El arte de la guerra (I)

Hace ya tiempo que regalo, a todo joven abogado, ese clásico de Sun-zu.

Yo no recuerdo con precisión cuándo empecé a leerlo y releerlo. El primer ejemplar que tuve, y conservo, me lo regaló mi mujer. Actuaba yo entonces como Letrado de la DGA y llevaba pleitos penales, también los asuntos penales de lo tutelados de la DGA ante la Jurisdicción de menores.

Todo pleito es una contienda entre partes sujeta a unas normas, lo cual nos evita el uso de ña fuerza y que gane el más fuerte tenga o no tenga razón. Seguir el camino de la norma evita la arbitrariedad.

Todo abogado ha de conocer el terreno en que se mueve, y dónde está, ha de saber el alcance de sus conocimientos en la materia, lo puntos fuertes y flacos no sólo de la posición de su cliente sino de su propio cliente, y ha de conocer bien al abogado contrario y a la parte contraria.

El arte de la guerra es el arte del engaño o de la ilusión, hay que provocar algo que meta al contrario donde queremos que vaya, por eso hay que conocer muy bien a la parte contraria.

También ha que conocer las debilidades propias para ocultarlas o para que el contrario crea que son fortalezas, según proceda.

Y hay que conocer muy bien al cliente y saber lo que quiere. Hay guerras, las menos, que consisten en una batalla, y hay guerras, las más, que consisten el muchas batallas y en llegar, al final, a una solución que satisfaga nuestro cliente.

No debemos dejarnos llevar en exclusiva por nuestro prurito jurídico, es como si los militares dirigieran la guerra y no los políticos. Estaos al servicio del interés del cliente, hemos de muy claro, eso si, que no vale cualquier cosa, que ese interés ha de estar dentro de la legalidad. Dentro de la ley, ese es nuestro trabajo, hay que buscar la mejor solución para los interés de nuestro cliente.

Por eso “El arte de la guerra” es revelador para los abogados, por eso lo regalo, hay que leerlo poco a poco y meditar mucho sobre lo que dice, yo voy a tratar de ir desgranándolo despacio.

La verdad es que el abogado puede trabajar de forma individual o comandar un grupo. A mí me ha tocado de todo y sólo puedo decir que mandar es difícil. Sobre este punto reflexionaremos mucho porque pasar de un estilo al otro es difícil, de hecho hay quien no puede hacerlo y yo no estoy muy seguro de haberlo hecho bien.

Reflexionaremos sobre todos los campos, porque se ha versionado este libro para ejecutivos, comerciales, y liderazgo, pero nunca para abogados siendo que llevamos a cabo la guerra incruenta más importante.

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Luis Murillo

Jurista, escritor (ensayista y blogger). Fuí Abogado, Consejero en Cuatrecasas, Gonçalves Pereira, Director de la Asesoría Jurídica de la Corporación Aragonesa de Radio y Televisión y Letrado de los Servicios Jurídicos del Gobierno de Aragón. luismurillojaso@gmail.com

One thought on “El arte de la guerra (I)”

  1. Soy una de esas jovenes abogadas a las que prestaste, que no regalaste, el Arte de la Guerra. Lo lei dos veces y te lo devolvi.

    Has sido lider, has luchado en batallas, y has estudiado el terreno para poder librarlas. Luche con honor en tus filas, aprendi un poquito contigo y me considero uno de tus “soldados”. No dejes de regalar o prestar el libro. El mundo se perderia mucho.

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