El “qué dirán”

El otro día estaba yendo yo al fisio en mi silla de ruedas cuando, por el Paseo Indepedencia, se cruzó en mi camino un joven que llevaba unas botas nuevas muy chulas. Me fijé en las botas, de modo instintivo, y, en segundo lugar, pensé que el joven podía pensar “pobre hombre” refiriéndose a mí.

Acto seguido me di cuenta que había incumplido una norma básica de todo opositor que es no pensar en lo que piensan los demás.

Los opositores suelen mirar mucho la cara de los miembros del Tribunal, algunos, incluso, si ven alguna mala cara, se levantan despavoridos. Y eso nunca, o te levantan o se acaba el ejercicio,  ahí no estas para juzgarte para eso está el Tribunal y no hay que hurtarle su trabajo.

Una mala cara puede obedecer a: qué mal lo está haciendo el opositor, me duele el callo, luego ceno con mis suegros, me ha tocado de Tribunal con éste al que no soporto, fíjate fulanito va por ahí poniendo los cuernos……etc vaya usted a saber qué. Para volverse loco, yo conozco a más de uno ido de la cabeza por el qué dirán.

El chico del Paseo es más fácil que pensara que llegaba tarde a la cita con su novia que en otra cosa, o en nada.

O sea que conviene no pensar tontadas y no condicionarse por el qué dirán, que nunca se sabe qué es.

 

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Luis Murillo

Jurista, escritor (ensayista y blogger). Fuí Abogado, Consejero en Cuatrecasas, Gonçalves Pereira, Director de la Asesoría Jurídica de la Corporación Aragonesa de Radio y Televisión y Letrado de los Servicios Jurídicos del Gobierno de Aragón. luismurillojaso@gmail.com

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