelan y argumentan todo lo que la Iglesia da a la sociedad, que es mucho e indudable, o que se restringe nuestra libertad. Y no es así como yo lo veo.
    Dios nos lo dió todo gratis, y nosotros no hemos de esperar nada a cambio de lo que habríamos de dar solo por amor. Me hiere profundamente que chinchen a la Iglesia y nosotros entremos al trapo con tanta facilidad, pues no ayudamos a construir el Reino de Dios; ni los que chinchan ni los chinchados.
    A Jesucristo no es que le respetaran mucho, precisamente y siguió, hasta sudando sangre, adelante con su Misión.
    Claro está que me gustaría mucho que a los cristianos se nos viera mejor en ciertos ambientes, para que se siga más a Jesús. Conseguirlo es una tarea importante en la que la coherencia es un factor clave.
    Nosotros, sus nuevos discípulos, lo que creo que hemos de hacer es andar valientes por el mundo, sembrando amor e intentando de corazón cumplir la voluntad del Padre.

  3. Pues ayer se me pasó decirlo pero como hay tanto señorito a izquierda y derecha y en Podemos y tanta gente tan lista, yo saqué matrícula en canónico y eclesiástico. Estaba yo en julio sacando piedras con mi padre, que ¿qué es eso? padre es progenitor y sacar piedras creo que no viene en la Wikipedia.
    Sacar piedras es. o era, un trabajo del campo que se realiza en verano, y consiste en despedregar, a mano, un terreno de cultivo previamente labrado, es una labor no muy simpática. El hecho es que estaba yo en el campo y dejaron recado en casa de que tenía sobresaliente y podía optar a matrícula en un examen oral. Con el apoyo de mi padre dejé todo y me metí a estudiar a saco tres días, saqué la matrícula. Esto lo digo no sólo por fardar, que también, sino porque tocan las narices gente como Errejón que dicen de él que es muy listo mientras paga a un negro que le hace el trabajo, o Echenique que dice que hay que pagar a la Seguridad Social mientras él no paga a su asistenta, o Espinar que se hincha a mariscadas y especula con una VPO. Señoritos ha habido siempre, no es un invento de estos podemitas, simplemente copian lo que ellos llaman la casta. Quieren sustituir lo que había pero para ellos. Son lo peor de la casta universitaria. Sin oposiciones ni prueba objetiva, se jalean entre ellos, se dicen lo listos que son, en fin… y la gente se lo cree. Lo demás, como lo mío, es fatuidad, a ellos sí que les ha costado y no a señoritos como yo.

  4. No hace falta que cuentes mucho más, pero puedo adivinar cómo sigue: te fuiste a estudiar y despedregó tu padre. Lo hizo por tí. Y tú sacaste matrícula, en gran parte, seguro, por él.
    Casi seguro también, al volver con tu matrícula, continuaste ayudándole, más alegres los dos, como si nada hubiera pasado. Los dos, mano a mano, con sensación de sano y legítimo orgullo.
    Todo lo que hay detrás de esa relación de dignidad, cariño y sacrificio, hoy es desconocido por muchos y por eso no es valorado. En eso son pobres e ignorantes. Sin embargo forma parte de la historia de lo más auténtico y real de nuestra cultura y de nuestra trayectoria como pueblo.

  5. El Estado español tiene algunas deudas con la Iglesia católica. Por un lado, las desamortizaciones del XIX privaron a la Iglesia de bienes necesarios para su sostenimiento. Por otro, la persecución religiosa, no sólo del 36, y la destrucción de su patrimonio. Por no olvidar el efecto de los bienes religiosos sobre la atracción de turismo

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