Sonreir

Hoy en el tranvía me ha ocurrido un suceso intrascendente, aparentemente. Un joven, a la vista de mi bastón y mi mala manera de andar me ha pulsado y abierto la puerta, yo le he dicho “gracias” y él me ha contestado “de nada”; como digo algo sin importancia pero primero él se ha dado cuenta, segundo me ha abierto la puerta y tercero ha recibido mi agradecimiento y me lo ha devuelto con una breve contestación. Yo me he sentido muy bien, da gusto que exista gente normal por el mundo.

Parece mentira pero los que estamos más débiles necesitamos eso, que se nos devuelvan las gracias, un mensaje de whattsapp preguntando por nuestra salud, médicos que bromeen etc…. y, sobre todo, gente positiva y que sonría.

Yo, cuando estaba bien, no pensaba en que nada de eso fuera importante, ahora veo que sí y que se agradece mucho,sobre todo, si el que lo hace no tiene otro motivo de sonreir que su real gana.

Estaba dándole vueltas a esto cuando he recibido el comentario del Evangelio del día que se refiere a aquél pasaje en que los discípulos admiraban la majestuosidad del Templo de Jerusalem y Jesús les decía que de lo que veían no iba a quedar piedra sobre piedra. Yo siempre pensé que iba sobre la destrucción de Jerusalem por Tito, pero, según el comentario, tiene un sentido más propio.

Primero que no hay que admirar siempre el exterior, cosa que, algunos como yo hacemos siempre, y segundo que toda construcción (véase vida profesional) se puede destruir en un instante (equivocación, mala racha, enfermedad…) de modo que no quede piedra sobre piedra.

A mí me ha pasado y me pasa, esta enfermedad ha puesto en solfa mi vida profesional, me limita cada vez más y me hace depender de todo el mundo. O sea que de mi  quedará poquito, aquello que no sea exterior, o sea poquito. Salvo que esta enfermedad sea una inestimable ocasión para trabajar hacia adentro, que es lo más posible.

Hoy en día me quedan muchas cosas que hacer, pero la más importante  y dura es mantener la sonrisa. Ojalá pueda, sino puedo, siempre tengo la de mi mujer y la de mi hija pero espero que, los que lean este blog esbocen una sonrisa y se propongan sonreir todos los días que alguien, seguro, se lo agradece.

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Luis Murillo

Jurista, escritor (ensayista y blogger). Fuí Abogado, Consejero en Cuatrecasas, Gonçalves Pereira, Director de la Asesoría Jurídica de la Corporación Aragonesa de Radio y Televisión y Letrado de los Servicios Jurídicos del Gobierno de Aragón. luismurillojaso@gmail.com

18 thoughts on “Sonreir”

  1. GRACIAS LUIS POR TU EJEMPLO!!

    MAÑANA COMPARTIRÉ TU MENSAJE “SONREIR” CON MIS ALUMNOS PARA QUE APRENDAN COSAS QUE, DE VERDAD, IMPORTAN.

    CUIDATE MUCHO!!

  2. Luis no estoy de acuerdo con Casilda, tu blog es fantástico :). Me ha impresionado mucho esta entrada, enseña mucho de ti y de la gran persona que eres. Gracias por compartir cosas tan bonitas. Un abrazo fuerte y a sonreir

  3. Mi sonrisa de hoy va dedicada a ti!!!!! Bueno y la de mañana también porque me han gustado mucho tus palabras. Gracias por ellas Luis.

  4. Te admiro¡¡¡ y me encanta haberte conocido, me pareces una gran “persona humana” y de esas, esta el mundo escaso. Me ha parecido que soy injusta por que hoy no tenga ganas de sonreir y tu me hagas esta reflexion. estas creciendo por dentro y eso es encomiable; pero no nos quieras contentar siempre con tu sonrisa, cuando tengas que llorarnos, hazlo sin piedad . En tu crecimiento, tambien aprenderas a llorar, yo diria que hasta es importante que te esfuerzes por hacerlo.
    Un beso .

  5. Gracias Luis por hacernos caer en lo pequeño .yo leí en una ocasión “acuérdate que los demás necesitan ver caras sonrientes” y tu ya veo que eres de esos. Enhorabuena

  6. Hola Luis. Soy Carmina, Carmen Carretero para nuestros antiguos foros de letrados de ccaa. No se si te acuerdas de mi pero yo de ti si porque despues he seguido tus andanzas con Mercedes izquierdo. Por esas extrañas casualidades de la vida me ha llegado tu entrada por una amiga tuya zaragozana en Sevilla que lo ha compartido xq le ha parecido precioso y xq ella en si es una entusiasta de la vida como veo que lo eres tu. Tu entrada me ha encantado y me ha hecho reflexionar Queria decirtelo. Mil gracias x abrirme una perspectiva que muchas veces olvidamos: la de la importancia de las pequeñas cosas. Un beso

    1. Claro que me acuerdo de ti. Gracias por tu reflexión, y le das recuerdos a Mercedes, aún seguimos en contacto después de nuestra vida en la privada. La verdad es que es suerte tener amigos en todos los sitios y Sevilla es el mejor para eso. Un abrazo

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