Abogacía

Ayer tuve el  honor, ahora que me queda poco en la abogacía,  de apadrinar a mi sobrino Alvaro Polo Ernicas en solemne jura en el Real e Ilustre Colegio de Abogados de Zaragoza. Además, dadas mis limitaciones, el Colegio adaptó todo, el gerente estuvo pendiente en todo momento y el decano muy cariñoso y atento.

La verdad es que estuvo muy bien. Y, en cierto modo, sentí que daba el testigo. Alvaro nació justo cuando yo acabé la carrera y me fui a estudiar oposiciones a Madrid. Es el sustituto ideal y le he pasado los códigos que me regaló,siempre generoso, su abuelo, mi tío Jerónimo, que junto con mi tía María Cruz, ambos en el cielo, ayer celebrarían una gran jornada de orgullo familiar.

Bueno, voy a lo que voy, el decano estuvo en su punto, como siempre, nos recordó lo insustituibles que somos los abogados para la defensa de los derechos de los ciudadanos.

Surgió, entre los familiares que nos acompañaban la típica cuestión de alguien que se sabe que es culpable ¿quién lo defiende?, tema penal como siempre, y ¿cómo se sabe? ¿lo dice la prensa? ¿pruebas obtenidas no legalmente? ¿la acusación formulada contra él? ¿su conducta es delito o nos parece mal si más? ¿y a cuánto le condenamos? Todo el mundo tiene derecho a su defensa, a un abogado, luego será el Juez el que dictamine. La defensa intentará la asbolución, se entiende si no se es temerario, y será el Juez, oídas acusación y defensa, quién decida, y el Juez sabe (más que la prensa).

Como dice nuestro juramento debemos comportarnos con “lealtad al cliente”, y lealtad es decirle siempre la verdad le  guste o no,” corrección con el compañero” en formas, escritos y verbalmente, además quien hoy es contrario mañana puede estar en el mismo banco, y “respeto a la parte contraria” cuidado con lo que decimos para no faltar a esa norma, además el insulto nunca es necesario, se nos contrata por nuestra pericia en leyes y para evitar el apasionamiento propio del cliente.

Es una noble profesión la de abogado, no exenta de divismos, avaricias, mentiras y otros posibles vicios con lo que hemos de luchar cada día.

 

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Luis Murillo

Jurista, escritor (ensayista y blogger). Fuí Abogado, Consejero en Cuatrecasas, Gonçalves Pereira, Director de la Asesoría Jurídica de la Corporación Aragonesa de Radio y Televisión y Letrado de los Servicios Jurídicos del Gobierno de Aragón. luismurillojaso@gmail.com

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