El retablo mayor de la Iglesia de Perdiguera

    

 

La verdad es que siempre me ha gustado, llevo toda la vida observándolo y da una armonía clara al conjunto.

Algo he leído de él, tengo además mis propias teorías y que me perdonen y rectifiquen los eruditos en la materia.

Para mí que es el más antiguo de la Iglesia, a veces se ha sostenido que el antiguo de Santa Beatriz pero creo que no por dos razones:

1- Santa Beatriz fue proclamada patrona de Perdiguera en el siglo XVII, no antes, y el retablo se hizo para custodiar sus reliquias. El retablo mayor es de siglo XVI como la Iglesia que es de poco antes, últimamente han aparecido, pintadas en la pared unas barra de Aragón, pueden ser del escudo de los arzobispos de la casa real de Aragón que serían mecenas del templo y son también del siglo XVI.

2- El estilo del altar mayor, a diferencia de todos los demás, es más de transición del gótico al renacimiento y ello por la existencia de calles de pinturas y un remedo lateral o una idea de lo que en algunos retablos góticos ers dos grandes puertas que tapaban el retablo.

Pero todo esto son teorías de alguien que sabe poco del tema. El retablo consta de un banco donde está el sagrario rodeado por cuatro tablas relativas todas a la pasión del Señor separadas por una base de columna donde en cada una hay un bajo relieve de un santo.

Encima del sagrario está la hornacina con la Virgen, la Parroquia está dedicada a la Asunción de María, sin embargo, la titular del retablo es una Virgen con Niño.

Algún párroco, en su ortodoxia, ha visto aquí una terrible contradicción y ha cambiado a la titular por una Asunción de escayola y vivos colores.

La hornacina de la Virgen se halla decorada con motivos vegetales, rematada por una concha. franqueada por dos ángeles que sostienen instrumentos musicales, y en la concha, en su cima, hay cuatro ángeles que sostienen la corona de la reina del cielo.

La Virgen aparece en posición pausada, ataviada cual matrona romana y nos muestra al Niño que lleva el globo terráqueo coronado por la cruz.

Al lado de la hornacina cuatro pinturas, dos a cada lado, sobre la vida de la Virgen: anunciación, visitación, nacimiento, presentación.

Sobre la hornacina una calle con tres pinturas: la ascensión del Señor, la dormición de la Virgen, la resurrección. Estas pinturas se hallan separadas no por columnas sino que aquí las columnas se convierten en cariátides, diferentes entre ellas.

Rematando el altar hay un cuadro sobre la crucifixión. A los lados del altar hay dos remedos de puertas como para cerrarlos que hacen una función decorativa, no son simétricos en motivos si bien se hallan rematados ambos por la escultura de un niño en bulto redondo.

La tabla de la crucifixión remata el altar, a su lado hay dos figuras sentadas talladas en la madera del retablo y que dejan ver dos efigies ¿quienes costearon el retablo? otra suposición.

En cualquier caso una pieza de primer orden, y aunque se dedica mucho a la vida del Señor, es predominantemente mariano, así puede verse en la multitud de escenas de la vida de la Virgen, en la hornacina central, en la  escena de la dormición entre la de la ascensión y la resurrección, y en que la Virgen aparece en la escena de la crucifixión.

 

Published by

Luis Murillo

Jurista, escritor (ensayista y blogger). Fuí Abogado, Consejero en Cuatrecasas, Gonçalves Pereira, Director de la Asesoría Jurídica de la Corporación Aragonesa de Radio y Televisión y Letrado de los Servicios Jurídicos del Gobierno de Aragón. luismurillojaso@gmail.com

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *